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Santiago, el mejor final para nuestro camino

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Como muchos lectores de este blog sabrán unos cuantos de Libertad Digital y esRadio capitaneados por Federico Jiménez Losantos pasamos hace unos días por Santiago de Compostela.

Como la cosa no era turística sino para hacer una espléndida edición de Es la Mañana de Federico no tuvimos mucho tiempo para pasear por la preciosa ciudad gallega, aunque sí encontramos un ratito para caminar por las calles del casco antiguo, disfrutar de la Plaza del Obradoiro y, como no, entrar en la catedral a saludar al Santo.

De todas formas, afortunadamente un servidor de ustedes ha tenido ya en otras ocasiones la posibilidad de conocer Santiago, especialmente una hace poco más de un año en la que llegué a la Plaza del Obradoiro tras realizar el mínimo imprescindible del Camino de Santiago.

La verdad es que, como ya he dicho en alguna ocasión, la del Obradoiro es una de las plazas más hermosas del mundo y también de las más impresionantes, pero si además llegamos a ella tras recorrer a pie los más de cien kilómetros que constituyeron mi peregrinación, a la belleza y la impresión estética se une una emoción que creo que se puede sentir en muy pocos viajes en esta vida.

Pero además de ese valor extra como punto final de una de las rutas más famosas y especiales del mundo, Santiago es por supuesto una ciudad hermosa, que hay que conocer por la que es un placer caminar, aun a pesar del tiempo lluvioso que suele decorar sus calles y que, hay que admitirlo, es parte consustancial de su carácter.

Sin embargo, y aunque es cierto que cuando sus viejas piedras está húmedas y parece que respiren agua la ciudad tiene una belleza especial y profunda, también con sol brilla de una forma única, además de que uno puede sentirse muy afortunado si llega a tener un día sin nubes ni lluvia en Santiago.

Por cierto, es difícil, pero no imposible: yo lo he visto.

La Catedral

Por supuesto, la Catedral es el centro sobre el que gravita toda la ciudad vieja y lo primero que debemos conoce. Aunque en esta última visita de la que les hablaba la puerta del Obradoiro estaba cerrada, para mi es la mejor forma de entrar en el gran templo: subiendo las tremendas escaleras mientras miramos la propia fachada y los otros hermosos edificios de la plaza.

Cuidado porque aunque atravesemos la puerta todavía no estaremos dentro de la iglesia y, de hecho, todavía nos queda disfrutar de una de las obras maestras del románico: el Pórtico de la Gloria. Así que hay que resistir por unos minutos más las ganas de entrar en el templo y disfrutar de las esculturas que hicieron el Maestro Mateo y sus discípulos y leer en ese libro de piedra la idea del Cielo que tenían nuestros ancestros medievales.

Luego, por fin entramos en la Catedral y allí les recomiendo, sean ustedes creyentes o no, que sigan el ritual del peregrino, abrazo al Santo incluido. Haciéndolo toma uno parte de un liturgia de siglos y yo creo que seguir esos ritos nos conecta con los millones de personas que los han seguido antes de nosotros. Con ello de alguna forma hacemos que nuestro viaje sea algo más que un desplazamiento, que es lo que son la mayor parte de los viajes hoy en día.

Para salir de la Catedral podemos elegir (si podemos, claro, ya les digo que últimamente la cosa está más estricta) la puerta que dan a la Plaza de la Quintana, no tan gigantesca como la del Obradoiro pero absolutamente deliciosa y, si el tiempo lo permite, sentarnos en sus escalinatas a ver pasar a los peregrinos, a los turistas... Por cierto, probablemente muy pocos de los que pasan por allí sabrán que la parte inferior de la plaza fue un cementerio hasta 1780.

El casco viejo

A su lado otra preciosa plaza, la de Platerías, en la que se puede observar la única portada románica que conserva la Catedral y en la que también está la Torre del Reloj, otro de los símbolos de la ciudad.

Desde ahí podemos empezar un recorrido por el precioso casco antiguo, uno de los mejor conservados de España y de los más hermosos. Los callejones de Santiago, las Rúas, guardan un montón de rincones encantadores y no pocas maravillas: pazos del XIX, casas barrocas, conventos...

Quizá la más representativa de estas calles del casco viejo sea la Rúa Nova, que lleva como ocho siglos siendo nueva y que es uno de esos rincones por los que el tiempo parece no haber pasado, con sus tiendas "a la antigua" y sus grandes soportales de piedra, refugio más que necesario de paseantes diurnos y juerguistas nocturnos.

Sólo dos o tres calles más abajo y unida a la Nova por varias callejuelas, algunas de poco más de un metro de anchura, encontramos otra rúa que también hay que patearse, en este caso panza en ristre, la de Franco, en la que se agrupan muchos y buenos restaurantes y bares.

Y de comer en Santiago mejor no hablamos porque eso necesitaría un largo, nostálgico y apenado artículo que no soy capaz de abordar al mediodía, muchas horas después de haber desayunado.

Entregas anteriores en Artículos de Viaje sobre el Camino de Santiago:

De Sarria a Santiago hay 112 kilómetros

De Sarria a Portomarín, caminando entre prados

Día de niebla de Portomarín a Palas de Rei

De Palas de Rey a Arzúa o la muerte es un cuarto piso

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comentarios
Escribir comentario
1 agamenon, día

que se lo digan a gaditano...

2 Jorge Alonso, día

La mejor parte del Camino es la que va desde Astorga hasta entrar en Galicia. Astorga-Santiago se hace en 7-10 días, te lo recomiendo para la próxima ocasión...

3 Antonio, día

Entrar a pie en Santiago desde Roncesvalles el día más largo del año para colmo es la experiencia que he tenido la suerte de disfrutart este año a lo largo de casi 40 días de caminata... inolvidable

4 José Maria, día

Hablas de las calles de Santiaogo y haces referencia a una de ellas (Rua Nueva), pero la foto que incluyes en el comentario no se corresponde con esa calle sino con la paralela que hay entre la rua Nueva y la calle del Franco conocida como rua del Villar uno de cuyos laterales es un largo soportal.
Un compostelano desde hace 51 años.

5 ciccioli, día

¿Y por qué no menciona el París - Dakar, el camino más conocido del Camino de santiago?

6 Paco, día

Toodocaminante que llegue a Santiago, debe darse un homenaje en elrestaurante EL GATO NEGRO. Pequeño local con personal muy "majete" y con una materia prima excelsa. No olvidarlo.
Con otro estilo pero muy agradable es comer en el Casino: exquisito comedor, buen servicio, buena comida y de precio cómodo

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