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14 de Junio de 2008 - 14:11:30 - A. Vermoet
Libertad Digital se ha hecho eco, en portada, de la sentencia del Tribunal Supremo que permite a las Comunidades Autónomas elegir discrecionalmente el tipo de centros educativos privados que se conciertan, concretamente a no concertar los colegios de educación diferenciada, es decir, que enseñan por separado a niños y a niñas.
Evidentemente, coincido en la cuestión de fondo con todo lo que se viene comentando al respecto, es decir, que no concertar un colegio sólo por tener clases de niños y clases de niñas, supone una limitación del derecho a elegir de las familias, concretamente de las familias que piden educación sostenida por el Estado porque no pueden permitirse pagar un colegio extranjero, modelo PSC. Pero hay una parte del tema que no me disgusta de la sentencia, y es que esto sirva para abrir los ojos a todos los que creen que los conciertos educativos garantizan la libertad de enseñanza.
Hace bien poco dijo el representante de la FERE en el Consejo Escolar que los conciertos sirven para dar estabilidad económica a los centros y estabilidad laboral a sus docentes. Eso que se lo pregunte a los colegios diferenciados. Pero en lo fundamental tiene razón: los conciertos lo que hacen es dar a un centro privado un régimen administrativo sostenido con los presupuestos estatales y cuyo personal se equipara cada vez más al funcionariado. Lo que no pueden es llamar a esto libertad de enseñanza. No podremos hablar de libertad de enseñanza mientras familias y colegios no puedan demandar y ofrecer, respectivamente, proyectos educativos diversos, dentro de la Ley, sin que ello les obligue a renunciar al dinero de sus impuestos destinado a la educación. Y si no, que se lo pregunten a los colegios diferenciados.
Hasta que la derecha sociológica se decida a reivindicar como irrenunciable el cheque escolar, la financiación directa a la familia que reivindican liberales y algunos católicos, que al menos no nos tomen el pelo. Los conciertos se crean para ahorrar dinero a la Administración y para paliar la insuficiencia de colegios. La libertad de enseñanza es otra cosa.
Comentarios (3)
Cien mil razones para llegar a las cien mil objeciones a Educación para la Ciudadanía.
Álvaro Vermoet Hidalgo, presidente de la Unión Democrática de Estudiantes (UDE), es consejero del Consejo Escolar del Estado y del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid. Es también miembro del Claustro de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Junta de la Facultad de Derecho de esta Universidad, donde estudia Derecho y Administración y Dirección de Empresas. Escribe en Libertad Digital y es colaborador de la tertulia de La Mañana, de la Cadena COPE. Tiene 21 años.
Mienmano es el nombre artístico de uno de los bloggers más seguidos en la comunidad de LD. El título de su sitio, Así lo ve Mienmano, parodia la figura del hermanísimo en la política. Ahí comenta la actualidad a diario, con mordaces viñetas que nacen de una mirada muy personal a la realidad, radical y políticamente incorrecta, y consiguen provocar la sonrisa y la reflexión. En su estilo ecléctico no faltan guiños a tradiciones diversas como el pop, la publicidad, el cartelismo, el humorismo gráfico y el arte digital. Es un privilegio para LD descubrir –a quien no lo conozca aún– a Mienmano como ilustrador vitalista y certero de nuestro blog sobre Educación para la Ciudadanía.