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23 de Septiembre de 2008 - 12:33:54 - Martín Higueras
entrado en un terreno en el que muy pocos creíamos que podría tener éxito. Algunos de sus colegas en la F1 como Alain Prost no las tuvieron todas consigo. Pero Berger ha sabido arrimarse a un equipo con grandes perspectivas sobre todo por el respaldo económico que tiene detrás (Red Bull).
McLaren y BMW. Aunque llegó a la F1 en 1984 a bordo del ATS, el austriaco llegó a Benetton dos años después tras pasar por Arrows, todos con motores BMW. Logró su primera victoria en México en 1986, lo que representó también la primera de la escudería. Coincidentemente, también logró su última victoria y la del equipo en 1997 en el GP de Alemania. Llegó a Ferrari en 1987 y no tuvo una buena temporada pese a ganar los dos últimos grandes premios en Japón y Australia. 1988 parecía su año pero tuvo la mala suerte de encontrarse con los impresionantes McLaren-Honda de Senna y Prost que ganaron 15 de las 16 carreras del año. Berger se encargó de ganar la única que le dejaron, nada menos que en Italia, sólo algunas semanas después de la muerte de Enzo Ferrari. Eso le permitió convertirse en ídolo para los tifosi.
se incendió y por un momento se temió lo peor. No sufrió fracturas pero sí algunas quemaduras en sus manos. Sólo dos carreras después ya estaba listo para correr otra vez aunque ese año fue desastroso con muchos abandonos y sólo una victoria y dos segundos puestos. El otro momento fue en el GP de Japón de 1991. Senna se había asegurado su tercer mundial cuando aún quedaba el GP de Australia. Mientras era primero a muchos segundos de ventaja de su compañero de equipo, el brasileño fue esperando a Berger para dejarle pasar después en la chicane de entrada a meta y regalarle el primer puesto. Aunque algunos absurdamente trataron de compararlo con la bufonada de Austria 2002 cuando Barrichello dejó pasar a Schumacher, este gesto de Senna fue un regalo merecido a su amigo y compañero de equipo.
Fiszman lo retrataba con una almohada en la excelente revista francesa AutoHebdo por sus continuos abandonos) y hasta se llegó a dudar sobre su valía. Pero los que trabajaron y corrieron contra él nunca tuvieron ninguna palabra en su contra. Sabía ser un buen compañero de equipo, sabía ir rápido y sabía ganar carreras (10 en su palmarés). Aunque también es verdad que tuvo muchos abandonos que pocos lograban explicar.