Crónicas Murcianas

Mayo 2009


La ministra que pone a las mujeres a los pies de los caballos

29 de Mayo de 2009 - 12:50:11 - José Antonio Martínez-Abarca - 3 comentarios

Yo no estoy nada seguro de que a la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía Elena Salgado le interese la política, ni que no esté ahí como podría estar a cargo de la tesorería de la Liga por la Templanza. No por comer como un canario granívoro te conviertes en pájaro y no por beber vinagre todas las mañanas igual que los boxeadores de antes metían la cara en agua con sal (para endurecer los rasgos) te transformas en una especie de busto femenino de Abraham Lincoln. Ya dije, en algún sitio, en su día, que el ministro menos malo de entre todos los nuevos iba a ser el bachiller Pepiño Blanco, y los hechos me están dando la razón.
 
Al llegar a su actual cometido en Salgado se suponía, pero al revés, aquello que decían los viejos falangistas cuando perdieron el Régimen y querían encalomarse, en muchos caos con éxito, al socialismo emergente: "los que hemos sabido mandar, sabremos obedecer".  Que como digo en ella es al revés: la que supo obedecer donde los jefes la pusieran, se pensó que también sabría mandar.  Sobre el área más importante del Gobierno y del país. ¿Alguien ha tenido en algún momento la sensación de que, después del ya muy vagaroso Solbes, tenemos algo corpóreo arrojando sombra en el hueco del ministerio de Economía? No, padre. A ella sólo le interesa saber quién manda, y todo lo demás es prejuicio.
 
A la Salgado no le interesa la política, ni la economía, fuera de una licenciatura devaluada que comparte con todos esos jóvenes incautos que salen de las facultades de ciencias pensando que el "socialismo de los sentimientos" es una rama de la matemática. A Salgado le gusta sólo poner cara de velocidad donde la pongan, pero se pilla enseguida su desenfrenada insolvencia cuando dice eso de "los hombres consiguen cosas por poder, pero las chicas conseguimos cosas por nosotras mismas", tal que esta misma semana. 

Detengámonos en ello, porque con esa sola frase acaba de poner a los pies de los caballos a todas las mujeres que cooptan en la política. Si Salgado desliga a las mujeres de conseguir cosas por el mismo poder que los hombres (¿no es eso lo que pretenden las feministas, suplantar con las mismas armas masculinas?) sino por otra clase de  "encantos" (encantos o habilidades orgánicas: "ellas mismas") pone en muy mal lugar a sus congéneras, porque da carta de naturaleza a lo que siempre se sospecha en las barras de los bares a ciertas bajuras etílicas. "¿qué habrá hecho esa para llegar tan alto y tan rápido?". Quedarían así las mujeres en puestos de responsabilidad, según Salgado, mucho más cerca de una Mónica Lewinsky arrodillada bajo la mesa del presidente que de trepar gracias por ejemplo al estricto comisariaje sectario, el de la propia Salgado. Salgado debe de odiar a las mujeres casi tanto como al mundo.   

¿Por qué no es Cándido Méndez ministro de economía?

25 de Mayo de 2009 - 12:53:15 - Pablo Molina - 3 comentarios

No sé qué está esperando ZP para nombrar a Cándido Méndez ministro de Economía y Hacienda en sustitución de la Salgado, cuya incompetencia está poniendo nerviosos a cientos de dirigentes socialistas, lo que ya tiene mérito.
Esta mañana, el líder del principal sindicato de clase (alta) ha comparecido en Telecinco para hablar de economía, que es lo suyo. Como experto en la materia, mundialmente reconocido, ha dicho cosas que a ZP le habrán confirmado en que su política va por buen camino. En síntesis, las recetas de Cándido son las siguientes:
- Sustituir la desgravación fiscal por adquisición de vivienda por ayudas directas. La desgravación, dice, sólo beneficia a los ricos (¿No hay nadie que le explique a este aristócrata del proletariado que la desgravación sólo actúa en la vivienda habitual o primera residencia? ¿Con el concepto "los ricos" se refiere a los jefes del sindicato y al lobby de liberados, todos con casita en la playa?)
- Hay margen para el endeudamiento.
- Hay que subir los impuestos (a los ricos).
- Hay que dar más dinero a "quien lo necesita" (seguramente piensa que las arcas públicas no tienen fin)
- El déficit no es preocupante (para él no; para sus hijos y nietos lo será)
- Los sindicatos reciben dinero del gobierno, como los partidos políticos, pero en su caso está muy bien porque los liberados sindicales "defienden a todos los trabajadores, afiliados o no", y alguien tiene que pagarles el sueldazo (se refiere a los españoles que trabajamos; "afiliados o no").
En fin, se trata de un ambicioso programa económico que Zapatero ya está siguiendo a pies juntillas, así que en su lugar, yo pondría a Méndez de ministro. No hay nada como tener a un subalterno que cree sinceramente en el proyecto político que encarna el jefe.

El sol, receta económica para salir de la crisis

22 de Mayo de 2009 - 17:43:51 - José Antonio Martínez-Abarca - 3 comentarios

Esta semana se presentaba en la sede de los empresarios murcianos el nuevo libro del agitador Ángel Martínez, actualmente presidente territorial de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. No logro recordar el título del libro, pero seguro que el propio Ángel Martínez tampoco, porque publica tantos que le debe pasar como a esos padres de familia numerosa de antes: que para dirigirse a uno de sus hijos, se confunde antes con media docena de nombres porque no tienen muy claro cuántos son sus vástagos y cómo se llaman. Martínez presentó su libro el miércoles y el martes ya estaba pensando convidarnos a su próxima presentación, o sea, su próximo libro, que no es el próximo porque para el próximo llegamos siempre tarde (siempre hay uno más reciente en galeradas o ya en imprenta), tal es el ritmo que lleva este compulsivo hacedor de obras completas. Bueno, pues que Ángel Martínez presentaba su actualísimo libro, con datos que hemos podido
 leer en los periódicos tal que la semana pasada, sobre esta situación de crisis y sus recetas para superarla.

    En lo que toca a la región de Murcia, sus recetas para superar la crisis son indiscutibles: hay que apoyar al sector primario, o sea, la agricultura, al industrial, al de servicios, sin olvidarnos de aquello de Investigación más Desarrollo más Innovación que introdujo en España el entonces ministro Piqué (a quien por cierto ví muy amartelado por la zona del retiro madrileño con su joven pretendiente, hace dos fines de semana) y el estudio de fuentes de energía sostenibles pero rentables para hacer que marche todo eso. Digo que esto que expende Ángel Martínez es induscutible porque, para no equivocarse, dice que tenemos que dirigirnos a todos los sectores productivos en absoluto. Tal vez con la posible excepción de la fabricación de suelas de zapato de gutapercha y la erección de un parque temático de la vida esquimal, Martínez no renuncia a nada para la Región de Murcia. Con estas predicciones acierta cualquiera.     El problema no
 es qué sectores debemos trabajar, sino cuál debe ser el modelo de desarrollo que debe amparar todos esos sectores, la línea maestra que ahora mismo Zapatero no tiene nada clara y muchos en la Región de Murcia, de todos los partidos, tampoco. ¿Abandonamos el modelo de desarrollo que había hasta que se declaró la crisis, el turístico, como quiere Rodríguez Zapatero menos-ladrillo-y-más-ordenadores?

    Pues evidentemente no, viene a argumentar Martínez, con lo que estamos de acuerdo. Toda su obsesión por las infraestructuras abunda en esto, aunque Martínez no se pronuncie en su libro sobre el ladrillo, sobre las segundas residencias (sí lo hace más sobre la oferta hotelera) con la contundencia que empleamos en este "blog". Supongo que tiene que pagar el peaje de llevarse bien con el PSOE de la muy hipocritona "sostenibilidad", algunos de cuyos miembros estaban en la presentación del libro. Pero Martínez sabe bien que la Región será turística o no será. Será del ladrillo o no será. Tendrá infraestructuras o no será. Convocará a medio millón más de jubilatas hiperbóreos por avión (como quería Luis del Rivero, el murciano de Sacyr) o a corto plazo no tendrá para pagar la sanidad y la educación de los inmigrantes legales e ilegales que se instalan en Murcia.

     Martínez no ha dejado nunca de estar obsesionado por las infraestructuras de Murcia, pero las infraestructuras van a darnos de comer precisamente porque ponen en valor (algo que todavía no se ha hecho porque en años de bonanza algunos no se han dado prisa), lo único que el Gobierno de ZP no puede quitarnos: el sol. Que Murcia vivirá del sol o no vivirá. Y no me refiero precisamente a la energía fotovoltaica.

El "Cavia" habla otra vez de muertos

18 de Mayo de 2009 - 11:11:51 - José Antonio Martínez-Abarca - 4 comentarios

Respeto mucho lo que escribe el filósofo catalán Eugenio Trías desde que le leí algún moderado artículo en defensa del primer Tripartito catalán y algunos encendidos textos posteriores en refutación del propio Tripartito (poco le duró la confianza en el experimento, casi tan poca como era de buen juicio tener).

O sea, que lo leo con gusto sobre todo desde que sé que queda alguien con sentido común todavía en Cataluña. El otro día le daba el premio más importante del articulismo español, el "Mariano de Cavia", concedido por el ABC actual con el visto bueno de los fantasmas venerandos que pueblan su patio andaluz. Contrariamente a lo que ocurre con el Nobel o con el ingreso en la Real Academia Española de la Lengua, han sido "marianitos", o sea, han ganado el Cavia todos los grandes, los que merecieron haberlo ganado. Me contó una vez Jaime Campmany, me refiero a cuando estaba vivo, la madrugada en que tuvo el pálpito de que iba a ganar el Cavia, siendo corresponsal en Roma y habiéndosele muerto César (González-Ruano). Puso el punto y final a su necrológica de César unas pocas horas después de haber tenido noticia de su deceso, y mandó a Conchita, su mujer, que le trajera una taza de café porque, le dijo, había que celebrar que iba a ganar el Cavia. Así sucedió. "Muerto César, a mí los cavias se me dan como a nadie", le dije a Jaime que podría haber escrito aquella madrugada, parafraseando algo que repitió muchas veces más tarde sobre su arte para las necrológicas. Pero hablábamos de Trías.

Le han dado el Cavia por una tercera escatológica en la que hace su apuesta sobre el Más Allá: sin datos para corroborarlo, Trías quiere que exista alguna forma de espiritualidad tras el paso terreno. Desde luego es una cuestión considerable y fenomenal, que diría Plà. Y es un artículo muy bello y necesario. A mí me inquieta sobremanera, no la muerte orgánica en sí, que es el resultado amañado que ya sabemos, con el árbitro del partido comprado y sin posibilidad de apelar al Comité de Competición, no que exista algo ahí fuera o no, aun con ser éste un aspecto a tener en cuenta, sobre todo porque la eternidad dura bastante tiempo y si te cansas tampoco puedes bajarte en la próxima parada. No. Lo verdaderamente inquietante de la cuestión ultraterrena es la posibilidad de que el espíritu siga, pero rodeado de impotencias: de acceder a las espiritualidades de los que fueron seres queridos, de arreglar lo que no salió bien en vida, de comunicar, de encontrar un sentido. Lo angustiante es especular con que el espíritu viva mal que bien para siempre, sí, pero encerrado en algo, en una dimensión o algo que le siga haciendo sufrir, y ésta vez durante algunos más años, soportables por limitados, que los que implican el tránsito por la Tierra.

¿Cabe imaginar un destino más espantoso para el alma sin necesidad de que exista Infierno? Más espantoso aún que aquella famosa condena "a toda la eternidad menos un día" con que Dios castigó a un alma en pena en palabras de Gómez de la Serna... En cualquier caso, es una auténtica provocación para el nuevo periodismo modernuqui, el que habla de "multimedias", "autogestión de la información", "igualitarismo opinativo", "muerte de los medios tradicionales", "redacciones compuestas por anestesistas" (en antológica expresión de Raúl del Pozo) etcétera, que hayan dado un premio periodistico por hablar sobre lo que hay luego de estirar la pata o no hay, como en el periodismo de antes, el que, para no perder el tiempo con la política, hablaba de los cipreses de silos o las chicharras de las pinadas de la Costa Brava. Leer eso de Trías: hasta uno podría pensar que los periódicos dicen alguna vez algo.  

TVE nos priva de una escena de la "España Plural" de ZP

14 de Mayo de 2009 - 09:54:54 - Pablo Molina - 11 comentarios

Sólo un progre en plena fase aguda de su dolencia puede creer que lo que hizo TVE anoche cuando iba a sonar el himno nacional fue un "error técnico". Es cierto que la realización del partido fue más que penosa en todos los órdenes (imágenes de zonas del campo donde no estaba el juego en lugar de pinchar la cámara correcta, fallos insistentes de sonido, etc.), pero sólo si hay instrucciones precisas de evitar las imágenes del campo durante el himno puede entenderse que todo el equipo de realización cometa ese "error técnico" y no se dé cuenta durante más de dos minutos que están ofreciendo las imágenes equivocadas. O sea que no.
En una hora, además, que fue el tiempo transcurrido hasta que pusieron la escena del himno (justo antes de empezar la 2ª parte), hay espacio suficiente para revisar cuidadosamente las imágenes, editarlas eliminando las inconvenientes, manipular el sonido para atenuar la bronca y los cánticos y, en definitiva, para falsear la información de forma que el producto final tenga muy poco que ver con lo que ocurrió realmente en esos minutos.
Es una desgracia que TVE prive a todos los españoles de una escena de ecumenismo democrático tan precisa como la vivida anoche en Mestalla, con Sa Mayesté le Guá disfrutando desde el palco del agasajo de los nacionalistas periféricos porque, como es sabido, "hablando se entiende la gente", y además Sa Mayesté quiere "lo que sea mejor para España", sin condiciones previas ni apriorismos centralisas. Pues nada, a disfrutar que son dos días.
No puedo finalizar este comentario sin referirme a una de las periodistas de TVE que anoche colaboró en la retransmisión a pie de campo. Se trata de Silvia Lama. Apunten ese nombre porque va a ser una de las grandes de la profesión a poco que consiga mantener el listón de su excelencia intelectual a la altura en que lo dejó anoche. He aquí, por ejemplo, las preguntas (es un decir) que hizo a todos y cada uno de los futbolistas del Barcelona a los que consiguió acercarles la alcachofa (la del micrófono, me refiero):
- Fulanito, increíble ¿no?
- Esta puede ser una semana increíble ¿no?
¡Mármol, que traigan mármol! Si hay un gramo de justicia en la profesión, a  esta chica hay que darle dos o tres premios. Y porque los americanos nos tienen mucha envidia, que si no caía hasta el Pulitzer. Qué nivel maribel.

Grageas "La Trini". Y que no te engañen tus papás

12 de Mayo de 2009 - 09:56:17 - Pablo Molina - 9 comentarios

La familia es una institución natural que sirve de garantía y promoción de valores exactamente opuestos al socialismo. El que los marxistas de todas las épocas hayan dedicado ingentes esfuerzos a destruir esa célula primordial, demuestra que la izquierda sabe identificar perfectamente a sus enemigos seculares.

En la época actual los métodos son menos radicales que antaño, pero igual de efectivos. Ya no se arranca a los niños del hogar paterno a corta edad para convertirlos en robots estatistas, pero es que la propaganda masiva en los medios y la ocupación del sistema educativo, todo ello en manos de la izquierda, hace innecesario recurrir a procedimientos tan abruptos.

Con el reparto de la píldora del día después en las farmacias a clientes de cualquier edad, Zapatero y La Trini no pretenden mejorar "la salud reproductiva" de las niñas ni prevenir los embarazos no deseados, circunstancias ambas que les traen al fresco. De hecho, si el aborto es un derecho, cuanto más se ejercite más avanzada será la sociedad, por seguir la ecuación progresista al uso.

No. El objetivo de esta campaña es socavar la autoridad paterna de forma que los niños y niñas identifiquen a sus padres con la intolerancia y lo retrógrado, y al estado y sus políticos como benefactores omnipresentes a quienes hay que seguir para estar "al día" y no parecer un carca.

Sólo un par de descerebradas sectarias, como las que están al mando de los dos ministerios implicados, pueden ordenar la dispensación de un medicamento a niñas sin ningún control (ni de sus padres ni del farmaceútico), y a continuación decir que, hombre, contraindicaciones, muchas no tiene, pero al tratarse de un tratamiento hormonal no debería tomarse demasiado a menudo. Sólo por esto la Trini y la Bibi deberían ser denunciadas a la OMS, pero como de lo que se trata aquí es de ser más progres que nadie, todo el mundo a callar, salvo la tímida reacción del PP (tal vez pactada con el PSOE) para cubrir el expediente.

Y en estas sale el ministro Corbacho y dice que hay que aumentar la tasa de natalidad para poder pagar las pensiones. ¿Es para pegarles o no es para pegarles?

Somos un rebaño y lo seguiremos siendo.

9 de Mayo de 2009 - 11:38:52 - Pablo Molina - 9 comentarios

La sociedad española actual es posiblemente la más politizada de todos los países occidentales, ya de por sí extraordinariamente ideologizados. La política, esto es, la gestión de la “cosa pública”, no se rige por criterios técnicos si no en función de los prejuicios ideológicos de los grandes partidos. Al mismo tiempo, tras décadas de educación estatal y bombardeo de los medios de comunicación, el español medio lo espera todo del gobierno. Exigimos al gobierno la proporción de una vivienda, “digna” por supuesto (sea esto lo que signifique), un puesto de trabajo “estable” y bien remunerado, dinero cuando tenemos un hijo, atención sanitaria “gratuita”, educación pública también gratuita, una pensión cuando llega la hora de la jubilación y que, finalmente, se ocupe de nuestras necesidades cuando al final de nuestros días no podamos valernos por nosotros mismos. De la cuna a la tumba, la principal aspiración de los españoles es que el estado, los políticos, financien nuestra existencia, aunque para ello debamos transferirles el control sobre aspectos de nuestra vida que ninguna mente sana estaría dispuesta a tolerar.

Por supuesto ni la sanidad, ni el sistema de previsión social, ni la educación ni ningún servicio prestado por el gobierno es gratuito. Al contrario, es mucho más caro y, además, ineficiente. Pero como el ciudadano medio no está dispuesto a tomar el control de su vida, prefiere una maquinaria estatal todopoderosa que se encargue, mal que bien, de subvenir sus necesidades y las de los suyos.

Somos como un rebaño maltratado por los gañanes y el mayoral que prefiere la esclavitud siempre que haya algo de forraje en el pesebre. Sólo así se explica que una persona como Zapatero  ganara unas elecciones generales, renovara el éxito en las siguientes y tenga todos los visos de volver a ser presidente en 2012. El drama nacional es que si surgiera un político que propusiera eliminar el impuesto sobre la renta, privatizar los servicios públicos, suprimir las absurdas autonomías  y reducir el gasto estatal en un noventa por ciento, no le votaría ni su señora madre. Además le desheredaría por loco y por traidor.

Moratinos, las nuevas tecnologías y nuestro prestigio exterior

6 de Mayo de 2009 - 10:11:04 - Pablo Molina - 4 comentarios

Moratinos y el Borbón han estado haciendo turismo oficial por Estonia, que no es mal sitio especialmente a finales de la primavera. Y qué les voy a decir, pues que han dejado el pabellón español por todo lo alto, como ambos acostumbran pero especialmente nuestro ministro de Exteriores, que tantas jornadas gloriosas nos ha regalado desde que llegó al cargo.

Estonia es un coqueto país a riberas del báltico, cuyos dirigentes decidieron que con cuarenta años de economía socialista a lo soviético habían tenido más que suficiente. Fue de los primeros países exsoviéticos que iniciaron la transición hacia una economía de mercado, gracias a lo cual se “jartaron” de recibir inversión exterior.

Estonia es también uno de los países en los que la utilización de las nuevas tecnologías está más extendida. Por ejemplo, el 98% de las transacciones bancarias se hace por internet, que es a su vez la única forma admitida para pagar impuestos.

Pues estaba el presidente de la república mostrando a la delegación española los avances tecnológicos que han llegado hasta el consejo de ministros, en cuya mesa sólo existen ordenadores y ni un sólo papel, y mientras el estonio les explicaba las numerosas ventajas de utilizar la red en lugar de pesados tomos encuadernados,  va Moratinos y suelta una de sus frases, de esas que hacen que todos nos sintamos todavía un poquito más orgullosos de ser españoles: “Nosotros también tenemos ordenadores en el Consejo de Ministros, pero en realidad no los usamos”. Información vía Barcepundit.

Aquí otro momentazo estelar que resume perfectamente la importancia que en el exterior conceden a España.

Aznar y yo, en el origen de los problemas de España

3 de Mayo de 2009 - 20:20:27 - José Antonio Martínez-Abarca - 11 comentarios

     Aznar "está en el origen", dice el PSOE, de los problemas de ahora mismo en España. Claro. Yo también estoy en el origen de los problemas: estaba allí, había nacido cuando se produjeron. Todos los que tenemos cierta edad ya somos ab-orígenes. Estaban en el origen también Felipe González o Rubalcaba. Hasta Zapatero había nacido presuntamente, y por tanto él también estuvo en el origen de los problemas, porque asistió a ellos, si es que no lo sacaron de una probeta en el 2004, que también podría ser. Pero estar en el origen de los problemas no es ser el origen, ni los problemas. ¿Qué origen y qué problemas? Abstracción hecha de las cosas reformables y/o educables, sólo hay un problema español, pero gordo, para el que no veo solución al menos mientras no se extingan por causas naturales dos o tres generaciones más: se actuó desde la Transición como si la izquierda en España fuese la misma que la de las democracias homologadas, cuando es evidente que no lo es, que no lo era y supongo que tampoco lo será, porque siempre ha querido ganar la guerra civil incluso antes de saber que se iba a producir una. Se ha venido pidiendo una derecha moderna, y de tan modernos ya vamos por Lassalle, cuando la tara originaria de este país es no haber tenido nunca una izquierda paralela a la de los países de referencia que siquiera acepte realmente el sistema parlamentario (¡qué menos que haber tenido un socialismo fabiano, aquí!). Qué digo: que acepte el papel de la burguesía, pues estos no se conforman por menos que ser aristocracia, pero de la aristocracia cresa de los tiempos del Absolutismo. Pobres les gusta ser, pero sólo de espíritu.

     El origen del problemón de España es no haber tenido una izquierda que respete el sistema de mercado, y a la que le gusten todos los atajos para ser ricos en menos tiempo (incluso ahora no pueden esperar a que se acabe la crisis para pegarle fuego a los billetes). De eso hablaba Aznar en su instantáneamente célebre entrevista de hoy en "El Mundo". Me ha gustado la entrevista, con respuestas que parecían escritas en caracteres latinos y en mayúscula. Se nota que Aznar se ha rehecho de la que decían larvada depresión, y no lo digo por las dos mil abdominales diarias. Que pasó el purgón se le notará ya siempre en la cara. No ha exactamente envejecido. Se ha ceñido honorablemente a su calavera, más bien, como nos pasa a todos los que salimos de enfermedades del alma al cabo de tres o cuatro años. A él se la rompió el país, desagradecido, frívolo, televidente al fin. Ha resucitado Aznar sólo cuando ha perdonado su propio resentimiento, es decir, cuando se ha autoeliminado como enemigo de sus enemigos. Ahora la sombra bajo las cejas de Aznar no transmite dureza, sino esa especie de piedad magnánima que otorga el infinito cansancio.  Casi se diría que habla como esas apariciones que recibían los grandes hombres la víspera de cambiar el mundo o la víspera de perderlo todo. Haríamos bien en escuchar a Aznar, o lo que ha quedado de él.
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