Hoy os traigo un postre con historia. Se trata de un plato típico de Australia y Nueva Zelanda, y aunque no queda claro en cuál de los dos países se originó este plato, lo que sí es cierto es que se creó en honor a la bailarina rusa Anna Pavlova en su visita a Nueva Zelanda en los años veinte.

Lo que me ha resultado curioso es que investigando sobre el origen de la pavlova he descubierto que la receta original no es como la que yo he realizado (ni como las otras tantas que había visto anteriormente). La pavlova original se caracteriza porque a la mezcla de merengue se le agrega harina de maíz, de forma que queda una costra crujiente en su exterior, quedando un centro húmedo similar a las nubes de golosina.

Un antropólogo culinario de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda recopiló una biblioteca de libros de cocina que contenían 667 recetas pavlova de más de 300 fuentes. Así que imaginad…

En algunos sitios he leído que esta receta es tradicional de las fiestas navideñas, y en otros que se suele elaborar en verano…

A mí particularmente, como fiel amante del merengue, me es indiferente la época del año. Me parece un postre delicioso y cuanto menos original. Además que permite una infinidad de variantes, ya que podemos cambiarle tanto la crema como las frutas de las que lo acompañamos.

 

 

Ingredientes:

 

- 4 claras de huevo

- 250 g. de azúcar

- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla

- 125 g. queso crema

- 1/2 cucharada de zumo de limón

- Azúcar glass a gusto

- Fruta fresca (moras, frambuesas, arándanos, kiwi, melocotón, plátano, fresas…)

- Medio mango

 

 

Elaboración:

 

- Precalentamos el horno a 120º.

- Elegimos 3 “moldes” circulares de tamaño diferente (no demasiado grandes, ya que se trata de una ración individual. Yo cogí un cuenco, una flanera y un vaso).

- Forramos dos bandejas de horno con papel vegetal, y vamos dibujando círculos utilizando como guía los “moldes” escogidos.

 

- Le damos la vuelta al papel vegetal, de forma que el dibujo quede por la parte de abajo y no entre en contacto la tinta o carboncillo con el merengue (si utilizamos un rotulador comestible no será necesario)

- Montamos las claras a punto de nieve.

- Cuando estén casi montadas, vamos añadiendo el azúcar en forma de lluvia y la vainilla.

- Paramos de batir cuando el merengue haga picos.

- Ponemos el merengue en una manga pastelera, le recortamos la punta, y vamos rellenando los círculos dibujados.

- Realizamos también unos “gorritos” de merengue (que serán la “corona” de nuestras pavlovas).

- Horneamos a 120º entre 1 hora u hora y media, hasta que el merengue quede crujiente en su capa externa.

- Batimos el mango.

- Montamos la nata.

- Mezclamos el queso crema con el mango y el zúmo de limón, y después incorporamos con cuidado la nata.

- Agregamos azúcar a gusto (si es azúcar glas mejor).

 

Para el montaje:

- Cogemos los merengues grandes, y les untamos una capa de crema de mango.

- Le ponemos fruta.

- Colocamos encima el siguiente disco de merengue más pequeño, untamos con crema y ponemos fruta.

- Repetimos estos pasos hasta ir completando la torre completa.

 

(Receta adaptada del libro “Delicias navideñas”)
 

Es recomendable que montemos las pavlovas cuando vayamos a consumirlas.

Un postre espectacular para sorprender a vuestra pareja o vuestros invitados.

Más cositas:

- El lunes estuvimos en Es la Mañana de Federico dando la receta de unas ricas Milhojas de Salmón.

- Además comenzamos nuestro concurso junto a Larousse. Para participar tan sólo tenéis que mandarnos una receta que os guste y que preparéis en casa a eslamanana@esradio.fm y podréis ganar un maravilloso ejemplar de “Empanadillas” o “Croissants” de Larousse.

- Anoche en Es Amor explicamos cómo preparar una sencillísima Crema Catalana de Chocolate Negro. Además, finalizamos nuestro sorteo de “Tartas Caseras” de Larousse. La ganadora del último ejemplar ha sido de Luisa Pérez, que nos la receta de un riquísimo tiramisú.

Y con esto nos despedimos. ¡Espero que paséis un feliz fin de semana!

Blog Appétit!

 


4 Comments

  1. Manuel Gomez's Gravatar Manuel Gomez
    25 enero, 2013 at 17:13 | Permalink

    Pues si procede de Australia o Nueva Zelanda, que sea un postre navideño y de verano no es incompatible, allá “abajo” en Navidad hace bastante calor :-)

  2. PLSA's Gravatar PLSA
    5 febrero, 2013 at 15:51 | Permalink

    Esta misma receta también se puede hacer con nata semimontada (tipo coated cream) en lugar de crema, y la fruta debe ser ácida, para el contraste de sabores. Y si, en Australia y el hemisferio sur, en general, Navidad y verano coinciden. Allí celebran la nochebuena al borde de la piscina o con barbacoas en la playa.

  3. Edna's Gravatar Edna
    5 febrero, 2016 at 17:24 | Permalink

    En efecto la Pavlova debe quedar con la costra crujiente y el centro suave y cremoso, esta receta mas bien sería como un Napoleón de merengue… La Pavlova no requiere mas de media hora de cocción.

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