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España mete miedo

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España mete miedo. Primas de riesgo de 450 puntos precipitaron la intervención de los demás pigs. Ahora, cerca de los 500, hasta los alemanes se hacen los longuis… ¿Qué nos espera? Vivimos rodeados de incertidumbre: si los griegos salen del euro…; si la socialdemocracia desplaza a Merkel del poder…; si pincha algún BRIC…; si Hollande prepara una “French revolution”…; si nos invaden los alienígenas, que tan bien le vendría a Krugman para confirmar su habilidades adivinatorias… Quién sabe. De lo que no cabe duda es de que “los mercaos” han aprovechado la bisoñez del nuevo Gobierno –¿cabía otra opción?- para colarnos el caramelo envenenado del LTRO en virtud del cual los fondos soberanos y bancos extranjeros han abandonado en masa la deuda pública española para endosársela a la banca patria, como critica con dureza Sala i Martín en su último pensamiento aleatorio.

Si bien es cierto que el Gobierno ha cometido numerosas torpezas y nos ha transmitido inseguridad, en honor a la verdad hay que reconocer que no es fácil hacerse con los mandos del Titanic a dos minutos de chocar con el iceberg –o quizá un buen rato después de haber chocado-. Lamentarse o recordar lo que se pudo haber hecho en 2009 o 2010 ya no tiene sentido. Todos hemos contribuido de una manera de otra al desastre, pero no todos tienen la misma responsabilidad. Los que gobiernan y regulan nuestras relaciones económicas asumen un plus. Y no sólo estoy pensando en los políticos con mando en plaza, sino también en instituciones y organismos como el Banco de España o la CNMV -que han perdido todo su prestigio y credibilidad- y, por qué no, en las entidades que hemos dado en llamar “sistémicas”. Cuando uno se sabe sistémico, cuando una empresa o entidad financiera tiene la certeza de que, llegado el caso, el Estado se postrará a sus pies, sus gobernantes contraen una responsabilidad extraordinaria con la sociedad que les da cobijo. Empresas como Repsol, que son capaces de movilizar al Cuerpo Diplomático para defender sus intereses en Ultramar ; entidades como Bankia, que terminan siendo recapitalizadas con el dinero de nuestros impuestos; sociedades como OHL, Indra o ACS, que son capaces de poner al Rey mirando a La Meca para conseguir un contrato ferroviario.

Si había algo que me repateaba de Zapatero era su fe ciega en Emilio Botín. Los políticos españoles, por lo general ajenos al mundo empresarial y ayunos de formación económica, tienden a echarse en brazos del los tiburones más avezados, confiados en que, “como saben mucho de economía”, hay que hacerles caso. Sinceramente pensaba que con el PP no pasarían estas cosas. ¡Qué ingenuo! Resulta que según el relato de personas bien informadas como Jesús Cacho o Roberto Centeno nos hemos enterado de que al parecer el último Consejo de Ministros lo diseñaron los patrones de la gran banca. España está enferma, muy enferma, y no sólo económicamente.

Más allá del sempiterno capitalismo crony, las incoherencias ideológicas y programáticas, los fallos de comunicación, y las especulaciones políticas varias –como las elecciones andaluzas-, es innegable que el Gobierno ha hecho los deberes que le han impuesto desde Bruselas. Decía bien ayer De Guindos que “España ha hecho todo lo que está en su mano”. Y es verdad que en cuatro meses el Gobierno actual ha tomado más y mejores decisiones en el orden económico que el anterior en siete años. No parece justo que la paciencia que se tuvo para con Zapatero no se extienda ahora para un equipo mucho mejor preparado y dispuesto. Pero así es la vida: el Schettino de León no soltó los mandos hasta confirmar el impacto. A Rajoy le han pasado la patata cuando más caliente estaba y no la puede o no sabe soltar de las manos, salvo cuando la comparte por unos instantes con algún virrey de la taifa autonómica.

Sobre la reforma financiera del viernes y otras cuestiones relativas a la vivienda, y dado que ya han sido profusamente analizadas en diversos medios, me limito a hacer las siguientes observaciones:

-         La reforma llega “tarde, mal y a rastras”. Coincido plenamente con el Presidente. Si la ‘Reforma Financiera I’ fue la mayor reforma que el sistema financiero podía asumir sin quebrar, la RF II es la mayor que el Estado puede soportar sin acudir a la ayuda directa exterior ergo la intervención.

-         La reforma, que hace dos años pudo haber valido, -y que sin duda es meritoria- hoy día es insuficiente. No contempla los riesgos de la deuda corporativa, de la mora hipotecaria o de la deuda soberana.

-         Si de verdad se quiere provocar un efecto de bajada de precios y la consiguiente reactivación de las ventas, consentir que las entidades vayan provisionando poco a poco durante los próximos siete o diecinueve meses (según los casos) es contraproducente: exijan la provisión de manera inmediata, y luego den el plazo que sea para ir dotando esa provisión. El goteo genera la sensación en el mercado de que los precios no terminan de caer, y se cae en un círculo vicioso.

-         El Gobierno, bajo mi punto de vista, ha equivocado los tiempos: primero debería haber procedido a la evaluación independiente de las carteras crediticias, para después haber exigido las provisiones oportunas. Hacerlo al revés le pone en un brete si, como es previsible, los resultados de la auditoría no coinciden con las provisiones preventivas del Gobierno.

-         Admitir la falta de veracidad de los balances bancarios con respecto al ladrillo pone contra las cuerdas cualquier documento contable de la banca y, por extensión, de toda empresa española; y pone al Banco de España y a la CNMV a la altura del más corrupto país tercermundista.

-         La exención del 50% de la plusvalía para adquisiciones de aquí a final de año es una medida audaz e inteligente: puede precipitar el cierre de operaciones de inversión en ladrillo bancario, frenando de alguna manera la caída de los precios.

-         La reforma de la LAU la mejora, pero es una oportunidad perdida. Se debe profundizar en la libertad de pactos y, sobre todo, dotar de seguridad y rapidez procesal frente al moroso, principal escollo para los propietarios (como bien señala en este punto Andrés G. Mendoza).

-         La reforma de las SOCIMI se queda en lo anecdótico y no entra en lo fundamental: equiparar el régimen fiscal a los REIT, es decir, tributación sólo a nivel del partícipe o accionista. Otra oportunidad perdida.

-         Y, sobre todo, el equivocado planteamiento de fondo: no es el Estado –los españoles- quien debe recapitalizar las entidades financieras, sino sus acreedores. No es de recibo que los particulares insolventes sean despojados de sus bienes, en severa aplicación de la ley y del sistema de responsabilidades, al tiempo que las entidades financieras insolventes son rescatadas: en nuestro ámbito familiar todos somos sistémicos.

Para profundizar en esta idea, lean este fantástico artículo de Manuel Llamas que acaba de publicar.

Y dada la fecha en la que estamos, no me quiero olvidar de la actitud sumamente irresponsable de los quinceemeros durante el día de ayer intentando provocar pánico bancario entre la ciudadanía mediante la llamada a cancelar sus cuentas en Bankia. ¿Estos son los que van a salvar la patria? ¿Estos son el futuro? Apañados vamos.

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comentarios
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1 Subumbra, día

Desde hace algún tiempo, alrededor de año y medio, estoy buscando casa en Madrid y en Barcelona, a ver que puedo encontrar. He visto alrededor de una treintena de pisos entre las dos ciudades. He buscado en las web de varios bancos, entre ellos los cuatro más importantes de España. También en El Idealista y otras páginas especializadas. Los bancos apenas tienen nada que supere la más ramplona mediocridad, y estoy siendo indulgente, ¿dónde diablos han metido las ingentes cantidades que dicen han perdido?
Mi conclusión, para simplificar, es que todo lo que cuentan es mentira. La oferta de calidad en los barrios deseables de estas ciudades es escasísima, y cuando pasabas los metros cuadrados "construidos" a reales (un 30% menos de promedio), un piso razonable no bajaba nunca de 4.500 €/m2, uno realmente bueno de 7.000 €/m2. ¿Crisis, qué crisis? Será en Seseña o en Vich.

2 José Luis Ruiz Bartolomé, día

Subumbra, ¿en qué zona de Madrid has estado mirando? Gracias

3 Subumbra, día

Caramba, ¡qué velocidad! Vale: Justicia, Cortes, Jerónimos y Salamanca. Bueno, también he visto algunos pisos en torno a Alberto Alcocer.
En Barcelona, en los alrededores del Turó Parc y de Calvo Sotelo... ¡Uy, perdón, Francesc Maciá! y lugares anejos en línea con la Diagonal, entre Urgel y Balmes.

4 Nacho, día

Hola.
Si no podemos confiar en Botín ( dígase Santander ) o BBVA y similares, los pocos que aún conservamos el empleo ¿dónde vamos a meter lo poco que Rajoy nos deja ahorra?

Un saludo

5 Daniel, día

Soberbio post José Luis!
Un saludo,

6 José Luis Ruiz Bartolomé, día

Circunscribiéndome a Madrid, la zona que has mirado es la mejor de la ciudad. Es normal que no encuentres grandes rebajas. De todas maneras, piensa que antes de la caída la obra nueva en un sitio como Jerónimos o en las mejores zonas de Salamanca el precio rondaba los 12.000 euros/m2 construido.
También se ha producido otro efecto, y es que antes, en esas zonas, los pisos malos (por viejos, por mal distribuidos, por no tener luz, etc) se vendían casi al mismo que los buenos. Eso ahora ha cambiado.

7 José Luis Ruiz Bartolomé, día

No puedes dejar que la política económica del Estado la dirija una empresa, que siempre va a mirar por sus intereses. Y estos no tienen por qué coincidir con el interés general.

8 Manuel Torres, día

En efecto son algunos como el Sr. Botin quienes intentan dirigir este país; anteriormente ante cualquier estornudo el gobierno se plegaba, ahora la técnica es ir contra las políticas del gobierno para conseguir lo mismo y con menos escándalo. Cada vez que sale este hombre quejándose o haciéndo algún comentario hay que mirar al otro extremo para intentar entender que es lo que quiere. Y esto de bajadas en goteo, es como las rebajas de citroën, siempre están igual, y parece que no se ha hecho nada.

9 Jose Luis, día

Excelente artículo y excelentes links. Menos mal que en esta crisis tenemos internet para enterarnos de lo que realmente está pasando y blogs como éste y otros más, porque si nos fiamos de lo que dicen en la caja tonta apañados estamos... De un tiempo a esta parte la preocupación de los cuidadanos es si sus ahorros están seguros en el banco, y más después de lo sucedido con Bankia, un tema que merece 5 posts completos. Un dato para la reflexión es que en Grecia, sabiendo todos que está más fuera del Euro que dentro, todavía no hay corralito, a pesar de la fuga de un tercio de los depositos. Si yo fuera griego ya estaría comprando dolares o metales preciosos como oro o plata, hasta que pase la devaluación del dracma con su hiperinflación incorporada.

Saludos

10 mickmalone, día

Hola José Luis,

muy de acuerdo en la práctica totalidad del artículo.
Sólo discrepo en un punto, y es, que la mayor responsabilidad de los gobernantes/reguladores en el gripado financiero no pueden valorarse con un simple "plus" respecto al resto de agentes. Su responsabilidad es infinitamente superior puesto que son los únicos que disponían de la información financiera de bancos y cajas, y por lo tanto, los únicos que podían constatar con números el peligro de basar nuestra economía apostando todos los dineros al mismo número. Los demás tienen/tenemos (lo de tenemos es por corrección política porque yo no he sucumbido a la tentación de pedir créditos a pagar en 40 años) responsabilidad, pero los dirigentes 10 veces superior porque en teoría, estaban formados para ello, era su labor, debían ser gente competente y sobre todo, tenían TODA la información y si no la tenían debían haberla exigido...
En cualquier caso, vamos descubriendo que estamos en un país menos avanzado de lo percibido. ¿Cómo entender que el Ministro de Industria anuncie como "gran novedad" para atajar el déficit de tarifa de la factura eléctrica el anuncio de la auditoría de las cuentas de las generadoras de energía?¿pero es que acaso no se hace sistemáticamente?

Saludos

11 Rafa Millán, día

Muy bueno este post,no lo había leído.Excepto,quizá ,cuando valoras muy bien le exención del 50%de las Plusvalías (yo también )porque puede ayudar a frenar la caída de los precios,cuando yo creo que esa caída de los precios es "buena y necesaria"y mucho habría mejorado el Mercado si hubiera sido mas brusca y rápida de lo que esta siendo.
Un saludo desde Canarias

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