Crónicas Murcianas

Noviembre 2011


Otro cura dando la nota

23 de Noviembre de 2011 - 19:25:31 - José Antonio Martínez-Abarca - 7 comentarios

Me resultan insufribles los curas que pretenden ser curas contra la Iglesia, y algunos incluso contra la propia religión que dicen profesar. Nunca he soportado esa cursilería extrañamente común en esta gente, y su vanidad, tan evidentemente diabólica, pero de muy baja estofa. Tienen soberbia bastante, pero no clase como para ir por la vida de Ángel Caído. Tanto los que salen del armario con alzacuellos para escandalizar al rebaño, como los que confortan a los terroristas (Obispo Setién), como los que predican el estalinismo metafísico, como los que pretenden hacer del catolicismo una religión adaptada a sus insuficiencias, y no al revés. Su alianza posterior con instancias anticatólicas (es la constante, tan previsible, de todos) para causar el mayor daño posible a la Institución que los acogió sin tener la obligación de hacerlo.

Ahora le toca a un tal José Antonio Fernández Martínez, sacerdote murciano casado y con cinco hijos que apoyó otro cierto Movimiento Pro Celibato Opcional que se dice "dentro de la Iglesia" y que consideran el aborto "un problema personal que no puede ser prohibido por ley" (esto significa automáticamente estar fuera de la Iglesia, por propia definición). La Iglesia, a través del Estado Español, no consideró que el cura Fernández fuese ideal para dar clases de religión católica, cuando debería más bien recibirlas. No le renovaron el contrato de profesor. El asunto ya va por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. La prensa, que cree que la Iglesia Católica es el "club del filete" que fundó James Boswell para poder estar con los amigotes, está moviendo indignada el asunto. He visitado la página oficial de ese presunto movimiento "eclesial" (www.moceop.net) en el que se dejaba ver Fernández Martínez. Lo de menos es que la página ataque a los obispos o se exija que en vez de Papa haya Papisa, o, supremo oxímoron, algunos curas se declaren contra el "clericalismo". Lo de más es que se elogie a los ateos. ¿De qué fe estamos hablando entonces, exactamente?

Por supuesto, la única razón por la cual la vieja y sabia Iglesia Católica no ha puesto en su sitio aún a todos los de ese Movimiento es su infinita misericordia, su infinita lentitud y también, quiero creer, su infinita indiferencia o, mejor, desprecio hacia muestras tan indigentes de teología indolora, que no alcanzan ni la categoría de herejía. Que el Movimiento Pro Celibato Opcional, cuyas reuniones el cura Fernández apoyaba con su presencia (¡y con su ejemplo!), se diga dentro de la Iglesia Católica, o dentro de cualquier religión que no se parezca a la congregación de Waco, Texas, es un imposible doctrinal y un imposible metafísico. La Iglesia, al no renovarlo como profesor de Religión, constató que este señor se habia situado, con toda claridad, y en público, fuera de la Iglesia y de la matería que enseñaba, y cerca de un Movimiento que en algún aspecto es indistinguible de lo anticristiano. Ningún movimiento "dentro de la Iglesia" puede, como hace la página oficial de los célibes, aparcar el "no matarás" en nombre del buenismo ante el aborto y del cronómetro, dependiendo de las semanas de gestación, jalear el ateísmo y ser la versión incensada y turiferaria del relativismo líquido. Hay quien no considera el aborto un crimen y, como los del Movimiento Pro Celibato Opcional, lo tiene por un "problema personal", pero siempre fuera de la Iglesia, y sin cobrar como profesor de lo que ataca.

El cura Fernández Martínez (que tal vez no ha sido todavía excomulgado al ser tan insignificante que la Iglesia no ha reparado en él), y si quiere seguir impartiendo su más que dudoso magisterio religioso, sólo le queda fundar una secta que lleve su nombre, como acaba de hacer el padre de la niña Juan José Cortés con su "Iglesia Evangélica Juan José Cortés": qué tal "Iglesia Renovada Fernández Martínez para el Problema Personal". Esperemos que se realice así, y deje la Iglesia Católica para la gente un poco más seria, que después de 2000 años ya no está para prestar la más mínima atención a esta especie de postzapaterismo ultraterreno.


 

La vieja tradición autonómica de los tres presupuestos ficticios

14 de Noviembre de 2011 - 15:22:45 - Pablo Molina - 2 comentarios

Me acuso, hermanos, de haber sido durante veinte años funcionario y además de una autonomía, para mayor desdoro. Haber sido funcionario y liberal es como ser español y del Barça, una contradicción que cada uno sobrelleva de la mejor manera posible. Pero los cuatro lustros en la administración autonómica me sirvieron para conocer de primera mano los numerosos desmanes que con toda naturalidad se han producido en las autonomías, muy principalmente mientras las gobernaba el PSOE.

Por ejemplo, el caso de los tres presupuestos ficticios para tramitar un gasto menor, puesto de relieve en la denuncia contra Urdangarín, fue durante lustros la manera habitual de gestionar contratos públicos para que los ejecutaran los amigos de los poderosos.

A comienzos de los noventa el límite del presupuesto del contrato para poder tramitarse con la simple presentación de tres presupuestos era, creo recordar, de dos millones de pesetas. Así pues, se fraccionaban los contratos hasta que sus partes individualmente no superaran ese tope, y el contratista con el que el político había contactado previamente se encargaba de presentar dos presupuestos de colegas de profesión y el de su empresa, que casualmente era más barato en unas mil pesetas, pues hasta esos extremos llegaba la voracidad sociata.

El que se iba a quedar con la adjudicación se encargaba hasta de confeccionar los otros dos presupuestos, para que sus dos colegas sólo tuvieran que firmar y poner el sello, pero coño, al menos el adjudicatario nos los traía en mano a la oficina para, al menos, guardar ciertas formalidades. Nunca se les ocurrió, Urdangarín, hijo, ¡enviarlos desde el mismo número de fax!, porque en el Tribunal de Cuentas hay gente muy benévola pero sus miembros no son tontos del culo. 

Eso pasa por confiar en los políticos y seguir sus consejos a rajatabla en lugar de preguntar a los funcionarios del ramo cuál es la manera correcta de ejecutar el trinque.  La soberbia de unos y otros ha hecho que la ilegalidad cometida en ese contrato de 60.000 euros del gobierno balear sea una evidencia incontestable. Ahora que aguanten el tirón y que se vayan preparando para lo que llegue a continuación, porque me huelo que este peculiar contrato, como ocurría cuando yo estaba en una oficina de contratación autonómica, no va a venir sólo. Una vez puestos, los contratos menores se encadenaban como los chorizos, y que nadie extraiga conclusiones precipitadas por la metáfora utilizada.

Desde el mismo fax, señores,desde el mismo fax, ¿es para cabrearse o no es para cabrearse?

Bono echa una mano (al cuello) al PSOE

7 de Noviembre de 2011 - 19:26:44 - José Antonio Martínez-Abarca - 2 comentarios

Corre por ahí un chiste sobre los socialistas en Murcia, que no es tal chiste porque no parodia o exagera, sino que constata. Dice el falso chiste, en realidad la más brillante síntesis sobre el futuro del socialismo murciano que he escuchado nunca: "El próximo presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia después de Valcárcel será socialista: heredará la región el hijo de María González Veracruz". La joven González Veracruz es candidata número 1 del PSOE por Murcia por su casa -su padre es el actual Delegado del Gobierno-, y su hijo, el "heredero socialista" de Valcárcel, todavía no ha nacido porque ni siquiera ha dado noticia de embarazo (y no sé si se le conocen otros amores que el partido). Lo cual da idea de cuán largo se lo fían en esta región al PSOE, aunque Valcárcel quisiera dejar mal al chiste y retirarse a otro cargo prematuramente, cuando apenas lleve dieciocho o veinte años como presidente autonómico. Eso no cambia las actuales perspectivas socialistas de llegar al poder, que se espera, aproximadamente, para cuando el progreso tecnológico permita a la humanidad fundar colonias de pioneros en algún lugar de la constelación de Andrómeda.

Y es que con cada cosa que hacen los socialistas en Murcia van a peor, y también con la que no hacen. Incluso aunque sea la misma cosa, la hagan o no la hagan, van sistemáticamente a peor. Si es que dicen, van a peor, ni no dicen, también, pero siempre peor. Si no hacen oposición, porque la ciudadanía no los conoce, si la hacen, porque entonces los conoce demasiado. Es terrible no saber qué camino tomar teniendo la convicción (acertada) de que seguro que será el equivocado porque la elección sólo será pésima cuando ellos la tomen, no antes, ni después.

Un ejemplo muy esclarecedor: en los meses previos a las últimas elecciones autonómicas creyeron ganar la calle, con la coartada del recorte de unos pocos euros a la nómina de los funcionarios. Cada semana la Oposición convocaba una manifa y reunía progresivamente a mayor número de protestatarios, hasta alcanzar, tal vez superar, el número de manifestantes que hubo en Murcia a favor de la Constitución tras el Golpe de Estado del 23-F, y también contra el terrorismo tras el 11-m, o para pedir agua. En Murcia nunca hubo tanta gente en la calle para tratar de provocar, a veces violentamente, la dimisión de un Gobierno, y tampoco habrá en la historia occidental de la democracia parlamentaria tanta gente que después de exigir la dimisión de un Gobierno haya votado de nuevo unos días después a favor del mismo Gobierno. Con que cuarto y mitad de los que en marzo gritaban hasta enronquecer consignas del PSOE hubiesen votado luego en mayo efectivamente al PSOE la Oposición murciana habría sacado unos resultados bastante por encima del cuasiextraparlamentarismo en que hoy se mueve. Al final, poner en aprietos a Valcárcel (que lo pusieron) no sólo les quitó los votos de los que nunca los votaban, sino, por extraño que pueda parecer, de los que sí los venían votando.

En Murcia el PSOE se siente perdido haga una cosa, la otra o la de enmedio. Por eso ya no cuidan ni la propaganda, algo inusitado en ellos. Por hacer propaganda convidaron estos días, en plan "guest star", al presidente del Congreso de los Diputados, sr. Bono, a dar un mitin en Cieza, capital de la Vega Media del río Segura, y con lo que dijo -en realidad quiso decir otra cosa- el PP tiene para que los murcianos lo voten durante al menos treinta años más. Bono es un político acostumbradamente hábil, pero, como a Rubalcaba, puede que ya le haya llegado la decadencia, si no la chochez. Para acusar al PP de que ya no diga nada del trasvase del Ebro recomendó que Murcia fuera quitando su huerta "porque el Tajo no da para más". Quedó como que él personalmente se iba a encargar de quitarles el agua a los murcianos. Justo lo que la gente está deseando escuchar, y en campaña. La campaña en Murcia ya la ha hecho Bono, pero para el PP. Quizás espere que Rajoy le ofrezca la embajada ante el Vaticano.

 
En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899