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El milagro de Hockenheim, la Fórmula 1 soñada

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Alemania ha dado la razón al expresidente de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone, quien propuso en su día regar de agua los circuitos para mejorar el espectáculo. Su idea era una locura porque lo próximo sería que los pilotos pasaran por aros de fuego. Sin embargo, estaba en lo cierto cuando aseguraba que con el agua las carreras serían otra cosa. ¡Y vaya si lo han sido! Mercedes en la cola, Honda ganando —y ya van dos—, Vettel remontando desde la última posición y Carlos Sainz acariciando el podio.

El Gran Premio de Alemania nos ha dejado ver la Fórmula 1 que todos queremos, sin pronóstico evidente, con el podio abierto y con la emoción de que en cada vuelta las cosas pueden cambiar. La lluvia intermitente obligó a los equipos a afinar la maquinaria y a ser más decisivos que en otras carreras. La precisión en la orden de entrada en boxes, la acertada elección de neumáticos... todo ayer debía estar engranado como un reloj suizo para sortear el capricho del cielo germano que negó a Mercedes su enésima victoria, el día de su 125 aniversario en el mundo de las carreras.

El ganador fue Max Verstappen, sí, pero el verdadero vencedor fue Sebastian Vettel, que tras una semana de críticas, de dudas sobre su potencial y competitividad sorteo la mala suerte que parecía haberle poseído y consiguió la hazaña de remontar desde la última posición hasta la segunda, con el especial regocijo de ver a Hamilton apenas cogiendo un punto y a Bottas estampado contra el mismo muro que vueltas antes terminó también con las aspiraciones de su compañero de equipo Charles Leclerc. Sin duda un buen día que pudo celebrar con los suyos, en Alemania.

Seguro que ayer Liberty Media pensó lo mismo que Bernie Ecclestone, "el agua es la clave para el espectáculo que estamos buscando. Una F1 sin tantas diferencias de motor, con estrategias improvisadas y alguna que otra salida de pista que ponga en la picota a los equipos más lentos tras la salida de un coche de seguridad". Pero esto no son los coches de choque, ni los de agua. No le podemos pedir a los fabricantes que no evolucionen tanto sus coches o que lo hagan para que luego las condiciones de la pista rebaje sus expectativas, el espectáculo tiene que venir por otro lado, no olvidemos que la F1 es un deporte no es un circo. Aunque si les digo la verdad, hacía tiempo que no me divertía tanto viendo una carrera de Fórmula1, sólo faltaba Fernando Alonso.

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