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1808: Insurrección popular ante el invasor francés

Pedro García Luaces
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Tras el Motín de Aranjuez del 23 de marzo, se hizo evidente que Bonaparte pretendía apoderarse de España. A las órdenes del emperador, Murat tomó Madrid y reprimió de manera brutal cualquier sombra de insurrección, al menos en lo aparente, pero obtuvo a cambio un enorme desprestigio y extendió la indignación por todo el país. El 2 de mayo, Murat decretó la salida de los últimos miembros de la familia real. Fue un cerrajero llamado Blas Molina el primero en darse cuenta de lo que ocurría y en lanzarse a la calle el grito de: «¡Traición! ¡Nos han quitado a nuestro Rey y quieren llevarse a todos los miembros de la familia real! ¡Muerte a los franceses!». En cualquier caso, las clases populares comprendieron perfectamente lo que se jugaba en aquellos cambios en el trono y se alzaron con las armas que encontraron, que no eran muchas, dando comienzo a la que sería larguísima Guerra de la Independencia.

Dice la leyenda que la rebelión la iniciaron los alcaldes de Móstoles, y es cierto que éstos, Andrés Torrejón y Simón Hernández, firmaron el bando redactado por el fiscal y secretario del Almirantazgo, Juan Pérez Villamil, no llamando a la rebelión, sino convocando a la defensa de Madrid: «La Patria está en peligro. Madrid perece víctima de la perfidia francesa. Españoles, acudid a salvarla. Móstoles, 2 de mayo de 1808». Ya estaba todo en su punto crucial esa tarde, cuando el bando fue despachado. Ya se había desatado «La carga de los mamelucos», como la inmortalizó Goya al pintar la represión, que se llevó a cabo con la orden de que fuesen «arcabuceados todos cuantos durante la rebelión han sido presos con armas». Los capitanes de artillería Luis Daoiz y Pedro Velarde, del cuartel de Monteleón, se sumaron al pueblo con armas y bagajes, con la ingenua pretensión de sumar al ejército en su conjunto. Resistieron a los coraceros (o «mamelucos») de Murat hasta la muerte. En el levantamiento participaron tanto hombres como mujeres, y muchas de éstas perdieron la vida en la batalla, como Manuela Malasaña o Clara del Rey, a quienes se suele citar, junto con Daoiz y Velarde, como modelos de heroísmo y eximios representantes del espíritu nacional español, renacido ante las aspiraciones de Napoleón. Y en verdad, a partir del 2 de mayo, todos los españoles, incluidos los de regiones que más tarde iniciaron una deriva separatista, lucharon unidos sin la menor vacilación y triunfaron ante un enemigo con más y mejor ejército y abundantes recursos.

Otras efemérides de este día que deberías conocer:

1519 Fallece Leonardo da Vinci, genio del Renacimiento italiano.

1598 Tratado de Vervine, entre Francia y España, que pone fin a la guerra que ambos países venían sosteniendo desde 1595.

1879 Fundación del Partido Socialista Obrero Español.

1968 Comienza la revuelta estudiantil del Mayo francés.

1982 Comienzan las hostilidades entre las fuerzas británicas y argentinas en la Guerra de las Malvinas.

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