Ha pasado ya un largo mes y medio desde el final del Mundial de Fórmula Uno y la verdad es que ya tengo mono de carreras, algo que seguramente ocurre a todos los que disfrutamos tanto de este deporte. He tardado en volver a escribir en este blog, y también es verdad que entre todos
hubiéramos querido comentar los rumores sobre los fichajes para el próximo año. Sin embargo, hay un tema en particular que me ha llamado la atención.
Este jueves hemos conocido una nueva idea de la FIA para cambiar el sistema de puntuación de los grandes premios. No sabemos si el cerebro de la misma es Jean Todt, elegido para encabezar el organismo, o si se trata de la última decisión de Max Mosley antes de dejar su cargo en octubre, aunque francamente dudo de este extremo. Reconozco que las últimas propuestas de la FIA no me gustaron y mucho menos aquella idea de Bernie Ecclestone para otorgar medallas a los tres primeros clasificados. Sin embargo, esta no me disgusta pero, ¿por qué quedarse sólo en eso?
Hace muchísimo tiempo lo mencioné tal vez en este blog, o en alguna otra columna en Libertad Digital. No hay razón para que otras "marcas" de los pilotos no sean recompensadas. Me refiero a obtener puntos, por ejemplo, por lograr la pole el sábado o conseguir la mejor vuelta de la carrera
. Esto ya ocurre en EEUU y ha permitido que las tandas previas sean mucho más seguidas por los aficionados, aunque en este caso no debemos olvidar que los estadounidenses tienen ese sentido del espectáculo que nadie ha logrado igualar.
Creo que la idea de los 25 puntos para el ganador es positiva sobre todo por la diferencia con el segundo que sumará 20 (desde 1991 era de cuatro puntos, desde 1961 de tres y antes de dos). Y de ahí sucesivamente: 15, 10, 8, 6, 5, 3, 2 y 1. A diferencia de la idea de las medallas, este sistema beneficiará aún más a los que ganen las carreras y menos a los que quieran ser más conservadores en el circuito. Sin embargo, no tengo manera de comprobar si esto será realmente beneficioso para el espectáculo ya que en principio Button hubiera sido campeón en la misma carrera que lo coronó este año (hubiera sumado en Japón 220 puntos contra 174 de Barrichello y 156 de Vettel, quedando aún 50 puntos en disputa). Pero tiempo al tiempo aunque francamente, también hubiera ampliado el sistema con puntos extra para la pole o la mejor vuelta. ¿O no?
No es que hayamos visto una gran carrera pero creo que ha sido una buena manera de terminar un campeonato que ha tenido sus más y sus menos. Este domingo hemos comprobado varias cosas. Una de ellas es que Abu Dabi nos ofrece un trazado interesante y que Vettel ha vuelto a demostrar que es uno de los mejores pilotos del año (ha logrado el subcampeonato) y sobre todo, uno de los que protagonizarán los próximos campeonatos con un coche tan competitivo como Red Bull. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para desbancar a Button y Brawn GP que supieron sacar partido de una gran primera mitad de año.
El prematuro abandono de Hamilton por culpa de un problema en sus frenos traseros nos alejó de lo que hubiera podido ser una carrera muy emocionante por el primer puesto. El británico fue rápido durante las primeras vueltas pero nunca pudo alejarse lo suficiente de los Red Bull de Vettel y Webber, algo que le impidió conservar el liderato después de la primera parada. Pese a este abandono, Hamilton ha tenido un buen final de mundial, bastante mejor que otras escuderías como Ferrari que no han logrado despegar de los problemas de principio de campeonato.
Además de los Red Bull, no hay que olvidar a Button. El ya campeón del mundo ha terminado 2009 con una gran actuación. La verdad es que en Brasil ya lo había hecho, pero en Yas Marina volvió a demostrar que es un piloto de nivel, agresivo y capaz de hacer grandes cosas, pese al bache de algunas carreras. Creo que el final del gran premio fue lo mejor de las 55 vueltas: su duelo con Webber fue emocionante y dejó claro que sin mucha presión detrás, es capaz de regalarnos espectáculo.
Hay un nombre que me gustaría resaltar: Kamui Kobayashi. Como en Brasil, el japonés fue impresionante. Se atrevió a pelear y pasar a Button y al final logró ser sexto (por delante de su compañero Trulli) después de partir decimosegundo. Es muy posible que su actuación en apenas dos carreras, como reemplazo de Timo Glock, le permita quedarse en Toyota para el Mundial de 2010. Ojalá sea así porque seguro que nos regalará grandes momentos. Aunque también es verdad que muchos comenzaron así para después desinflarse.
El que debe haber estado ansioso por que todo terminara es Fernando Alonso. Muchos creyeron que el final de Mundial 2009 sería como el año pasado, con dos sorprendentes victorias del español. Sin embargo, creo que hay dos puntos que considerar. El primero es que este R29 ha sido un auténtico fracaso y se ha convertido en uno de los peores coches de la parrilla de este año. El segundo -posiblemente consecuencia de lo anterior- es que el piloto parece haber estado más pendiente de su futuro (reforzado por la tan desagradable polémica de Singapur 2008 y el "caso
Piquet") y que nunca se le vio animado como en años anteriores.
Repito lo dicho al principio: este gran premio no ha estado mal y el circuito es sin duda lo que persigue el patrón Ecclestone para la Fórmula 1: mucho dinero, mucho glamour, muchos famosos, mucho lujo y mucho espectáculo. Sólo me quedo con esto último ya que lo anterior no lo necesito para disfrutar de este apasionante deporte. Pero claro, yo no soy el dueño del quiosco.
Terminado este Mundial, habrá tiempo para analizarlo en los próximos días y sobre todo seguir el baile de rumores que seguirán en las próximas semanas para saber cómo quedará la parrilla de 2010. Aunque muchos han mostrado ya su desacuerdo, creo que Button ha sido el merecido campeón porque ha logrado la mayor cantidad de puntos gracias a un Ross Brawn que al principio del campeonato fue más listo que los demás. Además, no fue aplastante como algunos -Briatore entre ellos- intentaron hacer creer después de dos o tres carreras. Pilotos como Vettel, Barrichello y Webber nos demostraron que todo no estaba escrito.

Un año más, Interlagos ha sido el escenario en el que se ha definido al campeón del mundo. Si en las últimas carreras Jenson Button ha sido más bien discreto, esta vez ha luchado como nadie para que no se le escape el Mundial y creo francamente que ha sido una de sus carreras más brillantes pese a no subir al podio. Ha sido agresivo como nadie, ha peleado cada posición y nos ha regalado adelantamientos muy ajustados y emocionantes. Pero no ha sido el único. Curiosamente, el británico y Vettel, que partieron en puestos muy retrasados (14º y 16º), hicieron una mejor carrera que Barrichello, el otro que tenía oportunidades de ser campeón. Y como siempre, oiremos suspicacias sobre la estrategia del brasileño que ya después de su primera parada regaló la victoria y tiró por la borda gran parte de sus opciones. De hecho, no pasó ni un
minuto antes de que se intentara desprestigiar el título del nuevo campeón.
Queda tiempo para analizar este año, sobre todo cuando realmente acabe la temporada dentro de 15 días en Abu Dabi, pero no me cansaré de afirmar que Button es el merecido campeón, comenzando porque ha sido el piloto con más puntos y esa es la condición primordial para serlo. Habrá muchas discusiones seguro: que si es el mejor o no, que si se lo mereció tras su mala segunda parte del año, que si recibió más ayuda que Barrichello en Brawn GP... Al final, esto dentro de unos años no tendrá mayor importancia.
Volviendo a la carrera, lo cierto es que el GP de Brasil no pudo comenzar de mejor manera. En la primera vuelta tuvimos de todo y unos de los grandes afectados por los incidentes fue Fernando Alonso que visto lo visto hubiera podido tener un buen resultado este domingo en el circuito paulista. En el incidente entre Trulli y Sutil sospecho que habrá alguna sanción importante, en especial después de los empujones entre ambos que nos hicieron recordar inmediatamente lo que ocurrió en el GP de Alemania 1982 en Hockenheim (cuando aún no habían destruido el trazado) entre Nelson Piquet y Eliseo Salazar. Lo que nunca entenderé es porqué la FIA espera tanto para sancionar algunas maniobras peligrosas -por ejemplo, lo ocurrido entre Kovalainen y Raikkonen en los boxes- en lugar de anunciar que lo investigará al final de carrera.
Unos de los que más han destacado en esta carrera han sido sin dudas Robert Kubica, Sebastien Buemi y el debutante Kamui Kobayashi. El polaco partió octavo y fue rápido en todo momento sin dejar escapar a los punteros. De hecho, también adelantó a Barrichello en los boxes. Por su parte, Buemi, a pesar de perder una posición con respeto a la parrilla, fue muy regular en toda la carrera con un coche inferior a todos los que le rodeaban. Iguala así su mejor resultado obtenido en el GP de Australia de este año. Por último, el japonés ha dejado sorprendidos a todos y con esta
actuación no sólo espero verlo en Abu Dabi sino también en todo el campeonato 2010. Seguro que su pelea con Nakajima ha sido lo más emocionante que han vivido los japoneses en los últimos años.
Una de las cosas que más me gustan del GP de Brasil es que nunca se sabe cuándo llegará la lluvia. De hecho, lo raro ha sido que no cayera, tal y como ocurrió el viernes y el sábado. Además, pese a ser una carrera en seco, a 15 ó 20 vueltas del final todo podía aún ocurrir. Cualquier abandono o accidente podía modificar la clasificación y poner en riesgo el Mundial de Button o la victoria de Webber. Por cierto (ya casi lo olvidaba injustamente) la carrera del australiano ha sido perfecta: nunca se despegó de Barrichello en el primer stint, entró en el momento preciso a boxes y comandó perfectamente el resto de las vueltas hasta recibir la bandera a cuadros. Parece mentira que a principios de año casi se tuvo que despedirse de la F1 después de su grave accidente de bicicleta.
Para terminar: Button es el merecido campeón pese a quien le pese. Es el que más puntos ha logrado y los mundiales se ganan así. Además, lo cierto es que pese a las dudas de muchos, en cada carrera pudo arañar puntos importantes que a la postre le han dado ese campeonato. También es verdad que pocas veces un campeón había tenido una segunda mitad de mundial tan mala pero no hay que olvidar que sus primeras carreras fueron impresionantes. Por cierto, aquí no acaba todo ya que para Abu Dabi tendremos en juego el subcampeonato. Tanto Barrichello y Vettel se lo merecen pero ahora mismo es el alemán el que está por encima del brasileño por sólo dos puntos (74 a 72). Lo mejor es que el último GP del año es nuevo y eso le dará un ingrediente de incertidumbre muy interesante al duelo entre ambos.
A estas alturas del Mundial lo más importante es saber en qué momento tendremos a un campeón y, como siempre, lo mejor para todos es que sea lo más tarde posible para así mantener la emoción hasta la última vuelta. Con lo ocurrido este domingo, aún es posible, sobre todo si Vettel y su Red Bull se muestran tan intratables como en Suzuka. Para Button, pese a una muy discreta carrera, la mejor noticia es que suma un punto más, pierde sólo uno de ventaja, y sobre todo, que quedan apenas dos carreras para terminar. Visto lo visto en esta segunda mitad de campeonato, seguro que es lo que más quiere el británico: que todo esto termine de una vez.
El dominio de Vettel en las clasificaciones tuvo su extensión en la carrera. Desde el inicio fue aplastante y ni Hamilton ni Trulli pudieron impedir una clara victoria del alemán. Ni siquiera se vio amenazado cuando salió el safety car por el violento accidente de Alguersuari. Esto prueba lo bien que van los Red Bull en pistas con curvas rápidas como en éste circuito propiedad de Honda. De hecho, la mejor vuelta la marcó Mark Webber, probablemente lo único positivo de este fin de semana para el australiano que tuvo que entrar hasta cinco veces a boxes para terminar último.
La única opción para Hamilton era aprovechar su KERS para adelantar a Trulli y Vettel en la partida. Sólo consiguió hacerlo con el italiano y alcanzar al alemán fue imposible. Sin embargo, una vez más la estrategia fue clave: un trabajo impecable de Toyota en la segunda entrada (probablemente el momento más emocionante de la carrera) permitió a Trulli recuperar su puesto de partida y conservarlo hasta el final de la carrera, mientras que el de McLaren sufrió un problema en el KERS y tuvo que aguantar los ataques de Raikkonen, que sí tuvo en funcionamiento el
sistema.
Por cierto, tengo que decir que la carrera de Raikkonen me pareció muy decente pese a que es evidente que no tiene el mejor coche. El finlandés parece ser uno de los más perjudicados por el fichaje de Alonso por Ferrari, pero no porque eso signifique su adiós de la scuderia sino por las barbaridades que he oído sobre él en estos últimos días. Supongo que se hubiera dicho lo mismo de haber sido elegido Massa. Raikkonen no es un tipo simpático, no sonríe, no habla mucho, no es bromista, pero al final nadie le paga para eso, y si es por méritos deportivos, al menos le ha dado un Mundial a Ferrari, y eso, a mi modesto modo de ver, no es para nada despreciable. Se ha llegado a decir incluso que nunca llegó a encajar con el espíritu "latino" de Ferrari. Me van a perdonar pero me parece un comentario fuera de lugar y a destiempo.
Volviendo a lo que nos interesa. Por atrás las cosas fueron más o menos como se esperaban. La carrera de Alonso ya estaba sentenciada desde que se vio afectado por las sanciones de la FIA el sábado. Partir 17º pese a arriesgar con una sola parada no da opciones a mucho más y la verdad es que con el décimo lugar, ya puede estar contento. Al final, como se preveía, este R29 no se comporta igual en Suzuka como lo hizo en Singapur. No hay duda de que aún le falta, entre otras cosas, mucha velocidad punta y así es imposible sacarle más rendimiento.
Pese a que estuvo a punto de perder su octavo lugar, Jenson Button logró aguantar los ataques de Kubica en las últimas vueltas y sumar así un punto muchísimo más valioso de lo que se cree. El británico sigue muy cómodo al frente de la clasificación, ahora a 14 puntos de Barrichello y a 16 de Vettel, así que tiene el título en el bolsillo y el máximo interés se traslada por el subcampeonato ya que el Mundial de Constructores ya tiene dueño: Brawn GP. Ahora, el problema para el alemán es que ahora llega Interlagos, un circuito donde es posible que el Red Bull tenga más problemas de los normales y donde el brasileño tendrá toda la motivación imaginable.
Poco o casi nada hay que decir de la victoria de Lewis Hamilton este domingo en Singapur. Si acaso, podríamos mencionar que el británico supo conservar en todo momento la pole lograda en clasificaciones y controlar a sus perseguidores, primero Rosberg en el primer stint y en el segundo a Vettel, que finalmente destrozó su buena carrera tras superar los 100 km/h en el pitlane, lo que le acarreó un drive trough cuando tenía el segundo lugar en el bolsillo. Una pena porque de no haber cometido ese error, hubiéramos tenido un emocionante final de carrera.
Pese a ese poco interés por conocer al ganador, la carrera ha tenido todo para ser atractiva. Si tuviéramos que destacar algo, sería sin duda tres nombres: Glock, Alonso y Button. El alemán aprovechó la partida para colocarse por delante del español, algo que finalmente -visto el resultado- fue clave para subirse al podio. Eso, y su gran regularidad durante las 61 vueltas, claro. Por su parte, Alonso, pese a sufrir casi de todo en la partida cuando parecía que podía ganar algunos lugares, tuvo que sudar como nadie para lograr este gran primer podio del año. No lo tuvo nada fácil y cuando salió el safety caren la vuelta 21 por el accidente de Sutil, todo parecía irse al traste. Pero felizmente, esta vez (cuántos problemas nos ha dado en estas últimas
semanas), esta circunstancia sólo fue una anécdota más de carrera. El español no era el único en no haber entrado a boxes por lo que cuando todos lo hicieron pudo mantener una prometedora quinta posición que se transformó en tercera gracias a los errores de los alemanes Vettel y Rosberg.
Pero si hay un verdadero ganador en este gran premio, éste es sin duda Jenson Button. El desastre parecía mayúsculo el sábado cuando tuvo una mala clasificación (partió 12º), un resultado que se vio empeorado por la mejor posición de partida de su compañero de equipo y principal perseguidor en el Mundial, Rubens Barrichello. Y la verdad es que durante casi toda la carrera, las cosas no le fueron muy bien, perdiendo no sólo tiempo con los punteros sino con otros dos principales rivales: los pilotos de Red Bull, Vettel y Webber. Pero a partir de la segunda mitad de la carrera, todo fue mejorando para el británico. Primero el alemán cometió ese error que le costó el podio y después el australiano se accidentó por un problema de frenos, el elemento que más sufre en este circuito.
Aunque Button no logra despegarse definitivamente, al menos aumenta su ventaja en un punto hasta los 15 puntos (89 a 69 puntos) con respecto a Rubinho.
No hay grandes cambios después de este gran premio pero la gran noticia para Button es que ahora sólo quedan tres carreras. Era justamente en Singapur donde los Red Bull podían poner en problemas al británico. Con sus dos pilotos partiendo en buena posición (2º y 4º), la cosa no podía comenzar mejor. Pero ambos fallaron y dejaron esfumar casi todas las posibilidades por el Mundial de pilotos y dejando a un solo rival: Barrichello. Con el enemigo en casa, habrá que ver cómo reacciona el brasileño pero visto en las últimas carreras no podemos descartar que para Brasil, ya tenga muy cerca a Button, permitiendo que el Mundial se defina -un año más- en la última carrera. Eso, si no hay órdenes de equipo. Para ser un Mundial que todo el mundo dio por acabado después de cuatro carreras, la verdad es que no está nada mal, ¿verdad?
Algunos aún teníamos la esperanza de que el Mundial mantuviera su emoción con el repunte de los Red Bull después del gran dominio de Brawn GP durante las primeras carreras del año. Pero
parece ser que sólo fue fruto de algunos grandes premios y ahora la impecable carrera de Barrichello y Button en el precioso trazado de Monza ha dejado las cosas en su lugar otra vez. A partir de ahora es muy probable que el título se juegue exclusivamente entre esos dos pilotos.
La pregunta que se plantea ahora es cuál será la actitud del brasileño con respecto a su compañero en las últimas cuatro carreras de año. En principio, Button tiene una renta suficiente como para estar tranquilo pero también es verdad que no puede descuidarse porque Barrichello está en un buen momento de forma. Ahora, visto el pasado del ex piloto de Ferrari no sabemos muy bien si respetará las posibles órdenes de equipo, en especial después de lo ocurrido en Austria 2002. Esperemos que por el bien de la Fórmula Uno tengamos un auténtico duelo entre ambos y que lleguen a la última carrera de Abu Dabi (1 de noviembre) con el Mundial aún abierto.
Lo cierto es que una vez más, Ross Brawn diseñó una estrategia perfecta para tener a sus dos coches en las primeras posiciones del podio. Por delante tenía al McLaren de Hamilton, al Ferrari de Raikkonen y al sorprendente Force India de Sutil. Todos ellos tenían previsto dos entradas a boxes y los Brawn GP sacrificaron las clasificaciones cargando más gasolina para así entrar sólo una vez y evitar la pérdida de tiempo en cada una de las entradas.
Hamilton hizo una carrera bastante correcta pero desde el principio se vio que tendría muchas
dificultades para ganar, al igual que Raikkonen. Sin embargo, cometió un error en la última vuelta que le dejó fuera del podio y de los puntos. Por su parte, el finlandés parece haber despertado definitivamente de un comienzo de año desastroso. Su tercer lugar en Monza representa su cuarto podio consecutivo desde el GP de Hungría.
Mención aparte merece Force India. A los ridículos rumores que apuntaban a la preferencia de Bridgestone para darles mejores neumáticos, hemos pasado a la confirmación de que se trata de uno de los coches con la mejora más espectacular del año. Segundo puesto de Fisichella en Spa y cuarto de Sutil en el GP de Italia, sin dejar de mencionar el buen fin de semana de Liuzzi que heredó el puesto de su compatriota ahora en Ferrari. Una agradable sorpresa para todos, sin duda.
La vuelta del KERS a Renault no ha tenido el efecto esperado. La esperanza de Alonso era que el sistema le permitiera adelantar a algunos coches que partían por delante suyo. Esto no ocurrió y posiblemente las muy pocas esperanzas de un puesto en el podio se desvanecieron en la primera vuelta sobre todo porque se encontró detrás de un Force India que rinde las mayores velocidades en la recta, algo que en Monza resulta definitivo. En dos semanas, el español se reencuentra con el circuito de Singapur, donde el año pasado logró una victoria que en estos últimos días hemos recordado lamentablemente por motivos muy diferentes a los deportivos.
Finalizada la temporada europea de la Fórmula Uno, ahora llega una nueva etapa asiática de tres carreras y un penúltimo gran premio en Brasil. Como dije al principio, todo parece indicar que el título se decidirá entre los dos Brawn GP pero es posible también que en una de las carreras tengamos algún resultado sorprendente.
Si hace poco más de un mes Lewis Hamilton superó los graves problemas de McLaren de principio de temporada para ganar su primera carrera del año en Hungría, esta vez le ha tocado la misma película a Kimi Raikkonen, pero en Spa. No hay duda de que su victoria se fue forjando desde las clasificaciones con la gran suerte de tener a sus grandes rivales muy por detrás por la extraña Q2 que vivimos el sábado y también por el problema de Barrichello en la partida. Sin embargo, vistas las circunstancias, la carrera de Raikkonen ha sido muy correcta y su victoria merecida, aunque a muchos nos hubiera gustado también ver a Fisichella en lo más alto del podio. Una cosa más: esa salida de pista de Raikkonen en La Source tras la partida, básicamente para evitar tocarse con medio pelotón, es casi normal en este circuito, por lo que a mi modo de ver no hizo ninguna maniobra ilegal que sea merecedora de una investigación posterior por parte de la FIA. Es algo que se ve en casi todas las carreras que se corre en este circuito.
La gran pena de este gran premio fue lo ocurrido en las primeras curvas. Ahí se descartó a más de
un posible candidato a estar entre los tres primeros. Tanto Hamilton como Button y Alonso tenían planificada sólo una parada en boxes y el único que pudo cumplirla fue el español. Sin embargo, él también sufrió lo ocurrido en esa primera vuelta ya que el toque con Sutil le provocó el problema en el tapacubos que a la postre sería su sentencia en Bélgica. Aunque no tenía aún en el bolsillo ese tercer lugar, la posibilidad estaba bastante cerca. Esta vez la culpa no fue de los mecánicos, sino sencillamente fue producto de la mala suerte, la misma que dejó fuera de carrera a otros en esos toques iniciales. Una pena porque una vez más parece que Alonso y el R29 están a la altura de las circunstancias en carrera, con tiempos muy competitivos para pelear contra los mejores.
Aunque Raikkonen fue el gran vencedor, hay otros dos pilotos que no deben estar muy decepcionados. El primero de ellos es Giancarlo Fisichella. No sabemos si los rumores que lo colocan en Ferrari ya para Monza le han dado fuerzas, pero lo cierto es que lo que ha hecho el italiano en Spa-Francorchamps es digno de elogio. Estoy seguro de que muy pocos pensaron en que podría aguantar el ritmo. Vaya que lo hizo. No dejó escapar en ningún momento al Ferrari del finlandés que sin duda se vio beneficiado por el
KERS en esa primera vuelta después del safety car. Pero el Force India no decayó y la gran pena fue que en la segunda entrada a boxes no aguantara una vuelta más para adelantar al Ferrari. Probablemente tenía la gasolina justa y esa opción era la única posible. Pese a eso –Fisichella cree que era más rápido que Raikkonen y que sólo el KERS le impidió adelantarle–, su carrera ha sido única e histórica para esa modesta escudería surgida de las consecutiva venta de Jordan, Midland y Spyker.
El otro que debe estar bastante satisfecho es Sebastian Vettel. Sin duda, el gran beneficiado del fin de semana ya que logra recortar a Button seis importantes puntos y se acerca a sólo tres de Barrichello, que pese a su desastrosa partida, logró pescar dos puntos. Aunque se esperaba muchísimo más del alemán y de su compañero Webber, este resultado le permite seguir en una batalla a la que se han sumado desde hace tres grandes premios otros equipos como McLaren y Ferrari, lo que presagia unas emocionantes próximas carreras.
Llegamos a un momento importante de la temporada: las dos semanas previas al GP de Italia en Monza. No sabemos qué decidirá Ferrari ya que algunos años elige este momento para anunciar su equipo del próximo año. Aunque pensé que Badoer ya no estaría en Spa, ahora sí que apostaría por otro piloto. Se ha hablado de Fisichella e incluso de Alonso. Esta última posibilidad me parece ridícula (sería un gravísimo error) y la del italiano hasta fin de temporada, o al menos algunos grandes premios, la veo más posible. ¿Y Gené? Claro que se merece la oportunidad y ojalá que Stefano Domenicali, después de fallar estrepitosamente con Badoer, se la dé. Ojalá veamos al catalán en Monza, aunque tengo mis serias dudas.
A pesar de que el trazado de Valencia no es el más propicio para el espectáculo (es casi más difícil adelantar aquí que en Mónaco), lo cierto es que este GP de Europa nos ha regalado una carrera muy atractiva. Lo que primero podemos notar es que McLaren -de la mano de Martin Whitmarsh-
confirma su evidente progresión después de un comienzo de Mundial para el olvido. Aunque no tenía la victoria segura, Hamilton ha hecho una buena carrera, sólo estropeada por un terrible error de su equipo en su segunda entrada a boxes. Y no lo tenía asegurado porque Brawn GP, o al menos Barrichello, ha experimentado una mejora con respecto a las pasadas carreras. Lo positivo para ellos, y en especial para el liderato de Button, es que Red Bull ha tenido un mal fin de semana.
Barrichello dejó al fin sus declaraciones malsonantes -amenazando con dejar la F1 si veía favoritismo a favor de su compañero- y se dedicó este domingo a conducir. Y lo ha hecho a las mil maravillas ya que su victoria no sólo se debió al error en el pitlane de McLaren, sino a su gran actuación vuelta a vuelta aprovechando una estrategia que le permitía entrar a boxes cinco o tres vueltas después de Hamilton (en su primera y segunda parada). Este era el gran problema para el británico y de no haber sufrido ese problema tampoco hubiera estado tranquilo en el último stint.
La situación de Button es complicada aunque al menos sale de Valencia sin perder puntos (de hecho pesca dos que podrían ser muy valiosos) con respecto a los Red Bull, en teoría los únicos que pueden amenazar seriamente un Mundial que hasta hace un par de meses parecía casi seguro. Esto al menos nos asegura un final de temporada mucho más interesante del que se preveía. Sin embargo, tendrá que ponerse las pilas rápidamente porque es posible que tanto Vettel como Webber mejoren en Spa sus prestaciones y vuelvan a apretar al líder.
En cuanto a Alonso, tengo que confesar que me hace falta algo más, y me explico. Todos sabemos
que el asturiano es de los dos o tres mejores pilotos de la parrilla y lo que evidentemente le falla es el coche. Sin embargo, y ha sucedido una vez más aquí en Valencia, no logra dar ese salto que parece ser que su R29 podría permitirle, sobre todo porque su ritmo de carrera es muy bueno, no tanto como en las últimas carreras, pero sin duda a la altura de los mejores. Pero de lo que sí no hay duda, y seguro que en este circuito aún más, es que sus esfuerzos llegan a un máximo inimaginable. No sabemos si se repetirá lo del año pasado, pero de ganar alguna carrera, sería un auténtico milagro, en especial porque esta vez, los equipos "ganadores" ya no son sólo McLaren y Ferrari. Llega ahora Spa, uno de sus circuitos favoritos, algo que podría motivarle aún más.
En cuanto a otros pilotos, quiero decir que me alegra ver a Raikkonen en el podio una vez más y que otro que pasa casi desapercibido como Nico Rosberg mantiene sus buenas actuaciones, dejando a un histórico como Williams casi siempre en los puntos. Lo negativo ha sido lo de Luca Badoer. Su actuación en este GP ha sido nefasta aunque me parece algo ventajista decirlo a estas alturas. Sin duda tener a Michael Schumacher hubiera sido lo mejor -al menos para el espectáculo- pero a falta del alemán, seguro que Marc Gené lo merecía más que nadie, en especia
l después de su enorme éxito en las 24 horas de Le Mans. Ojalá Ferrari rectifique o que el mismo italiano sea tan honesto como Schumacher para dar un paso al costado.
Yo, francamente, he disfrutado mucho de este gran premio. Hemos visto un nuevo ganador, hemos tenido entradas a boxes decisivas pero sobre todo, actuaciones brillantes como la de Barrichello u otra buena como la de Hamilton. Lo mejor sería tener delante a más pilotos, pero si en una semana tenemos una carrera al menos parecida, pero con Button, los Red Bull, Raikkonen y quien sabe Alonso peleando por el podio, podríamos disfrutar de una gran tarde de Fórmula Uno. Ojalá sea así.
PD: Hubiera querido hacerlo inmediatamente después de que ocurriera pero no me ha sido posible. Quiero disculparme por la desaparición de los interesantes comentarios de este blog. Un problema técnico de seguridad ha provocado que todos desaparecieran, lo cual lamento mucho ya que en muchos casos (en la mayoría diría) estos enriquecen notablemente mis comentarios, con opiniones y datos técnicos muy interesantes. Por eso van mis sinceras disculpas.
No hay duda de que esta victoria de Lewis Hamilton dará muchas fuerzas a una escudería como McLaren que ha sufrido seguramente más que las demás en esta primera mitad de campeonato. Tampoco nos engañemos porque Hungría era un circuito adecuado para lograr un buen resultado y así comenzó a demostrarlo en los primeros entrenamientos. Sin embargo, de ahí a ganar hay un buen paso y lo cierto es que el británico ha ganado en Hungaroring de una manera brillante desde el principio hasta el final. Ojo que en este caso, el KERS fue de gran ayuda.
Y si Hamilton fue la imagen de la felicidad, probablemente el de la decepción fue la de Fernando Alonso pese a que después de bajar del R29 no parecía tampoco tan contrariado. La verdad es que el español llegaba a su circuito talismán con los ánimos crecidos después de su mejor vuelta en Nurburgring y su buena sintonía con el asfalto húngaro se demostró con la gran pole que logró este sábado. Pero los problemas no tardaron en llegar y ya antes de su primera entrada –que tuvo que adelantar en unas dos vueltas– el equipo notó ciertos problemas en la bomba de gasolina. Y para rematar, los mecánicos cometieron un grave error en el cambio de neumáticos, lo que definitivamente tiró por tierra incluso sus
posibilidades de puntuar cuando después de unas primeras vueltas perfectas parecía que el podio era incluso posible. El asturiano tuvo muy mala suerte aunque si algo positivo hay que rescatar es que el Renault comienza a tener síntomas claros de mejoras que permitirán a Alonso pelear con los mejores, seguramente no por la victoria –Red Bull parece ahora superior a todos– pero al menos por los puntos y algún cajón del podio.
Primero he hablado de McLaren. Si para ellos este resultado es sin duda un buen paso hacia adelante, también lo es para Ferrari. Raikkonen partió muy bien, arriesgó en la primera curva y estuvo mucho mejor que en las últimas carreras. Un segundo puesto de mucho mérito para el equipo italiano y Raikkonen que ahora mismo –junto al resto del paddock– tienen su mente puesta lejos del podio y más bien cerca del hospital donde intenta recuperarse Felipe Massa. Como todos, no noté lo que ocurrió en un primer momento y en las repeticiones pude ver esa pieza impactar violentamente contra el casco del piloto brasileño. Confieso que cuando lo vi, pensé inmediatamente en el accidente que le costó la vida a Senna en Imola. En esa oportunidad, una pieza de su suspensión salió disparada contra su casco. Felizmente, este sábado ha habido más suerte y ojalá podamos ver a Massa muy pronto dentro del cockpit de su Ferrari.
Mención aparte merece el joven Jaime Alguersuari. Yo soy uno de los que creo que los pilotos no deberían entrar en Fórmula Uno de una manera tan arriesgada por el peligro de que no logren buenos resultados y se "quemen" antes de poder demostrar su verdadero talento. Así han quedado por el camino muchos. Sin embargo, creo que el español ha mostrado buenas maneras pese a que había rodado muy pocos kilómetros en un Toro Rosso antes de este fin de semana. Y eso ya tiene
mucho mérito porque es evidente que la F1 no es parecida a ninguna otra categoría. No sólo porque los motores son mucho más potentes, sino también porque hay más peso, los frenos son mucho más eficientes y sobre todo porque son 70 vueltas, es decir más del doble que en otros campeonatos, lo que exige una preparación física por encima de muchos otros deportes. Su gran éxito, creo, es haber acabado la carrera y seguro que ya con más kilómetros encima querrá dar una buena sorpresa a todos en el próximo GP en Valencia.
No he hablado aún de los Red Bull y de los Brawn. Siguen siendo los más fuertes de todos, o al menos así lo indica la clasificación del Mundial. Pero cuidado porque el equipo de Button no parece haber encontrado las mejoras necesarias para seguir dominando y ve cómo los Red Bull se acercan peligrosamente. Esos sí, suerte tienen de que Vettel y Webber no hayan tenido el dominio que demostraron en Inglaterra y Alemania, por lo que no han perdido tantos puntos. Por el momento son las dos únicas escuderías que parecen con posibilidades, a menos que en la próxima carrera algún outsider –podría ser otra vez McLaren o Ferrari y quien sabe hasta Renault– demuestre que también quiere entrar en ese grupo de privilegio. Aunque la verdad, no creo que suceda ya que queda cada vez menos tiempo.
Yo creo que todos nos hemos entretenido con esta carrera, aunque sospecho que las últimas 20 vueltas sobraron. Alonso tuvo esta vez mala suerte, pero mostró una vez más que el Renault en sus manos es capaz de dar alguna buena noticia. De no haber abandonado, la pelea con Hamilton y Raikkonen nos hubiera hecho rememorar carreras como las de los dos últimos años. Ojalá no haya sido la última oportunidad para verlo este año.
Recuerdo que hace algunos meses todo el mundo daba ya por terminado el Mundial 2009 ante el dominio aplastante de los Brawn GP y sobre todo de Button. Y no sólo me refiero a los aficionados
sino también desde el mismo paddock. Uno de ellos era Flavio Briatore. No podían estar más equivocados. Este campeonato está vivo, más vivo que nunca gracias en gran parte –o exclusivamente– a las enormes mejoras de Red Bull y al excelente momento de sus dos pilotos.
Si hace tres semanas fue Vettel el que redondeó una excelente victoria en Silverstone, esta vez fue su compañero de equipo el que lo hizo en Nurburgring. ¡Qué merecido lo tenía Mark Webber después de muy buenas carreras y sobre todo de un fin de semana perfecto! No hay que olvidar además que el australiano sufrió una muy injusta sanción tras un toque con Barrichello en los primeros metros del gran premio. Injusta porque se trató de un incidente de carrera y además nadie terminó mal parado. Parece mentira que pese a eso, Webber lograra sobreponerse y conseguir una inmensa victoria.
Analizando fríamente el GP, hay que reconocer que Brawn GP tuvo mucho que ver con el resultado final. No hay duda de que se equivocaron en todo o en casi todo. Primero, la estrategia de tres paradas no tenía mucho sentido cuando todos habían optado por sólo dos. Además, eligieron mal los neumáticos y tuvieron más problemas que nadie para tenerlos a punto. La prueba es que no dejamos de ver cómo intentaban calentarlos, incluso en la recta principal, perdiendo cierta velocidad punta. Y si encima de esa discutible elección se suma la mala suerte de Barrichello en su segunda parada, pues la victoria era imposible. Cuando el brasileño entró por segunda vez a los boxes en la vuelta 32, parecía que podría cambiar de estrategia para acabar la carrera. Pero no fue así –el equipo tuvo un problema con la manguera de gasolina– y 18 vueltas después se vio obligado a entrar perdiendo toda posibilidad de podio cuando antes de la
carrera, era uno de los grandes favoritos. Lo mismo cuando Webber tuvo que cumplir con el injusto drive-trough.
Aquí hay dos claras situaciones: un equipo como Red Bull que comienza a creerse la posibilidad de cazar a Button –aunque con el handicap de tener a sus dos pilotos con posibilidades–, y otro como el de Brawn GP que ve con preocupación que esta segunda mitad de Mundial no será tan fácil como la primera. Sin duda, los que disfrutamos de la Fórmula 1 somos los más beneficiados. Este final de campeonato será apasionante pero ojo, que Button sigue siendo líder destacado de la clasificación por delante de Vettel (a 21 puntos) y de Webber (a 22,5 puntos) y sigue siendo el mejor colocado para alzarse con el título.
Además de eso, la mejora de Ferrari es evidente. Por fin sus dos pilotos lograron entrar en la Q3 del sábado y pese a salir algo retrasados, el KERS fue clave para lograr una gran salida tanto de Massa como de Raikkonen. El sistema también fue aprovechado por Hamilton aunque éste sufrió el pinchazo de uno de sus neumáticos cuando había superado a casi todos. Y si hay que destacar dos grandes carreras, éstas son las de Rosberg y Sutil. El primero partió desde el puesto 15 y llegó cuarto. El segundo de ellos tuvo mala suerte y otra vez por culpa de Raikkonen. Si en 2008 el finlandés lo embistió a la salida del túnel de Mónaco, esta vez se precipitó cuando el de Force India salía de boxes y tocó su alerón delantero, obligándole a cambiarlo una vuelta después y
destruyendo una gran carrera que hubiera podido darle sus primeros puntos del Mundial.
Mención aparte merece Fernando Alonso. No miento si afirmo que en la primera mitad de carrera se nos había perdido en medio del pelotón. Su partida no fue buena y perdió puestos. Como viene siendo habitual este año, se vio obligado a remar y padecer a los pilotos que no lograba pasar ni siquiera en boxes. Sin embargo, en la segunda mitad de carrera todo fue distinto. Parecía otro coche, capaz de pelear con los mejores de la parrilla. No fue una mera impresión sino una realidad ya que los Brawn GP tuvieron que aguantar la presión de español durante más de 10 vueltas. Pero este final de carrera para Alonso y el R29 no es una novedad ya que en otras carreras de este año ya destacamos el buen rendimiento que logra sacarle al Renault cuando no tiene tráfico por delante, marcando tiempos parecidos –y en este caso mejores– a los punteros. Es obvio que esa mejor vuelta en carrera no pasará a la historia, pero lo cierto es que refleja un claro síntoma.
En Silverstone lo pensamos y hoy en Nurburgring lo confirmamos: ¡Hay Mundial! Lo que ha hecho Red Bull es realmente admirable. Si Brawn GP tiene su genio –Ross Brawn–, el equipo austriaco tiene al suyo, Adrian Newey. Eso sí, perfectamente dirigido por Christian Horner. En dos semanas, en Hungría, la cosa se puede seguir poniendo más emocionante. Ojalá sea así por el bien de los aficionados y sobre todo de la Fórmula Uno, tan maltratada en los últimos meses.