Mensajes etiquetados Deja sitio para el postre

Vista la polémica que se ha creado en las redes con el programa Deja sitio para el postre  siento la necesidad de manifestar mi opinión al respecto.

Para aquellos que no lo sepan, Deja sitio para el postre es un programa que se va a emitir en Cuatro, dedicado a aficionados a la repostería y cuyo “dirigente” es el archiconocido Paco Torreblanca.

Hace ya un par de meses que empezaron con la primera selección de participantes, que consistía en mandar una foto con un postre que hubieses elaborado.

Si alguno de los que estáis leyendo esto sois aficionados al mundo dulce, sabréis de lo que os hablo cuando te llega TODO el mundo a darte la lata que tienes que presentarte al programa. Y es que señores míos, yo lo siento mucho, pero PASO DE CIRCO. Y no lo digo por este programa en concreto, pero creo que todos a estas alturas (unos mejor que otros) sabemos que la televisión es una bufonada. Y habla una ex profesional del medio audiovisual.

Y cuando hablo de circo, me refiero a este tipo de programas (por no hablar de otros formatos televisivos que resultan insultantes para la inteligencia del ciudadano de a pie). Que nadie malinterprete mis palabras, porque he pasado la mayor parte de mi vida profesional en una cadena que considero mi casa (porque después de tantos años, son casi mi familia de Madrid). Pero antes de estar en esta cadena (que gracias al cielo no se dedicaba a este tipo de programas basura, sino más bien a la actualidad política, económica…) he pasado por otras tantas, y conozco mucha gente trabajando en grandes medios que no es necesario nombrar para no crear polémica. Y de ahí mi desilusión por “la caja mágica” que protagoniza el salón de todos los hogares.

Señores, este tipo de programas son una farsa. Y lo digo con todos mis respetos, pero es la verdad. Que nadie crea que los concursantes seleccionados son los mejores reposteros de España, y más de lo mismo sobre los aspirantes a otros programas (véase MasterChef o Top Chef). Recuerdo que cuando se realizó el casting de MasterChef mucha gente me decía “preséntate” y yo muy humildemente pensaba “sí hombre, ahí va gente de nivel…”. Y por suerte había muchos con grandes conocimientos, pero había otros… Y no lo digo porque yo considere que cocine mejor, pero conozco a muchos blogueros cocineros que hacen un trabajo extraordinario y no pasaron el casting ¿y esto por qué? pues porque en estos programas, al igual que en el archiconocido Gran Hermano, no entra el más cualificado. No señores. Estos programas funcionan a base de guión, y hay unos perfiles que tienen que existir sí o sí para que el programa tenga audiencia: una persona mayor, una persona excesivamente joven, el guapo, la guapa, el de mal genio que envenena al resto, el victimista que siempre está lloriqueando, o el que ha tenido una reciente desgracia familiar o amorosa (cuestión que al público le encanta porque le da más morbo y sentimentalismo al programa). Son diferentes roles que un grupo de guionistas se encarga de especificar. De este modo, cualquier espectador se sentirá identificado con uno de los concursantes, a la vez que odiará a otros tantos, y así se enzarzan las polémicas y se crean los favoritismos y odios hacia un concursante u otro, teniendo como resultado final una subida de audiencia.

Otra cuestión: que nadie se engañe, en estos programas no gana el “mejor”.  Y lo siento mucho por los ganadores (de hecho he de decir que Juan Manuel de MasterChef me encantaba, y es del pueblo de mi padre ;P ), pero aquí gana quien decide la dirección del programa.  ¿O es que acaso alguien se cree que gana Juan Manuel y en dos días han editado “su” propio libro de recetas (cuando probablemente ni una de las recetas sea de él…)? Al igual que la expulsión de uno u otro aspirante poco está relacionada con la prueba eliminatoria, sino más bien con el share.

A lo que iba… Cuando salió el casting de este programa de repostería, tuve que aguantar durante semanas el “preséntate, preséntate, preséntate”. Mi respuesta ya la sabéis… Y había quien sin apenas conocerme me decía: “no seas egoísta, si no lo haces por ti, hazlo por mí, que así puedo decir en el trabajo que conozco a una famosa”. Y es que nunca entendí esa absurda adoración al famoseo, tan común en este país. Pero ése es otro tema.

El caso: yo no me presenté, pero conozco a mucha gente que sí lo ha hecho. Después de mandar la susodicha foto del postre al programa, acto seguido les llamaban por teléfono haciéndoles todo tipo de preguntas personales y dándoles un amplio formulario a rellenar sobre su vida. ¡¡Y mucha gente se sorprendía!! ¿¿Todavía hay alguien que crea que va a entrar en el programa por su capacidad culinaria??

La indignación absoluta ha llegado hoy, cuando los han convocado al casting y cada aspirante tenía que llevar un postre. Tenían que estar a las ocho y media de la mañana haciendo cola en la Gran Vía de Madrid (si no me equivoco). Y después de estar cinco horas (¡cinco!) aguantando el frío y el susodicho postre en el que cada uno ha puesto todo su esmero e ilusión, les han dicho a la gran mayoría que se fueran a casa, y que ya verían si esta tarde los llamaban o tenían que volver mañana.

Mi apoyo a estas personas que han puesto toda su ilusión en este proyecto y se la han tirado a la basura (no quiero ni pensar en los pobres que llevaran una tarta de pisos, o incluso fondant, que pesa horrores… por no hablar de los que llevaran postres que la temperatura haya arruinado, y los muchos que no sean de Madrid y se tienen que buscar la vida para volver mañana). Y lo que más pena me da es que la gran mayoría se preocupa por cómo estará su creación mañana… pero probablemente el postre sea lo que menos cuente en esta prueba…

Otro punto que ha causado la crispación de muchos, es que la producción del programa les ha dicho que si pasan esta selección, tienen que tener disponibilidad absoluta para el programa, e ingresan durante dos meses en una casa de la que sólo saldrán los días festivos. Y todo esto por la cara, porque no les pagan un duro. Y una vez más, se aprovechan de los sueños de unos pocos, que a pesar de todo aceptan embarcar esta aventura. Pero es que otros muchos tienen que pagar un alquiler, mantener una familia… y obviamente no pueden dejarlo todo a cambio de nada. Gracias señora productora de televisión.

Y como punto final a esta parrafada, quiero dar mi apoyo a Paco y Jacob Torreblanca. En las redes hay un revuelo tremendo por todas estas cuestiones, y hay quien carga contra ellos… Paco Torreblanca sólo es la figura notable de este programa, pero sólo eso. Él no decide ni los aspirantes, ni quien entra ni quien se queda fuera, ni tan siquiera las pruebas o recetas que se harán en el programa. Pero al igual que en éste, en todo el resto de programas del mismo formato. No seamos ilusos, y no pensemos que Paco es una mala persona porque en MasterChef hizo preparar a los concursantes un postre que parecía requerir una ingeniería para elaborarlo… Al igual que no debemos pensar que Pepe Rodríguez es un ogro o Alberto Chicote un déspota. De eso se encargan unos directores, guionistas y productores del programa, que tienen que “sacar chicha” para que los concursantes sufran lo insufrible y todos nos pongamos en su piel, y los adoremos por lo valientes que son y por lo mal que los chefs se lo hacen pasar.

Si alguien quiere leer algo más sobre este tema, no os perdáis la experiencia personal de Manzana&Canela, El Monstruo de las Galletas y la de Diario de un trapo, que me ha emocionado especialmente.

Y con esto y un bizcocho… viva la televisión.



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