14 de Marzo de 2008 - 13:06:32 - A. Vermoet
Víctor Gago publica
aquí que la
Junta de Galicia está aplicando a las misas y fiestas patronales la política de persecución lingüística que se inicia cuando
Manuel Fraga importa la ley de imposición lingüística de
Pujol (me niego a decir lo de "normalización").
Al igual que en
Cataluña, la ley la hizo la derecha pero la persecución salvaje del castellano la hace la izquierda con los separatistas (el
PSC ha aumentado, no se si triplicado o cuatriplicado, la recaudación por multas lingüísticas a los comercios que rotulen en castellano). Y, al igual que en Cataluña, hay que agradecer la inestimable cooperación de obispos, arzobispos y demás, en instaurar una auténtica
dictadura blanca.
Lo más sorprenderte de la noticia de
LD es esto:
La Iglesia Católica local ya ha dado una muestra de su disposición a cooperar con la llamada "normalización". Según ha informado el pasado fin de semana La Voz de Galicia, el Arzobispado de Santiago ha distribuido una circular a los párrocos para que tomen la iniciativa en el uso del gallego en todas las ceremonias.
Hay que recordar el precedente de la FERE, que representa a un importante sector de las escuelas católicas gallegas, y que no hace mucho firmó un manifiesto a favor de la "inmersión", es decir, de utilizar el gallego como herramienta política para la separación de España, la imposición del caciquismo y la estigmatización del Partido Popular, a costa de la persecución de los derechos culturales y lingüísticos de los castellanohablantes.
Ante todo esto, un liberal se pregunta: ¿exactamente por qué tiene un gobierno que decir a la gente en qué lengua tiene que ir a oír misa? Y aun no siendo liberales, aun creyendo en lo de la compensación histórica, ¿qué hay que compensar? ¿Las décadas de inmersión lingüística de Fraga? Una vez más, como en Cataluña, donde llevan treinta años gobernando los mismos y la culpa sigue siendo de
Madrit.
P.S.: Mi agradecimiento a Eduardo Zaplana por estos cuatro años.
doiraje dijo el día 14 de Marzo de 2008 a las 13:59:
Si supiérais lo que hay metido en la Iglesia, no os extrañaría esta noticia. Los peores enemigos del catolicismo están dentro de la propia Iglesia. Y no pocos llevan alzacuello. La Iglesia no es una excepción de la decadencia social reinante.
cuervo dijo el día 19 de Marzo de 2008 a las 18:51:
buenas tardes.
lo que pasa en galicia con los obispos es pecata minuta con lo que pasa em cataluña
en esta provincia española los que ponemos la cruz en la renta somos en un noventa pociento los que no tenemos derecho a escuchar una misa en castellano,en muchas ocasiones ni de nuestros difuntos no crean que esagero
las iglesias estan llenas de viejos catalanes, emigrantes sudamericanos que no entienden nada,son muchas las veces que preguntan donde pueden escuchar misa en espñol en alguna ocasion los mande ala sagrada familia alas 9 de la mañana los domingos es el unuco sitio que seguro la escucharan no es triste
antizqui dijo el día 21 de Marzo de 2008 a las 13:18:
En qué mala hora aparcó la iglesia el latín en todas sus ceremonias. Ahora ya tenemos aquí la torre de Babel, o sea, la confusión. Antes por lo menos había misales para poder seguir la Misa. Ahora ni eso. El trágala puro y duro. Y obispos y curas tan contentos con su lengüecita. No piensan en sus feligreses. La razón de más peso que te dan : Es que estamos en Cataluña y somos una nación. És casa nostra. Hace falta una fe a prueba de persecución para seguir yendo a Misa. Los "castellanos", como nos dicen aquí han desertado de la iglesia. Como en la canción del probe Simón,"yo no soy de la pirroquia y los que lloran lo son"
juanma32 dijo el día 22 de Marzo de 2008 a las 11:21:
El gobierno no acepta la intromisión de la iglesia en asuntos de Estado, pero impone su criterio político en los asuntos que son propios de la Iglesia. Y esta fechoría sólo es denunciada por los liberales, sean o no católicos. El obispo transmite a sus ministros de fe las instrucciones políticas del gobierno autonómico. Colaboracionistas en su propia humillación. Qué desastre!
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