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Enviado a las 09/02/2010 14:40:12
" Mentiras y cintas de video "

Las falsedades de Zapatero dañan la imagen de España

 

La falsedad de la política económica de Zapatero queda en evidencia

 

- La vicepresidenta Salgado pide ayuda a los mercados financieros mientras Blanco les acusa de una conspiración contra Zapatero.

 

-Salgado promete reducir el déficit al 3%, un mes después de aprobar un aumento del 17% del gasto público en los Presupuestos Generales del Estado.

 

-La ministra Garmendia suscribe una declaración europea para aumentar el gasto en innovación, cuando el gobierno socialista ha recortado el presupuesto español de I+D+i el 10% o Con Zapatero, España ha pasado al 19º lugar en el ranking de innovación de la Unión Europea, por debajo de Chipre, Eslovenia o Chequia.

 

-Zapatero sitúa a España como el país de la OCDE con peores cifras de paro, muy superiores a las del resto.

o España cerró 2009 con una tasa de paro del 19,5% según la OCDE.

 

Las mujeres, los jóvenes y las Pymes pagan los engaños de Zapatero

 

-Cerca de medio millón de amas de casa se han visto obligadas a buscar trabajo fuera de sus hogares.

o Supone un incremento de más del 150% en un año.  

 

- El desempleo entre los menores de 25 años llega al 44%.

 

- Se duplica el número de familias que se declararon en concurso de acreedores en 2009 respecto al año anterior.

 

- Se quintuplican las empresas en concurso de acreedores en 2009 respecto al año anterior.



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Enviado a las 08/02/2010 16:30:13
" Para mayores de 50 años "

 

 Eduardo Galeano, periodista y escritor Uruguayo

 

 

     Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco...

 

    No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

 

    Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

 

    ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

 

    ¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

 

    ¡Guardo los vasos desechables!

 

    ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

 

    ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

 

   Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

 

    ¡Es más!

    ¡Se compraban para la vida de los que venían después!

    La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.

    Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

 

    ¡¡Nos están fastidiando!! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica...

 

    ¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?

     ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?

    ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?

    ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

    Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.

 

    El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.

    El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!

    ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!

    Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

 

    No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan .

 

    Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor... Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no,  eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado. ¡¡¡Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!!  Pero por Dios.

 

    Mi cabeza no resiste tanto.

 

    Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

 

    Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo.. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

 

    Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

 

    ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

 

    En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos... ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

 

    Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

 

    Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

 

    Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

 

    Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

 

    Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

 

    Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

 

    Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

 

    Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.

 

    Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.



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Enviado a las 05/02/2010 11:38:55
" Riesgo país y país en riesgo o a zETAp no le quiere nadie "

Íntimamente ligadas las expresiones, sí, pero distintas. Los economistas han acuñado el concepto "riesgo país" y lo han definido con gran propiedad: el que entraña un país para los inversores extranjeros. O lo que es lo mismo: cada día que desgobierna zETAp, la inversión foránea huye despavorida. Cosa lógica. Ningún empresario invierte por amor al arte. Quiere beneficios. Un descenso de las ganancias previstas les pone de los nervios.

 

España ocupa un alto lugar en el índice riesgo país. ¿Por qué? Porque la deuda pública desmesurada que está emitiendo el señor zETAp ha conducido a España a un riesgo casi inasumible. Me explicaré. Si la deuda española se ha incrementado de manera desorbitada, ¿cómo vamos a pagar a nuestros acreedores? Si seguimos emitiendo deuda y determinados países nos la compra, van a elevar el interés que exijan por dicho préstamo. Si por cada mil euros de deuda, el índice nos situaba en un interés del siete por ciento, cuanto menos confianza inspiremos a los prestamistas, mayor interés nos exigirán en el futuro. De esta forma, si por cada mil euros, abonábamos mil setenta, a partir de ahora, pagaremos mil ochenta, mil noventa y más y más.

 

En el marco de una economía saneada, con una tasa de desempleo en torno al ocho o el diez por ciento, el Estado se puede permitir el lujo de emitir puntualmente más deuda. Pero en España, cercano el paro al 20% de la población activa, disparados como cohetes los subsidios de desempleo, clausuradas miles de empresas, en polvorosa los pies de los inversores internos y foráneos, derrumbado el sector inmobiliario, inflada la Administración Pública, desterrada la política de innovación, fracasado el sistema educativo, cautivos los sindicatos, y rota la confianza en el equipo gubernamental, en España, digo, la calificación de riesgo país se va a las nubes. Así, éramos pocos y parió la abuela.

 

Las pasarelas por donde transitan las economías real y financiera, no tienen por qué ser paralelas. Sus caminos pueden seguir una relativa divergencia. Relativa, mas no absoluta. Relativa, pero no opuesta. La plausible convergencia, ligeramente desviada, ha desembocado en una divergencia escandalosa. Cuando esto ocurre, el sistema tiene los cimientos de barro y por mucho cuidado que pongas, el tortazo no lo evita nadie.

 

Yo no quiero culpar al presidente zETAp del desbarajuste del sistema. No. Sería mentira y, por tanto, injusto. No obstante, sí responsabiliza a este señor de la escoliosis de esa columna vertebral de la sociedad española. Sí le imputa el engaño continuado, pertinaz, intencionado y electoralista de vender como pura sangre lo que era uno de los caballitos famélicos de Juan Guerra. Sí le imputa su malsana soberbia política de querer ser Aznar a pesar de carecer de los atributos de su predecesor. Sí le acusa de convertir el Estado en un cortijo verbenero donde reina el jolgorio, imperan los caciques, mangonean los oligarcas, padecen los jornaleros, sufren los parados y se satisfacen los corruptos.

 

El riesgo país, señor zETAp, nos lleva a un país en riesgo de quiebra. Y mientras, usted, tonteando en la tierra de la NBA. Por mí, como si quiere quedarse. Favor el que nos haría a los españoles. El problema es que sus seguidores, o secuaces según qué casos, van a seguir vendiéndonos la vespa como una Harley Davidson. Donde irás, buey, que no ares, decía un amigo. Dónde.

 

 Saludos.



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Enviado a las 04/02/2010 18:07:35
" La bolsa ha muerto, ¡viva la bolsa! "

Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. Así se expresaba, según la leyenda, Arquímedes de Siracusa. Un punto de apoyo real. Muy real. No ficticio. Con la palanca, se mueve el mundo. El problema es el punto de apoyo. En su hallazgo reside el éxito. El punto de apoyo es la credibilidad. El crédito. El crédito, no entendido como préstamo (que sería una consecuencia) ni como una deuda (otro efecto). El crédito en su acepción de confianza hacia una persona en la seguridad de que va a cumplir los compromisos que contraiga.

 

Le voilà, que dicen los franceses. El quid de las operaciones bursátiles radica en la certeza, no exenta de riesgo, por los valores a los que se apuesta. Es como el póker. Cabe el farol y, a veces, se gana. Son las menos. El triunfo lo proporciona la confianza en la gestión y en la seguridad del producto. Cuando una empresa cotiza en bolsa, debe descubrir el cofre de su estado financiero. Revelarlo sin cubrirse, sin alterarse, sin contaminarse, sin simularse. Esos informes son la llave matarile que precisa la Administración reguladora para desarrollar su función de control y que necesita el interesado para asegurarse la dimensión de su juego. Si los estados financieros se maquillan o, simplemente, se someten a la cirugía de la estética, la desconfianza se apodera del mercado.

 

El petróleo muerde la economía. Hasta qué punto. Los fabulosos beneficios de las empresas petroleras están disminuyendo. ¿Cómo es posible si el oro negro es la fuente energética por antonomasia? ¿Es que ha descendido la demanda de ese carburante? La respuesta es no. Un rotundo no. Las petroleras distribuyen y surten, pero tardan en cobrar. No hay un euro en las empresas suministradas. Los préstamos, por los suelos, dada la morosidad rampante. Los bancos se retraen y contraen. Los promotores compensan su descalabro entregando miles de viviendas a las entidades que las financiaron. La industria, en retroceso. No hay crédito porque hay morosidad y hay morosidad porque no hay palanca.

 

Fallan, pues, la palanca y el punto de apoyo. No hay, entonces, movimiento. La quietud económica es el vicio del estancamiento muscular del mercado. Un mercado atrofiado termina su vida en la quiebra técnica. Como los Függer en la Edad Moderna. No hay pulso. No hay vida. Las oscilaciones del mercado (sube poco y baja más) hacen pensar en una cierta salud del paciente. Sin embargo, los latidos no son nada firmes. El cliente no pone de su parte. El hospital carece de medios. Los médicos no se atreven. ¿Y el regulador estatal? Ni está ni se le espera. No está porque no tiene credibilidad ni inspira un poco de confianza futura. No se le espera porque, de venir, el estropicio sería de campeonato.

 

Bolsa sin vida. Actuación inane. Regulador oculto. Se espera el milagro de la reactivación. El milagro. A ver si Zapatero, en su oración obamaniana, reza lo bastante. Mas no tiene fe. Lo mismo que le ocurre a la economía española con él. Ni un ápice de confianza. El gerente del hospital es, a la vez, el cardiólogo jefe. No hay nada que hacer. Salvo un desembarco electoral que traiga aires nuevos y gestores valiosos. Que no, al garete nos vamos todos. Si el mercado languidece, la bolsa se queda sin vida. No es la bolsa o la vida. Es la bolsa sin vida.

 

Un saludo.



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Enviado a las 04/02/2010 12:55:34
" Noticias Populares "

La improvisación de Zapatero agrava la crisis de confianza de la economía española

El gobierno envía a Bruselas un plan de ampliar a 25 años el periodo del cálculo de las pensiones y lo retira en cuatro horas.

Nuestros pensionistas se han ganado la tranquilidad en el futuro.

El gobierno debe dejar de frivolizar con las pensiones y de tener en vilo a millones de españoles.

Las chapuzas socialistas deterioran la imagen de España y nos salen muy caras.

La noticia provocó que la Bolsa de Madrid cayera ayer el doble que los mercados europeos

Se vuelve a demostrar la división del gobierno y su improvisación en unas propuestas en las que no cree.

La rectificación confirma que Zapatero es rehén de los sindicatos e incapaz de acometer un plan serio de reformas.

 

Montilla divide a los catalanes en lugar de solucionar sus problemas

La reordenación territorial creando veguerías no es necesaria administrativamente ni es demandada socialmente.

Una reordenación territorial no puede hacerse con la acérrima oposición de buena parte del territorio.

La ley de veguerías responde sólo a intereses electoralistas de ERC.

Las veguerías suponen más gasto y burocracia a costa de los catalanes

El tripartito, en lugar de arreglar los graves problemas de Cataluña, se dedica a crear otros nuevos.

Montilla ha abierto la confrontación territorial para ocultar su incompetencia para crear empleo y mejorar la situación económica.

El ministro de Justicia, Caamaño, aseguró en 2004 que la creación de veguerías requeriría la necesidad de reformar la Constitución.

El proyecto es “un desprecio y un desafío” al Tribunal Constitucional según Dolors Montserrat, portavoz popular en el Parlament.

Saludos



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Enviado a las 02/02/2010 12:53:43
" El terrorismo de las lenguas "

Decía Nebrija: "Lingua imperium est". Anda que sabía poco el humanista lebrijano del siglo XV. No acuñó la idea, sin embargo, nuestro compatriota. Es tan antigua como la filosofía. Sócrates consideró la mayéutica como la palabra que alumbra la enseñanza. Pero puede alumbrar tanto, que llega a convertir el verbo en azagaya envenenada. Lo saben muy bien algunos contertulios de Telecinco que dicen aborrecer la violencia física pero incitan a ella con sus desmesurados ataques de cólera oral.

 

La política lingüística de la Cataluña actual marcha por ese sendero. Dominar la lengua es el paso previo al logro de su afán independentista. Lo tienen tan claro que a ese objetivo subordinan la ley y a ese fin dedican los medios a su alcance. Que son muchos. La llegada de un cordobés, Montilla, al trono catalanista ha supuesto un impulso en este sentido. Que Puyol tiene seny, él, Montilla, el psoecialista avinagrado, tiene al Gobierno cogido por los perniles. Que Carod le echa una carrera hacia la sima del esperpento, él, Montilla, "esprinta" hacia la meta de las sanciones rotuladoras. Que un honrado comerciante publicita su negocio en castellano, allá va la tijera inquisidora de Montilla, él, el psoecialista, y le toca los bolsillos.

 

Es el abuso del derecho institucional llevado a instancias de terrorismo. La cartelera, en catalán. Las inscripciones en catalán. Por la fuerza. No por "huebos", no. Por el terror a la multa millonaria. Montilla, el psoecialista, ampara esta política de inmersión que, en realidad, no es sino una política de terror, propia del más genuino Robespierre. Mientras tanto, Zapatero sonríe, labios y cejas circunflejos, la maldita gracieta de su aliado. Nos necesitamos, comentan entre ellos, bien ufanos por su incestuoso matrimonio de conveniencia. Se necesitan. Prebendas a destajo justifican el mantenimiento de esta política de acoso y derribo a lo español.

 

El catalán les trae, al mismo tiempo, al cabo de la calle. Les importa un pimiento Cataluña. Es la venganza de los charnegos desclasados. La toman por el pito de un sereno. Poder y ambición. Ambición y poder. Zapatero y Montilla. Un par de gemelos engendrados en el útero desmochado de una ideología de bote. Al bote. Esta multa al bote. Ricos. Se están haciendo ricos. La lengua fuera, no por cansancio. La lengua fuera, como signo de burla. La lengua viperina que inocula veneno en vez de tender puentes de comunicación. La lengua bífida que atrapa a sus presas para engullirlas después.

 

Terrorismo lingüístico, oigan. Lo peor es que no hay un grupo policial antiterrorista sobre la materia. Lo peor es que Zapatero, el prejubilado pensionista, acusa al viento de ser el dueño de la lengua. De la tierra, por supuesto. De la lengua, más que sí.

 

Madre, están convirtiendo el tesoro-lengua en la lengua-alfanje. Qué pena.

 

Saludos



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Enviado a las 01/02/2010 14:39:49
" Zapatero crea la Generación Ni-Ni "

Millones de jóvenes sufren el paro y el fracaso escolar tras seis años de gobierno de Zapatero

 El “pensionazo” de Zapatero dificulta el acceso de los jóvenes al mercado laboral

 Zapatero ha provocado que surja la Generación Ni-Ni

• Ni consiguen trabajo: el 44% de los jóvenes que quieren trabajar no pueden.

• Ni consiguen terminar los estudios: 30% de fracaso escolar.

• Ni tienen empleo fijo los que sí trabajan: más de la mitad de los jóvenes tiene contrato temporal.

• Ni consiguen empleos acordes a su formación: el 33% acepta empleos inferiores a su formación.

• Ni tienen fácil acceso a la vivienda: el joven con empleo debe destinar más de la mitad de su sueldo a pagar hipoteca, 10 puntos más que en 2004.

• Ni se benefician de becas: el gobiernos ha recortado 15 millones de euros en becas.

• Ni tienen ya motivos para estar motivados: el 15% ni estudia ni trabaja, según la OCDE.

 El gobierno socialista ha hipotecado el futuro de toda una generación

• Los jóvenes deberán dedicar dos años de su sueldo, si encuentran trabajo, a pagar el déficit público del 11,4% generado por el despilfarro de Zapatero.

 Zapatero nos sitúa a la cabeza del paro juvenil en Europa

• 8 de cada 10 jóvenes que se han ido al paro en la UE en los últimos cuatro años son españoles(521.000 de los 668.000 nuevos parados menores de 25 años, según Eurostat).

 Los jóvenes abandonan masivamente a Zapatero

• Según el último Barómetro del CIS, entre los menores de 24 años el PP le saca 5 puntos al PSOE en intención directa de voto.

 



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Enviado a las 30/01/2010 17:47:13
" D. Manuel Pizarro "

Manuel Pizarro es un señor de muchos quilates. A lo largo de su dilatada e intensa carrera profesional ha mostrado, y demostrado, su valía. Sin embargo, me quedo con dos botones que caracterizan al actor de carácter y al intérprete de altura. La primera muestra la ofreció a toda España en su defensa numantina de la compañía eléctrica que presidía. Defensa numantina pero de una inconmensurable brillantez estratégica. Triunfó en toda regla.

 

La segunda manifestación de sapiencia y de saber estar, con ocasión del diálogo televisado que mantuvo con el entonces vicepresidente Solbes en la campaña electoral de 2008. Los medios -medios al fin- otorgaron al señor Solbes la victoria dialéctica escaparatista. Erraron. Se equivocaron hasta las trancas. La lección de Pizarro fue tan magistral, que, a día de hoy, se recuerdan sus palabras con el marchamo del augur, del arúspice, del gurú. Pieza a pieza, paso a paso. Profecía económica. Prospectiva como ciencia. Economía futura destripada en el presente.

 

Después de dos años en el ostracismo político, este abogado del Estado deja su escaño como congresista. Demasiado junco para tan frágiles tallos en derredor. Mucha secuoya en el centro de tan livianas mimosas. La espada envidiosa cortó la sansoniana cabeza y selló su lengua de líder.

 

Se va Pizarro y el PP pierde un activo irreemplazable. Si no vuelve, la jugada sería desastrosa para quien aspira a presidir el Gobierno de España. Uno lo lamenta. No andamos sobrados de cabezas pensantes y de espíritus independientes en este país de medianos encumbrados y de pequeños que se elevan en su docilidad gregaria. Muy escasos los Pizarro compatriotas.

 

Deseo a Manuel Pizarro un futuro espléndido. Más anhelo que retorne a la arena política. Es lujo alcanzable. Basta con pulsar la tecla de "ayuda". Vendrá. Entonces, vendrá. El país lo necesita.

 

Un saludo.



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Enviado a las 29/01/2010 13:08:57
" Los prejubilados "

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española no contempla el término "prejubilado". De uso más que corriente, los doctos académicos no han oficializado el concepto. Bueno. Aténgase a la palabra jubilado, que es quien ha dejado de trabajar y percibe una pensión. A veces, las inconcrecciones sociales y políticas de la Academia empobrecen la lingüística. Y viceversa. Marchan muy rezagados los academicistas respecto a la realidad social. Allá ellos.

 

 Lo cierto es que ahora el Gobierno quiere terminar con las prejubilaciones y retrasar la edad de jubilación. Ahora. La medida puede ser acertada. El "qué" tal vez sea aceptable. Sin embargo, en democracia, las formas son tan importantes como el fondo. Si el Gobierno no explica el "cómo", abre un torrente de inseguridades peligrosas.

 

  La ley, cuando es gravosa, no puede ser retroactiva. Ahora bien: ¿a partir de qué momento cursará esa irretroactividad? Porque, en modo alguno, bajo ningún concepto, puede afectar a los ya prejubilados. Menuda se liaría. Sentada esta premisa, ¿qué vacancia concederá la nueva ley antes de su vigencia? ¿Va a ser dicho y hecho, sin contemplación de vacatio alguna? ¿Qué colectivos verán mermadas sus esperanzas legales y lógicas de prejubilación? En el caso de los funcionarios docentes, ¿se prorrogará, de nuevo, la jubilación LOGSE? ¿Y en el caso de los estatutarios de Sanidad? Con perdón del desconfiado: ¿han previsto la incidencia de esta ley sobre el paro? Muchas preguntas que deberán encontrar cumplida respuesta en la normativa que se anuncia.

 

Si se toman la molestia de leer el programa electoral de Zapatero para la actual legislatura, acaso se sonroje, quizás se cabree, a lo peor despotrica, si lo contrasta con la cruda realidad. Lo seguro es que cualquier semejanza, es pura coincidencia. No se le cae la cara de vergüenza al Gobierno socialista cuando, en 2008, prometió a los españoles que el porcentaje del desempleo no sobrepasaría el 7%. Siete. El 20, oiga, el 20. Estamos en el 20 por ciento y subiendo. No se desprenden, a trozos, pelotones pétreos del duro rostro de estos gobernantes de la miseria cuando nos aseguraron una reducción fiscal de 400 euros que, a las primeras de cambio, han abandonado. No. Qué se les va a caer si están recosidos en las mazmorras telúricas de Frankestein. A prueba de bombas. Y, lo que es más lamentable, a recaudo de humanidad.

 

 Prejubilaciones. ¿Se preocupa usted por eso? Por favor. Si tiene empleo, trate de conservarlo. Si ya cumplió los sesenta, milagro será que se jubile cinco años después. Si puede prejubilarse hoy, agárrese a esa posibilidad como clavo ardiendo. No lo dude. -Pero hombre, no sea tan derrotista, que nos acongoja. -Derrotista, en absoluto; el pesimista no es sino un realista informado; el optimista es, en este marasmo español, un ignorante, un desvergonzado, un estafador o un zapatero. En cualquier caso, si la ley no precisa los criterios, se va a liar la de San Quintín. Un criterio, hombre, Corbacho, que no es mucho pedir. Por ejemplo, jubilación a los 65 y/o 35 años de cotización. Por ejemplo. Entre otros. Y Pacto. Mejor que el de Toledo. Los golpes de timón de ZP son las rabietas de un niño al que se avergüenza en público. Como le han hecho en Davos.

 

 Estamos en carta de ajuste. La avería se ha debido a problemas ajenos a la voluntad de esta tele. Permanezcan atentos a la pantalla. Mientras tanto, escuchen la Internacional. Los parados, que no salgan de casa, tendrán tarde de fútbol. Y mañana, más. Los prejubilados, a rezar. Nos vamos a la m. A la misma puñeta, que ya estamos empezando a sufrir.

 

Saludos.



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Enviado a las 28/01/2010 18:33:02
" Conjuguen el verbo dimitir por favor "

Tres patas para un banco. -¿Quién falta? -Sigan leyendo. Banco inestable, porrazo seguro. Corbacho la lía con las pensiones. Gabilondo enreda todavía más la madeja educativa. Ni uno y otro tienen idea de lo que llevan entre dedos. -Será entre manos. -No, entre dedos. Entre los dedos, se les escapa el líquido de sus incontinencias. Como a Zapatero, ahí va, se le escurre la mentira por la lengua de hiel. Inmensos.

 

 Se dice que las hormigas taponan huecos cuando prevén las calamidades. Se comenta el instinto del perro que avisa, segundos antes, la inminencia de un terremoto. Se pondera el sentido común de quienes comienzan la casa por los cimientos. En este Gobierno destacan, por su ausencia, claro, las facultades sensitivas de los animales y la sensatez de las personas que se visten por los pies.  Director de orquesta, el admirador de Obama, el gran hacedor de la economía más regresiva de la eurozona, el máximo instigador de los nacionalismos independentistas, el orador cristianita defensor de la muerte de nascituri indefensos. Con ustedes, el gran José Luis Rodríguez, carnicerito de León.

 

 El Gobierno de ineptos que nos ha tocado en suerte, es un decir, nos aporta ingentes cantidades de inseguridad. Inseguridad laboral, jurídica y personal. Son unos astros de la incertidumbre. Así marcha nuestra economía y peor que va a cojear.

 

 Corbacho quiere cambiar el sistema de pensiones. Con o sin Pacto de Toledo. Gabilondo centra su capacidad metafísica en modificar el cuarto de la Secundaria. El ex alcalde, un dechado de sensibilidad, no especifica cómo va a materializar el cambio. El ex rector, cuota prisaica venida a menos, torero exquisito, de los que siguen la carrera del cornúpeta desde la barrera y sienta cátedra verbal ante los que se arriman.

 

 La comunidad de pensionistas está de enhoramala. La comunidad educativa, de enhorapeor. Uno viene avisando desde tiempo atrás. Una empresa, -y la pública, Zapatero, entérese, lo es- descansa en la satisfacción de sus clientes. Si éstos -que somos los ciudadanos todos- nos hallamos a disgusto, es que la dirección empresarial es muy mala, nefasta. La organización, lejos de ser jerárquica, es amontonada. Los productos, de muy escasa calidad. Los empleados, desmotivados, se adocenan. La productividad, caca de la vaca. Los recursos materiales, en vez de abaratados, más costosos. Y así. Si el objetivo de la empresa es la competitividad, aviados estamos. Nos damos de bruces en el mar de la insostenibilidad. Las aguas de este mar, tres patas de ese banco, son gélidas, profundas e insondables. Engullen cual dragón de fuego.

 

 Este aprendiz de articulista pide tres cosas -sólo tres- a este trío de ases cómicos que maldita la gracia que tienen. La primera, que vuelvan la mirada hacia los tecnócratas independientes. La segunda, que se reflejen en las virtudes raciales e intelectuales de británicos y alemanes. La tercera, que se enteren, de una vez por todas, que forman parte del Gobierno de España, que el PSOE no es el Gobierno. Estas tres solicitudes se resumen en una: si no las atienden, tengan la bondad de largarse con viento fresco.

Dimitan, por compasión, dimitan.

Saludos.

 



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