Menú

Fernando Alonso y todo lo que queda por contar

0
Fernando Alonso, en las 500 Millas de Indianápolis.
Fernando Alonso, en las 500 Millas de Indianápolis. | EFE

Hace unos días se estrenó el documental sobre Fernando Alonso en las plataformas digitales. Pero que nadie espere un documental sobre la carrera del bicampeón de Mundo de Fórmula1, sino un documental que acompaña al asturiano en un único año de competición, el de 2019. Un año que para el piloto español fue muy importante, nuevos retos, nada de Fórmula 1, y en mente la Triple Corona. Cinco capítulos donde es cierto que se proyecta la imagen que Alonso siempre quiso mostrar, la de un chaval amigo de sus amigos, humilde, generoso con los suyos y sobre todo un trabajador incansable y un perfeccionista casi enfermizo. Es sin duda un traje a medida, él decidía qué se filmaba, hasta dónde y que imagen debía ofrecerse. Pocas cesiones en lo privado, junto con su pareja, y todas las imágenes del mundo dentro del coche, en Indianápolis, Le Mans o el Dakar.

En definitiva, un documental sobre Fernando Alonso el piloto, porque aunque salga su hermana hablando, su novia o sus amigos, todos, hablan muy de pasada de Alonso como persona, subrayan como le cambió la vida la F1 y sobre todo la fama, lo difícil que fue a veces, pero se quedan en esa afirmación algo superficial y tópica. En cualquier caso cualquiera que le guste el motor, y al que no también, debería ver el documental. Primero porque habla, y lo hace en primera persona, de nuestro mejor piloto de todos los tiempos y uno de los mejores de la historia. Segundo, porque es un ejemplo de trabajo, de ilusión, de esfuerzo, de superación de malas momentos, como la eliminación de las 500 Millas y de valentía, cuando Alonso decide atreverse con el Dakar.

Este documental humaniza un poco más al personaje, le acerca al espectador, que bajo mi punto de vista, no ha sido siempre justo con Alonso. Es un mal de nuestro país, cuando hay alguien que resalta, que brilla, que hace lo que quiere cuando quiere, previo paso a habérselo ganado, salen las sombras de la España más profunda, la envidiosa, la criticona y con falta de criterio. Sí, Fernando Alonso ha hecho lo que ha querido, pero no se equivoquen, lo ha hecho porque ha podido, porque su talento es más grande de lo que muchos le otorgan, porque su imagen ayuda a otros a crecer y siempre lo ha hecho con una gran generosidad y sin demasiados aspavientos, sobre todo cuando las cosas han salido mal. Porque si de algo peca Fernando Alonso es de enfadarse en privado y blanquear en público. Siempre ha sido así.

En McLaren cuando tras la disputa con Hamilton le llevó a abandonar el equipo, en Ferrari cuando las cosas no iban bien, con Honda o cuando McLaren la volvió a pifiar en Indianápolis. Quizás por eso ha salido bien de todos los equipos, porque de una manera u otra los ha defendido, ha preferido tragarse el sapo a dejarles en evidencias, y mira que con Honda podía haber soltado sapos y culebras y se limitó a tomárselo con humor y con mucha paciencia y resignación, pese a que en privado le ardieran hasta las entrañas. Y vaya que si lo hacían, él solo sale a ganar, sólo quiere ganar y algo así no se lleva bien cuando eres como Fernando Alonso, una bestia de la competición. Pero es cierto que me hubiera gustado, no se si por morbo o por interés periodístico o por los dos, saber su opinión de todos esos momento en los que su carrera se torció, qué opina de Hamilton, de Ferrari y de McLaren. Pero claro, el año que viene vuelve a la Fórmula1 y nunca sabes cuál es la mano que te dará de comer. Si me tengo que quedar con alguna parte del documental, sin duda, me quedo con la que está dedicada al Dakar.

Esta carrera, la más dura del mundo del motor, desnuda a los pilotos, y es aquí donde vemos un Fernando más de campamento, sin los artificios de la F1 o las grandes carreras de EEUU. Vemos un Alonso que se desnuda en lo personal, donde destaca su humildad, su apego a la gente y su gran respeto al Dakar y a quien lo construyen. Además en donde podemos ver con más claridad su valor profesional, porque nos da la medida del talento que tenemos en casa, de la capacidad metódica y de aprendizaje al alcance de muy pocos en el mundo. El documental nos demuestra que Alonso estará mucho tiempo en esto de la competición, es su zona de confort, su vida y su aliento.

Herramientas