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Su majestad el Románico Zamorano

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Hablábamos hace un tiempo por aquí de Zamora y, polémicas castellanoleonesas aparte, lo hicimos olvidando a propósito uno de los mayores tesoros que la pequeña ciudad ofrece: su impresionante colección de templos románicos.

No lo hicimos por extravagancia o maldad, sino porque el tema es tan importante como para dedicarle un artículo por completo, tan interesante como para dedicarle un viaje por sí mismo: hasta 22 iglesias y ermitas podemos encontrar en el casco urbano de la ciudad, casi todas interesantes y algunas realmente bellísimas. Material, como pueden ver, para todo un fin de semana.

Empezando por la Catedral

Sin duda, aunque sea lo más conocido, la "inmersión" en el románico zamorano debe empezarse por visitar la catedral, un templo que no sólo es un impresionante ejemplo del mejor románico, sino que además tiene un carácter especial y peculiar, un estilo propio y original que, sin dejar de ser románico, es también otra cosa.

Lo más llamativo de la catedral, o al menos lo más original, es su cúpula, tan llamativa por el exterior como por el interior. El interior, algo más sencillo, transmite elegancia y serenidad; el exterior, con un aire orientalizante muy poco habitual en nuestro país, es probablemente la cúpula más original de una catedral española.

La cúpula, las escamas que la decoran y las cigüeñas que suelen poblarla se han convertido, con toda justicia, en un símbolo de la ciudad.

A su lado la recia torre llama también la atención: se cree que en origen era almenada y formaba parte de las defensas de la ciudad, y desde luego parece hecha para mucho más que colgar las campanas.

En el interior la acumulación de elementos posteriores ha hecho perder algo de encanto a la Catedral, al mismo tiempo que, en cierta forma, ha ganado en interés. Lo que es innegable es la capacidad del templo para sobrecoger, aunque quizá en mi propio sobrecogimiento tenía no poco que ver la suerte que tuve al visitarla: muy cerca del mediodía y entre semana la catedral y su interesante museo estaban abiertos, literalmente, para mí solito.

Visitar una iglesia en plena restauración

Zamora nos ofrece actualmente (aunque sólo hasta el mes que viene, hay que darse prisa) una posibilidad que es poco frecuente y que me resultó más que interesante: visitar las obras de restauración de un templo románico.

Cuando yo viajé a Zamora se acaba de abrir el programa y, de hecho, fue el primer visitante de la preciosa Iglesia de Santa María la Nueva, en la que se estaba desarrollando en ese momento.

Lo primero, subir por los estrechos andamios y poder recorrer el muro de cerca, comprobando a una inusual distancia de centímetros el trabajo de desgaste que el tiempo, en sus dos sentidos, ha hecho sobre la piedra a lo largo de los siglos.

Un premio gordo: subir a lo más alto de los andamios y contemplar desde allí, junto a la espadaña y las viejas campanas, y ver desde allí los tejados de toda la parte vieja de Zamora.

Y otro premio no menos importante: poder entrar en la iglesia en la que se había levantado el suelo y contemplar incluso como se estaban encontrando restos humanos: el pequeño niño enamorado de la arqueología que hay en mi se sintió verdaderamente emocionado.

El programa sigue hasta mayo, se pueden visitar varias iglesias y en todas te explican en qué está consistiendo el proceso de restauración y los hallazgos sobre el origen y la historia de las iglesias que se van desvelando. Les aseguro que valen la pena.

Más allá de una iglesia

Pero lo impactante del románico zamorano no es ésta o aquella iglesia, sino ir paseando por la ciudad e ir encontrándoselas casi a cada paso, y disfrutar de una portada bellísima aquí, de los deliciosos capiteles allí, de un sorprendente interior en esta, de una pequeña y delicada torre en aquella.

En definitiva, pasearse por una ciudad que no es que tenga más o menos templos románicos, sino que es, en sí misma, en su esencia más profunda, románica.

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comentarios
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1 Ignacio, día

Es la segunda vez que "aparece" por estas tierras. Se agradece. Lástima no heberle visto para invitarle a unas tapas: perdices, figones, tiberios, etc. Incluso a los de aquí, nos viene bien recordar lo que nos rodea, en la ciudad y en el campo(v.g.: Los Arribes). Gracias Sr. Jordá.

2 vicente, día

Soy madrileño casado con una zamorana,vamos muy a menudo y cada vez nos sorprende mas, el paseo por el viejo castillo es una gozada es una ciudad pequeña y se puede recorrer muy facilmente me alegra que hablen de ella porque es la gran desconocida.Para los que la visiten por primera vez recorran la calle de los herreros que sale del ayuntamiento viejo,les sorprenderan las tapas y si llegan hasta el final comeran unos chorizos que les sabran a gloria. Disfruten.

3 Luis Chiva, día

Es una maravilla disponer de este arte.!conservenlo asi!Y divulguenlo como puedan.Merece la pena verlo y disfrutarlo.Gracias

4 BERNARDINO MARQUEZ SANCHEZ, día

Tengo muy buenos recuerdos del viaje que hicimos el año pasado mi pareja y yo. Además de la catedral, nos encantó la visita nocturna que hicimos al castillo. Lo bien conservado y cuidado que lo encontramos. Igual puedo decir del resto de las iglesias que visitamos, muy bien cuidadas. Estupendo el paseo por la ciudad disfrutando de su gastronomía, asesorados por los ciudadanos a quienes les preguntamos. No quiero dejar de hacer mención a su museo arqueológico con unas vistas estupendas sobre el Duero, y la plaza donde se encuentra el Parador de los Condes de Alba y Aliste, con la portentosa escultura en homenaje a Viriato, en el centro de la plaza. Viaje digno de repetir ya que nos quedó pasear por la ribera del Duero.

5 maria rodriguez, día

Zamora es la gran olvidada. Puede vivir del turismo por los monumentos que tiene, y por el buen embutido y queso. Mi padre y toda su familia eran de Zamora, y siento mucha emoción cada vez que voy a su pueblo, Villardeciervos.

6 Santiago, día

Oí hablar de la Zamora románica por primera vez hace cinco años en un programa de César Vidal allí. Faltaban pocos meses para casarme y estaba buscando un sitio especial para el viaje de novios. Investigué sobre la cuidad y nos fiumos seis días, nos pateamos la ciudad entera y además hicimos excursiones entre otras al monasterio de la Moreruela (espectacular) y a Campillo para ver San Pedro de la Nave, pequeña iglesia visigótica, pero preciosa. Fue un viaje inolvidable en muchos aspectos.

7 luis, día

Estuve en Zamora el pasado fin de semana antes de la semana santa y me quede pasmado al comprobar que todas sus iglesias estaban cerradas por huelga de los de turismo. Atentos los turistas que se desplacen a zamora.

8 Jesús L. Vieites, día

Zamora no es una olvidada: para todos los que hemos nacido allí, siempre la llevamos presente en nuestra vida; no sólo románico y comidas sino recuerdos de una infancia pasada y grandes momentos inolvidables.
Saludos desde Málaga.

9 celina, día

Gracias, por mostrarnos la Zamora románica.
La conozo y me encantó pasear por las callejuelas estrechas del casco antiguo, Os aconsejo una visita

10 Dan, día

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11 Dandan, día

it is a nice place to visit. I like it!
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12 Franhs, día

Lo primero, subir por los estrechos andamios y poder recorrer el muro de cerca, comprobando a una inusual distancia de centímetros el trabajo de desgaste que el tiempo, en sus dos sentidos, ha hecho sobre la piedra a lo largo de los siglos. Cómo ganar dinero por internet

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