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José Blanco, exégeta del G-20: "Más estado y menos mercado"

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Si hacemos caso a José Blanco, principal exégeta de los acuerdos mundiales para reflotar la economía, los países asistentes a la cumbre financiera han hecho suyas las recetas de Jesús Caldera presentadas por ZP en la reunión. Teníamos infravalorado a Caldera, especialmente desde aquella fazaña del typex para adaptar algunos documentos oficiales  a la realidad progresista, pero lo cierto, insisto, según Blanco, es que al tío no se le escapa nada en materia económica. Es una persona de esas de las que el ruralicio afirma que ve crecer la hierba.
Más estado y menos mercado, es el mantra con que Caldera, Zapatero y Blanco van a solucionar la crisis mundial. No pregunten cuál es el desarrollo teórico de ese conceto porque no lo hay. El progresismo no necesita complicadas elaboraciones teóricas para explicar qué es lo que hay que hacer ante un problema. Lo suyo es elaborar un mantra, a poder ser formado por pocas palabras (los dirigentes de izquierda conocen la capacidad retentiva de sus votantes, que no excede la suya propia), y el problema está solucionado.
¿Que hay hambre en el mundo? Pues va ZP y dice en la cumbre "Hay que ser más exigentes en la solución del problema del hambre mundial", y los somalíes salen inmediatamente a las calles a celebrarlo por todo lo alto.
En lo de "más estado y menos mercado" hay que reconocer a los socialistas una cierta coherencia doctrinal. En efecto, cuando se produce una crisis precisamente porque el estado interviene la economía y consume recursos desaforadamente, la solución del gobernante de izquierdas es seguir por ese camino pero con más ahínco.
Si escuchan ustedes a los políticos sociatas hablar sobre el paro verán inmediatamente que la forma de tranquilizar a los cientos de miles de parados que van trimestralmente a las listas del desempleo no es prometerles que el gobierno va a rebajar el gasto público o bajar los impuestos a las empresas para que creen nuevos puestos de trabajo. No. El mantra sociata para estos casos es que el gobierno está haciendo un gran esfuerzo para garantizar el subsidio a todos los que pierden su empleo. Y los parados, especialmente si han votado a ZP, se supone que lo celebran con sus familias. Los presupuestos generales para 2009 son precisamente eso: más estado y menos mercado. No extraña que los técnicos del Banco de España calculen que vamos a tener crisis hasta el 2011 tirando por lo bajo.
Pero ya que estamos con mantras, les cedo gustosamente a Blanco, Caldera, Aído y Pajín este otro que hizo pupular Milikito, cuando todavía no se había hecho de extrema izquierda: "menos samba e mais trabalhar". No lo pondrán en práctica. Como si lo estuviera viendo.
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comentarios
1 HAmadeus, día

Estimado Don Pablo. No es de extrañar que nuestro ínclito presidente, se haya visto obligado por prescripción facultativa a "modular" el discurso primigenio que los estrategas del think tank socialdemócrata (podíamos dejar lo de think como ink y no pasaba nada) tenían pensado para acorralar a los tiburones capitalistas. Cuando se pusieron a hacer cuentas, se dieron cuenta (valga la redundancia) que el único sistema que puede pagarle a Don José Blanco seis mil eurazos al mes por desplegar esa cultivada retórica con la que nos regala con frecuencia, es el capitalismo. No hay otro sistema político que pueda hacer a tales oradores sostenibles. Por lo que, a la par que recomendable, podemos definir al capitalismo como "verde", pues hace sostenible la crianza y engorde de determinadas berzas. Saludos, Don Pablo, tenga usted un buen día. HAmadeus

2 vikinga, día

Yo creo que nuestro ilustre inútil cree de verdad que su papel en la cumbre ha sido fundamental, su discurso antológico y su imagen inolvidable (esto último lo comparto). Parece ser que ahora es un lider emergente que guiará a Europa y ¡al Mundo! por el buen camino. En todo caso sería un líder de emergencia, si desapareciesen todos los líderes mundiales. Sólo de pensarlo me dan escalofríos...¿y si quedase también Evo? ¿Qué haría Rajoy?

3 peabody, día

La reunión de Washington ya me ha aclarado del todo que este tío, Zapatero, es simplemente un anuncio. No es rojo, no tiene ideas. Mi desprecio por él y todo lo que representa aumenta en proporción exponencial. "Grande sois, Zapatero, a modo de hoyo", le habría escrito Quevedo si viviera.

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