Artículos de viaje
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De Rembrandt a Van Gogh: las cumbres del arte en Ámsterdam

- Carmelo Jordá - comentarios

Van Gogh frente a Rembrandt, con una inmensa plaza de por medio, eso sí, pero a sólo unos metros uno de otro. Ámsterdam es una ciudad atractiva como pocas, bella, tranquila, tremendamente placentera para pasearla a pie o en bicicleta, moderna, cosmopolita… y a todas esas virtudes une una oferta cultural impresionante.

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Sumergirse en las Dunas de Maspalomas como en el mar

- Carmelo Jordá - comentarios

El paisaje rocoso y volcánico habitual de Canarias tiene a veces puntos de ruptura que le dan variedad y color a unas islas que son mucho más que volcanes y playas. Sitios como la Caldera de Taburiente, en La Palma, o Garajonay en La Gomera -a pesar de que ambos comparten el origen volcánico del resto del archipiélago-; o, en otro estilo, las Dunas de Corralejo, en Fuerteventura.

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Auschwitz-Birkenau: el lugar que te helará el alma

- Carmelo Jordá - comentarios

Tengo que empezar este artículo reconociéndoles que mi visita a Auschwitz ha tenido algunos detalles maravillosos, asombrosos, pero sin embargo no ha sido en el formato más adecuado para conocer el campo propiamente dicho: no he tenido la posibilidad de recorrerlo como se recorre un destino turístico, aunque también les digo que este no es un destino turístico, sino algo mucho más importante.

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Allí donde Churchill y Gran Bretaña vivieron su mejor momento

- Carmelo Jordá - comentarios

Los mitómanos de Churchill, que somos legión, tenemos en Londres una ciudad en la que prácticamente en cada esquina podemos recordar a nuestro adorado primer ministro –y de paso también a otra grande como Margaret Thatcher, ya que estamos-, pero hay un lugar en el que el recuerdo de Sir Winston Leonard Spencer Churchill está especialmente presente, donde realmente se puede tocar: las Churchill War Rooms.

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La abrupta y violenta belleza de los acantilados de Moher

- Carmelo Jordá - comentarios

En los Acantilados de Moher hay días en los que, cuando se cierra el centro de visitantes y el acceso a la zona, se descubre algún coche desconocido en el parking. Eso hace saltar las alarmas y rápidamente se investiga si el vehículo abandonado es de un suicida y se pone en marcha el dispositivo que busca en el fondo de la inmensa pared de roca los restos de los infortunados.

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El Frente del Agua o cómo se vivió, y se luchó, la Guerra Civil

- Carmelo Jordá - comentarios

Por suerte o por desgracia –no nos engañemos, más bien por lo segundo- la Guerra Civil es un acontecimiento que los españoles seguimos teniendo muy presente. No quiero entrar mucho en la cuestión, ya que este blog viajero no es espacio para ella, pero la verdad es que uno echa de menos que podamos acercarnos a este acontecimiento crucial en nuestra historia de una forma menos apasionada, más curiosa, menos sentimental o política y más con deseo de aprender.

Afortunadamente, hay algunos lugares en los que hacer esto, y encima combinándolo con la afición viajera que sé que ustedes disfrutan-sufren (tache el querido rector lo que proceda).

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El Muro de las Lamentaciones: el centro del centro del mundo

- Carmelo Jordá - comentarios

No hay ninguna ciudad en el mundo como Jerusalén y no hay en Jerusalén muchos lugares –sólo se me ocurren dos y ambos con algunas dudas- que sean como el Muro de las Lamentaciones. Esa gran pared de roca cálida y vieja bien puede reclamar, por tanto, ser el centro de una ciudad que es en tantos sentidos el centro del mundo: no hay otra que como ella sea objeto de noticia, parte de las religiones, lugar histórico…


He visitado dos veces Jerusalén, en ambas la calma reinaba en una ciudad que demasiadas veces está agitada, como cuando escribo estas líneas. Pero sea como sea y esté como esté hay que volver allí- yo lo haría mañana, si pudiese- por ella y porque volver a Jerusalén es un poco –o un mucho- volver a nosotros mismos.

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La Feria de Todos los Santos en Cocentaina: una forma de volver a 1346

- Carmelo Jordá - comentarios

Cocentaina es una localidad del interior de la provincia de Alicante, muy cercana a Alcoy y con poco más de 10.000 habitantes. Sin embargo, todos los años a primeros de noviembre se llena de visitantes hasta un punto difícilmente imaginable: unas 650.000 personas pasan por allí en poco más de un fin de semana.

La razón es la Feria de Todos los Santos, la Fira de Tots Sants como se la conoce en valenciano, la segunda más antigua de España, que se celebra de forma prácticamente ininterrumpida al menos desde 1346, es decir 668 años, ya ha llovido. Fue entonces cuando el rey Pedro III concedió un privilegio al barón de Cocentaina, Roger de Lauría -que por cierto era tío del rey, así cualquiera-, para la celebración de esa feria.

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La magnífica desolación de Connemara y la colina del diamante

- Carmelo Jordá - comentarios

Voy hacia el Parque Nacional de Connemara siguiendo las instrucciones del GPS de mi vehículo, que conduzco por supuesto por la izquierda: estamos en la más profunda Irlanda. Como suele ocurrir en estos casos el sistema por satélite elije una carretera por la que tengo la sensación de estar dando un rodeo. Sin embargo, pocas veces he dado un rodeo tan placentero: la carretera, estrecha, solitaria y muy divertida, transcurre zigzagueante entre colinas que parecen altísimas, en un paisaje de un intenso verde a pesar de no tener muchos árboles.

Acelerando un poco más de lo que debería pero sintiéndome todo un Carlos Sáinz a la irlandesa paso junto a un gran lago allí donde el paisaje se vuelve insoportablemente hermoso, y no me queda más remedio que frenar mi ligeramente alocada marcha, detener el coche y bajarme a respirar el aire puro y frío, que tengo la sensación de compartir sólo con algunas ovejas desperdigadas aquí y allá por el borde del camino. Y todo esto sin haber entrado aún en el parque natural propiamente dicho.

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Coruña: la parada perfecta

- Carmelo Jordá - comentarios

Pasea uno por La Coruña en un soleado día de otoño y se va encontrando continuamente con guiris -en el mejor sentido del término- que disfrutan de la ciudad. Ingleses, italianos, algún francés… andan por la parte vieja o por las vías comerciales junto al puerto o buscan un restaurante entre los muchos de menú turístico que hay en la zona de la Calle Real.

Y va uno un poco sorprendido por la magnitud de la pacífica invasión –al parecer cada día más frecuente-, hasta que descubre que la razón fondea en el puerto, que se ha convertido en parada habitual de grandes cruceros de los que baja una tropa ávida de algo que, desde luego, La Coruña les entrega generosamente.

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