Crónicas Murcianas

Agosto 2009


Subida de impuestos ilimitada y con vocación de eternidad

28 de Agosto de 2009 - 19:43:27 - José Antonio Martínez-Abarca - 5 comentarios

Me han gustado las palabras del presidente del Gobierno sobre que las próximas subidas de impuestos serán "limitadas y temporales", porque nos deja más tranquilos: como el presidente no dice la verdad ni debajo del agua, ya sabemos que ocurrirá todo lo contrario. Como en aquel diminuto cuento, más bien una parábola, sobre el condenado a toda la eternidad menos un día de Gómez de la Serna que le pidió a Dios que le perdonara ese día que nunca llegaba (señalado por Borges como uno de los mejores textos fantásticos de la literatura castellana), con lo que no podemos vivir para siempre es con la insoportable esperanza de pensar que el Gobierno hará algo que no sea malvado alguna vez, y Zapatero amablemente nos la ha quitado con sus palabras.
 

Ya sabemos que las subidas de impuestos bajo su Gobierno serán para todos los que no dice el Gobierno, no para los que dice, y no tendrán fin. Para que luego no digan que no nos habían avisado. Nos han avisado, sólo que al revés. Traducidas las palabras de Zapatero desde la germanía zapaterí (porque hay un dialecto "zapaterí" como en su año lo hubo "felipí", aquel lenguaje del cómo me la maravillaría yo remontado desde Despeñaperros que se caracterizaba por hablar muchas cosas sin decir ninguna) al idioma castellano, significa que todavía tenemos que dar gracias porque a partir del próximo ejercicio sólo se vaya a clavar a "los ricos" y "los que más tienen", que para el Gobierno son extrañamente todos aquellos a los que se retiene en su asendereada vida laboral el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Quizás a los únicos a los que no se les retiene es a los parados beneméritos, que por lo visto para el actual Gobierno son los únicos que se salvarán cuando el mundo sea más justo y se haya acabado con la avaricia de los malos.
 

Y también quieren decir las palabras de Zapatero que la subida sólo durará hasta que se produzca una nueva subida, nunca una bajada. Bajar impuestos será de izquierdas, pero, ¡donde esté una buena subida! ¡Van a soltar estos una presa una vez que la han agarrado! Eso es lo "limitado y temporal" para Zapatero. O sea, que "limitado y temporal" no quiere decir, vuelto del castellano al original zapaterí, que la subida de tasas y gravaciones vaya a ser limitada y temporal en absoluto. Lo que han querido expresar es que vayamos preparándonos para lo malo, porque ya tienen previsto lo pésimo. Lo que ocurre es que todavía no saben cómo decírnoslo. 

Excelsa cocina pobre vs. pobre cocina pobre

19 de Agosto de 2009 - 20:51:14 - José Antonio Martínez-Abarca - 5 comentarios

Trataba yo de explicar a una agradable dama canadiense conocida en un restaurante irlandés de Dublin, la pasada semana, y mientras cenábamos en una no excesiva camaradería algunas especialidades locales en un ambiente atestado. enrojecido y un poco gnómico, la diferencia de pobrezas entre la cocina española y la cocina irlandesa.

     -La cocina española era tenida por los escritores patrios más viajados o los más resentidos, hace apenas cincuenta años, por una cosa propia del hambre, confeccionada a base de "ajo y prejuicios religiosos". Y era, es, cierto. Como también es cierto que, en mi opinión, es una de las principales del mundo, algo verdaderamente extraordinario... Cocina de pobres, desde luego. Nunca los pobres tuvieron acceso a tantas obras maestras de la imaginación popular.

     -Lo que estamos comiendo es cocina de gente muy pobre y no me parece ninguna obra maestra -respondía la canadiense-.

No lo era, desde luego. Ella acometía una especie de olla podrida de marisco cocinada con crema de leche (ver surgir el lomo de las gambas embadurnadas de un mar blanquecino, como pequeñas presas del capitán Ahab, no resultaba tranquilizador: no sé por qué, o sí sé, me recordé de aquella imborrable escena gastronómica de "Frenesí", de Alfred Hitchcock, cuando la esposa del inspector de policía británico, que está siguiendo un curso de cocina, le va sacando a éste, para su consternación, altas impertinencias de la cocina del continente, que se ve obligado a probar y a aprobar). Por mi parte, me conformaba con unas chullas de la mítica "corned beef", vaca conservada para largas estancias en barcos trasatlánticos o en lo más lóbrego de una mina, muy práctica también para esperar un demorado rescate en el Polo norte, acompañadas por unos vegetales nada sonrientes. 

     -Pero es que lo que estamos comiendo es cocina pobre de pobres, mientras que lo que yo estoy diciendo es que hay una alta cocina pobre, que es la española. Por ejemplo, a la sopa de ajo de mi país, que está confeccionada básicamente de nada, sería posible quitarle el pan, el jamón, el huevo, el pimentón, la gota de aceite y el propio ajo, y seguiría existiendo,  porque es una creación espiritual. Algo inmaterial y que encima está buenísimo, que sirve para engañar no al estómago sino al alma. En cambio, esto... Esto sirve para que no se mueran los pobres de Irlanda, pero en mi país la cocina ha servido para que los pobres hablen con Dios, me refiero además de en los delirios de la inanición... Esto es cocina de pobres para pobres (o en su caso para "snobs" como nosotros, señora) y lo de mi país es cocina de pobres para místicos, para almas sublimes. Olvídese de ser trascendente pescando en esa marea láctea -concluí, mirando con aprensión el plato de la canadiense-. Con eso todo lo más llegará viva de regreso a América en el próximo vapor, sin necesidad de que la alimenten durante todo el trayecto. 

Emboscado en un gintonic

15 de Agosto de 2009 - 22:17:16 - Pablo Molina - 20 comentarios

Estos días de agosto, al menos los que permite el ritmo vertiginoso impuesto por el nacimiento de un nuevo proyecto de comunicación que nos tiene a toda la plantilla de Libertad Digital con un pie en la hamaca, otro en el coche, la vista en el ordenador y la oreja pegada al teléfono, estos días agosteños, decía, uno recupera el placer de la emboscarse en los pequeños rituales que sólo el verano te permite practicar.

La mente y el espíritu necesitan descansar de las constantes agresiones de zapateros, pajines, fashionarias y, ay, rajoyes, y recluirse en el remanso del mar, cuya simple visión, instalado en la hamaca de la balconada de mi retiro aguileño, le hace a uno reordenar la importancia de las cosas en sus justos términos.

Libros. Una recolecta de ejemplares comprados durante el invierno en las zahúrdas literarias de internet, etiquetados mentalmente cuando llegan a casa: "éste para agosto". Nada de filosofía, menos de ensayo político, sólo novela, cuanto más negra mejor, esa que se queda abierta apoyada en tu pecho si el sueño de la sobremesa te gana un asalto, y cuando vuelves a ella no te reprocha tu evidente descortesía. Y es que uno se puede dejar arrastrar por el delicioso duermevela de la tarde de agosto dejando al detective Dalgliesh con la palabra en la boca o el poema en el tintero, pero hacerlo con Santo Tomás de Aquino o Murray Rothbard debe ser hasta pecado y uno, que quiere ir al cielo, no está para aumentar gratuitamente el tamaño de sus deudas ultraterrenas.

Las novelas de P.D. James, adecuadamente ponderadas por FJL en sus textos agosteños, deberían estar incluidas en el catálogo de fármacos de la seguridad social como relajante nervioso y vigorizante intelectual. Estos días releo algunas de ellas y siguen proporcionándome el mismo placer que cuando las leí por primera vez. Hay libros que te parecen obras maestras en un momento de tu vida y andando los años te resultan una chorrada casi insufrible. Las novelas de la James, en cambio, siguen conservando el mismo interés por más veces que las revises. Noventaytantos años tiene la tía y sigue escribiendo como los propios ángeles, Dios la bendiga.

Estos días he descubierto dos autoras suecas de novela negra, negrísima. Asa Larson y Camilla Lackberg, brillante la primera, algo sobrevalorada la segunda pero excelentes las dos y, en todo caso, superiores al equinoccial Henning Mankell, aunque todo esto no es más que la opinión muy personal de un aficionado. Debe ser cosa del eterno atardecer nórdico, tan propicio para la depresión o el suicidio, y, por extensión, para la creación de literatura de serie negra, con un giro añadido hacia la truculencia ausente en autores más meridionales.

Pero el mayor descubrimiento que he realizado en estos días es que el mejor gintonic del planeta Tierra se prepara en Cabezo de Torres, un pueblo de la periferia metropolitana de Murcia, cuyos limoneros parecen criados con la única finalidad de proporcionar a la ginebra con tónica la mezcla exacta de acidez y dulzura que hacen del producto acabado una experiencia sensorial de primer orden.

Pertrechado con mi gintonic a la cabezotorreña manera, contemplo el brillo de la luna en la mansedumbre del mar. Los niños protagonizan una batalla encarnizada con su madre en torno al tablero de parchís (uno de los deportes más violentos que existen; palabra de observador), con la mesa rodeada de conchas y fósiles fruto de todo un día de exploración playero-rocosa entre chapuzón y chapuzón, porque las criaturas nos han salido paleontólogas, qué se le va a hacer.

En la mesilla me espera otro novelón de origen escandinavo que promete superar en negrura a los de los últimos días. El ordenador descansa a un lado, siempre conectado, como debe ser, pero con la bandeja de correo agradablemente inactiva. La felicidad debe ser algo muy parecido a esto. Ni siquiera Rubalcaba sería capaz, con sus canalladas, de perturbar esta sensación, pero eso lo digo porque no conozco suficientemente al personaje... y por muchos años, oiga.

Aprovechen ustedes también para cargar las pilas, porque el 7 del 7 está a la vuelta de la esquina. Feliz emboscadura.

La Copa Davis desobedece al modelo de desarrollo socialista

12 de Agosto de 2009 - 19:21:38 - José Antonio Martínez-Abarca - 4 comentarios

A la afirmación socialista de que se ha acabado el modelo de desarrollo que seguía la región de Murcia hasta que estalló la crisis se contrapone la realidad, como siempre: la semifinal de la copa Davis de tenis, con la previsión de doce mil espectadores y medios de todo el mundo, se jugará en septiembre en un "resort" de golf de la empresa Polaris World, sí, ese tipo de cosas que decían que no servían para nada salvo para crear lazaretos dirigidos a extranjeros ricos. En esta ocasión, el Gobierno de Zapatero no se ha movido con la suficiente rapidez para evitar esta oportunidad de que Murcia se publicite fuera, o bien sus terminales deportivas no se han enterado de cuáles eran las instrucciones de Moncloa para la Región (asfixia y buenas palabras).
 
Esto de que se celebre la copa Davis en un resort murciano es el modelo que, pese a la crisis, da proyección y consiguientemente dinero frente al vagaroso modelo socialista que sólo lo cuesta. La copa Davis frente a los "huertos" de molinillos eólicos que cuestan más de lo que producirán en toda su vida activa. La expectación televisiva confrontada a las contaminantes desaladoras que nunca funcionan y que se inauguran media docena de veces, para que parezca que son otras tantas realidades. El único modelo de desarrollo viable que vuelve a reivindicarse cuando los de la "otra economía es posible", los altermundistas de provincias siguen garabateando sus ruinosas ocurrencias sobre plano, porque siempre las pagan otros. Nosotros.
 
No cabe mejor resumen de lo que ha sido esta segunda legislatura zapatérica con respecto a la Región de Murcia: cartelones de "agua para siempre", autopublicidad del Gobierno de España, cayéndose a pedazos en los secarrales al borde de las carreteras mientras otra Región, la que aún trabaja y funciona, se busca las castañas a base de excelencia sin esperar a la derrama gubernativa, y además con aquello que decían que estaba muerto para siempre: el desarrollo turístico derivado de la promoción inmobiliaria. Que no otra cosa es acoger la copa Davis en lo que antes era una paramera de Murcia y hoy algo más parecido a un pedazo de Palm Beach trasplantado (mal que les pese a los agoreros de siempre y a los odiadores profesionales de la riqueza a condición de que sea la ajena): modelo turístico. El único posible para Murcia a medio plazo. No el modelo de la "economía sostenible", sino al contrario: simplemente el modelo de la economía. La española, pero sobre todo, y antes que cualquier otra autonomía, la murciana.

Su Santidad Almodóvar

7 de Agosto de 2009 - 00:17:00 - Pablo Molina - 8 comentarios

Los iconos progres son un universo de contradicciones. Desdeñan el capitalismo pero viven como potentados, alaban las tiranías marxistas pero jamás aceptarían  vivir en cualquiera de esos paraísos proletarios, defienden la escuela pública pero llevan a sus hijos a colegios de curas, acusan a la derecha de destruir la sanidad estatal pero ellos van a la Ruber Internacional, gritan "no a la guerra" y llaman asesino a Aznar pero si los suyos mandan tropas a luchar contra los musulmanes son felices porque se trata de misiones de paz auspiciadas por la ONU y, en fin, se declaran agnósticos pero se preocupan más del Papa y los obispos que los propios católicos. Criaturitas.

La deposición de Almodóvar en un diario alemán que pueden leer en nuestra portada, es sólo otra prueba que avala mi tesis de que el progresismo es una secta. Y no hay mayor objeto de odio para una secta que la religión oficial, especialmente si es mucho más numerosa y decente que la propia.

Digo yo que bastante le importará a Pedrito lo que diga o haga el Papa de Roma, dado su desprecio a todo lo que huela a católico, pero allá cada uno con sus neurosis.

Lo que no es fácil perdonarle a Almodóvar (multimillonario, con SICAV's, inmobiliarias, productoras, distribuidoras y millones de euros en concepto de subvención) es que pretenda que su cine es el retrato fidedigno de la sociedad española actual.

No, Pedrito, no. Las familias formadas por transexuales, bujarras reprimidos, violadores y monjas con SIDA son sólo una excepción que tu deformas para hacer un cine que dentro de veinte años será mucho más casposo que las españoladas seudoeróticas de los años setenta. Sigue trincando pasta de nuestros bolsillos y cultivando tu merecida fama de director de cine posmoderno y arriesgado, pero a los españoles nos representas sólo lo justito. Al menos en lo que a mí respecta.

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899