26 de Septiembre de 2007 - 22:57:42 - A. Vermoet

Luis Carbonel es el Presidente de
CONCAPA, una de las promotoras de la objeción de conciencia. Yo suelo decir que es el primer Presidente liberal que tiene CONCAPA, una organización católica, lo que sintetiza a la perfección las ideas de la media España contraria a la política antieducativa del Gobierno. Coincido con Luis en el Consejo Escolar del Estado, donde
UDE, CONCAPA y pocos más le dan voz a lo que podríamos llamar la derecha educativa.
Lo primero, ¿cuántas objeciones llevamos? Este Blog, que busca ser el referente diario del movimiento de objeción, se llama Cien Mil Objeciones.
Cada vez más padres están objetando y ya son varios miles por lo que estoy seguro que el número va a ser muy superior a los objetores al servicio militar que en un período de diez años consiguieron 70.000 objeciones aproximadamente.
De todos modos, está claro que la preocupación de los padres varía en función de la Comunidad Autónoma, pero ¿no sería mejor objetar ahora en todas las Comunidades, independientemente de quién gobierne, que haya comenzado a impartirse o no la asignatura y del curso en el que el alumno esté matriculado?
Naturalmente. CONCAPA está recomendando a todos las familias que objeten con independencia de que sus hijos cursen o no EpC [el curso que viene] para que, además de colaborar en apoyo del movimiento en contra de la misma, conozcan cuanto antes qué les espera a sus hijos por parte de cada administración autonómica. Además si conseguimos un número importante de objeciones tengo la seguridad de que se retirará esta doctrinaria y partidista asignatura.
La FERE dijo recientemente que no tenía sentido objetar en sus centros porque iban a adaptar la asignatura a su ideario cristiano. Yo creo que si los colegios de FERE hubieran objetado en bloque no habría asignatura. En todo caso, ¿deberían objetar los padres de estos colegios?
Como he dicho cualquier padre que defienda su derecho constitucional a educar a sus hijos según sus criterios y convicciones debe oponerse a esta asignatura con independencia del centro en que la curse o del partido político gobernante que la imponga. Es una cuestión de libertad que no cede ni desaparece porque el contenido de la asignatura sea mejor o peor, bueno o malo, esté o no adaptado -lo que considero en este caso muy cuestionable porque parece una treta o burla legal-. Además, ¿qué pasa con los alumnos católicos que están en centros públicos donde no se va a adaptar la asignatura? ¿No es por definición solidario el cristianismo?
Han salido en varios medios, sobre todo en Libertad Digital, manuales, guías y libros de texto cuanto menos llamativos y que desde luego atacan a las convicciones no ya morales sino políticas de media España. Pero antes que los contenidos están las formas, ¿puede haber una cosa llamada Educación para la Ciudadanía con contenidos gubernamentales que sea obligatoria y que respete la conciencia de todos?
Es sencillamente imposible. Además, el Gobierno repite como coartadas -falsas- que en EpC se trata de estudiar la Constitución -sin embargo, no se habla de la bandera, la unidad española, la solidaridad interregional, el papel del ejército, etc.- ; que también se imparte en Europa -desde luego no así, porque ningún país invade la esfera moral del alumno, en muchos es voluntaria o ha sido consensuada o se reconoce la trascendencia-; que servirá para mejorar la convivencia en una España multicultural -basta ver países con esa asignatura como Francia y Alemania para comprobar que la teoría no consigue, sin más, pacificar a los violentos.
Aunque fueran los mejores libros y los mejores valores atenta contra la libertad su imposición, con independencia de que se trate de valores católicos, budistas, agnósticos, laicos… Los valores se pueden proponer pero nunca imponer. La lucha contra esta asignatura es la lucha del ciudadano por defender su libertad frente al tic totalitario de un gobierno que nos quiere uniformar a todos a través del pensamiento único.
Y, finalmente, ¿habrá manifestación?
CONCAPA planteará este sábado nuevas acciones y, si estas no consiguen variar el signo de la asignatura (que sea voluntaria y sus contenidos consensuados), es muy posible que convoquemos una manifestación revindicando no sólo libertad de enseñanza sino medidas efectivas para terminar con el fracaso escolar y para comenzar con la búsqueda de la excelencia -que pasa por el esfuerzo-, tal como propone Sarkozy.
olasarep dijo el día 27 de Septiembre de 2007 a las 14:59:
Una buena noticia: los que tratan de impedir la objección tendrán que vérselas con la justicia.
Nuevo amparo a los objetores de EpC: admitida la querella contra Felpeto
El Juzgado de Instrucción nº 4 de Toledo ha admitido a trámite la querella presentada por el Centro Jurídico Tomás Moro contra el Delegado Provincial en Toledo de la Consejería de Educación y Ciencia de Castilla-La Mancha, Ángel Felpeto Enríquez, por la nota interior en la que ordenaba a todos los centros educativos a no evaluar a los alumnos que objetaran en conciencia a cursar Educación para la Ciudadanía, impidiendo así su promoción de curso. Una vez más, la Justicia ampara a los objetores frente a los que intentan amedrentar o limitar un derecho constitucional.
La Justicia ha vuelto a amparar el derecho constitucional de los padres frente a los intentos de amedrentar a los objetores por parte de quienes tratan de imponer un adoctrinamiento ideológico en las escuelas, violando el derecho de los padres a educar libremente a sus hijos. Un derecho que también ha sido amparado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&....
DeElea dijo el día 28 de Septiembre de 2007 a las 22:41:
Eso de las Escuelas publicas nacionales, suena muy bien, así al menos podría dejarse en evidencia a los ojos de la gente sensata y decente, en todas las regiones de España, el verdadero uso y discurso adoctrinador (cuando lo sea) de cada comunidad autónoma.
Pero no seria acaso más realista que todas fuesen y siguiesen un mismo “Estado” (me refiero a las publicas) Y que los verdaderos “programas educativos” fuesen iguales para todos los jóvenes españoles.
Claro que, si existen personas que creen razonable estrechar la perspectiva real de sus hijos, en aras de un narcisismo regionalista y de terruñismo paletil. Pues tampoco sería mala idea permitirlo (total solo van a salir perjudicados sus propios hijos ¡¡que pena!!) así, los pocos padres que apuntasen a sus “desgraciados” hijos, podrían entender por que les prevenimos contra eso. Pues nadie distingue nada, en esta sociedad relativa y nihilista, hasta que lo palpa en su piel, hasta que lo sufre en sus carnes y hasta que tiene con qué comparar. -sea dicho todo con animo de tristeza- pues que satisfacción se puede recibir en ver la desgracia ajena.
DeElea dijo el día 28 de Septiembre de 2007 a las 22:56:
Por otro lado, obligando a competir a los “gestores” autonómicos contra una educación de calidad educativa real y no “buenista” donde los títulos representen conocimientos reales y no fantasías “de ínsulas Baratarias” al menos les quitaríamos tiempo para que idioticen a los niños, obligándoles a dar asignaturas de verdad, para poder competir con los alumnos de los otros sistemas educativos, en igualdad de condiciones.
¿Qué futuro como historiador puede tener una criatura a la que desde teta, le han dicho que su tierra, que su patria y matria, se acaba en su provincia, achicando su espacio, y que la historia de sus antepasados, y de toda la humanidad, no es como ha sido, sino como yo te la cuento, achicándoles ya no solo el “espacio” sino la pura realidad.
¿Qué no pocas mofas y bufas recibirían estas criaturas, a los ojos de los sabios e/y historiadores de las otras naciones?
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