¡Arráncalo por Dios!

¿Qué habrá de nuevo en la F1?

30 de Enero de 2012 - 08:43:06 - Lucía Prieto - 2 comentarios

La temporada se aproxima. Todos son preparativos. Preparativos para las lujosas y espectaculares presentaciones de los equipos. Preparativos para los primeros test de la temporada, esos en los que los ingenieros descubren si han acertado con el diseño del coche. Y preparativos para los pilotos, que deben abandonar las vacaciones y reinventarse un año más. No importa lo que hiciste o dejaste de hacer, ahora sólo vale lo que serás capaz de lograr.

En los próximos días veremos desfilar en los medios de comunicación los nuevos coches que correrán en 2012. Nuevos diseños para adaptarse al cambio en la normativa, y también nuevos compuestos en los neumáticos, más blandos que los del año pasado. La FIA, una temporada más, presenta una retahíla de cambios que afectarán al diseño del chasis y, en consecuencia, a la aerodinámica del coche. Los cambios no sólo se refieren al aspecto técnico, sino que también se han cambiado algunos artículos del reglamento deportivo.

Si empezamos por este último, el cambio que más puede afectar al devenir de las carreras es que los coches doblados podrán adelantar al safety car para recuperar su posición en la pista. De este modo, cuando se relance la carrera, será más real: cada uno ocupará su posición y no habrá coches con vuelta perdida que dificulten los lances por la posición. Este año se sancionarán los movimientos excesivos para evitar ser adelantados, como hicieron en reiteradas ocasiones Felipe Massa y Lewis Hamilton durante la temporada pasada. Y otro mensaje más, éste para Vettel: tampoco estará permitido recortar las curvas en la vuelta de reconocimiento o cuando se regrese a boxes, como hizo el campeón del mundo en Corea.

Otro de los cambios, aunque pueda parecer menor, da respuesta a las demandas de muchas escuderías, entre ellas Ferrari. Me refiero a la posibilidad de entrenar durante el transcurso de la temporada. Los equipos podrán afinar las máquinas durantes tres días mientras dure el Mundial. Suficiente o no, ya es más que el pasado año, cuando la Scuderia pedía a gritos poder rodar y rodar, para dar con una solución a la falta de prestaciones del F150. Además, los coches que estén en el pit-lane cuando una carrera se suspenda, podrán volver a reincorporarse a la parrilla en la posición en que estaban cuando ésta fue suspendida. También este año los pilotos podrán usar todos los neumáticos disponibles durante el primer día de entrenamientos libres.

En cuanto al reglamento técnico, el cambio más significativo se refiere a la nueva posición de los escapes, que deberán ir hacia atrás para evitar cualquier ventaja aerodinámica de los mismos. Una regla que muchos han visto como la norma anti-Red Bull, pero lo cierto es que el resto de equipos han celebrado la eliminación de los más conocidos como escapes sopladores. Además, las estructuras o chasis de los coches deberán superar nuevas pruebas para verificar la resistencia en los impactos laterales. Y por último, y no por ello menos importante, es que los pilotos en la salida no podrán cambiar de marcha hasta rebasar los 100 kilómetros por hora.

Normas que, en muchos casos, dejan mucho espacio para la interpretación de los equipos y, por tanto, para la confusión. Confusión que seguro usarán las escuderías y comisarios para intentar influir en el devenir del campeonato. Para que no haya dudas, reflejamos a continuación los artículos modificados por la FIA, para que cada uno saque sus propias conclusiones.


Cambios en el reglamento deportivo

  • Artículo 20.2: Un piloto no podrá salir deliberadamente de la pista sin una razón justificable.
  • Artículo 20.3: No se permite más de un cambio de dirección para defender la posición. Un piloto que quiera entrar en la trazada, habiendo defendido su posición fuera de ella, debe dejar al menos la anchura de un coche entre el suyo propio y el bordillo al llegar a la curva.
  • Artículo 22.4: No pueden llevarse a cabo tests:
  1. Mientras un gran premio está en marcha
  2. Durante el mes de agosto
  3. Entre el comienzo de la primera semana anterior a la primera cita del Campeonato y el 31 de diciembre del mismo año con una excepción: tres días de test en un lugar aprobado por la FIA para coches de F1.
  • Artículo 25.2: Número de neumáticos durante un gran premio: Tras una recomendación del proveedor de neumáticos a la FIA, todos los pilotos tendrán disponible un juego adicional de prime u option. Se informará a los equipos de este juego adicional al menos una semana antes del comienzo del evento.

    a) El delegado técnico de la FIA asignará once juegos de neumáticos de seco a cada piloto, seis del compuesto más duro y cinco del compuesto más blando.

    c) De los neumáticos de seco restantes, se debe devolver al proveedor (Pirelli) un juego de cada compuesto antes del inicio de la sesión de calificación.

    g) Se penalizará bajo el Artículo 16.3(b) al piloto que no utilice neumáticos de lluvia cuando el safety car esté en pista bajo dichas condiciones.
  • Artículo 38.11 a): El arranque desde la parrilla para completar la vuelta de formación debe realizarse a la velocidad permitida en el pit lane hasta que se supere la posición de la pole.
  • Artículo 40.12: Si el director de carrera considera que es seguro hacerlo y el mensaje 'Los coches doblados pueden adelantar ahora' se muestra en los monitores de tiempos, todo coche que haya sido doblado por el líder de carrera deberá adelantar a los coches de la cabeza y al safety car. Esto sólo se aplicará a los coches que han sido doblados cuando habían cruzado la línea al final de la vuelta durante la cual habían cruzado la primera línea de safety car por segunda vez, una vez el coche de seguridad había salido a pista. Una vez adelantados los coches de la cabeza y el safety car, estos coches deben ir por la pista con una velocidad apropiada, sin adelantar y tomar la posición al final de la fila de coches tras el safety car. Mientras adelantan (pare recuperar su posición), y a fin de garantizar que pueda llevarse a cabo con seguridad, los coches en vuelta deben mantenerse siempre en la trazada a menos que desviarse de ella sea inevitable. Si el comisario de carrera considera que las condiciones de la pista no son adecuadas para adelantar, el mensaje 'Adelantar no está permitido' se mostrará en los monitores de tiempos.



Cambios en el reglamento técnico

  • Artículo 3.7.9: Ninguna pieza del chasis situada 1960 mm (1,9 metros) por delante de la parte posterior del cockpit podrá estar más de 550 mm por arriba del plano de referencia.
  • Artículo 3.8.5: Una vez la superficie del chasis cumple con el Artículo 3.8.4, las aperturas en el chasis solo podrán servir para la siguiente función: Aberturas a ambos lados del coche para el sistema de escapes. Juntas, esas aperturas no podrán superar un área de 50.000 milímetros cuadrados. Las aperturas no podrán situarse a menos de 350 mm la una de la otra.
     
  • Artículo 4.2, distribución de pesos: Sólo para 2012 y 2013, el peso aplicado a los neumáticos delanteros y traseros no debe ser menor a 291 y 342 kilogramos, respectivamente, durante toda la sesión de calificación. Si cuando sea necesario para la comprobación, el coche no está equipado con neumáticos de seco, se pesará con un juego de gomas de seco seleccionado por el delegado técnico de la FIA.
  • Artículo 5.8.1: Con la excepción de las fugas accidentales, no podrán emerger o introducirse en el sistema de escapes líquidos de ningún tipo a excepción de aquellos que emergen del propio motor.
  • Artículo 5.8.2: Los sistemas de escapes no podrán tener más de dos salidas. Ambas deberán estar orientadas hacia atrás y todos los gases deberán pasar por ellas. Los últimos 100mm de las salidas de los escapes deberán sobresalir del chasis.
  • Artículo 9.8.1: El cambio de marchas automático es considerado una ayuda para el piloto y no está permitido. A la hora de cambiar de marchas, el embrague y el acelerador no necesitan estar bajo el control del piloto.
  • Artículo 9.8.2: El cambio de marchas está restrictivo en el siguiente período: inicio de la carrera. Sólo se permite realizar un cambio de marchas en la salida antes de que el coche haya superado los 100km/h. De este modo, cualquier marcha debe ser capaz de acelerar de 0 a 100km/h a 18.000 revoluciones por minuto.

La F1 en peligro por el déficit de las CCAA

22 de Enero de 2012 - 22:39:52 - Lucía Prieto - 2 comentarios

 

Durante los últimos años España ha sido un país de derroche, de fiesta y a veces de pandereta, también en la Fórmula 1. Tanto ha sido así que los distintos gobiernos autonómicos se peleaban por ser parte del circo, convirtiendo a nuestro país en el único en el mundo que organiza dos Grandes Premios de la máxima categoría de automovilismo y cuatro pruebas del Mundial de Motociclismo.

Un lujo para los espectadores españoles que ahora las malheridas comunidades no se pueden permitir. El problema es que firmaron en su día un contrato con la F1 que resulta más costoso rescindir que cumplir. Tanto Cataluña como Valencia ya han manifestado sus dificultades para seguir siendo parte del calendario del Mundial y buscan como locos nuevas fórmulas que a la vez que convenzan al patrón de este deporte, Bernie Ecclestone, sean compatibles con sus deficitarias cuentas.

Lo cierto es que es poco entendible que tanto el gobierno catalán como el valenciano hayan emprendido una era de recortes que afectan a los principales servicios públicos mientras que presumen ante el mundo de ser sede de uno de los deportes más exclusivos y caros.

En el caso del circuito catalán de Montmeló llevan siendo sede de la F1 desde 1991 y el contrato con los magnates de este deporte no se escinde hasta 2016. El problema es que la ayuda regional con que hasta ahora ha contado el Gran Premio de España se ha acabado, no hay dinero en las arcas autonómicas. A la falta de financiación pública se ha unido, en los últimos años, un drástico descenso del público que acude al circuito a ver el espectáculo de la F1. Si en 2007 acudieron al trazado catalán 140 mil personas, un año más tarde la afluencia se redujo casi a la mitad, haciendo deficitaria la prueba.

La falta de atino, suerte o coche, como ustedes quieran, de Fernando Alonso, unido a la cada vez más asfixiante crisis fue dejando grandes calvas en las tribunas cuyos precios lejos de bajar, subieron. Y precisamente es el público el único recurso con que cuentan los organizadores para reflotar el Gran Premio. El director del circuito, el ex piloto Salvador Servià, ha asegurado que la captación de público internacional podría ser la fórmula para que los bólidos sigan parando en Cataluña.

Pero hay más fórmulas, como la de alternar los circuitos de Valencia y Montmeló en la celebración del Gran Premio anual, tal y como ha respaldado el propio Bernie Ecclestone. De este modo España se garantizaría un Gran Premio al año sin que las administraciones y las empresas organizadoras se arruinaran en un intento de aparentar lo que no son. Pero Cataluña ha sacado, una vez más, su orgullo nacionalista y se ha opuesto a compartir nada con sus vecinos valencianos.

En Valencia parece que las cosas están más claras porque urgen más. El propio presidente de la Generalidad, Alberto Fabra, viajó hace unos días hasta Londres para reunirse con Bernie Ecclestone para intentar mejorar las condiciones del contrato sin conseguir muchos adelantos. La ciudad del Turia es sede de la F1 desde 2008 y su contrato se extiende hasta 2014.

En el caso en que el gobierno de Fabra tomase la decisión de no cumplir y dejar de ser sede de este deporte, debería abonar a la F1 40 millones por cada año de incumplimiento de lo convenido, una cifra superior al coste de la prueba, que actualmente ronda los 20 millones.

Desde el ayuntamiento valenciano aseguran que el impacto de la prueba para la ciudad supera los 50 millones, de los que el gobierno autonómico no ve ni un euro. Incluso el ejecutivo regional debería comprar la empresa organizadora de la prueba, Valmor Sport, para poder darle continuidad al proyecto lo que supondría asumir la deuda de ésta, que asciende a 30 millones de euros.

Así las cosas, el Gran Premio de Europa se ha convertido en una piedra en el zapato de la Generalidad, y la falta de acuerdo con sus vecinos catalanes podría ser determinante para que el rugido de los motores de la F1 no suene más en el trazado urbano valenciano.

O somos capaces de ponernos de acuerdo entre nosotros o no creo que la F1 venga en nuestra ayuda y más con el incipiente número de circuitos de nueva creación que se pelean por ser parada y fonda de este deporte. India, Corea del Sur y Rusia son las últimas incorporaciones. Allí Bernie Ecclestone no tuvo ningún obstáculo en la negociación y el dinero no fue problema.

España y por ende Europa están perdiendo fuelle e influencia en este deporte, como en otras muchas materias. En los inicios de la F1 apenas eran varios los grandes premios que se celebraban fueran del viejo continente, ahora apenas son media docena los que recaen en terreno europeo. La influencia económica y geoestratégica de Asia es cada vez más patente y también en lo que se refiere a este deporte. 

Los segundos que supieron a victoria en el Dakar

16 de Enero de 2012 - 09:10:01 - Lucía Prieto - 5 comentarios

Hace aproximadamente un año, Libertad Digital me dio la oportunidad de escribir sobre el mundo del motor en un blog que inició Martín Higueras, amante de la velocidad y fantástico periodista de esta casa. Aunque ha sido la Fórmula 1 la que más páginas se ha llevado, lo cierto es que no fue la velocidad sino la aventura la elegida para iniciar mi andadura en este blog. Por supuesto me refiero al Dakar. Una carrera que va más allá de lo mecánico y exige al piloto una especial capacidad de sufrimiento y superación.

A veces ese sacrificio, como en otras modalidades del motor, se ve truncado no por una duna, ni por un problema mecánico, sino por una más que dudosa decisión de los comisarios responsables. Es lo que le ha pasado al piloto de motos Marc Coma, después de que la organización le devolviera al francés Cyril Despres los minutos perdidos en el barrizal del desierto chileno. Un regalo de ocho minutos que le ha valido al de KTM para hacerse con su cuarto Dakar, aunque ¿de qué manera? Sin duda el ganador real de la prueba más dura del mundo ha sido nuestro piloto. Un ejemplo a seguir, un deportista –permítanme la expresión– como la copa de un pino, no sólo por su profesionalidad y maestría en el mundo de la aventura, sino también por su deportividad. O mejor dicho, por sus tragaderas después de lo vivido con la organización.

No se nos escapa que la dirección de la prueba es de la misma nacionalidad que el ganador en motos; es decir, francesa. Y en el país vecino están hartos de ver a los nuestros ganarles en la mayoría de las modalidades deportivas. Nadie duda ya, después de ver la gran carrera hecha por Marc Coma, quién ha sido el mejor. Le pese a quien le pese.

Igual mención merece nuestra mejor piloto de todos los tiempos, Laia Sanz. Un año más ha terminado el Dakar como primera mujer y sin la ayuda de su mochilero, que tuvo que abandonar la carrera en su ecuador. Si bien Laia no tenía rival en su categoría, ha superado a muchos participantes varones poniendo en valor sus once títulos de trial.

Campeones, Laia y Marc, de una categoría que si no apostamos por ella pueden ser los últimos. Digo esto porque en España se ha convertido en imposible poder andar con las motos por el campo, base del raid. La legislación es tan restrictiva que nuestros deportistas profesionales se ven obligados a burlar la ley, con el riesgo de ser multados, o en su defecto tienen que huir de nuestro país para poder entrenar.

Hecha la denuncia, sigamos con el Dakar porque hay más protagonistas. Entre ellos Nani Roma, que rozó la gloria pero finalmente no pudo con todo un rey de esta prueba como es Stéphane Peterhansel. El francés ha ganado su primer Dakar en territorio americano y ha convertido a todo un novato en esta prueba, el Mini, en el rey del desierto. Segundo año de la marca alemana en el Dakar y única estructura oficial tras la ausencia de Wolkswagen y el pinchazo del Hummer del qatarí Al-Attiyah.

Subcampeonatos de Coma y Roma a los que hay que unir la victoria del español Xavier Foj, con su Toyota, en la categoría T2 de coches. Modalidad secundaría para muchos, pero que como en las demás se debe completar el recorrido en las mismas condiciones y bajo las mismas reglas y dureza.

Da un poco de pena que termine el Dakar, porque no hay en todo el año una prueba que se le parezca. Tendremos que esperar un año, deseando que los comisarios sólo trabajen para que se cumpla la normativa y no para favorecer o enturbiar una prueba con demasiada historia y categoría.

La gran mentira de Red Bull

27 de Noviembre de 2011 - 21:15:46 - Lucía Prieto - 7 comentarios

Diecinueve grandes premios después la temporada ha puesto su punto final en el histórico circuito de Interlagos. Una temporada de apabullante superioridad de Red Bull, o mejor dicho de Sebastian Vettel, aunque en esta ocasión el equipo austriaco le ha brindado la última victoria, a modo de premio de consolación, a su segundo piloto en todos los sentidos Mark Webber.

Siempre he defendido que el coche del vigente campeón era superior al del australiano y que igualdad lo que se dice igualdad no ha habido en el equipo de la bebida energética.

En Brasil, última prueba de la temporada, el garaje liderado por Christian Horner ha tenido más trabajo del habitual, o por lo menos eso es lo que nos han hecho creer. Una llamada de Vettel al equipo a través de la radio les alertaba de que en el coche algo no iba bien en la caja de cambios y que estaba perdiendo tiempo respecto a su compañero Webber. Un fallo oportuno y sospechoso.

Personalmente no me creo que Vettel tuviera algún problema en el monoplaza, ha sonado más a una burda excusa del equipo para favorecer, este vez sí, a Mark Webber. Si de verdad el alemán hubiera tenido algún problema la brecha de tiempo con el resto de pilotos hubiera seguido creciendo, y en cambio Vettel mantuvo su ventaja primero con el español Fernando Alonso y después con el inglés Jenson Button.

Prefiero pensar así, a creer que el Red Bull es tan superior que incluso con la caja de cambios tocada es más competitivo que sus perseguidores, los McLaren y los Ferrari.

Precisamente estas dos escuderías han estado luchando toda la temporada por el segundo puesto y parece evidente que el equipo anglo-germano le ha ganado la batalla a la escudería del Cavallino Rampante. Los de Maranello han estado todo el año luchando con los neumáticos, sobre todo con el compuesto más duro, perdiendo las opciones gran premio tras gran premio sin dar con una solución a sus problemas de tracción. Una problemática no resuelta que, y ojalá me equivoque, demuestra que en el equipo Ferrari siguen aún muy perdidos en su búsqueda del monoplaza ganador.

Camino incierto que convierte en incierta también la próxima temporada en la que sólo el cambio de normativa, entre otras la desaparición de los difusores soplados, puede ayudar a que Fernando Alonso, el mejor activo del equipo italiano, pueda optar a ganar su tercera corona.

Pero Fernando no es el único piloto con ganas de que comience la temporada que viene, seguro que su archienemigo Lewis Hamilton también. El inglés no ha tenido suerte ni tampoco mucho tino en un campeonato en el que ha desaparecido tras la sombra proyectada por Jenson Button. El inglés ha sido el valuarte de McLaren y esta vez no estaba Ron Dennis para proteger a su pupilo Hamilton.

También este año ha sido el año, aunque Ferrari no lo vea, en el que el equipo italiano debería haber decidido que las oportunidades dadas al brasileño Felipe Massa se habían agotado. Irregular, torpón y poco productivo. Así es como podríamos definir la actuación del paulista.

Más atinado ha estado el español Jaime Alguersuari que ha terminado la temporada con nota superando en cada carrera a su compañero de equipo Sebastian Buemi. Con la presión que da no tener un asiento asegurado para el año que viene el español ha exprimido el Toro Rosso hasta demostrar el talento que le llevó a la máxima competición.

Sólo me queda despedirme con nostalgia de la temporada. Una temporada algo aburrida por monótona, por lo que cabe desear que el próximo año haya más competitividad entre los equipos punteros. Mil gracias a todos aquellos que habéis seguido este foro y a esta humilde periodista que tanto disfruta con el motor. La Fórmula1 cierra su garaje pero otras competiciones inician recorrido. Nos vemos en los circuitos. 

Nuevo podio de Alonso sin Vettel en la pista

13 de Noviembre de 2011 - 19:13:55 - Lucía Prieto - 5 comentarios

Extraña estampa la que nos ha dejado el GP de Abu Dhabi: un podio sin Vettel. Sólo en el Gran Premio de Alemania habíamos presenciado una carrera sin que el vigente campeón del mundo se subiera al cajón.

La verdad es que muchos habrán sentido cierto alivio cuando el alemán se veía obligado a abandonar en la primera vuelta. Después de batir el récord de poles logradas en una temporada que atesoraba Nigel Masell, el niño mimado de la F1 se disponía a batir al Kaiser, todavía poseedor del récord de mayor número de victorias en una temporada. Me alegro de que tal cosa no haya ocurrido. Llamadme mala persona o envidiosa, vale; pero es que es muy aburrido ver siempre al mismo, con sus dedos apuntando al cielo y ganando todos los títulos posibles en una temporada.

Seguro que el resto de pilotos al ver al Red Bull tirado en una de las escapatorias del circuito de Yas Marina pisaron con mayor fuerza el acelerador a sabiendas de que sin el alemán en pista la victoria era posible.

Y el mejor colocado para lograrlo era el británico Lewis Hamilton. Tan solo la perseverancia de Fernando Alonso puso en aprietos al inglés. El español volvió a dar el ciento diez por ciento y no desaprovechó la oportunidad brindada por Vettel, y en la misma primera vuelta el asturiano dio buena cuenta de Jenson Button arrebatándole la segunda plaza.

El F150 rindió en carrera mejor de lo que lo había hecho durante los entrenamientos. Además un problema en el KERS de Button durante la primera parte del gran premio le dieron el suficiente aire a Fernando como para consolidarse en la segunda posición.

Pero quizás hoy y ante la ausencia de Vettel habría sido el día de repetir victoria y demostrar que Ferrari está por delante de McLaren y es el segundo equipo de la parrilla, pero lo cierto es que en Maranello les queda todavía mucho por trabajar. Y si no que se lo digan a los ingenieros de la marca italiana que han visto cómo su última evolución del alerón trasero tenía que ser desmontada de los coches por no cumplir con sus objetivos y vibrar en exceso. Poca luz todavía en el camino hacia el éxito de Ferrari.

Ahora cuando la temporada está a punto de terminar y todo está ya decidido me viene inevitablemente a la cabeza la tragedia vivida el año pasado en el circuito árabe. Qué fácil hubiera sido todo con Vettel fuera de pista y con Fernando sólo cubriendo a Mark Webber. Pero la estrategia de Ferrari falló y Red Bull cazó al caballo del equipo italiano con la astucia de un zorro.

No es fácil olvidar aquella imagen de Fernando sentado en unas escaleras pensativo repasando una y otra vez cómo habían fallado y dónde había estado el punto sin retorno. El primero título con Ferrari y la tercera corona tendría que esperar y el bicampeón creyó que la distancia con Red Bull era ya inexistente y que por qué no el 2011 podría ser su año.

Nada más lejos de la realidad. Ciertas o no las acusaciones contra el equipo austriaco por haber rebasado el presupuesto fijado por la FIA, los cierto es que Christian Horner y su equipo han hecho un trabajo perfecto y nada se le puede reprochar de momento. Creo en la presunción de inocencia y si hubiera sido Alonso y Ferrari los protagonistas de la película seguro que tales acusaciones nos sentarían muy mal y saldríamos como alma que lleva al diablo a defender a nuestro campeón.

Con la morriña que da ver óomo termina una temporada sólo nos queda esperar a Brasil, broche final de un año que ha tenido como protagonista a un solo hombre y su bólido, Sebastian Vettel y el Red Bull. 

Fin de fiesta en Valencia

6 de Noviembre de 2011 - 20:30:43 - Lucía Prieto - 1 comentario

Se acabó. El Mundial de Motociclismo ha echado el cierre hasta el próximo año con la celebración del Gran Premio de Valencia. Un Gran Premio que le ha servido a Nico Terol para convertirse en el flamante campeón de octavo de litro, el último de la historia tras la inminente llegada de Moto3.

Ya nunca más veremos a una dos tiempos ratonear por los circuitos. Los cuatros tiempos se imponen, sobre todo por razones comerciales y económicas. Nico Terol ha conseguido en casa el título Mundial que el año pasado no pudo alcanzar por culpa de la gran temporada que firmó Marc Márquez, al que hoy sucede como rey de la categoría pequeña. El piloto valenciano ha sido este año el único español en conseguir una corona.

A punto ha estado Marc Márquez. Una caída en Malasia le privó de completar una de las temporadas más brillantes de la historia de este deporte, sorprendiendo a propios y a extraños con una remontada de casi cien puntos que puso en más de un aprieto al ya campeón de Moto2, Stefan Brdl.

Y también cerca de conseguir un segundo título ha estado Jorge Lorenzo. Las caídas, pero, en este caso, también la falta de potencia de la Yamaha, han sido los principales problemas con los que se ha encontrado el mallorquín. Su rival tampoco ha dado opciones.

Casey Stoner ha volado, literalmente, con la Honda igualando el récord de número de poles conseguidas en una temporada que ostentaba el también australiano Mick Doohan.

Un título que ha dado alas a la fábrica japonesa que no había ganado ningún título en la era de las 800cc, a pesar de haber sido ellos los propulsores de dicha categoría. Ahora, con la vuelta de las 1000, Honda afronta con aires renovados los entrenamientos del próximo martes, mientras que sobre Yamaha y sobre todo Ducati pesa la responsabilidad de hacer frente a las motos del ala dorada en la próxima temporada.

Pero ya que hacemos balance, hablemos de las caras y las cruces del campeonato. La cruz, sin duda, la decepcionante temporada de Valentino Rossi. Posiblemente haya sido este el más duro y largo campeonato para el italiano, que no ha sabido en ningún momento cogerle la medida a la Desmocedici. Probó de todo, estrenó piezas, volvió a configuraciones de otros años y, aún así, Rossi no consiguió siquiera ganar una carrera, siendo su mejor resultado la tercera posición lograda en el Gran Premio de Francia.

Las caídas de Dani Pedrosa también han sido un varapalo y más teniendo en cuenta el potencial de la moto que tenía el de Castellar del Vallés. El responsable de una de esas caídas fue el hoy desaparecido Marco Simoncelli. Elpaddock le acusó entonces, y con razón, de ir al límite con la moto y poner en riesgo con ello la seguridad de los demás pilotos. Paradojas de la vida, el único damnificado de su pilotaje, al final, ha sido él mismo.

La muerte del piloto italiano ha marcado el final de la temporada. El pasillo de sus compañeros de categoría encabezados por el gran Kevin Schwantz, así como la marea de números 58 vistos en el circuito Ricardo Tormo han sido el mejor homenaje que se le podía hacer a un chaval de sólo 24 años que luchaba por sus sueños subido en una moto de carreras.

El accidente de Marco nos ha enseñado una vez más la cara más dura de las carreras. Una terrible realidad que Fausto Gressini, el director del equipo de Simoncelli, sabe bien. Ya se le han muerto dos pilotos y en Valencia, tras la victoria de su equipo en Moto2, no podía contener las lágrimas y se derrumbaba en el muro.

La cara más amable de esta temporada ha sido el descubrimiento de Maverick Viñales como promesa del motociclismo español y la consolidación de Marc Márquez como uno de los mejores pilotos de la parilla del Mundial. El próximo año ellos serán seguro protagonistas destacados. El primero, como serio candidato al primer título de Moto3 y, el segundo, como el favorito en Moto2.

Tercero y gracias

30 de Octubre de 2011 - 13:15:40 - Lucía Prieto - 9 comentarios

Esta vez no había que madrugar para ver la carrera pero seguro que a muchos les ha podido el sueño, sobre todo por la falta de emoción en el inédito gran premio de la India. A las escasas batallas en pista se ha unido una vez más, la superioridad de Sebastian Vettel que desde la salida ha cogido la delantera para no ceder en ningún momento demostrando su más que apabullante, a veces insultante, superioridad. Si nada cambia la temporada que viene Bernie Ecclestone tendrá que tomar medidas sino quiere perder el espectáculo logrado con la incorporación de elementos como el KERS o el DRS. Que siempre gane el mismo no le gusta a nadie, ni a lo pilotos ni a los espectadores.

Parece más una carrera en la que al máximo que pueden optar el resto de pilotos y escuderías es la segunda posición, y esperar que el primero tenga algún problema mecánico para birlar el peldaño más alto. Sería justo decir que el responsable no es el equipo Red Bull, que ha hecho un coche ganador, sino el resto de escuderías que no han sabido diseñar y poner en pista un bólido competitivo y a la altura del equipo austriaco. Por lo menos la India nos ha dejado un nuevo podio para Fernando Alonso. La regularidad del F150 ha sido una sorpresa para muchos que veíamos como el Ferrari conseguía mantener en pista la tercera posición arrebatada a Mark Webber tras la segunda parada en boxes.

Esta vez parece que los neumáticos no abandonaron al asturiano que tuvo que defender su posición con el australiano hasta la última curva. Alonso dio muestras, una vez más, de su perseverancia, demostró que no se rinde y que lucha, aunque no siempre se vea, por el máximo en cada carrera. Está claro que de no contar en el garaje de Maranello con las muñecas de Fernando Alonso Ferrari estaría pasando uno de sus peores años en la Fórmula 1. Por esa razón los del Cavallino Rampante deberían tener más que en cuenta las directrices de Fernando para diseñar el coche del próximo año, ese que debe devolver la emoción a las carreras y devolver a Fernando a las primeras posiciones de la parrilla.

Pero hoy por hoy la tercera posición parece el máximo a lo que puede aspirar Fernando con su Ferrari. La cara del piloto español en el podio de la India lo decía todo. Parecía cansado, decepcionado con un coche que llevado a su máximo rendimiento sólo es capaz de rascar de vez en cuando un podio y que no ha podido lograr en toda la temporada una pole, algo que sí han hecho en el garaje de McLaren, demostrando que también ellos han sido superiores a los Ferrari.

Aún así hoy debemos celebrar la tercera posición porque no siempre se produce y esperar que en los grandes premios que restan para cerrar esta temporada se repitan. Al igual que sería fantástico que el otro piloto español Jaime Alguersuari consiguiera repetir los resultados de las últimas carreras. El de Toro Rosso ha conseguido de nuevo puntuar y sobre todo quedar por delante de su compañero, Sebastien Buemi, que tuvo que abandonar por un problema mecánico en el coche. Resultados que le deben servir a Jaime para no perder su plaza en la parrilla de la F1 el próximo año. 

Y antes de cerrar este artículo tres apuntes. Primero, la mala suerte que sigue persiguiendo a Hamilton que se quedó sin opciones tras la lucha con Felipe Massa que literalmente se lo llevó puesto al intentar defender una posición que ya había perdido. Segundo, las malas condiciones de las pista del circuito indio, sucio hasta en los boxes donde los monoplazas levantaban una gran polvareda cuando salían del cambio de neumáticos. Parece evidente que todavía les queda mucho por aprender en este país sobre la organización de un gran premio. 

Y por último y tercero, el recuerdo de toda la familia de la F1 a los dos pilotos que han perdido la vida en la pista en la última semana. Dan Wheldon en la IndyCar y Marco Simoncelli en MotoGP han sido honrados y recordados por los pilotos de la parrilla. Nadie mejor que ellos, que también se juegan la vida en cada gran premio, para recordar y poner en valor el trabajo de estos dos hombres que murieron haciendo lo que más les gustaba. Pero la vida sigue y las carreras con ella.

El día que nos dejó Marco Simoncelli

23 de Octubre de 2011 - 20:23:31 - Lucía Prieto - 21 comentarios

A veces controvertido, a veces radical, otras brillante...Sobran las palabras, los calificativos que le podamos dedicar a un hombre, mejor dicho, a un chaval que se ha dejado la vida haciendo lo que más le gustaba, montar en moto. El mundo del motociclismo está de luto un año más. ¿Quién no se ha estremecido al ver la caída del italiano, al ver el casco rodar por la hierba, al verle inmóvil tirado como un trapo en el asfalto? ¿Quién no se ha acordado en ese momento de Tomizawa o de Kato, y de tantos otros?.

A veces nos olvidamos del riesgo que los pilotos corren cada vez que salen a pista, cada vez que batallan por una posición. Ya da igual pensar qué hubiera pasado si Marco hubiera soltado la moto, si no se hubiera aferrado a ella para evitar la caída. Parecía que el destino le estaba esperando. Ni Collin Edwards, ni su amigo Valentino Rossi pudieron hacer nada por esquivar a Marco, sus motos pasaron sin piedad por encima de él. Si bien es cierto que las caídas son un riesgo asumido por todos los pilotos, seguro que más de uno se ha planteado esta tarde dejar la competición.

Un drama vivido en Malasia que empezaba a vislumbrarse en el momento mismo de la caída pero que se hacía realidad al ver a su padre salir de la clínica con las manos en la cabeza y negando en un gesto de desesperación y de incredulidad. No menos desesperada era la cara de Valentino Rossi, sabedor de haber sido partícipe directo de la tragedia, y de su jefe de equipo Fausto Gressini que ya vivió un momento similar cuanto su también piloto Daijiro Kato perdía la vida en el circuito de Suzuka.

Uno a veces piensa que se corre demasiados riesgos, que no merece la pena y que hay estar loco para rodar a 300 kilómetros hora con poco más que un mono y unos guantes de piel y alguna protección. Por eso todos los pilotos, los que están y los que se han ido, como lo ha hecho hoy Marco Simoncelli, se merecen un respeto, un aplauso, la admiración de todos porque no todo el mundo atesora tanto valor y tanto amor por un deporte en el que sabes, aunque no lo pienses, que la muerte puede estar escondida detrás de cada curva o tras una mala caída.

Pero quiero terminar usando un lugar común, y es la que la vida sigue y debemos recordar a Simoncelli como ese chaval de melena descontrolada, nariz ancha y cuerpo algo desgarbado para ser piloto. Ese chaval que tantas críticas ha recibido por su pilotaje, pero tanta pasión y tanta alma ponía encima de la moto. Por él, y porque no, por todos esos motoristas que se dejan la vida en el asfalto aunque su nombre sea desconocido un silencio, un solemne adiós y mi admiración.

...Y también el título de constructores

16 de Octubre de 2011 - 13:19:30 - Lucía Prieto - 3 comentarios

El Gran Premio de Corea le ha servido a Red Bull para volver a imponer su ley y su coche después de cantar el alirón la pasada semana en Japón.

El ya coronado Sebastian Vettel se ha impuesto con superioridad y no ha dado opción a los McLaren, que parecía que podían plantar cara a los coches de la bebida energética después de que Hamilton rompiera el sábado el monopolio de Red Bull al lograr la pole.

Ni siquiera la aparición del safety car, que permitió la reagrupación de los coches, fue suficiente para que Lewis Hamilton pudiera siquiera plantar batalla a Vettel. Incluso el inglés tuvo que luchar con uñas y dientes al final de la carrera con Mark Webber para no perder el segundo escalón del podio.

Un suma y sigue que desespera a los rivales de Red Bull sea cual sea el circuito. No me extraña que cuando le pregunten a Jenson Button qué es lo que menos le gusta de la F1 actual asegure que es el dedo que Vettel alza cada vez que gana una carrera. Vettel sólo tuvo que arriesgar un poco en la salida para robarle la primera posición a Hamilton y el resto vino solo. Es cierto que es más fácil arriesgar cuando nada te juegas y además cuentas con la confianza que aporta ser campeón del mundo a cuatro pruebas para el final del campeonato.

Pero al margen de la victoria, o mejor dicho, el paseo de Vettel, el Gran Premio de Corea nos ha dejado una primera vuelta llena de emoción y adelantamientos que Fernando Alonso no pudo aprovechar como en anteriores ocasiones. El asturiano sólo fue capaz de mejorar una posición y su ritmo se resintió al rodar detrás de su compañero de equipo, al que sólo pudo adelantar tras la parada en boxes.

Y de nada consuela que el F150 fuera el monoplaza que mejor ritmo demostró con los neumáticos duros porque está claro que el coche de la escudería italiana tiene muchas carencias y lo que no debe hacer el equipo es escudarse en los pocos puntos buenos que demuestra el Ferrari.

Alonso no pudo estar esta vez en la batalla por el podio. Incluso se puede decir que la quinta plaza fue un buen resultado ya que de no ser por el accidente de Michael Schumacher con Petrov el piloto español hubiera tenido más problemas para escalar posiciones.

Una batalla en la que sí estuvo el inglés Lewis Hamilton, desaparecido desde hace unas carreras en las que se tuvo que conformar en ser el segundón de una escudería que puso en Jenson Button las pocas opciones que había de evitar el alirón de Vettel. En su lucha con Webber por la segunda posición, al final de Gran Premio, se podían percibir las ganas y la rabia del inglés por quedar por fin por delante de su compañero y ser el mejor de McLaren.

Pundonor que nos permitió disfrutar de una de las mejores luchas de la carrera pero que no ha evitado que Red Bull se haya alzado con otro título mundial, el de constructores. Un título que nadie puede poner en duda vistas las cualidades del Red Bull. Una temporada casi perfecta que podría ser redonda si Sebastian Vettel consigue alcanzar el récord de poles que atesora Nigel Mansell.

Está claro que todos los pilotos, y más al final de la temporada, hacen méritos para demostrar al equipo que son merecedores de su confianza y sino que se lo pregunten a Jaime Alguersuri. El español ha igualado su mejor resultado conseguido en Monza cruzando la línea de meta en séptima posición y por delante de su compañero de equipo Sebastien Buemi. Toro Rosso, que todavía no ha dicho nada sobre la renovación de Jaime, debería confiar en un piloto que si bien empezó el campeonato bloqueado y sin rumbo ha sabido sacar del coche el máximo de sus prestaciones. 

... y en Suzuka llegó el inevitable alirón de Vettel

9 de Octubre de 2011 - 11:24:45 - Lucía Prieto - 8 comentarios

Ya está, Sebastian Vettel ya es el bicampeón del mundo más joven de la historia de la Fórmula 1. Prácticamente desde el primer gran premio en Australia las expectativas de triunfo del equipo Red Bull eran enormes porque inmenso era el potencial del coche de la bebida energética. El país del sol naciente ha sido el lugar donde el alemán se ha coronado con más de cien puntos de diferencia sobre sus adversarios.

Una superioridad que sonroja al resto de los equipos y que les obliga a trabajar mucho si el próximo año no quieren que sea otro paseo de un hombre que junto a su monoplaza han formado la pareja perfecta, el binomio que todo director de equipo busca en su garaje. Sería injusto decir que el título de Vettel se ha debido sólo y exclusivamente al potencial del coche porque también ha habido talento y aunque siempre he defendido que el monoplaza del alemán era distinto al de su compañero de equipo Mark Webber está claro que Vettel ha sido impecable en su conducción.

Sólo Webber consiguió arrebatarle alguna pole y sólo dos hombres Hamilton y Button han conseguido bajarle de lo más alto del podio. Un podio del que sólo se ha ausentado en el gran premio de Alemania. Con estos hechos, quién puede poner en duda el merecido triunfo de Sebastian. Y aunque él diga que el camino hacia la gloria no ha sido fácil, porque nunca es fácil conducir a más de 300 kilómetros hora un monoplaza, seamos francos Vettel pocas piedras has encontrado en tu camino hacia el triunfo final.

Alabado el ganador no perdamos de vista a los otros dos protagonistas de Suzuka, el inglés Jenson Button y el incombustible Fernando Alonso. Digo incombustible porque da igual que Alonso no cuente con la mejor mecánica porque siempre da el ciento diez por ciento. Lo que consigue es el máximo posible y eso es de agradecer y digno de calificar positivamente. La quinta plaza en la parrilla del asturiano hacia presagiar un gran premio difícil, pero el problema que Ferrari ha tenido durante toda la temporada para calentar los neumáticos ha sido, en esta ocasión, una baza para el equipo italiano que atesoraba el coche que mejor conservaba las gomas en un asfalto tremendamente abrasivo.

Así los problemas de Hamilton, la falta de competitividad de Felipe Massa y el ligero conservadurismo de Vettel le han merecido a Fernando Alonso una segunda posición que en algunos momentos del final de la carrera parecía que podía convertirse en la tan ansiada victoria del asturiano. Y qué decir una vez más de Jenson Button. Su racionalidad al inicio de la carrera conservando neumáticos frente al ataque de su compañero le valieron poderse colocar en cabeza de carrera. Después supo aguantar al ya campeón y luchar hasta el último giro por la única y escasa posibilidad que tenía todavía de evitar el alirón de Vettel. Bravo por Button que este año se ha reivindicado en un equipo donde sino todos muchos le consideraban el segundón.

Y ya que hacemos balance dos decepciones la de Hamilton, que esta temporada ha estado perdido entre fallos y mala suerte y la del australiano Mark Webber que no ha sabido, o quizás no le han dejado, sacar el potencial del mejor coche de la parrilla. Muy decepcionado debe estar Webber que ve como sus años en el circo de la Fórmula 1 se agotan y ya nunca tendrá entre sus manos un bólido con el potencial del Red Bull. No es plato de buen gusto ser el eterno aspirante, el que pudo ser y no fue porque se encontró en su camino a un genio de la F1, a uno de los hombres que ya forman parte de la historia viva de este deporte, Sebastian Vettel.

Con él he empezado este artículo y con él termino sin admitir un poco de tristeza por no ser Fernando y los españoles los que celebremos el título. Este domingo han pasado por mi cabeza una cascada de recuerdos, aquellos días de gloria en que el vello se me erizó y las pupilas se me humedecieron al ver proclamarse campeón a Fernando, al verle hacer historia. Cuántos recuerdos y qué ganas de volver a vivirlos. Mientras, seguiremos disfrutando con el buen hacer de los pilotos y en especial con las ganas y el afán de superación de los nuestros, de Jaime Alguersuari, por supuesto, pero sobre todo de Fernando que ganas lo que se dice ganas no le han faltado, lo que ha faltado ha sido coche.

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899