Desde este blog, hemos dado apoyo a las familias que han objetado a que sus hijos estudien "Educación para la Ciudadanía" y no vamos a cambiar de postura por intereses coyunturales. Nuestra oposición se fundamentaba en que desde un principio la "nueva asignatura" (como si lo que faltase en el sistema educativo fuesen más asignaturas) ha sido un proyecto político, no educativo, del Gobiernosocialista, es más, del propio Zapatero, destinado a hacer propaganda de una serie de ideas y políticas que nada tienen que ver con los consensos sociales y mucho con poner un contrapeso estatal a la libertad de educación.
Los contenidos oficiales de la asignatura y, sobre todo, los libros de texto, nos dieron la razón. No quedaba justificada exclusivamente de la objeción de conciencia que puedan hacer los católicos a contenidos contrarios a sus creencias religiosas, como trató de hacer ver el PSOE, sino que la asignatura era un cúmulo de tópicos progres y multiculturales, como se puede ver en cualquier libro de textos. La Fundación FAES publicó entonces extractos de los principales libros de texto, y se vio que no sólo había contenidos contrarios a la moral católica sino también a la economía de mercado o incluso a la civilización occidental, a la que se presentaba como opresora. La multiculturalidad, el Estado del Bienestar o la redistribución de renta, se presentaban como valores universales. Luego no sólo los católicos, sino también los liberales, tenían razones de sobra para objetar, y esas razones no emanaban de un único libro de textos o de un único punto en el temario de la asignatura, sino de la esencia que impregnaba todo lo relacionado con aquella "Educación para la Ciudadanía".
El Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha solicitado a las organizaciones educativas pertenecientes al Consejo Escolar del Estado sus propuestas para la elaboración de un Pacto de Estado de Educación. Sobre la asignatura de "Educación para la Ciudadanía", la Unión Democrática de Estudiantes -una de las entidades que ha defendido a las familias objetoras- sí ha mantenido la misma postura que matuvo entonces, sí ha pedido su supresión y sí ha presentado una alternativa. Será cuestionable la alternativa que, a continuación, hacemos pública, pero nosotros sí podemos afirmar habernos mantenido fieles a lo que dijimos antes, durante y después de la asignatura zapaterina. Estas son las propuestas que UDE ha trasladado al Ministerio, y que consistirían en añadir al Pacto las siguientes consideraciones:
Propuestas sobre la educación cívica
• Tendrá carácter obligatorio la enseñanza de la Constitución española y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en todas las etapas educativas.
• Tanto en Educación Primaria como en Educación Secundaria se suprimirá “Educación para la Ciudadanía” y, en su lugar, formará a los alumnos sobre sus derechos y deberes ciudadanos mediante una asignatura de Introducción al Derecho y se abordará el pensamiento occidental en una asignatura de Ética y Civilización.
• En Bachillerato, se estudiarán como asignaturas obligatorias Filosofía, Historia de la Filosofía, Civilización occidental y Derecho constitucional español.
• Se ofrecerá de forma voluntaria la enseñanza confesional de la religión según viene haciéndose hasta el momento, pero se garantizará a los alumnos que no deseen clase de religión una enseñanza sobre el hecho religioso que evite un déficit cultural y, por ende, una discriminación educativa de estos alumnos.
• Las Administraciones educativas determinarán las obligaciones de los centros respecto a la educación sexual de los alumnos, que se llevará a cabo, respetando la neutralidad ideológica, por parte de profesionales sanitarios, y que tendrá carácter obligatorio.
La Unión Democrática de Estudiantes (UDE), representada en el Consejo Escolar del Estado, considera absolutamente escandaloso que el Ministerio de Educación no sólo no premie a los alumnos con mejores notas, más talento o que más se esfuerzan, sino que vaya a regalar 1350 € a aquellos alumnos con peores resultados. En vez de reformar la enseñanza pública para que inculque el valor del esfuerzo, dar prestigio a sus títulos y hacer que vuelva a ser un ascensor social, la izquierda sigue empeñada en dos dogmas que ahora une: en la educación, igualar a todos los alumnos por abajo y, en la economía, intentar crecer a base de subsidios.
“Si la LOGSE se caracterizó por suprimir toda exigencia de esfuerzo, al eliminar cualquier examen o selección académica de los alumnos, e imponer la promoción automática de todos, por edad, hasta los 16 años, esto es su equivalente en becas. ¿Dar becas a los alumnos con peores notas y no a los que se esfuerzan es favorecer el mérito, premiar la excelencia, ayudar a los alumnos sin recursos a trabajar y a ver recompensadas sus capacidades? ¿O es maquillar el abandono haciendo que los alumnos que suspenden no dejen el Instituto para conseguir los 1350 €?”, afirma Álvaro Vermoet, Presidente de UDE.
Para esta organización, estas “becas LOGSE” son la extensión al sistema educativo del modelo de sociedad de Zapatero, basado en subsidiar el desempleo en vez de favorecer el empleo. “Ninguna otra Administración del mundo da becas sólo a los malos estudiantes, ni siquiera Cuba o la Junta de Andalucía. Y, desde luego, esta especie de PER o de PAC que da dinero a los que suspenden para que no dejen el Instituto no les hace ningún favor y no va a evitar el abandono. El abandono se evita cuando el esfuerzo se recompensa y cuando obtener un título sirve de algo, te ayuda a prosperar. Si el título no vale nada pero te pagan para ir a clase aunque suspendas, ni obtendrás el título ni prosperarás. Sólo maquillarán, subvencionarán, el abandono. Será un abandono dentro de las aulas, y perjudicará a los buenos estudiantes, que no obtendrán beca alguna y verán caer, más aún, el nivel educativo de la Educación Secundaria”, afirma el Presidente de UDE.