Crónicas Murcianas

Julio 2009


El Estatuto que parece no haber existido nunca

31 de Julio de 2009 - 18:58:25 - José Antonio Martínez-Abarca - 2 comentarios

Que el PSOE, con la colaboración necesaria de algún PP, tramaba una fechoría con la redacción definitiva del nuevo Estatuto de Castilla-La Mancha lo demuestra el hecho fehaciente de que cuando parecía que todo estaba listo para la firma ("a firmar y a cobrar", que decía González-Ruano) hubo una filtración al telediario de sobremesa de la primera cadena de TVE de que la cosa era inminente y todo se vino abajo. Uno o dos días más tarde el presidente murciano Valcárcel me confesaba que él no sabía nada, que a él no le constaba ningún acuerdo sobre la redacción definitiva, que también le había sorprendido la información de TVE y que no se había enterado que ni mucho menos que el Estatuto estuviera para la firma. Con lo cual le olía mal el asunto. Y no era para menos. A mí me olió mucho peor.
 
Si la cosa estaba para la firma, no hay duda (las posiciones del PSOE regional y nacional no han cambiado, animando esta misma semana desde Ferraz a la secretaria general del PP y cabeza del mismo partido en Castilla-La Mancha a imponer por la fuerza el Estatuto a Valencia y a Murcia), es que la parte del PP dispuesta a acabar con el trasvase Tajo-Segura pensaba colar tal disposición en algún lado, en el articulado del Estatuto, en el preámbulo, en el epílogo, en el salón de los pasos perdidos, en la cantina, colgado de las arañas del Congreso o en donde sea, pero pretendía colarlo. Sólo una reacción de sorpresa de ultimísima hora a cargo de la parte del PP afectada por la muerte del Trasvase pudo pararlo.
 
Lo cual nos lleva a la siguiente reflexión: ¿Cómo se hacen las cosas en el actual PP? ¿Cuál es la directriz, o hay varias contrapuestas? ¿Ha llegado al PP la infecta cultura de las "diversas sensibilidades" sobre asuntos de Estado claves, y está claro que los trasvases lo son? Todo indica que así es. Y el paso del tiempo no tranquiliza la cuestión, sino todo lo contrario. ¿Dónde para el nuevo Estatuto de Castilla-La Mancha? ¿En qué estado se encuentra? ¿A qué ese silencio en torno? Es que parece no haber existido nunca, que nunca fue mandado a las Cortes y por tanto que el debilitado presidente manchego Barreda no lo espera de vuelta con un lacito de papel celofán. ¿Cómo podía ser inminente un acuerdo para la redacción y aprobación definitivas si las teóricas posiciones de uno y otro partido, teóricas, he dicho, continúan tan incompatibles como antes? ¿Se "columpió" TVE adelantando algo que no existía? ¿O, y es lo que yo me temo, alguien del PP pretendió dar una redacción a lo de los trasvases que no se entendiera, un a modo de "parágrafo/trampa", que luego ya llegaría el tío Paco con la rebaja, y sólo la alarma generada involuntariamente en Valencia y Murcia por las terminales mediáticas gubernamentales arruinó el chalaneo?   

Abrazando a las farolas en Venezuela

27 de Julio de 2009 - 22:46:31 - Pablo Molina - 6 comentarios

Moratinos está en Venezuela, que es el lugar más apropiado para un ministro de Zapatero. Después de su hazaña gibraltareña, el siguiente mojón en la brillante trayectoria de nuestro Metternich es la Venezuela bolivariana de Chávez, en donde está abrazando farolas (es lo suyo) y postrandose de hinojos ante la revolución chavista que a su jefe Zapatero le tiene casi tan entusiasmado como él.
Verle rodeado por los capos del chavismo, investidos de ministros del ramo económico, hace casi tanto daño a la vista como su fotografía con Caruana.
Moratinos se ha reunido, entre otros, con Ali Rodríguez, ministro bolivariano de Finanzas. Un sujeto que ha propiciado los mayores desastres para la economía venezolana y ha abierto las puertas para que la chusma chavista despojara a los ciudadanos honrados de muchos de sus bienes y dinero, como durante la famosa intervención del BIV (Banco Industrial de Venezuela), tras la que no quedaron ni los pisapapeles. Desde que el famoso Ali cogió las riendas de las finanzas, la banca pública ha quebrado como siete u ocho veces (los expertos no se ponen de acuerdo en la cifra exacta), precisamente por eso España se ofrece, a través de Moratinos, como socio "tecnológico" (sin risas, por favor) para colaborar en el resurgimiento de la economía bajo patrones marxistas, que es el sistema impuesto por el tirano caribeño, al que Moratinos se siente "tan cercano".
Con Moratinos va una delegación de grandes empresas españolas a ver si pueden librar algún paquete del despojo ordenado por Chávez con sus famosas nacionalizaciones. ¿Hacer negocios? Ya me dirán qué negocios se pueden hacer en un país en el que su presidente se levanta una mañana con la neurona especialmente alterada y decreta el robo de las propiedades de empresas extranjeras, como ya ha hecho varias veces, la última contra el Banco de Santander.
A Moratinos sólo le falta acudir a la frontera nicaragüense y fundirse en un fraternal abrazo con el pobre Zelaya, tan patético que hasta los progres europeos han pasado de denominarle "el presidente democráticamente elegico", a "presidente depuesto". Sería el broche de hojalata de una gira que nos ha hecho avergonzarnos un poquito más de ser españoles.

Aquel julio cuando nada se nos resistía

24 de Julio de 2009 - 10:25:39 - José Antonio Martínez-Abarca - 4 comentarios

Cuando la raza humana llegó a la Luna yo hacía apenas tres años que había llegado a la Tierra (ya desde el principio no nos pusimos de acuerdo para coincidir durante el suficiente tiempo, la raza humana y yo). Pero ese es un detalle personal sin importancia. Lo importante es lo de la conquista de la Luna.

No recuerdo absolutamente nada de aquel 20 de julio de 1969, aunque seguramente mis papás me pondrían a ver el evento planetario por una de aquellas televisiones ajustables como un rádar, con experta mano quirúrgica, y que a apagarlas siempre quedaba un punto luminoso en el centro, como el ojo que nunca dormía, y en las que los presentadores salían inflados, abotargados, como a punto de explotar (ríanse ustedes de ese "salir con siete kilos más" de las emisiones televisivas de ahora: por entonces lo menos eran veinte o treinta). Sí me acuerdo que enseguida empezaron a sonar los nombres de los astronautas, y que las grandes casas de refrescos como Coca-cola empezaron a sacar chapas que llevaban en su esponjilla, en el envés, una colección inspirada en el Sistema Solar, para ir familiarizándonos a los niños con las próximas conquistas del hombre. Hacer amigos entre los venusinos parecía posible a la vuelta de la esquina.

Finalmente hemos tenido que ir tirando todos estos años con haber pisado la Luna y punto, porque lo del planeta rojo está todavía verde. Ni siquiera se sabe a ciencia cierta si aquello no fue filmado en un plató del teatro de "Estudio 1" tomado prestado por la NASA. Los mayores dijeron que es posible que el hombre hubiese pisado la Luna, pero lo que no entendían, y por ello sospechaban, es que una vez allí se pudiesen sostener en la esfera sin caerse. A los niños nos fascinaba la idea de ir alguna vez a la Luna, pero no por la gloria, que no sabíamos lo que era, sino únicamente por dar esos gravitatorios saltos de ocho metros que ensayábamos sin éxito en el patio del cole.

Curiosamente, fue llegar el hombre a la Luna y terminarse la moda de las películas espaciales (sólo con el primer arreón de la sociedad tecnológica, en 1977, volvieron). Hubo unos años, entremedias, en que el espacio tenía la misma amenidad de una salita de estar con tapete de ganchillo sobre los sofás de eskay. Parecía ya visto, sobado.
Porque, como digo, después de lo de la Luna todo parecía al alcance. O eso creían los optimistas antropológicos, que se caracterizan por tener siempre explicaciones a priori para sus predicciones de futuro siempre equivocadas. En realidad, hoy estamos más solos, más abrumados por el Espacio, creo sin temor a exagerar que en este planeta nos hemos vuelto más estúpidos, nos hemos metido a aislacionistas por el miedo global que mete la ecología (testimonio de nuestro fracaso más allá de unos pocos miles de kilómetros cielo arriba), los venusinos no han querido ser nuestros amigos pese a las chapas de los refrescos y ni siquiera sabemos si nosotros miramos a la luna o la luna nos mira a nosotros. Y si los lobos de algún sitio lejano aúllan en la noche eterna a la luz prestada de la Tierra.

El cosmos del siglo XXI da más miedo que el del siglo XX, y por lo que parece ya nadie tiene ganas de aventurarse en él. Si algo o alguien examinara a unos evos-luz la situación de este planeta, diría que desde aquel 20 de julio del 69, por cierto unas fechas en las que la supernova de Elvis Presley empezaba a construir su leyenda en Las Vegas, estamos en completa decadencia.




La asombrosa inteligencia de los chicos de Público (y El Plural)

20 de Julio de 2009 - 13:03:45 - Pablo Molina - 11 comentarios

Como ustedes no pierden su tiempo en leer los órganos de propaganda de la izquierda zapateril, igual no están al tanto de la campaña que dos medios insignificantes están llevando a cabo contra el Instituto Juan de Mariana.

El motivo es el informe redactado sobre la tragedia de las renovables en España, que tanta repercusión ha tenido en medios norteamericanos, hasta el punto de que el portavoz de la Casa Blanca se vio obligado a pronunciarse al respecto. Obama, por cierto, dejó de mencionar a España como modelo energético tras leer el informe del IJM, y hasta la fecha, que es precisamente lo que más ha fastidiado a los esbirros del gran ZP.

El panfleto diario propiedad de Jaime Roures, multimillonario marxista podrido a dinero pero sólo para defender sus ideas y mejorar la humanidad, ha puesto a un redactor full time a denunciar la vasta conspiración internacional destinada a socavar el prestigio de Zapatero en los Estados Unidos de Norteamérica.

Estamos todos: Federico Jiménez Losantos, Aznar, Esperanza Aguirre, Libertad Digital, Bush, las grandes petroleras y el toro que mató a Manolete, que no está pero se le espera. Hasta aquí normal. Lo curioso, sin embargo, es que acusen a los que constatamos la evidencia de que las energías renovables son ineficientes, caras, subvencionadas y destructoras de empleo de... atención amigos: ¡Antipatriotas!

Sí señor. La extrema izquierda, la de "todos somos Pepe Rubianes", la del estatut de Cataluña, la defensora de los nacionalismos separatistas, la que no utiliza la palabra España (por que le da asco) sino la expresión "este país", la que se cisca en nuestra historia común y la que tiene que tomar una dosis de corticoides cada vez que ve la enseña nacional, dice que deberíamos callarnos porque hacemos daño a la patria.

Quieren decir que estamos perjudicando la fama absurda de Zapatero y el negocio de sus amiguetes, pero utilizan la palabra España (esta vez sí) para afearnos una conducta que, ellos sí, practican cada día del año.

Otro aspecto divertido de esta rabieta sectaria, es que acusen a los que formamos parte del IJM de recibir dinero de las petroleras para redactar ese informe. Hay que ser necio para pensar que las multinacionales petrolíferas van a torpedear un negocio floreciente como el de los molinillos y las placas solares (y renunciar al faboluso trinque de subvenciones puesto en marcha por los gobiernos), cuando precisamente son en su mayor parte las propietarias, a través de filiales, de las empresas más potentes de ese sector.

Sobre el contenido del informe y los argumentos expuestos en el mismo no dicen ni una sóla palabra, claro, que para eso son de izquierdas y ya sabemos que el pensamiento abstracto y la capacidad comprensiva son cosa del facherío. Se limitan a rebuznar acusando a los autores de estar pagados por oscuros intereses. Es normal, la izquierda no es capaz de imaginar que alguien pueda defender la verdad y la razón de forma desinteresada, porque toda su vida no ha hecho otra cosa que actuar de mamporrera del gobierno de turno a cambio de la sopa boba de la subvención y el dinero público extraido del bolsillo de los ciudadanos decentes.

Reparen finalmente en los protagonistas de la oposición al ya famoso informe del IJM:

- Jesús Caldera, (toma ya) a través de la fundación "ideas" (sic) del PSOE.
- Sindicatos españoles (CCOO a través de  ISTAS)
- Diario Público (propiedad de Roures, beneficiario de abundantes favores mediáticos por parte de Zapatero)
- El Plural (En fin... sin comentarios)

Y todo ello, amigos, para defender el negocio de unos empresarios cercanos al poder que están forrándose con el trinque de las subvenciones y produciendo una energía carísima que deberá pagar "la clase obrera". ¿Hay que ser inteligente o no hay que ser inteligente?

Modelo financiero "frívolo" y "antisocial". En consecuencia, el PP se abstiene

16 de Julio de 2009 - 13:05:24 - Pablo Molina - 5 comentarios

 El PP, amigos, está para ayudar. No a sus votantes, ni siquiera a su electores, sino al gobierno de Zapatero que es para lo que más de diez millones de españoles le entregaron su confianza, como es bien sabido.

El nuevo modelo de financiación autonómica, aprobado con la abstención del Partido Popular, ahonda en la división y la insolidaridad de unas regiones con otras, perjudicando especialmente a los ciudadanos residentes en comunidades traidoras, como Murcia, que es la que me coge más a mano.

Pero en lugar de oponerse frontalmente a un sistema injusto, el PP aconseja a sus presidentes autonómicos que se abstengan para poder rapiñar alguna pasta más de la prevista apelando a la generosidad de Zapatero, que como es conocido resulta proverbial cuando se trata de financiar a las comunidades autónomas refractarias a votar socialismo.

Si a usted le van a sacudir un guantazo, lo más sensato es rechazar la agresión con la mayor contundencia. El NeoPP surgido de Valencia, capital Sofía, prefiere en cambio no pronunciarse al respecto y tratar únicamente de que en lugar de acabar con dos muelas menos el asunto se salde con un simple moratón en la mejilla.

Claro, el problema es que el leñazo no lo recibe Rajoy sino los ciudadanos de las regiones que tienen a bien votarle masivamente. "Ahí me las den todas" Fdo.: Mariano Rajoy.

Tres grandes estadistas: Zapatero, Montilla y Puigcercós

13 de Julio de 2009 - 18:16:49 - Pablo Molina - 20 comentarios

Cataluña y España han llegado a un acuerdo para determinar cuánto debe pagar el segundo país al primero. En efecto, los presidentes de ambas naciones, con Puigcercós de palmero, acordaron finalmente que España debe trasvasar a Cataluña 3.855 millones del total de 11.000 con que Zapatero ha incrementado la bolsa autonómica. Pero es que Cataluña es más país que Murcia o Extremadura, dónde va a parar, y además, los socialistas catalanes le prestan al PSOE 25 diputados, sin los cuales no gobernarían en el "estado español".

Todo ello resulta del tratado bilateral de cooperación sustanciado en el nuevo estatuto de Cataluñasobre el que el tribunal constitucional de España todavía no se ha pronunciado, circunstancia que sorprendería si no conociéramos la trayectoria de la alta magistratura, pero que no por eso deja de tener su encanto.

Lo mejor de todo es que los once mil millones extra que Zapatero va a repartir (quiero decir, lo que quede después de pagarle a Cataluña y Andalucía, que será bastante poco) no existen. El "estado español" no tiene un euro, por lo que, en todo caso, el pastón saldrá de la deuda externa si es que el pasmo leonés consigue que alguien se lo preste en el exterior.

Que los nacionalistas catalanes trinquen del bolsillo ajeno para atentar contra el derecho de todos los españoles a educarse en su lengua y abrir embajadas en países exóticos puede admitirse. Total, es lo que llevan haciendo treinta años. Lo que ya cansa un poco es que sigan perdonándonos la vida a los del país vecino, y si no lean la entrevista a Arturo Mas que hoy publica El Mundo.

Cataluña debe dejar de pedir solapadamente su independencia del "estado Español". Es España la que debería solicitar formalmente su independencia de Cataluña, aunque sólo sea para que Carod Rovira deje de meter la mano en bolsillo ajeno. Ya sé que es muy incorrecto en términos políticos pedir la separación de un territorio, pero es que si no estos tíos nos funden. El imperativo histórico no es suficiente para mantener la situación actual. Se trata únicamente de una cuestión de supervivencia.

Últimos comentarios sobre el morir con el medio siglo (y II)

10 de Julio de 2009 - 20:28:14 - José Antonio Martínez-Abarca - 8 comentarios

Dio lugar mi "post" anterior, es decir, el anterior al anterior que escribía mi conbloguero Pablo Molina, a una pequeña polémica de los lectores, y, dado el asunto del que trataba, nada menos que sobre la vida y la muerte, las existencias truncadas o las "realizadas", creo que a pesar de pequeña era una discusión de cierta altura. Con la excusa de la muerte de Michael Jackson a los cincuenta años, venía yo a poner en cuestión en aquel "post" que el cantante hubiese desaparecido prematuramente y no, como pienso, a punto de hacerlo extemporáneamente. Es decir, mi opinión es que Jackson había desaparecido más o menos a la edad indicada, haciéndole el Destino un favor, pues la estética de la eterna juventud peterpaniana en que había basado todo su personaje ya no podía estirarse más. La eterna juventud resulta que siempre dura bastante menos que una eternidad.

Aprovechando este fenomenal deceso, como digo, venía a poner en cuestión que la esperanza de vida de hace menos de un siglo, cuarenta años de media, implicara menos vida que la de ahora con ochenta. No sólo creo en las vidas a lo ancho más que a lo largo, sino en que a partir de cierta edad, y sin necesidad de estar enfermo (y sé que estoy siendo políticamente incorrectísimo) al hecho de despertarse por las mañanas más que vida, al menos tal como yo la concibo, lo podemos llamar duración.  Algunos lectores no estuvieron nada de acuerdo.

De hecho, me pareció que alguno me llamaba adolescente, chistoso o cosa así por opinar así. Lo último que quisiera es ser una especie de doctor Montes en bloguero, un sembrador de desesperanza y muerte. Lo que yo estimo por vida plena no tiene por qué ser lo que la mayoría del público tiene como tal.  Sólo quiero expresar una opinión creo que tan válida y tan seria como las demás. Nadie me paga para ser un optimista antropológico ni escatológico, para creer que a partir de la jubilación empieza "la edad de oro", así que los que esperen encontrar aquí la fuerza del pensamiento positivo van arreglados. Tengo para mí que la vida en toda su amplitud sólo dura unas pocas décadas, engorrosamente las primeras, y que, al igual que Manuel Vicent decía que te haces viejo cuando te sorprendes a tí mismo diciendo más de tres veces al día "qué barbaridad", la vida se reduce mucho y adquiere un tono incuestionablemente más sombrío cuando la mayoría de tus temas de conversación entre amigos (o entre matrimonios, en esas espeluznantes tenidas obligadas por parejas) versan sobre la comida, algo que suele ocurrir a partir de los cincuenta, según tengo observado. ¿Que hay que seguir cumpliendo años porque sí, porque la alternativa no es apetecible o al menos poco clara? Sin duda. Sólo me faltaría que me tomaran por un inductor al suicidio por "dignidad", que no hay tal sino todo lo contrario. Hay que resistir al menos mientras se pueda conservar el sentido del humor y ser capaz de hacer una buena frase. El sentido del humor es el único madero flotante que al final le queda a los desesperados tras su naufragio.

Simplemente detesto el lenguaje "feliciano" del buen rollito contemporáneo que nos tratan de colocar los medios, y como los "dandies" a partir de Baudelaire, me horrorizan ciertos ciclos naturales por muy naturales que sean, y me gustaría escapar de la decadencia a través de la artificialidad. Vano intento, lo sé. Pero al menos puedo quejarme con más o menos amargura de lo que no tiene remedio, si ustedes me hacen la merced de seguir leyéndome.  

Sánchez Camacho y el síndrome de la mujer maltratada

6 de Julio de 2009 - 18:09:44 - Pablo Molina - 7 comentarios

La comparecencia de la presidenta del PPC en la emisora de TV que más ha hecho por destrozar a su partido y las cositas que ha dicho en la misma, demuestran el punto exacto de cocción en el que se encuentra el partido popular en aquella comunidad autónoma.

Es probable que Alicia Sánchez Camacho se sienta en TV3 como en su casa y que las peluqueras y maquilladoras la traten con cariño, pero como representante de los que comenten la heroicidad de votar al PP en Cataluña su actitud genuflexa estaba fuera de lugar.

Dice la dicharachera presidenta de la ruina pepera en Cataluña, que prefiere estar con sus maltratadores que con Aznar en un acto de FAES, seguramente porque en el segundo caso tendría que codearse con personajes más cultos que ella e igual aprendía algo.

Pero en mitad del espectáculo sonrojante de ver a la presidenta del PP postrarse de hinojos ante el órgano del nacionalismo catalán, Sánchez Camacho ha dicho la frase reveladora:

"En ocasiones, la imagen que se ha dado del PP (en TV3) no se corresponde con la realidad, pero es algo que está cambiando y se está moderando".

Exactamente igual que las mujeres maltratadas que defienden a su marido porque en el fondo es muy bueno y, además, ha prometido cambiar.

El único problema es que los palos no los recibe ella sino sus votantes, a quienes debiera tener más aprecio, pero eso es un problema de ella y de Rajoy. Si es que es un problema, que a lo mejor no lo es.

Jackson, Flynn y el morir cuando llega el medio siglo

3 de Julio de 2009 - 20:07:39 - José Antonio Martínez-Abarca - 10 comentarios

El lunes cumpliré cuarenta y tres años. No sé quién dijo aquello tan estúpido de que los cuarenta son los nuevos veinte. No me consta. Muchas veces he pensado si la esperanza de vida de hace por ejemplo un siglo (o bastante menos de un siglo) no era más razonable que lo de ahora. Con frecuencia me sorprendo reflexionando si las noticias sobre salud o sobre sociedad de los imperios mediáticos no nos cuentan la mitad de la película, justo hasta donde queremos saber, hurtándonos información preciosa que disminuiría buena parte de ese "buen rollito" en el que la oficialidad nos encierra.
 
Nos cuentan que, en efecto, la esperanza de vida occidental hace relativamente poco tiempo ascendía a los cuarenta años. Se ufanan los que temen a la nada de que ahora el límite de edad normal llegue a ochenta. ¿Moría la gente prematuramente entonces o extemporáneamente ahora? ¿Cómo lo podemos saber? No tengo ni mucho menos tan claro que la gente entonces muriera justo al acabar su juventud, cuando el cuerpo se hacía más vulnerable de repente. Voy sospechando, en realidad, que en esos cuarenta años daba tiempo a ser joven, menos joven, adulto y, eso sí, la naturaleza evitaba barbear la humillante vejez, no sin buen sentido. Tal vez fuera aquello menos cruel que esto de hoy. Aquellos cuarenta años eran toda una vida. Corta, naturalmente, pero nadie dijo nunca que esto fueran más de dos telediarios. Por contra, los bienpensantes y los forofos de los adelantos médicos, científicos y tecnológicos dan rango de premisa inobjetable que, en condiciones normales, aquellas vidas de cuarenta años se habían truncado en su mitad.
 
Pero, si se ha inventado la fórmula de estirar parece que inacabablemente la vejez (se habla de que el elixir de la antioxidación eterna está cerca, de modo que no habría demasiadas razones en contra de durar, por ejemplo, doscientos años, aunque habrá que ver con qué pinta), si bien no de hacer durar ni un día más a la juventud, pienso si todos esos años extras que han alcanzado rango de "conquista social" en menos de un siglo no estarán de sobra.  Si no será repartir con el rodillo demasiado poca masa sobre una bandeja excesivamente grande. Soy de los que piensa que Michael Jackson se fue justo en el límite de tiempo en que podía hacerlo sin que su disfraz de niño resultara del todo patético, a los cincuenta años.  La vida le hizo después de todo un favor, y fue clemente con algo mucho más importante que él mismo: su legado.
 
Leyendo las memorias del actor Errol Flynn, resulta que por dos veces tuvo el cañón de una pistola en su boca, durante horas, con la luz encendida para no equivocarse de trayectoria, habiendo avisado a los criados de que no le molestasen bajo ninguna circunstancia. No se atrevió. Eso fue a la misma edad que yo tengo ahora. Hubiese evitado arrastrar su imagen de resorte imparable y sonriente, de "macho rampante", como lo definió Bette Davis, por sucesivos papeles de acabado y borracho. La vida vino sin embargo en su ayuda, después de todo, ofreciéndole la salida de un oportunísimo ataque al corazón a la misma edad de Jackson. Prematuramente difunto, dijeron. Su tumba ponía la teórica cronología: cincuenta años de edad. En realidad, si no a lo largo, sí a lo ancho, los de Errol Flynn fueron muchos más de esos ochenta años obligatorios sin alcanzar los cuales parece que en este milenio no eres ciudadano de progreso.   ¿Quién puede decir que Flynn no vivió esos doscientos años cumplidos que según los suplementos de ciencia podremos durar dentro de poco, y además ahorrándose los anuncios y los tiempos muertos? 
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