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10 de Marzo de 2008 - 02:09:22 - A. Vermoet
Yo quería que estas elecciones las ganara el Partido Popular y las ha perdido, aunque sea subiendo en votos y escaños. El PSOE ha crecido menos, absorbiendo todo el voto radical e independentista (véase el trasvase de votos del PNV, de ERC o de IU) sin por ello perder el voto socialista tradicional, en los núcleos obreros y, a nivel general, en las regiones económicamente más atrasadas, donde gobierna con un apoyo mediático hegemónico, véase Andalucía.
El PP gana donde gobierna, lo que demuestra que su gestión es la única forma que tiene de comunicarse, nada nuevo. Hace falta una renovación, por tanto, no de la ideología del PP (la libertad económica y la idea de España son lo que han fortalecido su base electoral) sino de personas, palabras y formas. Irónicamente, y como dice José María Marco, ha faltado un liderazgo nacional, que logre en toda España los votos que tiene el PP en Madrid y en Valencia. Buen ejemplo de lo que hace falta es Esperanza Aguirre, liberal y españolista como Rajoy pero que consigue ser más cercana y con una gestión sólida y brillante.
Desde la perspectiva de la balcanización de España, es negativa la victoria del PSOE, más negativa aún considerando que pactará con los nacionalistas (creo yo que incluso aunque el PP se ofrezca a votarle la investidura a Zapatero) y preocupante desde una idea nacional que el PSOE tenga el voto independentista y logre preservar la mayoría de izquierdas de 2004. Obviando el origen de los nuevos votos, se puede afirmar que los dos partidos nacionales han crecido y que los nacionalistas han decrecido, una afirmación que aunque cierta ignora que el PSOE es hoy una coalición de electores que no responde a ese calificativo de "nacional" porque no parece ser una exigencia de sus votantes en las distintas regiones de España.
Termino este análisis con Rosa Díez. La alegría de esta noche electoral, como lo fueron C's en las autonómicas catalanas (¡toma 3, TV3!). Fui a oírla en la UAM no hace mucho y me impresionó su capacidad de convicción con ese discurso vibrante de regeneración democrática. No la voté, soy militante del Partido Popular, pero no me hubiera sentido más feliz si la hubiera votado al verla y oirla en su discurso de victoria. Tan sólo se me plantea una cuestión: si, con sus trescientos mil votos, UPyD ha ganado al PNV, ¿es normal que tenga un escaño frente a los seis de los nacionalistas vascos? ¡Vamos, pregunto! Si no fuera así, tal vez entonces habría ganado simplemente la izquierda. Pero no es así, y lo que ha ganado es el intento de Zapatero de apoyarse a la vez en la izquierda y en los nacionalistas, dentro de su base electoral, lo que le permite gobernar aunque el PP gane el centro como ha hecho estas elecciones, y desarrollar un proyecto puramente nacionalista encubierto por todas sus televisiones.
El gran reto ahora es que el PP pueda seguir creciendo en defensa de España y de la libertad, que UPyD se haga oír en su discurso regeneracionista y que, entre todos, dentro de cuatro años, logremos dinamitar esa inestable y contradictoria afluencia de votos nacionalistas y de izquierdas. Pese a la derrota de hoy, creo que el PP irá por buen camino si mantiene un discurso nacional y busca el voto de quienes siendo socialistas creen en España por encima de todo.
Comentarios (2)
Cien mil razones para llegar a las cien mil objeciones a Educación para la Ciudadanía.
Álvaro Vermoet Hidalgo, presidente de la Unión Democrática de Estudiantes (UDE), es consejero del Consejo Escolar del Estado y del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid. Es también miembro del Claustro de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Junta de la Facultad de Derecho de esta Universidad, donde estudia Derecho y Administración y Dirección de Empresas. Escribe en Libertad Digital.
Mienmano es el nombre artístico de uno de los bloggers más seguidos en la comunidad de LD. El título de su sitio, Así lo ve Mienmano, parodia la figura del hermanísimo en la política. Ahí comenta la actualidad a diario, con mordaces viñetas que nacen de una mirada muy personal a la realidad, radical y políticamente incorrecta, y consiguen provocar la sonrisa y la reflexión. En su estilo ecléctico no faltan guiños a tradiciones diversas como el pop, la publicidad, el cartelismo, el humorismo gráfico y el arte digital. Es un privilegio para LD descubrir –a quien no lo conozca aún– a Mienmano como ilustrador vitalista y certero de nuestro blog sobre Educación para la Ciudadanía.