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Vettel ya tiene puesto, segundón de Ferrari

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Hubo un tiempo en que Sebastian Vettel se servía de sus compañeros de equipo para poder alzarse con el triunfo, para poder ganar carreras, lo que provocó el abandono de algunos de sus compañeros de escudería como el australiano Marc Webber en Red Bull. Nadie le tosía, él llevaba el dorsal de número uno tanto dentro del garaje como fuera del mismo, de cara a la prensa y la opinión pública, pero también en privado. Un liderato que se desvanece por las dudas que el propio piloto ha sembrado en Ferrari. Desde hace un año Vettel brilla poco y no sólo eso, ha dejado de generar confianza en su equipo. No se adapta al coche, parece triste y taciturno y se ve incapaz de sobreponerse a una situación que para él es inédita e incomprensible. Vettel ha dejado de ser el líder para convertirse en un gregario, en el mochilero, como ustedes prefieran, de Charles Leclerc que se ha ganado a pulso el respeto y su posición de líder dentro del garaje del cavallino rampante. El piloto monegasco comenzó la temporada con muchas expectativas pero con la sombra de Vettel dejándole en un segundo plano, tanto que el equipo en ocasiones se olvidó de su nueva promesa. Pero Leclerc no se rindió y demostró con pilotaje y mucho carácter que él era la opción más segura, el futuro de Ferrari, de hecho, de momento es el único que hace correr el Ferrari.

Una historia de liderazgo que ha tenido su recompensa para Leclerc en Spa y ha permitido repartir los nuevos papeles entre los pilotos del equipo italiano. EL nuevo protagonista de la película es sin duda el monegasco, mientras que el secundario, el que siempre se sacrifica o muere para que el héroe termine con éxito la misión, ahora, es Sebastian Vettel. EL piloto alemán es todavía joven pero envejece rápido cuando pilotos como Leclerc o Verstappen pisan el acelerador con éxito y una crisis como la que está padeciendo Sebastian puede terminar con las aspiraciones del alemán en la Fórmula1, un deporte extremadamente exigente. Sin duda, el triunfo de Charles Leclerc en Bélgica será el primero de muchos de un futuro que se escribirá con letras de oro junto a otros como el propio piloto holandés, quien sabe si también Carlos Sainz y otros jóvenes que han venido para quedarse y que quieren revolucionar la F1 con descaro y sin miedo a romper las jerarquías establecidas por los veteranos del deporte de la máxima velocidad.

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