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Los sucesos que marcaban el fin de la década, así como la propia historia de la banda, hacían presagiar malos momentos para los británicos. La explosión del punk, con todo lo que ello significó, llevaba a los ídolos del rock a un segundo plano, dando paso a una nueva forma de transgresión artística, buscando liberarse de los corsés estéticos y de la opresión, así como de la autoridad. Irónico si conocemos los orígenes del rock, pero el caso es que el punk original no daba explicaciones y buscaba incomodar a lo establecido, siendo siempre lo “políticamente incorrecto” y lo opuesto al buen gusto, la moral y la tradición.

Pero como sabéis, la banda londinense no se quedó quieta ante dicha situación y  publicó uno de sus mejores discos, Some Girls de 1978. Un trabajo que llegó al número 1 del Billboard, al igual que el sencillo “Miss You”. Con marcada influencia disco y sobresalientes piezas como “Faraway Eyes” que aún recogía el toque sureño, “Before They Make Me Run”, “Shattered”, “Beast of Burden”, “Lies” o “Respectable”. The Rolling Stones dejaban las cosas claras a una nueva generación que les consideraba dinosaurios musicales y que a día de hoy, siguen sin poder con ellos.

El siguiente trabajo fue Emotional Rescue. Un disco que llegaría dos años más tarde y que se convirtió en un gran éxito comercial, aunque de menor calidad musical que sus predecesores. De nuevo producido por The Glimmer Twins, que era el seudónimo con el que trabajaba la pareja artística Jagger-Richards desde el 74 con It´s Only Rock n´ Roll, y que seguirían con Tattoo You de 1981. Otro número 1 en Lps, y en singles con “Start Me Up”, el penúltimo himno de los Stones y con el que volvieron a demostrar que no habían perdido su talento para la escritura, ni los riffs. Realmente la mayoría de las canciones del disco eran outtakes de las sesiones de grabación anteriores, aunque lógicamente, con nuevos arreglos y juegos de voces.

Los años ochenta prosiguieron con una serie de discos menores, como Undercover del 83 y Dirty Work del 86, trabajos que se iban espaciando cada vez más en el tiempo, dando cabida a proyectos en solitario que no fueron excesivamente bien recibidos por la crítica. Por otro lado, los conflictos personales entre los dos pilares de la banda, presagiaban que el punto y final de sus majestades satánicas, sería inminente. Pero con Steel Wheels destrozarían las profecías.

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Bajo la inquietante expresión que sacudía mis tímpanos en el comedor del colegio, os acerco noticias musicales de lo más variado. De entrante tenemos el retorno de Rammstein a España. Bajo el lema “Wir Halten Das Tempo”, mantenemos el ritmo, vuelven los alemanes a los escenarios en 2013, como cabezas de cartel en muchos festivales, además de realizar tres conciertos en nuestra tierra el mes de abril:

14 Barcelona (Palau Sant Jordi)

19 Bilbao (BEC)

21 Madrid (Palacio de los Deportes)

 

No venían a España desde 2010, y guardamos la esperanza de que para entonces, el grupo tenga en la calle un nuevo trabajo. Las entradas se podrán adquirir a partir del día 22 de noviembre a través de  www.encoremusictours.com  y Ticketmaster.

Como primer plato, la versión sinfónica de We Will Rock You que ha grabado Brian May. Uno de los temas más carismáticos de toda la historia de Queen y uno de los más celebrados de toda la historia del rock, ha sido arreglado por el mítico guitarrista, junto a la orquesta sinfónica que dirige el afamado compositor norteamericano Helmut VonLichten. El nuevo tema incluye las pistas originales con la voz de Freddy Mercury y un fondo de guitarras que se han vuelto a grabar, junto a una completa banda sonora orquestal. “We Will Rock You VonLichten”, que es como se ha bautizado a esta nueva versión, nació cuando a VonLichten se le pidió crear un mash-up entre el tema de Queen y el tema “Posthumus Zone”, compuesto por él. El single estará a la venta exclusivamente en formato digital a partir del 2 de diciembre.

Seguramente os haya sabido a poco, o al menos a mí no me dice nada nuevo, es como si John Williams hubiese cenado con May y en diez minutos le escribiera un arreglo así. Y supongo que Williams habría ido más allá en cuanto a originalidad, la opulencia sonora es marca de la casa. Pero para no quedarse a medias, os ofrecemos un segundo plato con sabor a propio, y es que M-Clan regresan (por fin) a las raíces. Arenas Movedizas está cargado de rhythm & blues, rock áspero, soul y blues auténtico, lo que hará las delicias de aquellos que vieron nacer a una de las mejores bandas de rock que ha tenido nuestra música, aunque hayan coqueteado en varias ocasiones con la mediocridad. Producido de manera impecable por Carlos Raya, además de aportar su sabiduría a la guitarra, el sonido de la banda ha ganado en prestancia y autenticidad, superando de largo y sin problemas su anterior trabajo, Para no ver el final.

Y si aún tenemos tiempo para tomar el postre, os recomiendo el último álbum de los que para muchos son los padres del Doom Metal, My Dying Bride. Los de Staffordshire han regresado con A Map Of All Our Failures, un disco que logra trasladarnos a una era romántica y funesta a partes iguales, abarcando temáticas que viajan desde las antiguas tradiciones, pasando por la religión, el amor y la muerte. A Map Of All Our Failures se convierte en el penúltimo fruto de una formación que siempre consigue emocionarnos.

Como firmaba anteriormente, Parsons se hizo íntimo amigo de Richards, y éste quedó fascinado con la pasión del norteamericano por la música country y el folk, sonidos que influyeron notablemente al guitarrista y compositor británico. Y que podemos apreciar notablemente en Exile On Main Street, un doble Lp grabado en Francia, país al que los Stones se habían marchado por cuestiones fiscales.

El magistral trabajo no fue bien recibido en su momento por la crítica, pues decían que el disco sufría de una mala producción, mala organización (tal vez se deba a las condiciones en las que se grabó), era autoindulgente y carecía de números clave, común en las anteriores producciones de The Rolling Stones, a su parecer la única canción destacada de todo el doble trabajo era “Tumbling Dice”. Aunque como sabéis, incluye temas como “Shine a Light”, “Sweet Virginia” o “Let it Loose”. El decano de los críticos del rock, Robert Christgau, dijo en su momento que era el mejor disco de 1972, rematando con una frase lapidaria: “Tuve que escuchar el disco veinticinco veces para comenzar a comprender de lo que los Stones eran capaces, y aún no he terminado la tarea”.

La gran balada “Angie”, dedicada por Jagger a la mujer de Bowie (aunque Richards afirma que fue escrita por él para su hija) fue el preludio de otro excelente, aunque subestimado álbum, Goats Head Soup. Un trabajo que para muchos marcó el final el fin de la edad de oro de la banda, pero en el que encontramos canciones como: “100 Years Ago”, “Coming Down Again”, “Doo Doo Doo Doo Doo (Heartbreaker)”, “Dancing with Mr. D”, “Silver Train” o “Star Star”. La década de los 70 estuvo marcada por los problemas con el alcohol y las drogas de Keith Richards, quien introdujo a Parsons en su particular círculo vicioso, y acrecentando años tras año su adicción. El músico norteamericano fallecería por sobredosis en 1973, año en el que la banda británica comienza a tomar una dirección extraña, con un Jagger más preocupado en los eventos de la jet set que de su música, y un Richards inmerso en las drogas.

1974 arrancaba con la entrada de la banda en el estudio Musicland de Munich, del cual saldrían con It´s Only Rock n´ Roll. Un trabajo que cosechó grandes críticas y mejores ventas, y donde la banda quería demostrar que pese a sus problemas personales, estaban en plena forma. El éxito llegaba de la mano de un himno de afirmación rockera y homónimo al disco, además de temas como “Luxury”, “Time Waits for No One” o “If You Cant Rock Me”, convirtiendo al álbum en una parada obligatoria para los fans de la banda. Pero como ya sabéis, los problemas internos no dejaban de aflorar y Mick Taylor decide abandonar a los Stones, ya que no terminaba de sentirse cómodo con el ritmo de vida de la banda, así como los constantes roces compositivos con Richards.

Otra importante época se cerró con la marcha del talentoso guitarrista, así que la banda comenzó a barajar nombres para sustituir a Taylor, entre ellos Jeff Beck, Peter Frampton, Steve Marriot o Mick Ronson, pero finalmente el elegido fue el antiguo miembro de The Birds, Jeff Beck Group y Faces, el señor Ron Wood. Con el que editan en 1976 Black and Blue, donde la experimentación en sonidos reggae, funk y jazz destacan en temas como “Hot Stuff”, Fool To Cry” o “Hand of Fate”. En esta época se sucedieron los acontecimientos más allá de lo estrictamente musical, como el matrimonio entre Bianca y Mick, el cual se vino abajo cuando el cantante se fue a vivir con la modelo Jerry Hall. Por otro lado, Keith Richards y Anita Pallenberg fueron arrestados por posesión de drogas en Canadá, lo que llevó a la pareja a someterse a una cura de desintoxicación voluntaria tras pagar una multa. Una terapia que llevó al guitarrista a quitarse sus rencores, volviendo a adoptar su apellido Richards (anteriormente firmaba como Richard) al reconciliarse con su padre.

En este momento, Bill Wyman y Ron Wood publicaron discos en solitario, mientras que los Rolling Stones sacaban al mercado el directo Love you Live. Por otro lado, Wood y Richards crearon uno de sus primeros proyectos fuera de la banda, algo más común en Jagger en la década de los 80. Apareciendo una nueva banda, The New Barbarians, con la simple idea de tocar en directo, ofreciendo dos conciertos en Canadá y dieciocho en Estados Unidos entre Abril y Mayo de 1979, así como telonear a Led Zeppelin en el Knebworth Festival de ese mismo año. Y ante todo pronóstico, la experiencia motivó a Richards para poner fin a su adicción a las drogas, algo que a la larga resultó.

El polifacético Dave Grohl será el batería del sexto álbum de Queens of the Stone Age, según ha informado el líder de la banda, Josh Homme. Grohl sustituirá a Joey Castillo, que ha abandonado el grupo según Homme. El ex-Nirvana y alma máter de Foo Fighters, ya tocó la batería en Songs for the Deaf, el tercer álbum de estudio de QOTSA.

Se anuncia un concierto de Lana del Rey en Madrid, para el 9 de mayo de 2013. Será en la sala La Riviera. Las entradas, al precio de 40 euros, se ponen a la venta el 12 de noviembre coincidiendo con el lanzamiento de Born To Die: The Paradise Edition.

Para el próximo mes de marzo de 2013 está previsto el lanzamiento de un nuevo álbum de Stereophonics que llevará el título de Graffiti on the Train. Está disponible la descarga gratuita del primer single, “In a moment”.

19 heridos y una joven fallecida en las inmediaciones de un concierto de Linkin Park. Ocurrió en el Estadio de Cape Town, Sudáfrica, el 7 de noviembre sobre las 19:00, hora local. El fuerte viento hizo que se desplomara una valla publicitaria mientras la gente estaba accediendo al recinto para asistir al concierto. La mayoría de los afectados son chicas que hacían labores promocionales, una de ellas no ha podido sobrevivir a las heridas.

Robert Plant ha sido agredido por un fan. O al menos eso sugieren los medios más sensacionalistas, quienes han llegado a insinuar que el seguidor que saltó al escenario durante el concierto que el cantante ofrecía en Buenos Aires con su actual proyecto, The Sensational Space Shifters, quería agredir a Plant. Pero visto el vídeo, parece que el roadie que intercepta al chico, es quien hace caer al cantante. No obstante, siempre es mejor impedir estas acciones de los fans.

Sandy destroza el bar de Sammy Hagar y deja sin hogar a Jerry Gaskill. El huracán que ha atacado sin piedad América, desde el Caribe hasta Canadá, ha borrado del mapa el Sammy Hagar’s Beach Bar & Grill. Llevaba abierto desde mayo de 2010  y toda su recaudación estaba destinada a la Hagar Family Foundation, centrada en obras de caridad para la juventud local. El cantante de Chickenfoot ha afirmado que volverá a abrir el bar una vez reparados los daños. Por otro lado, 2012 no ha sido el año del batería de King’s X, Jerry Gaskill. Hace unos meses sufrió un infarto y ahora ha visto cómo el huracán destrozaba su casa, llevándose la mayor parte de sus pertenencias.

Se venía comentando y ya está aquí. Bueno, a 2.700 km de Madrid, pero el caso es que el próximo 30 de enero de 2013, el Teatro Real de Copenhague estrenará el musical Amy, basado (lógicamente) en la vida y obra de la artista británica. ¿Qué podemos esperar? Pues no se sabe mucho, exceptuando la música, la cual será tomada de los dos únicos álbumes oficiales de Amy Winehouse. Es decir, Frank y Back to Black.

La responsable de dicha iniciativa, subvencionada con dinero público, es Johanne Louise Schmidt, que ya montó otro espectáculo similar, aunque menos morboso, con el Jagged Little Pill de Alanis Morisette, y funcionó bastante bien. La obra se representará en el Det Rode Rum (La Sala Roja), la pequeña sala del Teatro Real de Copenhague.

Las primeras objeciones no se han hecho esperar, y es que a preguntas de la prensa, el padre de Amy ya se ha adelantado a pronosticar que “será una basura, porque como según cuenta, el grupo teatral tratará de indagar dramáticamente en la presión de los periodistas sobre Amy, su vida y sus problemas con Blake Fielder. Unas afirmaciones que tal vez se justifiquen al saber que no ha sido consultado para realizar la obra, ni se ha contado con su opinión en el argumento de la misma. Declaraciones que no hacen más que potenciar el musical y aportar una valiosísima publicidad gratuita. Por otro lado, el grupo teatral también ha iniciado un guion cinematográfico, así que con el tiempo tendremos firme candidata al Oscar a la mejor banda sonora.

Las consecuencias de tener un impulsivo, pero efectivo representante, no se hicieron esperar. Y es que Oldham propuso a la banda expulsar a Stewart de la formación, porque su estética no era la idónea, le faltaba esa parte maligna y dura que el gestor quería mostrar. De este modo, Stewart dejaba de ser un miembro oficial, aunque continuó colaborando en estudio y en los directos hasta su muerte en el año 1985.

Aunque no todo eran malas noticias, ya que Oldham consiguió un contrato con el sello Decca en 1963, publicando su primer single “Come on”, versión de Chuck Berry, que a su vez contenía en su cara B una adaptación de la canción de Willie Dixon, “I want to be loved”. El plástico llegaría al puesto 21 en listas de singles. Este buen comienzo fue superado con su siguiente sencillo, escrito por John Lennon y Paul McCartney, que cedieron a los Rolling Stones después de que el omnipresente Oldham, invitase a los de Liverpool a ver a Jagger y compañía actuar en el Ken Colyer Club. El tema salió a la venta el 1 de noviembre de 1963 bajo el nombre de “I wanna be your man”, llegando al número 12 de las listas, lo que aumentaba la popularidad de la banda. Su escalada en ventas se alargó con “Not fade away”, versión de Buddy Holly, que llegaría al número tres de las listas británicas y entraría en las norteamericanas. Esta fama creciente de los Stones, les llevó a apariciones estelares en revistas y televisiones, donde Jagger se llevaba la atención como líder de la banda. Algo que por otra parte amargaba a Jones, el cual cobraba en esos momentos un suplemento extra por parte de Decca.

En esta primera etapa, los discos de los Rolling Stones eran básicamente versiones, aunque ya en 1964 la pareja Jagger-Richards, compusieron el tema “That Girl belongs to Yesterday” para el vocalista Gene Pitney. Mientras tanto, la astuta campaña de “chicos malos” diseñada por Oldham, seguía adelante y con inmejorables resultados. Mensajes como: “¿Dejaría que su hija se casara con un Rolling Stone?, provocaron que la juventud fuese atraída por la banda, mientras que sus padres sentían el peligro de que el quinteto atrapase con su imagen de rebeldes a sus hijos. Además, se presentaba a la banda como los rivales de los Beatles, cuando en realidad se llevaban perfectamente, intentando incluso no coincidir en los lanzamientos de nuevos discos. La publicación de su primer Lp, The Rolling Stones de 1964, incluyó un buen número de versiones, así como la primera composición del binomio Jagger-Richards, “Tell me”, una balada acústica de pegadiza melodía. También aparecían algunas canciones firmadas como Nanker/Phelge, seudónimo que la banda usaba para firmar un tema compuesto colectivamente, además de un single compartido con Phil Spector, quien aparece en el disco para deleite de Oldham.

Ante el éxito del Lp en las listas británicas, llegando al número 1, los Stones fueron a probar suerte a los Estados Unidos, pero la gira resultó ser un auténtico fracaso. Aunque siempre recordarían la famosa broma que Dean Martín les brindó antes de una actuación televisiva, diciendo que “los miembros de los Stones no tenían el pelo largo, sino unas cejas muy espesas y frente pequeña”. Tras este primer tour de locales vacíos y chistes variados, The Rolling Stones regresaron a casa para disfrutar del éxito, dejando para más adelante, la invasión total de los Estados Unidos.

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Normalmente Benidorm suele estar lleno de ingleses. Pero cuando esos británicos son los componentes de grupos como Kasabian, Suede o Placebo; y coinciden en la ciudad el fin de semana del 27 al 29 de julio, la cosa se pone de lo más interesante y la cita se llama Low Cost.

Eso sí, 57.000 personas (que es la cifra récord que ha batido este año el festival), no van sólo a ver a estas tres bandas. Se animan si les sumas La Habitación Roja, Vetusta Morla, The Right Ons o Iván Ferreiro, entre otros muchos más.

Mi Low Cost de este año arrancaba en torno a las nueve de la noche del viernes. Iván Ferreiro fue el encargado de inaugurar mi experiencia lower 2012 y lo hizo con “Toda la Verdad”. A este tema le siguió “Me toca tirar”, “Paraísos Perdidos” y “Extrema Pobreza”. Canciones que un Ferreiro especialmente barbudo para la ocasión, supo enlazar con “Ciudadano Cero”, “Jetlag”, “Promesas que no valen nada” o “Turnedo”; hasta llegar a los 19 temas y acabar el concierto con “Mi coco”.

Uno de los momentos más especiales del directo llegó cuando se apagaron las luces del escenario y nos quedamos al amparo de la luz de algunas velas que había repartidas alrededor de Iván, su hermano Amaro y el resto de la banda. Una acción que presentó animando a la gente a que ahorrase lo que pudiese en casa y que acompañó tocando “Rocco Sigfredi”. 

En torno a las doce de la noche (y con unos veinticinco minutos de retraso), arrancó la música de Suede. Un concierto que pude disfrutar desde la torre de control del escenario Budweiser gracias -precisamente- a la marca de cerveza.

Brettt Anderson demostró que le sobra voz, vitalidad y ritmo para seguir al pie del cañón con casi 45 años. Durante una hora y media de concierto, la banda londinense tocó clásicos como “Animal Nitrate”, “The Wild Ones”, “Trash” o “Beautiful Ones”.

El retraso de Suede lo heredaron los baezanos Supersubmarina. Eso no impidió que los cinco componentes de la banda presentasen un repertorio que fue in crescendo, a medida que avanzaba su actuación. Aparecieron en escena con “Para dormir cuando no estés”, luego fue “Ana” y, en tercer lugar, “Hogueras”.

Jose “Chino”, Pope, Jaime, Juanca y Javi tocaron diecisiete temas con los que repasaron lo mejor de “Electroviral” y “Santacruz”. No faltaron canciones que han calado pronto entre los seguidores de la banda como “Tecnicolor”; o sus ya clásica “Ola de Calor” y “Cientocero”, con la que acabaron.

Los suecos The Sounds saltaron al escenario pasadas las cuatro menos veinte de la madrugada. Un paso natural en el cartel, porque el público ya estaba lo suficientemente animado como para no dejar de bailar durante todo el concierto de Maja Ivarson y compañía.

Hasta aquí, todos los conciertos fueron en el escenario Budweiser. Los asistentes que todavía tenían ganas de más, tuvieron que trasladarse al escenario Lower. Allí le tocaba el turno a 2ManyDJ’S, que aquella noche fueron 1ManyDJ’S, por problemas de salud de uno de los componentes.

El sábado mi jornada de festival empezó con Placebo. Muy puntuales a su cita, descubrí a un Brian Molko que se defiende bastante bien con el español y que no se había olvidado de incluir en el setlist de la noche temas como “Every Your Every Me”, “Black-Eyed” o “Slave To The Wage”.

El escenario estaba decorado con varias pantallas en los que se veían primeros planos de los componentes de la banda y, por si no se ganaron al público lo suficiente, decidieron estrenar en primicia un tema nuevo: “Be Free”.

Con un poco de retraso y con su habituales gafas de concierto, Guille Milkyway repasó lo mejor de La Casa Azul acompañado de un decorado que animó muchísimo el espectáculo. De hecho, consiguió que algunas canciones del repertorio fuesen cantadas por gente que aparecía sólo las pantallas.

Durante el concierto sonaron los aclamadísimo “Colisión Inminente” y “La Revolución Sexual” y yo eché de menos “¿Qué se siente al ser tan joven?”. Un detalle que se me olvidó pronto, porque Milkyway dilucidó que su directo se disfruta muchísimo en los festivales veraniegos de nuestro país, ya que la gente lo demuestra cantando la mayoría de sus temas y bailando desde la primera, hasta la última canción.

Los encargados de cerrar las actuaciones del sábado fueron The Zombie Kids, que se dejaron claro que si están pinchando en casi todos los eventos importantes de este país, es porque el público lo quiere así.

El domingo -último día del festival- entraba en el recinto de la Ciudad Deportiva Vicente Amor, cuando The New Raemon empezaba a cantar en el escenario Budweiser. El catalán interpretó “Consciente Hiperconsciente”, “Repartiendo el Sombrero” (de su disco junto a Francisco Nixon y Ricardo Vicente) o “La Cafetera”.

Ramón Rodríguez no se olvidó de incluir en la lista de canciones “Tú, Garfunkel” o su versión de “Te Debo un Baile” de Nueva Vulcano. Puso broche final al concierto con una extensísima y también virtuosa “Llenos de gracia”.

Afortunadamente, pude llegar a tiempo para ver las últimas canciones del zaragozano Bigott en el escenario Lower. Un tipo que siempre me deja obnubilada con su baile y es que puedo decir que si he visto a alguien danzar -literalmente- con todo el cuerpo, ese es él. Mi suerte se multiplicó al ver que -a pesar mi impuntualidad- había dejado “Cannibal Dinner”, como una de las últimas canciones de su repertorio para el Low Cost.

Una vez cargadas las pilas, llegó el momento de acercarse de nuevo al escenario Budweiser y ver al completo a La Habitación Roja. Si hace unas semanas me encantó su concierto en el BBK Live, tengo que reconocer que este me gustó todavía más.

La banda de Valencia tocó trece temas con una intensidad admirable. Empezaron con “El Resplandor”, siguieron con “Días de Cristal” y como tercer tema “Annapurna”. No faltaron sus clásicos “Febrero”, “Voy a Hacerte Recordar” o “Van a por Nosotros”.

Jorge Martí estuvo especialmente dicharachero en Benidorm. Contó que “Indestructibles” era su canción favorita del setlist y cuando iban a tocar “Ayer” -última canción de su directo- bromeó con que era el último concierto de LHR. Además, justo antes de irse, aclaró que la canción de Elvis que había servido de inicio de su concierto y la de Lou Reed que ya sonaba, eran parte de su espectáculo.

Unos diez minutos antes de tiempo -concretamente a las once y cinco- salían a escena todos los componentes de Kasabian. Tom Meighan se agenció para la ocasión unas gafas que simulaban las de un aviador y aunque era el último día de festival, el público dio todo lo que le quedaba en el cuerpo y un poco más… Aunque conviene destacar que el grupo londinense estuvo a la altura de los lowers.

En la ciudad deportiva Vicente Amor sonaron “Fire”, “Club Foot” o la coreadísima “L.S.F.”. Cuando Meighan salía de escena en algunas canciones, tomaba el relevo a la voz el guitarrista y compositor de la banda de Leicesterhire, Sergio Pizzorno. En total, su actuación duró una hora y media larga; y Meighan remató con unos versos de “She Loves You” de The Beatles, cuando el resto de su banda ya se había bajado del escenario.

Vetusta Morla se encontró con un público algo cansado (y lo extraño hubiese sido que no lo estuviera después de Kasabian). Una situación que los de Tres Cantos supieron remediar con un setlist de dieciocho temas que arrancó con “Mapas”, “Boca en la Tierra” y “Cenas Ajenas”. Esas fueron las tres canciones que eligieron para empezar, luego interpretaron “Baldosas Amarillas”, “Copenhague” o “Valiente”.

La verdad es que encontré un Pucho más suelto en el escenario que en anteriores ocasiones. Bromeó diciendo que algo se le escaba si cada año que iba a Benidorm encontraba más edificios. También aclaró que esa era la segunda actuación consecutiva de Vetusta Morla en el Low Cost, y la tercera en total; porque ellos formaron parte de la primera edición que se celebró en Alicante.

Pusieron punto y final con “La Cuadratura del Círculo”, un tema en el que Pucho sustituyó a Jorge a la percusión y en el que los madrileños se explayaron. 

A las tres y media de la madrugada todavía quedaba por ver a Kakkmaddafakka. Nunca había visto a los noruegos en directo y no miento si digo que fueron de lo mejor que ha pisado el escenario del Low Cost en sus cuatro ediciones. Al margen de que Axel Vindenes y compañía bailasen todo lo que pudieron, el espectáculo estuvo protagonizado por dos coristas que se pasaron todo el concierto recorriendo el escenario de un lado a otro, bromeando y bailando todos los temas de los de Bergen.

El Low Cost finalizó con Buffetlibre. Un DJ altamente recomendable que pinchó temazos de Nirvana o Rage Against the Machine hasta que amaneció.

Lo cierto es que en este Low Cost pesa bastante más el plato de la balanza en el que se ponen las cosas buenas. La organización funcionó muy bien (salvo la cola para entrar al recinto el viernes, que no duraba más de media hora). Había barras y servicios públicos de sobra como para no tener que estar esperando más de cinco minutos. Además el festival ha dado un paso muy grande hacia la sostenibilidad.

Nada más entrar al recinto -si querías tomar algo de bebida- tenías que comprar un vaso. El dinero se te devolvía una vez finalizado el festival y una vez devuelto el vaso. He de reconocer que la iniciativa al principio parecía algo molesta, pero acabó siendo de agradecer porque la edición de este año ha sido el festival más limpio al que he ido. No había copas tiradas por todos lados y el césped del Vicente Amor estaba -por lo general- lo suficientemente limpio como para poder sentarte tranquilamente en él a ver uno de los conciertos.

La ciudad deportiva era la misma que el año pasado y la organización distribuye bastante bien las cosas para que no haya aglomeraciones. De hecho, creo que es un acierto que en vez de tres escenarios (como en 2011) este año solo haya habido dos. Al final -aunque parece un gran atractivo de cara a comprarse la entrada- una vez estás en el festival, siempre te da la sensación de estar perdiéndote a grupos por los que habías pagado. Esta vez no pasaba así, porque siempre podías ver la mitad de uno, y otra parte de otro directo; sin la necesidad de pensar en un tercero.

En resumidas cuentas, desde mi punto de vista es un festival altamente recomendable que no tiene que envidiar nada a sus hermanos mayores. Una forma de revitalizar el turismo de una ciudad como Benidorm, que trae a grupos de la talla de Kasabian o Placebo y que tiene un muy buen precio. De hecho el Ayuntamiento ya ha aclarado que va a hacer lo posible por que el año que viene vuelva a celebrarse allí, porque la ciudad de Alicante ya ha empezado a pugnar por él.

Y como lo malo no ha hecho para nada sombra a lo bueno… El año que viene -sea donde sea- hago triplete lower
María Martínez
esRadio

Siempre hablamos de canciones, bandas o conciertos cuando nos referimos a ese momento en el que algo hace “clic” dentro de ti. Pero bajo mi punto de vista, un disco lo reúne todo. Recoge las canciones, momentos y estados de ánimo de un artista. Letras y acordes que reflejan el sentir de una banda, dando como resultado el impacto sobre el oyente. Por eso os pido que, sin reparos y olvidando el qué dirán, escribáis sobre vuestro disco preferido. Aquel que os marcó para siempre.

Y rompiendo el hielo, os hablaré del mío. Para muchos no os resultará nuevo, ya que conocéis mi debilidad por el artista en cuestión, pero sin ninguna duda, el disco que cambió mi vida fue Antichrist Superstar de Marilyn Manson. En aquel momento, 1996, yo tenía doce años, una edad compleja, cargada de cambios hormonales y primeros golpes de realidad. El destino quiso que pocos meses antes de la publicación del disco, mi familia se mudara a un apacible pueblo de la zona noroeste de Madrid, abandonando la luz, los sonidos y los olores del bajo Carabanchel, para residir en el típico pueblo de película, donde todo es maravilloso. Tus vecinos te reciben con pasteles, los jóvenes montan en sus maravillosas bicicletas, la población vive en total comunión con la naturaleza y nada es lo que parece. Y en ese momento cae en mis manos dicho álbum.

Aquellos músicos, guiados por el personaje que se escondía bajo el nombre de la persona más querida de Estados Unidos y el apellido del más odiado, perseguían expresar su aversión y crítica a la falsa moral, atacando frontalmente a los miedos y prejuicios de una sociedad instruida para callar y seguir con la mentira. Bajo un título llamativo y una gran campaña de marketing, Brian Warner (Manson) comenzó a ganarse el papel de antihéroe. Convirtiéndose en el enemigo público número uno de una comunidad, que sólo alcanzaba a ver lo excéntrico, cruel, provocador, desagradable o simplemente ordinario del personaje, obviando su inteligencia y la publicidad gratuita que le otorgaban, lo que alimentaba su poder y repercusión social. Otorgándole un tiempo maravilloso para ir diseñando un papel, el cual iría guiado por su propia brújula moral, definiendo y construyendo los valores opuestos a aquellos reconocidos por la colectividad que le rodeaba. ¿Quién no conoce a Marilyn Manson? Desde los macarras del peor barrio de Los Ángeles, hasta “la niña bien de La Moraleja” le pone cara, anécdotas, leyendas urbanas…, sin saber con seguridad qué música hace. Y todo gracias a golpear en lo más profundo de una sociedad como la norteamericana. Sus valores. Los mismos que se horrorizaban de sus letras, vídeos, actuaciones, declaraciones y ambigüedad, se encargaron de alzarle como el referente de una generación de jóvenes que no querían comulgar con las falsas doctrinas éticas y religiosas de su entorno.

El concepto creativo del disco gira en torno a los pensamientos e ideales de Nietzsche y Hegel, además de argumentos sobre la religión, el hombre, la voluntad del poder, cábalas y toda la numerología posible, para buscar lo que Manson definiría como “Apocalipsis musical”. Por otro lado, el álbum estaba concebido como el principio de una trilogía invertida, que completan Mechanical Animals y Holy Wood (In the Shadow of the Valley of Death), con lo que podemos atribuir al single “Man that you fear” del Antichrist, como el último día de Manson en la tierra. Muchos compañeros entendieron el disco como un referente para conocer otras teorías, escritores, músicos y ver la vida desde otro prisma. En mi caso y rozando a mis compañeros, observé por primera vez (no me refiero a que fuese el primero) que detrás de la música, existía una letra que expresaba más allá de lo que podías ver a primera vista. ¿Delito? No. Pues gracias a Brian Warner, Marilyn Manson o Antichrist Superstar, comencé a escuchar más música y descubrir de qué bandas, géneros y discos, surge un músico como él. Así que en cierto modo, puedo decir que Antichrist Superestar, cambió mi vida. Y es que quise ser cantante, el difícil camino me desvió a ser técnico de sonido, y tras colocar numerosos micros y subir muchos faders, el destino me ha situado al frente de Cara B y de este blog.

Sin más, espero y deseo que tengáis un feliz verano. Hasta Septiembre no volveré a publicar, pero os puedo adelantar que para dicho mes, Blog N´ Rolla tomará un rumbo diferente. Digamos que si existiesen peldaños, coronaríamos uno más. Gracias a los miles de lectores que hacéis posible esta sección.

La segunda jornada del festival arrancaba con Noctem y Feed The Rhino, dos bandas perfectas para ir calentando al personal, aunque con un show deslucido por la claridad de la tarde levantina. Tras ellos, tomaban el relevo Architecs y Adrift, descargando todo su peso sobre los más de diez mil asistentes que comenzaban a desperezarse. Por desgracia, no podré hablaros de los conciertos que se sucedían en el escenario Black Bikini, ya que me hice fuerte tras el escenario Costa de Fuego, donde observé el concierto de In Flames, para más tarde seguir con Nightwish, Manson, Hamlet y Cancer Bats. Pido disculpas a todos los seguidores de Berri Txarrak, Rolo Tomassi, Katatonia, Opeth, Toundra, Dünedain, Rise to Fall y Heigths.

Pero como decía, con escrupulosa puntualidad subieron al escenario In Flames. Guiados por un inspiradísimo Anders Fridén, la banda repasó sus éxitos en comunión con un público entregado. Los momentos álgidos del show llegarían con “Trigger” y “Take this Life”, donde la banda sueca dejó claro que siguen estando a un nivel espectacular. Tras ellos, el público comenzaba a tomar posiciones para esperar a Nightwish. Un concierto que de primeras no me llamaba mucho la atención, pero finalmente acabó consiguiendo mi aplauso y admiración. Un sonido formidable, acompañado de la perfección técnica de la banda y la preciosa voz de Anette Olzon, hicieron de su concierto, uno de los mejores del día. Himnos como “Wish i Had an Angel”, “Nemo” y el maravilloso cover de Gary Moore “Over the Hills and Far Away”, cerraron un extraordinaria actuación cargada de pirotecnia y calidad musical.

Tras la banda finlandesa, todo se preparaba para la llegada del “Reverendo”. Con diez minutos de retraso y un silencio incómodo, la sutil luz que surgía del escenario dejaba reconocer la figura de Marilyn Manson. “Hey, Cruel World” fue la encargada de abrir un concierto interesante, pero falto de la energía que invertía en el pasado. “Disposable Teens” y “The Love Song” dieron paso a su último single, “No Reflection”. En definitiva, un concierto correcto donde combinó su último trabajo con sus éxitos de siempre y una puesta en escena más templada de lo habitual, pero que nos dejó un buen sabor de boca. No obstante, algunos siguen esperando a que vuelva a salir a escena tras tocar “Beautiful People” y lanzar el pie de micro a Jason Sutter. Dejando a un lado la música, Maraworld quedó impresionada con la poca extravagancia y normalidad con la que se comportó la banda y sobre todo su líder, antes y después del concierto, así como la amabilidad y gratitud con la que se dirigía a la organización. Dejando claro que para ser una estrella del rock, no es necesario ser violento o maleducado.

Y mientras esperábamos ver pasar a nuestro lado a Manson, y ¿Lana del Rey?, Hamlet comenzaba su actuación con una energía impresionante. 90 minutos de pura furia y conexión perfecta con el público, donde una vez más, Molly dejó claro que es uno de los mejores frontmans del país. Sin duda, la banda está en su mejor momento, despejando dudas sobre su futuro y ofreciendo uno de los mejores sonidos y shows de los dos días. La conexión entre Luis Tárraga y Alberto Marín es perfecta, siendo una de las parejas de guitarras más contundente que pasó por el festival. Pero si hay que destacar a alguien dentro de la banda, insisto, Molly está a un nivel vocal, físico y moral, superior a los grandes de nuestra escena. También pudimos ver a Guillermo Izquierdo de Angelus Apatrida y  Rown Houland (Infernoise/Clockwork) cantar “Irracional” junto a la banda en una actuación algo improvisada, pero efectiva. Y tras toda la energía emanada por los madrileños, aparecían los canadienses Cancer Bats, cerrando con su descarga de hardcore punk una noche perfecta de festival.

Y sí, estoy seguro que Costa de Fuego se va a convertir en pocos años en el referente nacional de rock y metal de los festivales veraniegos. En plena crisis económica y con un cartel que muchos tacharon de viejas glorias, “CdF” ha conseguido congregar a 24.000 personas durante el pasado de fin de semana. Una audiencia que ha salido encantada e ilusionada con esta nueva propuesta. “Por fin un festival trata al público como se merece”, era la frase más oída durante el fin de semana. Impresionantes instalaciones, amplitud de recinto, zona de acampada con sombras, grandes y visibles escenarios, carpas perfectamente acondicionadas, equipos de sonido de alto nivel, merchandising variado y económico, múltiples servicios de hostelería, precios razonables, accesos reales para minusválidos, banda ancha de internet, zona VIP de verdad, cómoda zona de prensa, baños con papel, duchas limpias 24 horas, parking organizado y playa a un kilómetro del recinto, son algunas de las razones por las que todos los invitados y el público salieron encantados. El asentamiento ideal para un gran festival, dirigido por un gran equipo humano. De momento no hay confirmaciones para la segunda edición del festival, pero la propuesta de la dirección es consolidar el evento con nombres como: ACDC, Slipknot o Rammstein entre otros. Sin duda alguna, Costa de Fuego empieza a forjarse un gran nombre.

Set list Marilyn Manson en Costa de Fuego

• Hey, Cruel World
• Disposable Teens
• The Love Song
• No Reflection
• mOBSCENE
• The Dope Show (Diary of a Dope Fiend intro)
• Slo-Mo-Tion
• Rock Is Dead
• Personal Jesus
• Pistol Whipped
• Coma White (Coma Black – Eden Eye)
• Irresponsible Hate Anthem
• Sweet Dreams (Are Made of This)
———–
• Antichrist Superstar
• The Beautiful People

Tan subjetivo como los primeros artículos y aceptando el reto lanzado en blognrolla@hotmail.com, hoy me gustaría hacer un listado de los que para mí, son los mejores guitarristas internacionales que ha dado la música. Como en las ediciones anteriores no ha quedado muy claro el mensaje, voy a dividir por categorías a dichos instrumentistas. Y como muchos de vosotros diréis cómo no ha puesto a tal, os invito a realizar vuestro propio top 10. Seguro que a mí se me escapan muchos. Let´s Rock!

 

Creativos


En esta categoría situaría a músicos que cambiaron la forma, estilo y concepto sonoro de las seis cuerdas. Muchos han sido los maestros de la guitarra, pero no todos cambiaron el rumbo del instrumento, ni influenciaron al resto. Por ejemplo, Bo Diddley, considerado a día de hoy como una de las figuras clave en la transición del blues al rock, creó su propio estilo a base de un sonido duro y afilado, más conocido como “Bo Diddley Beat”, el cual oiréis en infinidad de temas como: “Desire” de U2, “Faith” de George Michael o “Shes the One” del Boss. Pero no podemos olvidar a Chuck Berry, uno de los músicos que desarrolló el rhythm and blues hacia lo que conocemos como rock n´ roll. Aunque avanzando en el tiempo, hemos podido disfrutar con intérpretes como “The Edge”, sin duda la clave del sonido de U2 y máximo exponente de la experimentación con el sonido y los efectos. Similar, aunque en otra liga, a Tom Morello, rey absoluto de los pedales, variación de pastillas, riffs pesados combinados con bases de Hip Hop y hacer de la guitarra cualquier módulo que podamos imaginar. Todos ellos acompañados de músicos que dieron un giro al instrumento, ya bien por su género o por su técnica.

Charles Edward Anderson “Chuck” Berry

Bo Diddley

Edward Lodewijk Van Halen

Jack White (White Stripes, The Raconteurs…)

Kai Michael Hansen (Gamma Ray, Helloween, Iron Savior, Unisonic)

David Howell Evans “The Edge” (U2)

Tom Morello (Lock Up, RATM, The Nightwatchman, Audioslave…)

Mark Knopfler (Dire Straits, The Notting Hillbillies)

Dick Dale

Darrell Lance Abbott “Dimebag Darrell”(Pantera, Damage Plan)

*Hillel Slovak (RHCP)

 

Compositores


Muchas veces pensamos que el mejor guitarra es aquel capaz de tocar más rápido, con mejor técnica o aquel que revolucionó el género. Pero no debemos olvidar que la música es composición. Y en esta categoría aparecen nombres que sin duda, crearon escuela, estilo y grandes canciones. Como “Pride and Joy” del Texas Flood de Stevie Ray Vaughan, o “Run Through the Jungle” del genial Cosmo´s Factory de Creedende Clearwater Revival, o lo que es lo mismo, de John Fogerty. Similar repercusión, aunque en otro terreno, obtuvo “Comfortably Numb” en The Wall, de la mano de David Gilmour, aunque hiciese arreglos el señor Waters. Músicos que prefirieron ser recordados por sus canciones, en vez de por su técnica. Aunque les sobra.

Stephen “Stevie” Ray Vaughan

John Fogerty (Creedende Clearwater Revival)

Clarence White (The Byrds)

Rudolph Shencker (Scorpions)

Ry Cooder (Captain Beefheart & The Magic Band, The Seeds…)

Jerry Garcia (Grateful Dead)

David Gilmour (Pink Floyd)

Robbie Robertson (The Band)

Jorma Kaukonen (Jefferson Airplane, Hot Tuna)

Joe Perry (Aerosmith)

*James Hetfield (Metallica)

 

Virtuosos


Esta categoría es la que menos valoro, aunque reconozco la complejidad de su técnica. No me pasa nada con los guitar heroes, pero muchos de ellos pecan de ego y sinceramente, me aburren. Nunca he comprendido los solos de cinco o diez minutos al más puro estilo Vai o Malmsteen, creo que lindan con el culto a la persona e invaden la canción de protagonismo. Satriani por ejemplo, creo que aunque esté dentro de este grupo, es más músico que guitarrista, como David Murray, Robert Fripp o Hammett, los cuales ponen su virtuosismo al servicio de la banda o de la composición. Pero está claro que todos ellos son guitarristas de un nivel impresionante.

Robert Fripp (King Crimson)

Steven Siro “Steve” Vai

Joe “Satch” Satriani

Allen Collins (Lynyrd Skynyrd, The Rossington-Collins Band)

Michael Angelo Batio

Yngwie Malmsteen

Zakk Wylde

David Michael Murray (Iron Maiden)

John Petrucci (Dream Theater)

Matt Bellamy (Muse)

*Herman Li (Dragonforce)


Iconos

Sin querer subestimar su carrera, composiciones y técnica, muchas veces glorificamos a ciertos instrumentistas por lo que fueron en la escena o época que les tocó vivir, que por su calidad. Pero bien es cierto, que existen grandes guitarristas que ya son leyendas del instrumento. Y hablando de leyendas, ¿Quién mejor que Robert Johnson y su pacto con el diablo?. O el inagotable Angus Young, que parece no pasar la edad por sus manos. Músicos que han pasado a la historia por sus composiciones, género, estilo, misterio, actitud…, pero sobre todo, por ser auténticos iconos de la música.

Robert Johnson

B.B. King

Frank Zappa

Carlos Augusto Santana Alves

Neil Young (Buffalo Springfield, Crosby Stills Nash & Young…)

Randy Rhoads (Quiet Riot, Ozzy Osbourne)

Saul Hudson “Slash” (Guns n´ Roses, Velvet Revolver…)

Ritchie Blackmore (Deep Purple, Rainbow…)

Peter Green (Fleetwood Mac, John Mayall) 

Tony Iommi (Black Sabbath, Heaven and Hell)

*Kirk Hammett (Metallica)

 

 


Únicos

Algunos de los nombres que ya habéis leído, probablemente saltasen de la lista en sustitución de otros, pero en esta última categoría están los indiscutibles. Aquellos que encajan en cualquier división, ranking o como lo queráis llamar. Los que para muchos, o al menos para mí, son los grandes guitarristas de la historia. Músicos únicos que suman todas las cualidades. Sobran las palabras, faltan calificativos, para describir a estos diez músicos que os propongo. Seguramente vosotros añadiríais más o quitaríais a uno u otro, pero como dije al principio, es totalmente subjetivo. Espero vuestra lista.

Jimmy Page (Led Zeppelin)

Eric Patrick Clapton (The Yardbirds, Cream…)

Duane Allman (The Allman Brothers Band, Derek and the Dominos…)

Brian May (Queen)

Pete Townshend (The Who)

Billie Gibons (ZZ Top)

Robbie Krieger (The Doors)

Geoffrey Arnold “Jeff”  Beck

James Marshall “Jimi”  Hendrix

Angus Young (ACDC)

*Gary Moore (Thin Lizzy)

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