Paul Newman, una pasión en los circuitos
30 de Septiembre de 2008 - 11:48:32 - Martín Higueras
Bueno, seguro que no me creerán pero en cuanto me enteré de la muerte de
Paul Newman inmediatamente pensé en la importancia de colgar un post al respecto. Veo con entusiasmo además que muchos de los que hacen comentarios en este blog lo han pensado también, pedido y hasta exigido (provocación incluida). Y aunque en este caso ya estaba programado, que me sugieran temas es siempre una gran ayuda.
Como es obvio, no voy a descubrir aquí el
gran actor que era Paul Newman. Su
pasión por el automovilismo ha estado siempre presente y no cabe duda de que su

participación en
la película "Winning" de 1969 le dio una satisfacción que él mismo no pudo describir. En la cinta (la foto está al lado del vídeo), el protagonista ganaba ni más ni menos las
500 millas de Indianápolis, una carrera mítica no sólo para los aficionados de EEUU sino también a nivel mundial. A partir de allí, su interés por los coches de competición aumentó y en 1972 comenzó a participar en carreras en Thompson (Connecticut) y a los 51 años ganó su primera carrera. Pero sin duda, su participación más importante fue la de
1979 en las 24 Horas de Le Mans a bordo de un Porsche 935 (en la imagen superior) de la escudería de Dick Barbour. Logró entonces el segundo puesto junto al mismo dueño del equipo y Rolf Stommelen. Aquel año, el mítico Jacky Ickx intentó ganar su quinta carrera en Le Mans pero los problemas en su Porsche 936 se lo impidieron. En 1985, Newman contribuyó además para que Nissan lograra el título en la categoría GT1 del
campeonato SCCA con el equipo de Bob Sharp (en este vídeo).
Durante los siguientes años, Newman siguió compitiendo en una serie de coches y carreras hasta que la
idea de tener un equipo propio le fue rondando la cabeza. Y para su suerte, apareció
Carl Haas, aquel hombre casi siempre pegado a un enorme puro. Ambos comenzaron a lo grande y tuvieron en su primer año, 1983, a todo un campeón del mundo de F1,
Mario Andretti, cabeza de una saga familiar que hasta hoy en día

persiste. Sólo seis carreras tardaron en marcarse su primera victoria. Fue el 31 de julio en el circuito Road America de Elkhart Lake (Wisconsin). A partir de allí los éxitos comenzaron a llegar con otra victoria ese mismo año en Las Vegas. Para 1984, Andretti era ya campeón de la entonces SCCA/CART Indy Car Series.
Y como el destino tiene sus curiosidades, no fue hasta 1991 en que la escudería Newman/Haas volvió a ganar un campeonato, ni más ni menos con Michael Andretti, hijo de Mario y que tuvo una incursión bastante desgraciada en la F1. Después siguieron otros campeonatos como el de
Nigel Mansell (1993) en un año realmente espectacular, Cristiano da Matta (2002) y sobre todo desde 2004 con cuatro

consecutivos gracias al francés Sébastien Bourdais, actualmente en la F1 con Toro Rosso. Si hacemos un repaso a los otros pilotos que pasaron por el equipo, nos hacemos una idea de su potencial: el campeón mundial de F1 en 1980 Alan Jones (1985), Teo Fabi (1992), Paul Tracy (1995), Christian Fittipaldi (1996-2002), Cristiano da Matta (2001-2002) y hasta el español Oriol Serviá en 2002. Entre todos,
más de 100 victorias.
Paul Newman era un
hombre querido en el mundo del automovilismo. A su muerte, Carl Haas, su amigo y socio durante 26 años, dijo que "durante este tiempo, he conocido su pasión, humor y sobre todo generosidad, no sólo económica pero en especial espiritual. Su apoyo a los pilotos, a todos los miembros del equipo y a la industria es ya legendario". Aunque en Europa su presencia no era muy grande a nivel deportivo, en EEUU comenzó a ser conocido casi más por su participación con dueño de equipo que por sus
inolvidables películas. Sin duda, su presencia en los circuitos –a los que llegaba lleno de ganas y emoción para participar de manera activa con su equipo– se echará mucho de menos.