Enviado a las 25/03/2009 19:40:01
Visita a la Prisión de Madrid

Resumen del capítulo anterior: Leopoldo Bueno se ha reunido con el Plano de Gobierno, para su admisión en el mismo, y así comenzar su andadura hacia la candidatura y la presidencia del Tablero de España. Si quieren saber más cosas, vayan más abajo y tendrán el resto de los capítulos.

Y justo retomando el capítulo anterior, vemos a Alberto Cimas, que camina diligente hacia un puesto de Bicicletas por Contrato, una forma cómoda y eficiente de alquilar un vehículo sin aportar un recibo de contrato. Aprovecho este momento para explicar qué son los recibos, pues en este lugar el dinero dejó de tener sentido años atrás, así que en su lugar, a partir de los mismos contratos, que certifican un trabajo bien hecho, y satisfatcorio para quien redactó el contrato, se redactan los recibos y por tanto se pueden intercambiar por bienes, y servicios, pero a diferencia del dinero, éstos tienen caducidad: único uso, 10, 20 usos, incluso hay recibos que son válidos durante una semana o hasta un mes. Aclaremos, que los recibos no son reutilizables "por la misma persona", sino que se van gastando usos a medida que el recibo se va intercambiando sucesivamente. Todos los recibos acaban en el Gremio de Contratistas, dónde siempre tienen valor y los contratos se gestionan a escala tableril.

Alberto Cimas ha cogido una BikEngine, diseñada por la marca Koch, empresa del Tablero Alemán, que también fabrica vehículos de lujo impulsados por motores de alternación electromagnética, y la bicicleta que he mencionado antes posee un modelo más ligero y pequeño del mismo sistema, por lo que casi se la podría considerar como una motocicleta.

Cruzando las calles del Subtablero de Madrid, Cimas observa a la gente a su alrededor, a los ciudadanos paseando bajo un cielo soleado llevando a los niños al Colegio-Instituto Tableril, o llevando paquetes de aquí para allá, o realizando contratos con normalidad. A fin de cuentas, estamos en la parte del subtablero más activa y comercial.

Pasada una media hora, se pudieron entrever los barrios menos favorecidos del Subtablero, correspondientes al Casco Antiguo de Madrid, donde se reúnen personas que tienen menor volumen de recibos y contratos realizados, en su misión de sobrevivir, apoyándose en la esperanza de que no serán llevados al horrible Tablero si se portan bien. Cimas se siente incómodo en esta parte de la ciudad, y sigue dirección Sur, saliendo del Subtablero y entrando al Tablero.

Porque, mis queridos lectores, el Subtablero de Madrid es una demarcación del diabólico Tablero, y cerca de la zona declarada de "Intercambio y transporte", es decir, la red de carreteras que une los distintos Subtableros, se encuentra el destino de nuestro héroe Alberto Cimas, la Prisión de Madrid.

Un agente del Ejecutivo, acompañado de agentes del Cuerpo del Orden del Subtablero de Madrid, se acercan para interrogar a Cimas...

- Ejecutivo: Deténgase por favor, dígame hacia dónde se dirige.

- Cimas: Voy a realizar una visita a la Prisión de Madrid.

- De acuerdo, firme aquí... bien, documento de identidad... Alberto Cimas, Contratista, ¿a qué se debe su visita a la Prisión?

- Tengo que hablar con una persona.

- Entonces, pase por el peaje, y use la vía de transporte que se le indique, ¿tiene recibos?

- Pues no he cogido demasiados ahora mismo, ¿no tienen algún envío que llevar a la Prisión?

- Pregunte en Peaje, y si hace falta le redactan un contrato ahí mismo, por cierto, no haga nada raro, sabemos que actualmente está en bancarrota, así que podría haber acabado encerrado por impago, ojo si se extravía, que se le considerará como participante de la Partida.

- Lo sé, gracias por la información.

Alberto Cimas se acerca al peaje, donde le confirman que puede llevar un envío a la prisión, a cambio de pasar el peaje sin problemas, y como compensación unos cuantos recibos, algo así como el "cambio". La batería de su BikEngine está al 20% de su capacidad, así que Cimas deja su vehículo en el puesto de Bicicletas por Contrato y enchufado para que se recargue, lleva el paquete a Departamento de Envíos, no sin antes dar vueltas un rato, pues no está muy bien señalizado.

Una vez que le dan los recibos por su servicio, se dirige hacia la Oficina de Recepción.

- Encargado: Dígame, usted.

- Alberto Cimas: Vengo a hacer una visita, su nombre es Francisco Rabañuelas, delito de impago.

- Sí, horario de visitas de 12:15 a 14:15, ¿qué hora es? 12:09, bueno, puedo ir diciéndole que vayan preparando la sala, eh, "Chicho", acompáñale a Visitas 23.

- ¿Podría ser una visita restringida?

- Ummm, todas las salas son de visita restringida, no se preocupe, sólo estará vigilado por dos guardas, absoluta confidencialidad.

Chicho parecía ser el nombre de este guarda, y me llevó un buen rato andando por los pasillos de la Prisión, aún se veía el revuelo causado por la última acción de la Resistencia, las obras de reparación del pabellón Gallardín-27 aún estaban en marcha, pero a mí me aguardaba el ala de Impagos. Gente a la que un mal canalla les obligó a dar más de lo que tenían, o que en un capricho rechazaron su parte del trato, un sentimiento compartido por Cimas, el cual tuvo que declarar bancarrota por no acabar en Impagos. Aun siendo libre, necesitaba averiguar lo que ocurrió para que Leopoldo anulara su trato, y así darle su justo merecido.

La sala de visitas 23 ya estaba lista, el preso al que quiere ver Alberto, sentado a un lado de una mesa, esposado, custodiado por un guarda, Alberto Cimas entra y Chicho cierra tras de sí, los guardas se quedan a una distancia simétrica, velando por la normalidad del encuentro. La persona con la que quiere hablar Cimas, Francisco Rabañuelas, no es más ni menos que Paco "Rábano" Rabañuelas, un viejo corbata, que alcanzó altos puestos de responsabilidad en el Gremio y que debido a una extraña sucesión de eventos, fue llevado a prisión por Impago de un contrato del mismísimo Leopoldo Bueno.

- Cimas: Quiero respuestas

Paco, que se le ve contento, le contesta

- ¿Cómo tu por aquí, has sido el siguiente?

- ¿Cuántos son ya?

- 37 ha debido empapelar, casi todos de medio rango, unos cuantos de bajo rango y los que quedan, reliquias como tu y como yo.

- Yo estoy aquí desde fuera, pero sí, lo he entendido.

- Querías hablar conmigo de él, ¿qué pretendes esta vez?.

- Tan sólo ponerle en su sitio, por eso necesito consejo, y necesito pistas, sobre lo que hace para ir anulando contratos sucesivamente, e ir declarando que sus empleados han "roto el trato".

- Bueno nunca se ha andado con chiquitas, no tenemos forma de demostrar lo que nos ocurrió básicamente, porque se encarga personalmente de cortar todos los cabos que nos unen a nuestros respectivos contratos, por eso yo no podré averiguar cómo lo hizo, tan sólo puedo conjeturar.

- ¿Y qué me dices de mi caso? Le tenía que llegar la mercancía en un camión, la misma noche que volaron el Gallardín 27, y resulta que el camión se ha volatilizado, lo he buscado durante la tarde de ayer en el Registro de Vehículos, al parecer no fue fabricado.

- Eso lo dices muy convencido...

- ¡Nos ha matado Mayo con las flores!, está claro que ha borrado esa prueba, y estoy seguro de que se ha quedado con la mercancía y encima me ha provocado la bancarrota. Por eso necesito que lo investigue alguien con más experiencia que yo, y desde un punto de vista externo.

- Pues no creo que te pueda decir a nadie con suficiente talento, sobre todo porque no te queda apenas recibos, y no creo que te ayuden por amor al arte.

- Hablaba de tí, Paco. Tu me vas a ayudar en esto

Durante un par de segundos, los guardas hicieron arduos esfuerzos en no reírse, hasta que el propio Paco empezó a descojonarse, y con él los guardas, y justo después, el propio Cimas empezó a reír con amplias carcajadas, infrecuentes en la Prisión.

- Chicho: ¡¡¡JAJAJAJAJAJAJAJAAA!!! En serio, llevo 12 años de guarda y nunca había oído un chiste tan bueno, desde luego uno no se espera este tipo de conversaciones en lugares como éste.

- Guarda: Ahh, jajaja, ahh, ufff, se van a cabrear con nosotros los de control cuando vean la grabación antes de borrarla, sentimos haberles molestado.

- Paco: JAJAJAJAJAJAJAJAAAAA, nunca pensé que lo conseguirías muchacho, eres bueno.

- Guarda: ¿cómo?

- Paco: ¡¡Que me río porque está diciendo la verdad, es un máquina!!

Dicho eso, Alberto Cimas muestra un boli, y un par de documentos, uno de ellos un contrato a nombre de Francisco Rabañuelas, a lo cual los guardas protestan.

- Por favor, guarde ese documento inmediatamente sin resistencia, ese hombre está bajo zona de contrato nulo, en todo el territorio del Tablero.

- Cimas: Lo sé, por eso necesito que revisen este otro documento.

- Traiga acá, (leyendo), ampliación de radio de contrato efectivo, en una zona equivalente... sentado en una mesa..., pues, parece verídico, espere un momento.

Mientras los dos guardas llaman un momento a Registro de Documentos, para comprobar la legitimidad de dicho impreso, Cimas y Paco siguen detallando su plan.

- Cimas: ¿Qué te parecería salir durante una temporada? ¿Qué me dices?

- Paco: Pues me parecía que habría una posibilidad de que eso ocurriera en el momento que te ví.

- Guardas: Está todo en orden, ¡¡pero le advertimos que interpondremos una queja por posible incumplimiento de la normativa, no nos ha avisado de que su propósito en la prisión era contratar a un preso!!

- Cimas: Siento el importuno que les haya causado, pero no tengo la obligación de detallar ese proposito, lo he mirado en la normativa. En cuanto a tí Paco, voy a cambiarte el sitio, te daré 4 días de libertad, tras los cuales quiero que vuelvas con toda la información que puedas arañar sobre Cimas y 10000 recibos, durante el tiempo que te contrato, podrás contratar y ser empleado sin otras restricciones más que las que se describen en este documento, sin embargo, éste documento es mío, así que dejará de ser válido para tí en ese plazo.

- Paco: Si me dejas 7 días, te traigo 1.000.000 de recibos, garantizado, ¿no es pedir demasiado?

- Cimas: No puedo perder tiempo, y además tampoco puedo dejarte fuera de la cárcel más de 5 días seguidos porque entonces, constaría como una fuga y yo sería cómplice. Y además el límite de días en los que te puedes ausentar es 10.

- Bien, entonces fírmame 4 días ahora y otros 4 cuando vuelva y te traeré... (hace unos cuantos cálculos mentales) 10, 15, no, 20.000.000 en recibos y un Koch Medium si me da tiempo, lo tengo todo calculado, y debería poder sobrarme para que mi señora no tuviera que hacer chapuzas durante 5 años.

- De acuerdo, déjame repasar los términos:

Documento de Libre Contrato InterProfesional del Tablero y Subtableros de España

Yo, Alberto Cimas, contrato a Francisco Rabañuelas, para que: en el plazo de 4 días proporcione como mínimo la cantidad de 750.000 recibos de contrato e información suficiente sobre Leopoldo Bueno, la cual será considerada satisfactoria por el redactor de este contrato. Durante el tiempo que señala este documento, el redactor ocupará su puesto como preso por impago, y el empleado tendrá una zona ampliada de contrato adjunta en el documento B, que tendrá validez para el titular hasta finalizar el plazo del contrato.

Los firmantes:
Redactor: Alberto Cimas
Empleado: Francisco Rabañuelas

Documento oficial del Gremio de Contratistas del Tablero de España

- Cimas: ¿Te parece bien?

- Paco: Por mí yo creo que sí, ahora, según vea la cosa, a lo mejor puedo triplicar los beneficios, eso te lo cuento cuando llegue, ¿pueden acompañarme para que me den mi ropa?

- Chicho: qué remedio, desde luego esto es inusual.

- Cimas: Ten cuidado, si alguien te reconoce te será dificil cumplir los términos.

- Paco: Tú déjame a mí, y por ahora limítate a meditar un poco entre rejas o a pensar a quién vas a invocar de los infiernos, cómo hiciera Heracles para capturar al Cerbero.

Mientras, el otro guarda, acompañó a Alberto Cimas hacia la celda que hasta ese momento ocupaba Paco "Rábano", en la cual, pudo descansar de nuevo y relajarse, sólo iban a ser 4 días, y allí su zona de contrato es nula, hasta que vuelva su empleado. Y el cielo opaco sobre la prisión, repleto de carteles de obras públicas tableriles, deja entrever los rayos del ocaso antes de que la noche se adueñe de la escena.



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Enviado a las 25/03/2009 19:53:28 por Caminant
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Sorprendente el giro que toma el tema.¡Madre,si algunos pudiesen hacer que otros ocupasen su lugar en la cárcel!...
Bueno,algo así ya pasa más de una vez.
Me ha hecho recordar por un momento la película "La milla verde" y eso que no tiene nada que ver en principio.
Un abrazo.


Enviado a las 26/03/2009 00:04:40 por Voto_Nul
Url: http://blogs.libertaddigital.com/Voto_Nul/
Fe de erratas: Está claro que cuando Cimas le pide a Paco que recoja información, es información sobre "Bueno", vamos, sobre Leopoldo, un fallo mío, que con el lío puse "...quiero que vuelvas con toda la información que puedas arañar sobre Cimas..."

En realidad, es "...quiero que vuelvas con toda la información que puedas arañar sobre Bueno...", y ahora sigan leyendo.