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El "buenismo", sólo bajo su propio riesgo

A mí me parece que en inglés suena mejor incluso que en castellano, es más corto, contundente y desmonta de raíz, con sólo cuatro palabras escasas, todo el imaginario altermundista del "turismo solidario", sin posibilidad de réplica: "at your own risk". Bajo su propio riesgo. Sí, se lo dicen a usted, el turista solidario altermundista, no se haga el loco. Usted, si va de monjita laica en color "camel" para tener algo que contar en las cenas de matrimonios y presumir de tenerla más larga, la moralidad, que el resto, debe saber que lo hace "at your own risk". No bajo el propio riesgo del Gobierno, sino el suyo. Se lo deberían haber avisado a esos cooperantes secuestrados por Al Quaeda en el Sahel islámico. Que estaban haciendo un viaje de "atrezzo" para hacerse la foto con los mismos porteadores del "colacao" con los que se retrataba Angelina Jolie en el "Hola", pero todo bajo su propio riesgo. Estoy seguro de que se lo avisaron suficientemente. Pero ahora alguien está pagando millonadas por su rescate como si nadie les hubiese advertido. Las blancas (esas almas solidarias ataviadas con toga cándida) siempre ganan.
 
Es un cartelito, éste de "bajo su propio riesgo", que debiera figurar, y de hecho figura muchas veces, a la entrada de zonas mundiales de riesgo, campos de minas, territorios de guerrillas, hábitats y vaguadas de fieras salvajes o campos de prácticas militares de tiro. Es como el "cuidado, perros suertos" (en las fincas españolas se ha extendido la práctica de colocar la falta de ortografía estratégica, para que no se sepa si deben dar más miedo los perros o el dueño). Si traspasas el cartelito que te avisa de que si entras en Mauritania, o en las montañas de Bora Bora, o en la oficina central de los Encapuchados Reunidos de la Margen del Jordán Izquierda, lo que te ocurra no es asunto nuestro. Es suyo, señor o señora altermundista. Justo al revés que el dinero del rescate: alguien tiene que haber pagado, y ese "alguien" seguro que al final, por más o menos intrincados vericuetos, resulta que son nuestras carteras, no ningún filántropo del ideal suelto por ahí ni ningún Fondo de Compensación para secuestrados. Con lo cual el dinero sí es asunto nuestro y no suyo, de este tipo de gente. Y, como asunto nuestro que es, ni un duro más para abonar según qué fiestas y piúlas. A partir de ahora, espero que los cooperantes tengan presente que, si van de buenos por ese mundo por donde no se puede ir de bueno, su vida no valdrá ni el esfuerzo de abrirnos el monedero. Estrictamente bajo su propio riesgo.

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comentarios
1 PedroMoy, día

Totalmente de acuerdo. Y es que una de las contraindicaciones de ese buenismo que todo lo impregna es que acaba saliéndole muy caro al erario. Es decir, a todos nosotros, incluidos quienes preferimos llevar una vida menos altruista y más insulsa y sosegada porque no encontramos otra forma de ganarnos el pan todos los días. http://apuntesenlibertad.blogspot.com/

2 Aguilib, día

Turistas cooperantes* españoles: con turbante tuareg, kufiyya y vehículos todo-terreno en plan “París-Dakar” Se ofrece para intercambio “kurturac” –Para hacer el canje, pregunte por el sr. Moratinos- (*) Eso sí es cooperar, y lo demás, tontería.

3 luks, día

Estética paramilitar, mofletes sonrosados y relojes de marca; los salvadores desembarcan en Africa del norte (en la del medio no, que a lo peor se los comen directamente) y les conceden a los nativos unas pocos granos de arroz. Ir a ver la miseria en directo como cura de humildad; el sueño ideal del burgués acomodado.

4 AnkHor, día

La progresía necesita tema de conversación para mantener su artificio ideológico. Necesitan hacerse la foto de buen rollito con los pueblos olvidados y oprimidos (que son los que ellos digan, de otros ni se acuerdan), porque como la Historia se ha empeñado tozudamente en demostrar el fracaso del ideal marxista, ellos necesitan aferrarse a algo con tal de no reconocer lo equivocados que han estado. Así que, como dice Vd. don José Antonio, si quieren fotos y diplomas de solidarios, que se vayan preparando a correr su propio riesgo y pagar de su bolsillo en lugar del nuestro.