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Hasta siempre, jugón

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Desaparecido Jaime Campmany, al que mejor se le dan los muertos es a mi compadre Martínez-Abarca. No obstante he creído necesario redactar este modesto y breve tributo a Andrés Montes, fallecido hoy a la edad de cincuenta y tres años.

Estuve a punto de conocerle personalmente cuando vino a Murcia para retransmitir un partido para La Secta, pero los cámaras de LDTV se pusieron tan pesados que finalmente les di los pases de prensa para que fueran al partido. A ninguno de los dos les gustaba el fútbol, pero eso no les importaba porque lo que querían era charlar con Montes, tomarse unas cañas con él y hacerse unas fotos. Al día siguiente me dijeron que era todavía más divertido en persona que en las retransmisiones de televisión, cosa que no me extraña porque es lo que suele suceder en estos casos.

Lo mejor que se puede decir de Montes es que revolucionó la manera de retransmitir el deporte porque tal vez fue el único, o al menos el primero, que entendió que los espectáculos deportivos son precisamente eso, un espectáculo, en el que el periodista tiene que implicarse para no aburrir. De la forma de retransmitir de José Angel de la Casa (Xavi.... Sergio Ramos... otra vez Xavi... Villa... VILLA... RAUL, VILLAAAAAAAAAAAAAAAAAA ¡GOOOOOOOLLLLLLLL!) a la de Andrés Montes hay un abismo, otra cosa es que haya espectadores que prefieran la manera ortodoxa de ofrecer un partido, porque gustos hay para todos.

Ya había abandonado La Secta y su agente, Chechu Biriukov, andaba buscándole un trabajo que sin duda no le habría de faltar dada su calidad profesional. La muerte le ha sorprendido a una edad en la que todavía quedan muchas cosas por hacer en la vida, pero la Parca no avisa, ni siquiera a los jugones

Descanse en paz el gran Andrés Montes. Aquí mi pésame a su familia y elruego a los creyentes de que recen una oración por su alma. Hasta siempre, jugón. Que la tierra te sea leve.



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comentarios
1 Feynman, día

La verdad es que sus retransmisiones de fútbol (del poco fútbol que veo) me resultaban insoportables (¡ay Salinas!). Sin embargo, las de baloncesto tenían bastante más gracia y se notaba que sabía mucho. Pero, por encima de todo, a mí al menos la sensación que me daba era de un buen tipo. Algo pesado, pero un buen tipo.

2 dandersi, día

Hasta siempre!!Como todos los que formaron parte de la familia de Antena 3 de radio permanecerá para siempre en mi memoria radiofónica,deportiva y personal.Los oyentes de aquellos años somos unos privilegiados.Aquellas retransmisiones de los partidos cambiaron el baloncesto español.Gracias por tantos buenos momentos.Ya sabes que en coruña se te quiere especialmente.desde donde estes seguro que te comerás unos churros de Bonilla a la Vista.Hasta siempre!!

3 MañicoMa, día

Desde Zaragoza un fuerte abrazo que alivie el dolor a la familia y a los que desde muy cerca lo más querían. Desde luego podría no gustar, pero nunca dejaba a nadie indiferente, y hasta un 0 a 0 era distinto si lo narraba el señor Montes, ese jugón.

4 Eczeo, día

A mí lo que más me gustaba eran sus motes: Espartaco, Míster Catering, Tiburón... buenísimos. Un tío genial. Un espectáculo.

5 josechu6, día

Fue en Antena 3 de radio la primera vez que escuché a András Montes, y allí era algo así como el último de la fila, detrás por supuesto del jefe Garcia, Torrico, Rosety, Fernando Soria y otro miembro de aquella redacción también recientemente fallecido (Lopez Feito). A Montes le llegó la fama quizás tarde, y a golpe de polémica, porque detractores los tuvo, y posiblemente, alguno de los que ahora presumen de amistad quizás en algún momento le dieran la espalda. Montes vivió y sufrió el antenicidio de Antena 3, y curioso es que nadie lo allá mencionado. Yo personalmente, me lo pasé muy bien con él escuchándole cada noche en los partidos de NBA, porque él como buen sibarita, probablemente trabajaba solo para quien como él, aprecieramos lo que pocos estabamos dispuestos a entender: porque un Denver Nuggets - Toranto Raptors, un noche cualquiera de marzo, solo eso es para unos pocos locos. Andres, DEP. Gracias por los buenos momentos que me has hecho pasar. Ya has justificado tu vida con diferencia.

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