Crónicas Murcianas

Julio 2011


Los dilemas catódicos de Fostiatus

26 de Julio de 2011 - 19:56:17 - Pablo Molina - 4 comentarios

Fostiatus ve mucho la televisión, cosa natural en un ser vivo desocupado como él que, además, cada vez va a tener menos responsabilidades a juzgar por el fervor que despierta su figura política entre las masas populares.

Su problema es que no debe entender bien el mando a distancia del aparato, así que en lugar de cultivarse con cadenas progresistas suele caer en las garras de la derechona mediática. Lo que ya tiene mérito, pues de los cincuenta y tantos canales accesibles en cualquier domicilio sólo dos emisoras no defienden el socialismo a capa y espada.

Digamos no obstante, en su disculpa, que con los trompazos que los acorazados de progreso no dejan de darse, la TDT es un universo cada vez un poquito más esquivo al progresismo zapateril. Por piedad no sacaremos a colación el tristísimo caso de CNN+, hoy dedicado a la teletienda, pero entre nosotros nos entendemos.

Apestado en un rincón del areópago político por decisión del cuerpo electoral, Fostiatus cree que lo más conveniente es cerrar las televisiones que no cantan las glorias del socialismo, del que él es uno de sus representantes más principales, a una altura neuronal que sólo es capaz de igualar Zapatero y eso tan sólo cuando tiene un buen día.

Pues va a ser que no. O quizás sí, porque la nueva ley general de telecomunicaciones prevé sanciones muy severas para quien no exalte los principios constitucionales, precisamente los mismos que el gobierno mancilla con su acción. ¿Y quién decide si los contenidos de una televisión ofenden la sensibilidad progresista con argumentos escasamente igualitarios, tolerantes o multiculturalistas? Pues naturalmente el gobierno, qué tontería.

Yo creo que Fostiatus está haciendo méritos para entrar a formar parte del CAC nacional, perdón, estatal, que parece ser que es de lo que realmente entiende. Por supuesto de presidente. Alguien de su solvencia no merece menos. 

El diario de Rubalcaba abre la veda para echar a ZP

19 de Julio de 2011 - 01:33:50 - Pablo Molina - 4 comentarios

 

Como todos suponíamos y la realidad ha venido confirmando con cotidiana tozudez, José Luis Rodríguez Zapatero no es partidario de abandonar el poder antes de que se cumpla su actual mandato. La soberbia del todavía presidente y su desinterés por el destino de España lo blindan contra cualquier arrebato de sensatez que le pudiera inducir, por primera vez en estos casi ocho años, a poner los intereses generales de la nación por delante del provecho electoral de su partido.

Ahora bien, lo que ni la realidad sangrante de un país en graves apuros ni el clamor de los sectores más perjudicados por su gestión han logrado, es posible que lo consiga esa rebelión mediática en las filas de la izquierda que, encabezada por el diario El País, ha tenido la virtud de servir de altavoz al sentimiento cada vez más extendido entre las filas socialistas de que no hay más remedio que convocar elecciones anticipadas.

Por supuesto no estoy sugiriendo que los socialistas hayan decidido sacrificarse por el bien de España y los españoles; mucho menos el grupo PRISA, cuyos intereses históricamente acaban en su cuenta de resultados siempre al calor de las gabelas del PSOE. Se trata más bien de que los círculos más próximos al socialismo intuyen que mantener a un cadáver político como Zapatero al frente de un gobierno desahuciado puede acabar con las esperanzas de que unos y otros vuelvan a disfrutar del poder durante una larga, muy larga temporada.

La soberbia de Zapatero lo inmuniza contra cualquier pretensión de su adversario político, por más altura de miras con que sea formulada. Sin embargo, el todavía presidente tiene en Alfredo Pérez Rubalcaba un enemigo muy capaz de torcer su voluntad para adaptarla a las necesidades electorales de un candidato que cuenta cada vez con menos posibilidades de hacer, al menos, un digno papel al frente del PSOE más desvencijado de la historia reciente.

Rubalcaba ha puesto la maquinaria mediática a funcionar y en el terreno de la maniobra táctica es un político bastante más hábil que Zapatero. Si al candidato socialista le interesa adelantar las elecciones generales, y no parece que el PSOE esté en una situación mullida para soportar esta lenta agonía hasta marzo próximo, no cabe duda que el presidente del gobierno las anticipará a la fecha que el primero disponga. Sólo falta que Rubalcaba determine cuándo quiere enfrentarse a Mariano Rajoy. Cuánto antes mejor para todos.

Alcalde de Fortuna (Murcia) por la Gracia de Dios

14 de Julio de 2011 - 17:59:03 - Pablo Molina - 3 comentarios

El Alcalde de Fortuna, del PP, por hacer un juego de palabras extremadamente elaborado y sutil, no ha estado nada "afortunado" en la aventura judicial que finalmente le ha condenado a 12 años de inhabilitación por comprar votos en las elecciones de 2003.

Menos lucido ha estado aún con sus declaraciones afirmando que como a él lo han elegido los ciudadanos y no la Audiencia Provincial, va a seguir siendo Alcalde hasta que no acabe su recorrido judicial con los recursos que ha anunciado. El argumento se vuelve contra él mismo, pues precisamente esos mismos ciudadanos han decidido que haya unos tribunales que depuren responsabilidades penales que, en su caso, se han sustanciado en una condena que debiera cumplir como muestra de respeto precisamente a esa voluntad popular.

Al paso que va la justicia, D. Matías Carrasco puede jubilarse sin que se haya agotado el trámite de recurso, porque después del Supremo va el Constitucional (anormalmente convertido en una cámara de apelación), y después el tribunal de derechos humanos de Estrasburgo, el de la Haya, la ONU y el informe jurídico del juez Garzón como vértice jurídico de la humanidad entera.

O sea, diez años mínimo de papeleo calentando el asiento consistorial. Es lo que tiene la "voluntad popular".

La jubilación de Zapatero, el sobrehumano

4 de Julio de 2011 - 12:48:38 - José Antonio Martínez-Abarca - 4 comentarios

Escuchar hablar a Zapatero cansa, pero sobre todo por las magnitudes prácticamente infinitas a las que dice enfrentarse. Como en su último discurso en las Cortes. Zapatero no trabaja con esfuerzos normales, como dirigir bien un país, sino que en cuanto se levanta de la siesta se las ve con conspiraciones intercontinentales de especuladores, heroicos rescates históricos del entero género "mujer", que Zapatero lleva él solito a cuestas sobre sus canillas de zancuda migratoria, estrecho diálogo con los muertos de la Guerra Civil (ya lo decía aquella peli de zombies, "cuando los muertos no quepan en el Infierno, caminarán sobre la Tierra": en efecto, hay al menos uno, que sepamos, que camina por los jardines de Moncloa) o salvíficas responsabilidades sobre la humanidad toda ("España vive las mayores cotas de libertad que haya conocido nunca el ser humano", según le ha confiado, se conoce, el propio ser humano). Es curioso que quien siente que alarga la mano y cambia el curso de los astros haya sentido toda su vida como ímprobo el sencillo trámite de salir a la calle a buscar algún trabajo. Zapatero no ha tenido que ganarse la vida ni con el sudor del de enfrente, que decía El Perich. Se va a jubilar opíparamente a los 51 con sueldo de ex banquero por habernos dado durante siete años una lección magistral sobre cómo abreviar el acto de la Creación Universal de siete días a siete minutos, en el rato que le dejan las niñas.
 
Zapatero se ha acostado las más noches agotado de contarnos de que, el día menos pensado, se pondría a currelar en serio en esto de la realidad, y entonces nos íbamos a enterar. Lleva avisando de que una mañana cambiaría todo lo que está mal en el mundo (para ponerse él, que es lo que está bien) desde que dejó la Facultad/Chiringuito de León. Pero, tras treinta años que no son nada, se le ha echado el tiempo encima y justo cuando iba a abrir un nuevo sendero de baldosas amarillas para que lo recorríeramos hacia un mundo de fantasía, ya tiene que jubilarse. Si es que la vida es muy corta y al mundo vienen nada más que dos que sean listos. Es lo que tienen estos esfuerzos conceptuales y fuera de las capacidades de una sola vida humana: que cuando hay que ponerse a hacer algo ya toca descansar. Pero su legado es inconmensurable. Ha dejado a la mujer en la mejor posición que vieron los siglos, ha reconocido la autoridad planetaria del viento, ha apuntalado los cimientos de la nueva era, ha puesto al sol de la Historia mirando para León y ahora sólo falta hacer algo para que este insignificante país no se hunda en la miseria. Pero las cosas menores nos las deja a los españoles, que estamos con la golosinería de querer comer todos los días sin dar importancia a las cosas que de verdad la merecen.
 
Zapatero se jubila en la flor de su infancia con más de dos "kilos" de pensión al mes para dedicarse, en realidad, a lo mismo que ha hecho hasta ahora: tumbarse sobre la vieja cama de las niñas, ahora que van abandonando el hogar, para mirar al techo mientras piensa que de mayor quiere ser astronauta.  
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