¡¡Yo también soy Hussein!!
27 de Octubre de 2008 - 09:17:51 - Fabián C. Barrio
Señores,
Seré breve. Cuando tenía yo diecisiete años y era un adolescente traumatizado, granujiento y larguirucho, estuve un año en
Colorado haciendo que hacía el
COU. Fui adoptado temporalmente por una
benévola familia useña típica, con lo que conseguí una hermana de por vida, a la que llamaremos Wendy Sullivan para preservar su anonimato. Esa benévola familia tenía
caballos, veía doce horas al día la
televisión, y
comía todos los días gallina asada y ensalada de patata con ketchup. En todo caso, centrándonos en Wendy, ella quería ser
escritorastronauta, se encerraba horas y horas con el novio en su inmensa y caótica habitación, tenía un coche que consumía doce dinosaurios por metro y
chillaba muchísimo, es decir, era una
típica teenager useña. Con el tiempo llegó a casarse con aquel novio, adoptó su apellido, engendró dos hijos y multiplicó su volumen por diez o doce. Es decir, está teniendo una vida envidiable. En el otro lado tenemos a un
chino, al que llamaremos Yu-yi LaRue. Ese
chino me usurpó los papeles de
Willy Wonka y de
oficial Javert en sendas representaciones escolares de
Willy Wonka y la Fábrica de Chocolate y
Los Miserables, y por ello le guardaré rencor absoluto toda mi vida. Se estarán preguntando qué tiene todo esto que ver con las Nuevas Tecnologías e Internet. A eso voy. Un día el
chino, Yu-yi LaRue, no sé por qué, me encontró en el Facebook, asumo que para restregarme que hace seis mil años hizo un excelente Wonka y un no menos sublime Javert. Como la mayoría de los fantasmas del pasado que te agregan al Facebook, se quedó dormitando en una esquinita sin molestar, aunque pude observar por su album personal que se había convertido en un egregio gafapasta. Luego, a través del
chino Yu-yi LaRue me encontró Wendy, me enseñó las fotos de sus hijos -
mis sobrinos-, me contó lo feliz que era, nos vimos y saludamos por el Skype y comprobé sádicamente que su marido ha perdido casi todo el pelo y yo no, en fin, esas cosas hermosas que son vivir.
A lo que VOY. Hace como dos semanas, el
chino, Yu-yi LaRue, cambió su nombre en el
Facebook, y pasó a llamarse Yu-yi Hussein LaRue. No le presté la menor importancia, porque tal y como están las cosas, podría haberse casado con un señor de Cuenca y haber cambiado de apellido perfectamente, uno ya no sabe qué pensar. Pero de repente, empezaron a aparecer los Husseins, brotaron como la caspa, como los hongos, como las humedades en una pared. Una inmensa mayoría de
mis conocidos useños pasaron a apellidarse Hussein. Y hace dos días, observé petrificado cómo a Wendy le ocurría lo mismo. Wendy Hussein Sullivan. Estaba la posibilidad de que hubieran dormido todos
al lado de unas bayas alienígenas, por supuesto, pero investigué un poco más.
Resulta que todo empezó cuando algunos republicanos, que están llevando a cabo una campaña electoral equiparable a la de Rajoy, hicieron un énfasis antinatural al
middle name de Barack Hussein Obama, intentando enfatizar los orígenes musulmanes del candidato demócrata. Los
seguidores de Obama empezaron a inquietarse y a asegurar que ellos se llamaban también Hussein, y de hecho empezó a ser lo más
cool del mundo firmar posts en blogs como Blablablá Hussein. Y claro, a partir de ahí las cosas empezaron a dispararse exponencialmente. Al parecer, el punto álgido de todo esto tuvo lugar en Febrero, cuando un locutor de radio bastante conocido,
Bill Cunningham, se pasó un poco en antena con el tema. Así que los usuarios de Facebook se pusieron en masa a cambiar sus apellidos.
Parece ser que a Facebook el tema no le gusta demasiado, de hecho rechaza cosas como Mortimer
Legalización Ramirez, o Rolando
Eutanasia_ya López, te hace firmar una cosa en la que reconoces que te apellidas así o mal rayo te parta y lo que le suena sospechoso lo hace revisar por un ser humano no vaya a ser. Pero la cosa es que Hussein lo deja pasar sin filtro de ningun tipo, lo que está causando una cierta incomodidad entre los seguidores de
McCain, porque está claro que ponerse ese apellido constituye una
toma de posición política. El que parece estar encantado es Obama, quien al parecer tuvo un gesto de complicidad ante uno de sus
supporters, un tal Richard Fizdale, cuando vio que éste había imprimido tarjetitas de visita con su nuevo nombre. La iniciativa, que no tiene apoyo institucional de ningun tipo, se está haciendo notar de un modo asombroso, como sólo las iniciativas virales digitales se hacen notar en estos días convulsos. Si nos paramos un poco a pensar en ello, esta acción de guerrilla digital es bastante useña. Por ejemplo, en el año 93, en el pueblo de Billings, en Montana, a raiz de una serie de incidentes antisemitas,
los vecinos pusieron centenares de menorahs en sus ventanas. Y en nuestras retinas están, claro, escenas cinematográficas como la de "
yo soy Espartaco", la de "yo soy gay" de
In&out o la de "
oh capitán mi capitán". Les gusta mucho autoinculparse en masa ante la injusticia, o lo que sea eso. Por cierto, una cosa que me ha dejado asombrado es visitar las página de los demócratas estos días. No se cortan un pelo, nada más entrar tienes
un formulario en el que se pide tu tarjeta Visa. Imagínense qué pasaría aquí si el PP hiciera eso en la portada de su web.
Aj, no he sido breve. Maldición, grñ.
Electoralmente,
Fabián, su Chico Trabajador
Fabián C. Barrio es vendedor de ropa para bebé