¿Crisis
económica? ¡Ah…se siente!, es una desaceleración.
¿Colapso
judicial? ¡Ah…se siente!, es un retraso.
¿Trasvase
del Ebro a Barcelona? ¡Ah…se siente!, es una
canalización temporal.
¿Nuestros
militares mueren en guerras en el exterior? ¡Ah…se siente!, son
soldados/ong’s.
Me dice Moura
–me ha asegurado que no piensa moverse de la embriagante humedad de
Galicia en una buena temporada- que es mejor que nos lo tomemos con calma para
evitar terminar de los nervios y, seguramente lleve razón. Si no nos
embadurnamos en una espesa coraza de grasa escurridiza, empezaremos a dar
contestaciones indebidas que a más de un progre le permitirá tacharnos de anti
demócratas. Al fin y al cabo, no nos podemos olvidar que en este país si los
del PP hablamos de poner coto a la inmigración ilegal somos racistas y
xenófobos y si es la izquierda quien lo plantea es porque son humanitarios y
solidarios, así que nada, tranquilidad y buena letra para soportar cuatro años
el “régimen de la semántica”.
La verdad
es que cuando algunas personas se me quejan de la desafortunada situación por
la que atraviesa España en cualquiera de los ámbitos de vida de nuestro
país, me cuesta trabajo mantener esa impermeable coraza de grasa. En realidad a
más de uno le he contestado ¿Votaste a Zapatero? ¡Ah…se
siente!, te jodes. Me ocurre siempre que luego me arrepiento de las
palabras dichas, no porque piense que no están ajustadas a derecho, sino por lo
que puede tener de repugnantillo hablar de sexo en relación con ese gran
mentiroso. ¡No sabes por dónde te la va a meter!
La
detención de una treintena de policías locales de Coslada acusados de
corrupción –al más puro estilo de la mafia cobraban por proteger a los
comerciantes de ellos mismos- pone una vez más de manifiesto la notable
inseguridad en la que vivimos los españoles. Por lo que se va viendo, son años
de actuación mafiosa conocida por la población en general a los que la justicia
no ha puesto coto hasta que un grupo de prostitutas inmigrantes han tirado de
la manta. ¿Una España en la que denunciar la extorsión nos da miedo es
el país que queremos para nosotros y para nuestros hijos?
Claro, el
rojo Bermejo le echará la culpa de esto a Franco-¡qué jodio,
como no se puede defender…!- aunque él sabe que ni siquiera la espesa
capa de escurridiza grasa impide que tamaño insulto a la inteligencia nos agite
violentamente las neuronas. Está claro que mientras nuestra Justicia no
abandone el estado tercermundista en que se encuentra, lo nuestro no dejará de
ser una democracia aparente. Los medios informáticos y humanos que precisa la
justicia española eran impensables e inalcanzables en una España en la
que los ordenadores solo se veían en las películas americanas.
La
corrupción policial destapada en Coslada –seguramente veremos más
situaciones similares- es una realidad de hoy, del año 8 del siglo XXI,
no de hace cuarenta años. Los lacerantes retrasos acumulados en una
administración de justicia colapsada, son un problema de hoy, año de la rata
para los chinos, no de hace 40 años. Las filtraciones de declaraciones
en sumarios bajo secreto –como el de la niña Mari Luz- son de hoy,
el año de la 31 del Real Madrid- no de cuando decían que las
ganaba gracias a Franco.
Lo ocurrido
en Coslada no puede llevarnos a dudar del buen hacer y la
profesionalidad de la generalidad de los policías locales, pero sí nos debe
llevar inevitablemente a ser conscientes de la inseguridad a la que nos tienen
sometidos quienes nos gobiernan. Establecer los medios y las medidas es obligación
de los políticos, tanto los que gobiernan como los que dormopositan.
Es mucho lo
escrito en las últimas fechas sobre el electricista Josef Fritzl. Me
refiero al individuo de 73 años que había convertido su casa en Amstetten
(Austria) en un museo de la especie humana. Ya, ya se que suena duro esto
del “museo de la especie humana”, pero no me negaréis amigos
blogueros que en este negro episodio de nuestra historia contemporánea
se encuentran recogidos un sinfín de comportamientos característicos de nuestra
especie.
Según van
pasando los días nos van cayendo –como bofetadas ante el espejo- nuevos
detalles del suceso que van consiguiendo hacer verosímil algo que inicialmente
nos pareció increíble. El carácter del electricista, sus exteriorizados
comportamientos, el conocimiento que de él tenían los vecinos, las reiteradas
adopciones de sus nietos “abandonados”… ¿para qué
detallar más? Una conducta extraña, llamativa, inquietante, sospechosa…y
nadie dice nada.
¿Cuántos “Josef”
habrán muerto en Birmania? ¿Cuántos dignos representantes de las
miserias humanas, de las bajezas más inconfesables, de los vicios más
deleznables, de los silencios más escandalosos estarán entre los 22.000
muertos y los 41.000 desaparecidos a causa del ciclón Nargis?
¿Cuántos hijos de “abuelos”, cuántas hijas violadas, cuántas
esposas consentidoras, cuánta dignidad pisoteada, cuánta violencia gratuita,
cuánta muerte traidora entre los cadáveres?
¿Cuántas
conciencias lavaremos ahora con nuestra magnánima ayuda humanitaria? ¿Con
cuántas vendas humanitarias taparemos ahora nuestras vergüenzas? ¿Con cuántos
camiones de mantas taparemos ahora nuestro escandaloso y cómplice silencio?
¿Acaso como comunidad internacional no somos igualitos que los vecinos del
electricista Josef Fritzl? Al fin y al cabo el ciclón Nargis lo
único que ha hecho -22.000 muertos en la distancia y el anonimato no nos
duelen nada, no nos quitan el sueño, no nos impiden comer- ha sido poner encima
de la mesa una situación conocida de todo el mundo mundial.
Si la
ministra Chacón quiere trabajar en serio, que pille del brazo a Moratinos
y planteen ante la OTAN y la ONU una intervención militar que
expulse a la Junta Militar que se pasa por el arco del triunfo todos los
derechos de los birmanos. Ese sí es un trabajo adecuado para nuestros
militares. Nada de enviar ayuda humanitaria a través de los controles
establecidos por la Junta Militar –se forrarán aún más a costa de
la vergüenza occidental y el dolor de los suyos- sino que vayan allí nuestros
soldados a llevar la ayuda directamente a la población. ¡Ese sí es un
trabajo digno para nuestros militares!
El
electricista Josef Fritzl es un monstruo que debería pasar en la cárcel
el resto de su vida, en donde posiblemente no llegará a comprender la
descomunal barbaridad en que ha convertido su vida y la de los suyos, pero al
menos impediremos que vuelva a las andadas. Situaciones y hechos como las que
él ha protagonizado seguro que no son únicas, como tampoco son únicos los
silencios escandalosos de sus vecinos. Nos duele y sí nos quita el apetito y
nos perturba el sueño el calvario pasado por su hija y sus descendientes. ¿Qué
tal si intentamos poner cara –aunque sea imaginaria- a los violados,
secuestrados, mancillados, torturados y abandonados por la Junta Militar
de Birmania? Nos explotaría el corazón.
¿Somos
todos Josef Fritzl? Indudablemente no, pero todos somos vecinos suyos.
Circula un
viejo chiste de tinte un tanto machista –digo un tanto, porque la
resolución del mismo es justo lo contrario- que más o menos era del siguiente
tenor:
En una
pareja de recién casados el marido le dice a la esposa:
- Cariño,
antes de que haya lugar a equívocos quiero que sepas que tengo una serie de costumbres
que no pienso cambiar. Después del trabajo voy a tomar con mis compañeros el
aperitivo todos los días. Los miércoles y los domingos por la tarde veo fútbol
con mis amigos en el bar y después tomamos unas tapas y unos vinos hasta las 12
de la noche. Los sábados por la noche juego la partida de póker con los amigos
hasta bien entrada la madrugada y los jueves por la noche tengo la cena con los
amigos de la peña taurina. ¿Tienes algo que objetar?
La esposa,
comprensible donde las haya, le responde:
- De
acuerdo amor mío, ningún problema. Quiero que tú sepas también que de lunes a
sábado a las 10 de la noche en esta casa se folla. Estés o no estés.
Viendo las
imágenes de los antitaurinos en el ruedo de Las Ventas ayer domingo
-¿para qué está allí la policía?- y los ímprobos esfuerzos que tuvieron que
realizar las cuadrillas y el personal de la plaza para sacar del coso a estos
demócratas de bolsillo, se me viene a la cabeza el chiste y se me antoja que
por aquello de que el que avisa no es traidor, la empresa responsable de la
plaza debería exhibir un cartel en el exterior del recinto taurino en el que se
leyese:
“Se
recuerda al público asistente que tras el repaso de la arena por parte de los
areneros, el toro saldrá al ruedo, esté quien esté en el mismo”, y que lo
suelten. Los antitaurinos que se paseen con las pancartas que quieran, pero el
toro al ruedo. ¿No dicen que son sus amigos?, pues que se lo expliquen al
morlaco, a ver si hay feeling.
Si algo
bueno podemos encontrar a la política exterior de Zapatero es que
gracias a su “buen hacer”, a la hora de ponernos a pensar en
la posibilidad de hacer un viaje de vacaciones, tenemos un montón de zonas del
planeta desechadas de antemano. Sea porque insulta a los países a través de sus
símbolos –como fue el caso de la bandera de Estados Unidos- sea
porque con su dócil amiguismo obliga al Rey a poner en su sitio a
gorilas golpistas como Hugo Chávez o sea porque permite que secuestren a
nuestros pesqueros, pagan el rescate y dejan que se vayan riéndose en nuestra
propia cara a pesar de la presencia de una fragata de la Armada Española,
lo cierto y verdad es que el mapa de posibles viajes al extranjero con cierta
ración de calma y seguridad nos lo está dejando bastante recortado.
A lo mejor
es una nueva forma de combatir la “desaceleración económica”
que dice Zapatero. Llegar mejor a fin de mes por recortar los gastos al
no encontrar países a los que poder viajar. Si le dan una cabra, una
escalera y una trompeta, está más en su papel.
Andan en
esto de “si hay que ir se va, pero ir pa ná es tontería”, o
en lo otro de “¿qué hay de lo mío?”, o en lo de contar los
asientos para no quedarse sin uno de ellos cuando pare la música fallera en el
mes de Junio y no hacen sino que despistar a los más de diez millones de
españoles que creímos en su sensatez y les encargamos ejercer la oposición
necesaria para que España no tenga que aguantar después del 2012 al
malabarista del engaño que nos gobierna.
Con la
marcha de Zaplana el Partido Popular pierde mucho. ¡Vaya que
si pierde! No es uno más en el goteo incesante, sino que es –lo ha
demostrado en sus largos años de militancia política y gestión pública- un
catalizador de la unidad de acción de los populares. Un político joven, con
experiencia y reconocimiento entre propios y extraños que deja la política
–o la política lo ha dejado a él- en un momento en el que el PP
–mejor dicho, quienes juegan al juego de las sillas- van a tener que
plantearse el consumo de anabolizantes para cubrir los espacios –de
conocimiento- que se van quedando vacíos.
Estamos
ante un enorme puente festivo –salvo en la Comunidad de Madrid, en
donde no es puente sino que tenemos fiesta correspondiente al día de nuestra Comunidad-
que a algunos se les antoja como la última gran oportunidad para escapar de la
realidad que nos acecha. De hecho, viendo la mentira y la irresponsable
ligereza con que afronta esta crisis económica Zapatero y la desmedida,
torrencial e incesante batería de propuestas concretas para solucionarla que
plantea a diario Rajoy, son muchos los que tienen la sensación de que
este puente de mayo son realmente las vacaciones que podrán disfrutar este año,
las únicas. Las otras, las del verano, posiblemente no haya bolsillo que las
aguante.
¡Menos
mal que el congreso del PP es en junio! Si fuese en diciembre y dado que se ve que las
propuestas económicas han de venir de la mano del New Team de Rajoy,
a los españoles se nos iba a pasar bastante el arroz. Hablando de arroz, creo
que la valía y experiencia contrastadas de Esteban González Pons
deberían ser más y mejor aprovechadas en estos momentos de inasequible
desaliento en que estamos. La Vicepresidencia de la Comisión de Cambio
Climático se me antoja un aparcamiento, salvo que de una vez por todas
estemos dispuestos a dar la batalla a la progresía rampante en un campo tan
manipulado y pervertido como el del medio ambiente.
Sería un
buen comienzo de González Pons –va a tener que darse razones para
que no lo dejen aparcado- que plantease en la susodicha Comisión del
Congreso que el gobierno de Zapatero devolviese a Al Gore
–y al imaginable entramado económico que tendrá montado con el rollo- los
videos que le han comprado sobre el cambio climático y empezaría/empezaríamos a
llamar a las cosas por su nombre si Esteban, también desde la mencionada
comisión, pidiese al espabilado norteamericano que devolviese el premio Nobel.
Le han pillado las trampas del vídeo y el tipo sigue forrándose a costa de
nuestro miedo y nuestra desinformación.
Ayer se
produjo un monumental atasco en Aranjuez, fruto de la imprevisión y el
desprecio por el interés de los ciudadanos de que viene haciendo gala el
gobierno municipal socialista con el Alcalde Dionisio a la cabeza.
Seguro que fue culpa de los ribereños, que nos empeñamos en ir con nuestros
coches a trabajar, o a llevar a los niños al colegio como hacemos todos los
días, a la hora de todos los días y por el recorrido de todos los días.
Teníamos que haber adivinado que ayer a esa hora y en ese sitio la Concejala
de Obras Olga Rincón había decidido ponernos la vida patas arriba. Ella no
dimite ni el alcalde Dionisio la cesa, pero durante horas interminables
las principales arterias de comunicación de Aranjuez estuvieron
colapsadas sin que los responsables hubiesen previsto un bypass. Las
ciudades también se infartan y –al igual que en medicina- las
negligencias deben ser sancionadas.
Leo en la
prensa digital “Rajoy rectifica e irá a la recepción de Aguirre por el
2 de Mayo”. Vale. Otro titular dice “Aguirre rectifica y
comprará 45 GPS para los bomberos”. Bien. Y si leemos varios
titulares más, a buen seguro encontraremos rectificaciones de todo tipo y en
todos los ámbitos de la vida con una excepción, Zapatero y los suyos.
Ellos no rectifican nunca. Ellos la mantienen y no la enmiendan y, como mucho,
cambian mintiendo pero rectificar, lo que se dice rectificar, nunca.
Cuando
todos los líderes mundiales hablan abiertamente de crisis económica, el amigo Zapatero
–de la ViceVogue, mío no- mantiene la semántica de la desaceleración
económica y estoy convencido de que hará cualquier cosa menos rectificar cuando
tenga que dar explicaciones de la paupérrima situación en la que se empiezan a
encontrar millones de familias españolas.
El trasvase
del Ebro a Barcelona, lejos de ser una excepción en la forma de
gobernar de este personaje, no hacía sino apuntar al camino por el que tan
decepcionante gobernante iba a transitar durante la actual legislatura que
–no debemos olvidarlo para medir bien nuestros esfuerzos- acaba de
empezar. Bueno, tanto es así que acaba de empezar, que tras el nombramiento de
los ministros no habíamos vuelto a saber nada de Zapatero hasta ayer,
por lo que se le supone cogiendo carrerilla.
Está claro
que basan su relación con la sociedad a la que supuestamente sirven en el uso
mezquino y partidario de la información, actuando así de la manera más abyecta
que se puede imaginar en un supuesto gobernante demócrata. La información
medida, retenida, dosificada, secuestrada, manipulada y metabolizada –al
igual que los tejidos musculares obtienen energía al asimilar y transformar el
azúcar, ellos, Zapatero y los suyos, obtienen poder al acopiar y
manipular la información- se ha convertido por el extraño arte del disimulo y
la semántica en la mayor herramienta dispuesta por un gobernante para someter
voluntades y alterar adhesiones.
Los dos
últimos acontecimientos en los que se ha visto inmerso nuestro país en los que
ha intervenido –nunca la expresión estuvo más cercana a la colectivista
realidad que nos acecha desde el poder esgrimido por Zapatero- el
gobierno reflejan con asombrosa crudeza de qué van estos individuos.
Por un lado
el secuestro y posterior liberación del atunero Playa de Bakio y por
otro la denominada “crisis del aceite de girasol”, arrojan
sobre nuestros pasmados ojos el talante del gobierno de Zapatero. La
desinformación, la actuación arrogante ignorando a la sociedad que les paga, la
prepotencia y la chulería del gobierno marca estos dos hechos.
¿Acaso cree
la ViceVogue que su cargo la inviste de la autoridad y el poder
suficientes como para ocultarnos los detalles de lo ocurrido para conseguir la
liberación de los marineros? ¿Cree que porque han salido vivos –me alegro
infinitamente de ello- la sociedad española no tiene derecho a conocer la
verdad sobre la negociación y el rescate pagado? Es verdad que se han salvado
vidas humanas, pero ¿la sociedad española está dispuesta a que nos secuestren
en alta mar y pagar sin más? ¿Es ese el destino que queremos como nación para
nuestros pesqueros? ¿Perseguirán a los secuestradores hasta someterlos a la
acción de la justicia española o estaremos ante una nueva “Zapaterada”?
A lo mejor a estos –a los secuestradores- también los considera hombres
de paz, como Otegi.
Y el
sectario Soria, ¿quién se cree este señor para jugar así con nuestra salud,
nuestra economía y nuestros derechos? Ahí es en donde está la madre del cordero
–la cordera para quienes no estén muy hechos al argot ganadero- el meollo
de estos dos asuntos. Cuando Bernat Soria no nos dice la marca o marcas
que han sido retiradas y además asegura que el aceite de girasol que tengamos
en casa lo podemos consumir o tirar, lo que más nos plazca, está atentando
contra derechos irrenunciables de los ciudadanos.
Este
sectario, de un plumazo, con una bravucona gracieta, pretende pasarse por el
arco del triunfo –pero no tiene él tanto arco- los derechos que nos
asisten como consumidores y como ciudadanos españoles. Tenemos derecho
–espero que la Audiencia Nacional investigue la actuación de este
dictadorzuelo- a saber lo retirado y el motivo. Tenemos derecho a que el Ministro
de Sanidad nos aporte la información suficiente como para que podamos
decidir si tiramos o consumimos el aceite de girasol que tengamos en casa con
conocimiento de lo que hacemos. Es más, no existe ningún motivo razonable por
el que se nos pueda negar esa información.
Motivos no
razonables se me ocurren muchos. Uno de ellos es que hayan metido la pata y no
hubiese ningún aceite tóxico en el mercado, hipótesis que no descarto conocido
el natural talante farandulero de Zapatero, Soria y la ViceVogue entre
otros.
Si
dimitiesen ahora nos ahorrarían muchos sinsabores a los españoles, pero está
claro que no son sabios.
¿Le
habremos dado la vuelta a la vida de tal manera que nos veamos condenados a
vivir en su lado oscuro para el resto de nuestros días?
No amigos blogueros,
no es este un planteamiento negativo fruto de algunas horas de insomnio. Es la
palpable conclusión de un pequeño paseo mental por los distintos aspectos que
están configurando nuestra pastosa existencia. Es la lectura de una realidad
que –huida de nuestra voluntad y nuestra comprensión- nos aboca a
encerrarnos en lo menos viniendo de lo más. ¿Nos habremos quedado dentro del
calcetín al darle la vuelta?
El mal uso
que algunos gobernantes y prebostes de la economía mundial hacen del esmerado y
nunca reconocido trabajo de los investigadores –cerebros de afición
infinita y profesionalidad inquebrantable embutidos en cuerpos con alma, en
seres con sentimientos y pasiones como las del resto de los mortales- puede
convertir, y de hecho convierte, un extraordinario avance científico ó
tecnológico en la perdición de una parte de nuestro extraño mundo.
Desde
luego, el rojerío progre subido en el chollo/negocio de la ecología organizada
–desde donde se organizan estas cosas- contribuye como el que más a
este retorcimiento –más que vuelta- del calcetín y asumen una nula
responsabilidad ante sus apocalípticos mensajes y las consecuencias de los
mismos.
Con la
crisis económica de los antipatriotas –los que a diario vemos como la
cesta de la compra se alía con el Euribor, las hipotecas y el desempleo-
el que más y el que menos empezamos a darnos cuenta de lo mal que lo iban a
pasar las parejas que estuviesen pensando en casarse –para los que
sencillamente se juntan también está complicado- ante las malas expectativas
que ha negado hasta el insulto el inútil ZP. Sin embargo las últimas
noticias se lo ponen aún más difícil. Ya no van a recibir una lluvia de arroz
al salir de la boda. ¡A ver quién es el que tiene salero ahora para hacerse
con un kilo de arroz con la intención de tirárselo a los novios!
Ahora es el
arroz -lástima por lo chinos que se habían acostumbrado a comer tres veces al
día en vez de una- pero en breve serán los espaguetis, los macarrones, los
chococrispis, el pan y las madalenas. La utilización de productos básicos de la
alimentación mundial como biocombustibles y el cambio de cultivos para conseguir
esos biocombustibles nos van a hacer pasar hambre. ¡Espléndido! La
comida del mundo, la salud del mar y la invasión de los gigantes con aspas como
solución de los “salvadores de la tierra” vestidos de verde.
Dentro del
calcetín no huele bien. Más bien, huele mal. Casi me atrevería a decir que el
olor es insalubre por cercano a la podredumbre. En nuestro país vivimos
aposentados encima de una bomba de consecuencias imprevisibles. No puedo
calificar de otra forma la situación en la que se encuentra la administración
de justicia. El paro –no es lentitud, es inmovilidad- en la que se
encuentra miles de procedimientos judiciales va mucho más allá de lo que un
país y sus ciudadanos se puedan permitir. Y si el caos afecta –como es el
caso- a más de 7.000 expedientes de violencia de género en los que la
desgana de la administración, la falta de medios, la insultante burla a las
víctimas por parte de quienes tienen el deber de procurarles protección, es que
nos encontramos ante un país –que no puede salir del calcetín- en el que
los efluvios de la mierda nos impiden ver dónde pisamos y la cantidad de ella
que arrastran nuestros zapatos.
Indudablemente
estos y otros hechos –que ocurren dentro del calcetín de nuestro mundo,
al que hemos dado la vuelta convirtiéndonos en su/nuestros esclavos- no son
culpa de Zapatero. ¡Hasta ahí llego en mi corta capacidad de
entendimiento! Son culpa de quienes lo votaron creyendo su encantador verbo
y de quienes fuimos –sabiendo que lo éramos- incapaces de convencerlos
para buscar soluciones válidas para nuestro país. Si queremos respirar,
tenemos que volver el calcetín. ¿O será más factible destejerlo y volverlo a
tejer?
No era un
niño, sino una niña china la primera ribereña nacida en el Hospital del Tajo
de Aranjuez. Niña, pero con un par –de narices- que se decía antes.
Ha nacido ejerciendo plenamente los derechos que como española tiene. Es verdad
que ella -con escasas horas de vida- no sabía expresarlo, pero han sido sus
padres –padres atentos en la protección de sus hijos- los que han
impedido que su hija fuese utilizada para algo que no le gustaba.
Como
algunos se empeñan en confundir lo público con lo privado y personal, se
pensaba el Alcalde de Aranjuez, el alcalde Dionisio, que por el
hecho de que la niña china -¿se llamará Xiaoyan o Isabel?- haya
nacido en un hospital público ya tiene derecho él a presentarse allí –con
fotógrafo incluido- para añadir una foto más a su ya extensa galería de fotos
ganadas con el trabajo de otros.
Pero hete
aquí que los padres de ¿Xiaoyan/Isabel? le han dicho que nada de nada y
la gerencia del hospital le ha parado los pies -y las fotos- al ínclito alcalde
Dionisio y no le han permitido invadir la intimidad de la recién nacida.
Dicen los voceros oficiosos que ha sido el propio alcalde quien –conocida
la negativa de los padres y el gerente- ha decaído motu propio en su
intención, aunque no nos cuentan lo que él y sus acompañantes han porfiado
antes de irse.
De todas
formas, entre los ciudadanos chinos hay de todo, como en la viña del Señor.
Altos, bajos, feos, guapos, inteligentes, tontos, listos y listillos. Vamos,
como aquí en España. Gentes de toda condición moral e intelectual que
van haciendo bueno el dicho aquel de que “Dios los cría y ellos se
juntan”. Si no lo creéis amigos blogueros fijaros en el Lendakari
Ibarretxe y el Dalai Lama. ¡Pues no nos sale ahora con lo del
respeto que él tiene a España al igual que el que tiene el Dalai por China!
Lo dicho, aunque lo que no me explico es como han tardado tanto en
juntarse. ¡Con lo tontos que son los dos! Vaya mala suerte han tenido Tibet
y el País Vasco al pillar semejantes gobernantes. Me imagino que cuando
se reunieron y afirmaron tamaña tontuna no estarían fumaos ¿verdad?
Pero no
creáis amigos blogueros que en Galicia les vamos a la zaga. Ayer
tuve que hablar con Moura para ver si ella me podía aclarar el idioma en
que hablan los muertos gallegos. Esto que parece una pregunta tonta y sin
sentido, no lo es si tenemos en cuenta que el Alcalde de Pontevedra
–del Bloque tenía que ser- ha decidido asesorar gratuitamente a
las empresas de servicios fúnebres de la ciudad para que escriban en correcto
gallego las esquelas, recordatorios, lápidas, etc. de sus clientes, con el fin
de “defender los derechos lingüísticos de los muertos”. ¡¿?!
Me pregunto
yo si el preboste nacionalista habrá mantenido muchas conversaciones con
personas fallecidas y, si así ha sido, si el motivo de mayor preocupación de
quienes se le han comunicado desde el más allá era el idioma en que querían que
les hablasen. Moura me insiste en que una vez que transitamos a la otra
vida –yo creo absolutamente en esa otra vida- el idioma de cada uno no es
el medio utilizado para comunicarse y por lo tanto solo alcanza a ver en la
idea del primer edil pontevedrés un zafio intento de introducir claves de
separatismo diferenciador excluyente en una Comunidad en la que
–debido a la pasividad y complicidad silenciosa de los socialistas y la
falta de ideas del PP- encuentran cada vez el campo más abonado.
A
nuestros mayores les debemos todo el respeto. Un respeto que nos debe llevar a escucharlos con
atención y cariño en sus posibles muestras de senilidad y a evitar que hagan
ostentación pública de las mismas. Se lo debemos, tanto si los queremos como
si no.
La vida es
curiosa en tantos escenarios como la podamos transitar. Tantas situaciones como
seamos capaces de imaginar, contendrán en el momento de su realización, en su
presente fugaz, elementos que la harán distinta a como la pensamos, con hechos
distintos, personajes distintos y consecuencias también diferentes.
Viene esto
a cuento, porque en este mundo en el que vivimos, en esta España contemporánea
–en la que la absoluta falta de pensadores nos deja continuamente a los
pies de los leones- los futuros imaginables van siempre a la zaga de lo que nos
deparan los presentes cumplidos.
Años,
muchos años de aspiraciones de un pueblo. La reivindicación por la necesidad
para conseguir que la administración competente construyese en Aranjuez
-mi querido Aranjuez, ese regalo de Dios a través de la
inteligencia de los hombres que tanta sana envidia le proporciona a Moura-
un hospital que atendiese como se debe atender en pleno siglo XXI las
necesidades sanitarias de quienes aquí tenemos la dicha de vivir.
Años con
tiempo para que un Alcalde –de cuyo anhelo por atender a esa vieja
aspiración sanitaria de Aranjuez no dudo- se equivocase emitiendo un
disciplinado voto/disciplina de grupo, que segaba la propuesta del PP en
la Asamblea de Madrid para dotar de un hospital a Aranjuez. ¡Qué
lástima de voto y qué lastima que se les llene la boca de hablar de democracia
teniendo estos documentados antecedentes!
Años con
tiempo para que otro Alcalde –lo siento por los que se molesten,
pero è così, era yo- consiguiese el compromiso de Alberto Ruiz
Gallardón para su construcción. Una construcción que no pudo llevar a
efecto durante su gobierno, pero que fue asumida por Esperanza Aguirre
antes de ser Presidenta de la Comunidad de Madrid. En las hemerotecas,
en una gran cantidad de fotografías y en la memoria de miles de ribereños
–lo somos porque tenemos rio (dos a falta de uno) aunque Zapatero
con su maniquea utilización de los trasvases nos lo quiera dejar morir- queda
aquel acto en el que con Esperanza Aguirre y Echániz –Consejero
de Sanidad de Ruiz Gallardón- tuve la oportunidad de poner la
primera piedra del Hospital de Aranjuez.
Es cierto
que la inicial ubicación fue cambiada por una más alejada de la inmensa mayoría
de la población, pero con mayor espacio para acoger el nuevo hospital, pero eso
entiendo que fue positivo toda vez que permitía la incorporación al proyecto de
los nuevos gobernantes socialistas de Aranjuez. Si no, ¿qué hubieran
aportado ellos a la consecución del proyecto de más calado popular y social de
nuestra ciudad? La foto necesaria para el Alcalde Dionisio, una más de
las muchas conseguidas con el trabajo ajeno.
En aquel
acto, Esperanza Aguirre manifestó con rotundidad y con la claridad y
contundencia que la caracterizan un hecho destacable del que habíamos estado
hablando minutos antes. ¡Por fin los niños de Aranjuez volverán a nacer en
Aranjuez! Esa frase recogía sin lugar a dudas aquello con lo que miles de
ribereños llevábamos soñando décadas.
Hoy el Hospital
del Tajo es una realidad en Aranjuez. Para nosotros, los ribereños,
no es uno más de los ocho hospitales construidos por el gobierno de Esperanza
Aguirre en la legislatura pasada. Es nuestro hospital. Sentimos por él
–por lo que representa, por lo que contiene, por las vidas que traerá y
se llevará, por el sueño hecho realidad- cariño. Hoy, a pesar de quienes
intentan desgastar políticamente a Esperanza Aguirre desde la
complejidad de la puesta en marcha de un nuevo hospital, el Hospital del
Tajo funciona y se ha hecho realidad aquella afirmación de Esperanza.
¡Por fin los niños de Aranjuez nacen en Aranjuez!
Inesperadamente
–de ahí mi inicial afirmación sobre los curiosos escenarios de la vida- el
primer ribereño nacido en el Hospital del Tajo es un bebé chino. Sí
amigos blogueros, un ribereño chino del que ignoro el nombre que le querrán
poner los padres. No sé si le llamarán Wen o Juan, pero lo que
tengo muy claro, es que es uno de los nuestros. Es la demostración a nivel
internacional de la capacidad de un pueblo para hacer realidad sus sueños y lo
beneficioso que es para esos sueños contar con el apoyo de buenos/as
gobernantes. Felicidades a los padres del recién nacido y por supuesto a todos
los ribereños.
No sé si
será debido a las escaramuzas pre congresuales de mi partido –entre los
que quieren que se vayan/no se vayan y los que quieren que se queden/no se
queden- o por las refrescantes y tonificadoras lluvias de las dos últimas
semanas, pero lo cierto es que salvo por algunos comentarios que tienen más que
ver con lo de la cuota paritaria que con la acción propia del cargo, el
gobierno de Zapatero está –además de frotándose las manos-
desaparecido.
Si no lo
creéis amigos blogueros, echad mano de cualquier diario nacional. El
golpe en la mesa de Rajoy, la intervención esta noche de Esperanza
Aguirre en “59 segundos” llevada a prime time por la cadena
pública, el festival de Gasol ante Denver, el atunero español
secuestrado –momento pintiparado para ver la capacidad de nuestra armada-
por piratas somalíes, Soraya Sáenz de Santamaría empeñada en elegir ya
al candidato del 2012, Alonso resignado ante la falta de
respuesta del R28, el Madrid queriendo cantar ya –con mucho
miedo- el alirón de esta liga futbolera, el alcalde de Écija defendiendo
–curiosa la pasividad de la guardia civil mientras los bomberos eran
atacados como si fueran forajidos e inaceptable la justicia por la mano de cada
uno una vez más- la actuación de sus bomberos, el ex obispo Lugo elegido
–a lo mejor es que conocía de sus tiempos de confesor los pecados de
todos ellos- nuevo Presidente de Paraguay, el enorme número de víctimas
en la carretera el pasado fin de semana, las aficiones sadomasoquistas del Presidente
de la Federación Internacional de Automovilismo o las primeras
declaraciones de Roca tras salir de la trena, ocupan las páginas y los
renglones más importantes de los medios de comunicación.
¿Dónde está
el Gobierno de Zapatero? ¿Qué hace? Está bien claro. Deja que estas
páginas en blanco de la historia de España las escriban otros y ellos
mientras a ver llover. La lluvia –sobre todo para quienes no están
acostumbrados a ella- nos encierra más en casa, nos invita a consumir menos, no
nos anima a salir a cenar con los amigos ni a comprar ropa para la temporada
que empieza.
Sí, ya sé
que hablamos solo de unos pocos días de lluvia, pero en un país en el que desde
que pasó el 9M a diario nos anuncian más y peores expectativas de
derrumbe económico, cualquier elemento que nos impida gastar –como es el
caso de la lluvia- nos permite llegar a final de mes con la sensación de tener
algún euraco más en el bolsillo. Eso le va bien a Zapatero en su embuste
económico.
Salvo con
el tema del agua –importante la reunión que hoy mantienen Esperanza
Aguirre y Paco Camps para hablar de este grave asunto- y la
deficiente pronunciación de Carme Chacón al decir “Viva
España”, podemos llegar a la conclusión bastante certera de que España
lleva prácticamente mes y medio sin gobierno que actúe como tal y sinceramente,
las cosas no van ni mejor ni peor.
¿Estaremos
a punto de comprobar que el gobierno Zapatero no actúa para no hacerse
oposición?
La verdad
es que no hay que correr mucho para saber por dónde va el nuevo gobierno de Zapatero.
Basta con fijarse en algunos detalles para saber la dura realidad que nos
espera en estos cuatro años. Indudablemente nos encontramos ante el Presidente
de la semántica. El estudio del significado de los signos lingüísticos y de sus
combinaciones se está convirtiendo -gracias al empeño escapista de Zapatero-
en algo más que un deporte nacional. Se está convirtiendo en una verdadera
necesidad para la supervivencia.
Lo del trasvase
del Ebro a Barcelona entra indiscutiblemente dentro de este
apartado de las cuestiones semánticas, aunque por los detalles que lo envuelven
se incorpora también al abultado apartado de los agravios y afrentas con el que
RE viene “premiando” a quienes no son –somos-
sus amigos. Pero el trasvase –sí, trasvase le llamen como
le llamen- es solo un pequeño aunque insultante ejemplo más –lo que no
significa que haya que consentirlo una vez más- de la burlona actitud que Zapatero
mantiene hacia una buena parte de los españoles.
Fijémonos
en uno de los ministerios de su nuevo gobierno. Ministerio del Medio
Ambiente, Rural y Marino. ¿Por qué solo “medio”?
¿Significa esto que solo piensa atender desde este ministerio a una parte del
campo o del mar? ¿O acaso significa que solo piensa dar cuenta de lo que haga
en la mitad de esos sectores? ¿Abandona media España a su suerte o se
guarda media España para lo que a él le apetezca?
¿Acaso será
que considera que la ministra está solo medio capacitada? ¿Será que como es
mujer solo quiere exhibirla en esta condición pero no la considera capaz al 100%?
Lo del Ambiente mutilado es algo a lo que ya nos hemos acostumbrado.
Desde que los seudoecologistas hallaron acomodo entre las filas de la
izquierda, el Ambiente fue castrado –para poder ser manipulado- y
desde entonces anda algo jodido. Lo convirtieron en “Medio”.
De alguna forma esto lo tenemos ya asumido, pero ¿qué le han hecho los
agricultores, ganaderos y pescadores a Zapatero para que les quiera
mutilar? Lo suyo ya no es Agricultura, Ganadería y Pesca sino que ahora
es la mitad. Medio Rural y Medio Marino. ¡A la otra mitad que les
zurzan!
Ahora se
entiende mejor a lo que se va a dedicar la nueva Ministra de Igualdad y
también se entiende perfectamente por qué Zapatero no ha creado
–puestos a crear obviedades- el Ministerio de la Verdad. ¿Os
imagináis amigos blogueros? Tendría que llamarlo Ministerio de la
Media Verdad y no parece ese el nombre más acertado para un ministerio. Por
una vez ha hecho bien RE en no crear ese ministerio.
Me imagino
que los amantes del destrozo al que se está sometiendo el paisaje -¿dónde están
ahora los paisajistas de la progresía?- con la invasión de molinos generadores
de energía eléctrica, estarán pensando que la ocasión la pintan calva para
arremeter una vez más contra las centrales nucleares, e incrementar el número
de esos diabólicos gigantes que nos convierten a todos los españoles en
involuntarios quijotes. Lo ocurrido con la central de Ascó seguro que será
aprovechado por ellos y por quienes obtienen ingentes beneficios desgraciando
el horizonte de nuestra tierra. Lo ocurrido en la central de Ascó entra
dentro de los márgenes previstos, lo que no entra en ningún margen razonable es
la sinvergonzonería de quienes han ocultado el hecho permitiendo que grupos de
escolares visitasen las instalaciones después de conocer la fuga.
Ya va
siendo hora de que los delincuentes de otros países que cumplen condena en
nuestras cárceles sean devueltos a sus países de origen, para que cumplan allí
sus condenas y que se vaya haciendo sitio para que entren en la cárcel
quienes cometen tropelías del calibre de Ascó o para quienes con su
negligente actuación permiten que mueran violentamente mujeres y niños.
Pero claro, me imagino que el amor por “lo medio” llega a
todos los ministerios de Zapatero –incluso al de Justicia- y la
semántica una vez más les permitirá justificar lo injustificable.
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