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El presidente del estado catalán visita a su homólogo en La Moncloa

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Lo más fascinante de Zapatero es que ha conseguido elevar la anormalidad, lo excepcional, lo ilógico, a la categoría de cotidiano. Sus reuniones con Montilla y Cháves para hablar de financiación autonómica (de qué si no), tienen soliviantado al resto de presidentes autonómicos, comenzando por Valcárcel, que según me cuentan "fumaba en pipa" cuando leyó la noticia en los periódicos. Media hora más tarde salía un motorista del Palacio de San Esteban con un sobre dirigido a La Moncloa, en cuyo interior iba una carta escrita personalmente por el presidente murciano en la que éste le expresa a Zapatero su malestar, que en lenguaje diplomático es una expresión que está sólo un punto por debajo a ciscarse en los finados del destinatario.

Pero lo asombroso del asunto es que Zapatero actúa dentro de la más estricta normalidad (él escribiría "extricta", como ya hizo una vez tomando notas en el parlamento) , dentro del estado de excepción en que ha situado la política nacional desde que llegó al poder.

Es del todo punto anómalo que una comunidad autónoma, de entre las diecisiete que conforman el estado, acuerde las transferencias de fondos del gobierno de la nación en régimen de bilateralidad. El Tribunal Constitucional sigue demorando escandalósamente la resolución de los recursos presentados (entre ellos los de varias comunidades autónomas), porque el régimen económico que consagra el nuevo estatuto de Cataluña vulnera de forma tan flagrante la constitución, que hasta un estudiante de primero de derecho que no fuera Pepiño Blanco podría redactar una sentencia implacable en cuestión de no más de media hora. Ni siquiera recurriendo a los estudiosos del derecho comparado van a poder los magistrados del TC escurrir el bulto, porque tampoco hay ningún otro país en el mundo civilizado en el que una disposición de rango menor destruya el orden jurídico superior de la nación con la bendición de quienes son designados, precisamente, para salvaguardarlo.

Pues bien, Zapatero es el principal, casi el único, responsable de que el engendro estatutario haya surgido al mundo del derecho. Tenemos entonces a un presidente del gobierno en abierta rebeldía contra el orden constitucional que juró defender, situación que alguna vez debería tener las consecuencias previstas en las leyes expresamente para estos casos. Aún más. Lejos de mantener un tono de prudencia hasta que el TC añada otro jalón a su largo historial de fechorías dando el hisopazo jurídico al documento que establece la secesión de una región española, Zapatero obra en consecuencia y se reúne con el presidente autonómico en cuestión para hacer lo que manda el nuevo Estatuto, esto es, negociar de tú a tú con uno de los diecisiete entes autonómicos a despecho de los demás.

El caso de Murcia resulta especialmente significativo, entre otras cosas porque estos blogueros servidores de ustedes procedemos de esa tierra. Y ya no es que el problema del agua, agudizado a base de decretazos, haya perjudicado a la región de forma irreparable. Es que existe una deuda de más de mil millones de euros, fruto de las transferencias asumidas y del aumento de la población en más de un 30%, que el gobierno de la Nación (con perdón) se niega a reconocer.

La financiación autonómica es un juego de suma cero. Lo que se dé de más a unos tendrá por fuerza que minorarse a los otros. De ahí que lo de la reunión de Zapatero con Montilla sea una afrenta intolerable que, por desgracia, tendremos que tolerar. Una más.

Lo que no entiendo es por qué ha acudido Esperanza Aguirre también a La Moncloa. Si es para negociar ella también "bilateralmente" los dineros que ZP debe a Madrid (por cierto, un pastón) mal hecho. Y si es para recordarle al leonés que lo suyo con la financiación autonómica es inmoral, ilegítimo y bochornoso, pierde el tiempo y además le facilita a Zapatero una imagen con que compensar la canallada orquestada con Montilla y Cháves. En otras palabras, si no es "p'ayudar", el ir a La Moncloa es perder el tiempo y perjudicarse uno mismo. Que le pregunte a Rajoy.
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comentarios
1 Gorucho, día

"Pos" no sé. Es cierto que le facilita una coartada al z, pero si los 17 que faltan van a cantarle las cuarenta, y salen diciendo que z (no sé como poner los subíndices) les ha prometido que el nuevo modelo de financiación "será multilateral y reconocerá la solidaridad" y que se compromete a reconocer el incremento de población en el nuevo reparto de los fondos estatales, es muy posible que, entre todos, metan al solemne z en un charquito del que no pueda salir. Saludos.

2 elvis71, día

gracias, gracias, gracias me ha arrancado una sonora carcajada "...en lenguaje diplomático es una expresión que está sólo un punto por debajo a ciscarse en los finados del destinatario..." BRILLANTE pero lo que, aunque arranca una sonrisa, da yuyu, es lo del inútil, no tiene nombre (su sonrisa es despreciable y me repugna) es un insolvente, y esa reflexión de que no se sostiene que una norma de rango inferior derogue nada más y nada menos que una constitución... ya sabe caballero... nos guía LA PATRULLA DOBLE CERO (suma de todos sus cocientes intelectuales) zp, pepiño, aído, álvarez, desatinos, de la vogue, sebatián, caldera, la bella durmiente, perdón, solbes...VAYA TROPA

3 cuervo, día

no nos calentemos el coco esto lo tienen amasado, el ptriota de ojalata el vovo de solennidad y el oso borracho FELICES NAVIDADES Y UN PROSPERO 2009. UN ABRAZO SINCERO PARATODOS

4 vikinga, día

Lo malo es que tendremos que tolerar esta afrenta y muchísimas más, porque a Zeta ya no hay nada, ni orden constitucional ni nada, que le impida hacer lo que le salga de las narices, de las suyas y de las de Montilla. Era verdad lo del Régimen, ya lo tenemos plenamente instaurado y nos coge ¡sin opsición! o precisamente gracias a ella. No me quiero amargar estos días porque a mi si me gusta la Navidad, por eso os quiero dedicar a todos unas Felices Fiestas. Besos y abrazos.

5 corzo1, día

¡Feliz Navidad y Próspero 2.011!

6 PJCM, día

Cuando le toque a nuestro Presidente Valcarcel visitar a Zapatero en La Moncloa para pedir los cuartos para nuestro Región, aparte de reivindicar el aumento de poblacion, no se le debe olvidar que tambien los murcianos tenemos nuestro propia lengua, el panocho, ya que lleva aparejado un plus para aquellas CCAA con lengua propia. Y queno se lo olvide a Zapatero poner la bandera de Murcia en la puerta de la Moncloa.

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