Soplan vientos de cambio en la COPE. Y no precisamente en la dirección que sus detractores y odiadores profesionales desearían. Los ladridos y rebuznos ya resuenan con fuerza desde las atalayas mediáticas habituales. Buena señal.....
Uno de los cambios más importantes es el nombramiento de Jose Luis Restán como nuevo director de programas y de Manuel María Bru como director de los programas religiosos. RESTÁN y BRU son dos personas de sólida vida cristiana; dos enamorados de Jesús de Nazareth, llenos de miserias y carencias, pero que procuran seguir al Maestro con la ayuda de la Oración diaria y la Gracia .
Sus circunstancias personales son muy distintas: Jose Luis es padre de familia numerosa e ingeniero de formación (también estudio periodismo posteriormente), y su espiritualidad está modulada por Comunión y liberación. Manuel M. es un sacerdote influido por la espiritualidad focolar, y que estudió periodismo como carrera principal.
También su carácter y formas de ser son mus diferentes. Restán es un hombre muy diplomático, poco amigo de alzar la voz y de la formas bruscas en el día a día. Para algunos su prudencia es exasperante. Es ese estilo que los más impacientes califican de "centrista-pastelero", y que periodistas como Luis Herrero o el profesor Sánchez Cámara tenía/tiene que soportar como calificativo habitual. Eso sí, no es un centrismo acomplejado que cede en lo fundamental por el miedo al que dirán, no; se trata de un "centrismo" en las formas que no en el fondo. Que quede claro. Restán es esa gota de agua que cae día sí y día también y que es capaz de abrir hueco a largo plazo en la piedra más dura.
Por otro lado Manuel María Bru, es un periodista amigo de proclamar las verdades del evangelio "a pelo" . Verdades desnudas de retórica que resuenan con la fuerza de una explosión en quien los escucha. Un estilo más cercano, buscando un símil evangélico, a Juan el Bautista que no deja indiferente a nadie. Un torrente de consecuencias impredecibles capaz de despertar conciencias, y hacer pensar a todo el que se ponga por delante. BRU acostumbra en meterse en charcos que muchos eclésiásticos rehuyen bajo capa de una falsa prudencia. Es un hombre de combate, que a muchos puede parecerles poco diplomático.
Jose Luis Restán ha tenido en frente a los detractores habitules de la ortodoxia eclesial , pero también a personas que siendo fieles a la doctrina de la iglesia.consideraban que su estilo era demasiado blandito y que daba cancha a opiniones poco claras cuando no nocivas. No es mi opinión; para mí Jose Luis Restán ha sido una gran y agradable sorpresa. Una voz templada en momentos dificilísimos de la Igesia capaz de navegar en medio de tempestades y todo tipo de insidias personales y no personales , y de llevar a buen puerto los programas doctrinales de la cadena. Sus programas han sido una estrella a la que dirigir la mirada en momentos de confusión. El bien que ha hecho en estos años desde "la linterna de la iglesia" (los viernes) y desde sus entrevistas de los lunes , es difícil de cuantificar. Cierto, que su estilo y forma de "llevar" las cosas más que abrir nuevos caminos o convencer a los "alejados", lo que ha hecho es fortalecer y acompañar a los "fieles", a "los de casa", en la oscuridad de unos años eclesialmente complicados y donde la fe de muchos ha naufragado entre la demagogia y el desconcierto, cierto. Pero "eso" no es poco, es una heroicidad y un don que el Seños a tenido a bien en concedernos através de nuestro hermano Jose Luis.
Ahora , ya consolidado gracias a Restán un proyecto informativo que sirve como faro de referencia en cuestiones doctrinales y eclesiales, ha llegado , quizás, la hora de avanzar . Ha llegado la hora de echar las redes y navegar mar adentro. La hora de tocar los corazones y las "entendederas" de los alejados y confundidos . La hora de que, desde el respeto a la libertad individual, una voz fuerte , clara y profética rompa las barreras de prejuicios que impiden a muchos mirar y escuchar con claridad la voz del Maestro. Ha llegado la hora de Manuel María Bru, la voz del que clama en el desierto.
Querido Manuel María, Juan el Bautista acabó con la cabeza en una bandeja de plata. Imagino que ya sabes que en cuanto hagas un par de programas, tu cabeza va a ser pieza de caza mayor desde dentro y desde fuera de la Iglesia. Espero que no te asustes, ni cuando te comparen con Federico (que lo harán) , ni cuando las insidias personales intenten socavar tu fama y dignidad. Digas lo que digas te van a lapidar, así que confío en que DIGAS EN CONCIENCIA LO QUE TE DÉ LA GANA y Dios dirá... Cuenta con mi oración y mi amistad, porque reconocimientos y premios vas a recibir pocos; más bien palos y maledicencias.
Bru recoge el relevo que le cede Restán. Un barco bien encarado , con las bodegas llenas y el material en perfecto estado de revista. Restán y su equipo recogieron un barco a la deriva sin audiencia ni influencia, y entregan un proyecto consolidado. Ahora Bru debe conducir ese barco a mares lejanos y procelosos, donde los tiburones esperan hambrientos y las tempestades asustan . Y para ello no le debe temblar la mano si hay algunos aspectos o cuestiones secundarias que pulir o mejorar, ¡que las hay.... !
La mano de Coronel de Palma se empieza a notar, la rabia de los de siempre también. Ni caso, valor y al toro.
PD: No quiero finalizar sin agradecer a la COPE su retransmisión de la muerte de Juan Pablo II y el nombramiento de Bendicto XVI. Si los "premios ondas" no fuera los premios que el Grupo Prisa concede a sus amiguetes, protegidos o apesebrados, ... os mereceríais uno bien grande. ¡ qué emoción, qué capacidad de hacernos vivir através de la radio un acontecimiento como ese! Inlcuso la inefable Paloma Gómez Borrero me pareció esos días una periodista entretenida y de raza; y eso que su estilo, escritos y pesamientos me resultan muchas veces entre incomprensibles y poco edificantes.