A
mi, si me detienen, que no me enseñen las canillas, por favor. Lo del nuevo
uniforme no me parece ni bien ni mal, salvo que de lo que se trate sea de crear
un totum revolutum en el que los ciudadanos no sepamos si estamos
hablando con un policía nacional o con uno local. Indudablemente ellos sí lo
sabrán, pues en principio el sueldo que cobran por su trabajo tiene unas
marcadas diferencias en lo mollar.
No
alcanzo a entender los motivos que llevan a un gobierno a cambiar la
indumentaria oficial de un nutrido grupo de funcionarios públicos. Supongo que
será para diferenciar etapas o establecer diferencias internas en consonancia
con la misión que desarrollen.
Será
por no estar muy al tanto de la calle, pero no esperaba yo un cambio de
uniforme en la policía nacional en estos momentos. No veo ni la oportunidad ni
el motivo pero, fuera como fuese, lo cierto es que hoy han presentado el nuevo
uniforme que lucirán nuestros policías, ellos y ellas, aunque nuestro
socialistas gobernantes -que no tienen un pelo de machistas a juzgar por lo de
la Igual-Da- las han utilizado más a ellas que a ellos en la
presentación. Lo que sí me importa es lo de los calcetines. A ver, ¿a quién se
le ha ocurrido tamaña horterada? Si no ha sido a Trolalcaba le faltará
el canto de un duro.
¿Sería
capaz el Sr. Ministro de salir a la calle con semejantes cantarines en
sus pies? ¡Ni él, ni nadie!
Cómo
será la cosa que la Delegada del Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce,
para no presenciar la cantada de semejantes calcetines se ha venido a Aranjuez,
mi maravillosa ciudad, para acompañar al alcalde Dionisio en el inicio
de las obras de una calle. ¿Adivináis qué calle, amigos blogueros?
Efectivamente, la calle del Rey, esa calle del Casco Histórico de
Aranjuez que este vago alcalde se quiere cargar convirtiéndola en una
autopista que soporte cuatro carriles por los que podrán circular camiones
pesados, generando así una fractura en la vida de la ciudad y un deterioro
irreparable del Casco Histórico de una ciudad que fue declarada Paisaje
Cultural de la Humanidad en el año 2001 por la UNESCO.
Pues
la Sra. Valcarce, huyendo de los abracadabrantes calcetines, ha venido a
meterse en la boca del lobo, asistiendo al inicio de una obra que –no
solo está en contra de la opinión de los vecinos y del sentido común- no
cuenta con los parabienes legales de la Comunidad de Madrid y por lo
tanto se encuentra en su inicio fuera de la legalidad.
La
Sra. Delegada del Gobierno podría plantearse venir a vivir a la calle
del Rey y así se daría cuenta de cuanta aberración, flaqueza intelectual y
oscurantismo encierra este empeño del alcalde Dionisio en la realización
de una obra –en realidad son dos, a cual más disparatada, en la misma
calle- en la que por mucha prepotencia y soberbia que ponga, los vecinos no
estamos dispuestos a dar nuestro brazo a torcer.
Imposiciones,
como que ya no estamos por consentir más. Aunque se embutan esa horterada de
calcetines con los que pondrán una indudable nota de caricatura a cualquier
actuación policial. Igual que la ViceVogue vestida de étnica, pero en
azul marino.
Vivimos a velocidad de vértigo. Bueno, mejor sería
decir que los acontecimientos pasan ante nuestros ojos de manera vertiginosa
sin que apenas tengamos oportunidad de entender uno, cuando ya el siguiente
está finalizando. Me parece que esa es la táctica que Zapatero y
compañía han establecido para que los mantengamos en su estatus
abusivo/insultante.
Cuando aún intentamos entender el alcance de la ampliación
de la ley del aborto planteada por la ministra de la Igual-Da, la
ministra pacifista de la guerra nos oculta casos de gripe A en un
cuartel de Hoyo del Manzanares, la de Sanidad decide que la
píldora del día después es tan inofensiva como las pastillas de leche de burra
que comprábamos en los carrillos cuando éramos inocentes criaturas que temíamos
la ceguera tras una fugaz masturbación, López Aguilar acusa a Mayor
Oreja de defender a los pederastas, la imberbe Pajín anuncia
astronómicos acontecimientos planetarios, Zapatero revisa –a la
baja, no podía ser de otra forma- sus embusteras previsiones económicas, el Director
del CNI se equipara con sus actuaciones a Mortadelo y Filemón,
la hija de Chaves no es la única Chaves que obtiene pingües beneficios
de la Junta de Andalucía, Zapatero nos anuncia que la
financiación per cápita de los catalanes será superior a la de los demás
–como sigamos así, va a pagar impuestos su señora madre- dejando claro a
continuación que será a costa de los gallegos, la Presidenta del
Constitucional nos cuenta la milonga del ímprobo trabajo –van a una
media de dos palabras y una tilde por jornada en su análisis del Estatut de
la vergüenza- que realizan sus presididos, Zapatero-¡gracias Dios
por permitirnos conocer la bondad de este hombre!- sube el tabaco para
ayudar a los fumadores en su lucha por dejarlo, sube la gasolina para que
contaminemos menos y sube el paro para que no tengamos la posibilidad de
comprar tabaco ni gasolina y así conseguir sus dos fines anteriores...
Todo esto en unos pocos días en los que no nos hemos
librado de los insultos del friki Pepiño, ni del sectarismo de la ViceBrotes
al referirse a la oposición de la Iglesia a la canallada del aborto y
como muestra de cómo va el país nos enteramos que un bar de Cullera
intenta superar la crisis permitiendo que los clientes insulten a los
camareros. Nos encontramos de nuevo ante el gran debate nacional. El mismo que
se produce cuando personas enanas actúan en películas representando el papel de
enanos, o cuando ciudadanos libres deciden trabajar como hombres-anuncio. Esos
son los grandes debates que nos gustan. En eso se nos irán horas de discusión,
ríos de tinta y profundas reflexiones.
Los pies en el suelo, la adecuada y justa medida del
tiempo nos la da el dolor. Dolor de diferente color, pero dolor real. Un nuevo
asesinato de ETA, la desesperante impotencia en el caso de Marta del
Castillo y casi cinco millones de parados. Estas cosas sí producen vértigo.
Tanto vértigo como el que produce el cómplice silencio de Zapatero
ante las tropelías electorales de sus amigos los ayatollahs.
Reconozco que aún me encuentro bajo los efectos del
impacto que me produjo la imagen televisiva de la ViceVogue y Rubalcaba
en la noche del pasado domingo dando los primeros datos de los resultados
electorales en televisión. ¡Qué gente más fea, oye! No había visto
imágenes tan terribles desde los mejores momentos de la inolvidable actriz
valenciana Lola Gaos.
Por sus caras parecía como si se les hubiese muerto el
gato, o el canario, o ambos a la vez. Tétrico, realmente tétrico. Y eso porque
tenían que contarnos lo que ya sabíamos todos, que el PP había ganado
las Elecciones Europeas. ¡Qué distinta era la cara de Trolalcaba de
aquella innombrable noche en la que perturbó la reflexión legal de nuestras
conciencias, para sacar a la calle a la gente con “espontaneas”
pancartas contra el PP tras el 11M!
La ViceVogue no atinaba a decir palabra. Se le
destensaban los músculos faciales acortados en interminables horas de quirófano
y el botox parecía escapársele entre los dientes mientras balbuceaba los datos
electorales. Los ojos, desorbitados e inertes, eran incapaces de encontrar los
números y las líneas de unos papeles que nunca pensó tener que leer.
Qué curioso ¿verdad amigos blogueros? Es cierto
que el PP ha ganado las elecciones europeas, pero dos escaños de
diferencia no parecen justificar tanto descuadre en estos dos maestros de la
interpretación y el cinismo. Si hacemos caso de lo que dice la experta en
asuntos astronómicos Leire Pajín, la cosa no es tan grave, al PSOE
realmente no le ha ido tan mal.
Es la diferencia entre quien lleva dos días en el cargo
y va a durar dos más –ya le ha enviado recado el friki Pepiño- y
quienes se han movido en las cloacas del Estado, han compartido espacio,
tiempo y cargo con quienes se pasaron el Estado de Derecho por el arco
de la prepotencia y quisieron acabar con el terror con terror y con sus
miserias instalándose en la corrupción. Estos dos saben ya cómo huele la
debacle, conocen sus prolegómenos, han oído en otras ocasiones estos mismos
tambores.
Atenazados por el pavor que les producía las
consecuencias que ellos conocen de lo que estaban leyendo. Esa es la definición
de lo que les ocurría a la ViceVogue y a Trolalcaba la noche del pasado
domingo en su comparecencia ante los medios.
Eran conscientes de que habían utilizado muchos más
resortes de los que la ética y la estética democráticas permiten durante la
campaña electoral. Los vídeos, los insultos, las insinuaciones veladas, la
utilización rastrera de instrucciones sumariales, las cacerías de muflones
alados, la aberración de los abortos a los 16 años sin conocimiento de
los padres, la píldora del día después sin receta –es curioso, cuando
esos padres se enteren de lo ocurrido seguro que necesitarán algún ansiolítico
para dormir que solo podrán conseguir con receta médica- a cualquier edad, la
manida amenaza de que viene la derecha...y con todo y con eso habían perdido.
No es lo ocurrido, sino lo que está por ocurrir. Es la
clara conciencia de que los ciudadanos ya no creemos en ellos. Ni en Zapatero,
ni en los distintos dirigentes socialistas que a lo largo y ancho de nuestro
país secundan su sectarismo e izquierdismo de impulsos. Ni en Zapatero,
ni en Tomás Gómez -¿ve como ya lo han hecho bueno, Don Rafael?-
ni en Jesús Dionisio que, por cierto, para guarrazo el que se han pegado
al alimón Gómez y Dionisio.
La ViceVogue y Trolalcaba eran
–son- muy conscientes de que ellos mismos han quitado el tapón de la
piscina.
Me habéis reclamado algunos de vosotros, amigos blogueros,
una mayor contundencia en mi negativa valoración sobre el despropósito del friki
Pepiño al poner de manifiesto públicamente detalles que afectan a la
seguridad del mejor presidente de gobierno que ha tenido España, José
María Aznar.
Es bien cierto que la indignación que producen
historias como estas parece que están necesitadas de una respuesta más dura,
utilizando palabras más gruesas tipo sinvergüenza, cara dura, irresponsable,
malnacido ...pero si reposamos un segundo el visceral deseo, caemos rápidamente
en la cuenta de que no tienen sentido esas expresiones dirigidas al friki,
fundamentalmente por dos motivos.
En primer lugar, cada vez que este bruñidor de la
realidad habla, manda votos al PP. Sus insultos, tonterías y mentiras
son de calibre tan grueso que ya son muchos los ciudadanos que caen en la
cuenta de que lo que él dice y la realidad están situados en polos opuestos y
muy distantes.
En segundo lugar, el friki siempre va a más.
Después de una barbaridad salida por su boca, hemos de tener claro que la
siguiente vez que la abra se superará en la bajeza, el rencor y la estulticia
y, siendo así una vez tras otra ¿cuál es amigos blogueros el momento
adecuado para utilizar las palabras gruesas para calificar sus actos y dichos?
Como habrá más, esperemos sin desazón el momento adecuado. Sin ir más lejos
anteayer en el programa de Buenafuente dijo que “probablemente
en casa de los de derechas no hay desempleados”, y no me negaréis
amigos blogueros que afirmación así es como para que nos acordemos de su
familia, empezando por su señora mamá.
Es lo que tiene el rojerío progre. Ellos se ríen de la
desgracia y el dolor de los ciudadanos, pero como son de izquierdas no pasa
nada. Tachan a Jaime Mayor de pederasta y no pasa nada. Acusan a los
padres de entrometernos torticeramente en la vida de nuestras hijas ante la
hipótesis de un aborto a los 16 años y no pasa nada...
La verdad es que admiro el aplomo de Jaime Mayor
Oreja. Si a mí el tal Juan Fernando me acusa en un debate de
defender a los pederastas, lo siento por la campaña electoral, pero el canario
sale sin dientes del plató.
Volviendo al friki, me intriga en la reciente
visita realizada a nuestro país por el Secretario de Transportes
norteamericano, en qué idioma se habrá expresado el gallego -¡qué cruz
compartir tierra materna con este personaje!- y, si lo ha hecho en inglés,
cómo le contaba lo del “conceto” al ministro americano A
su vuelta a EEUU, cuando Obama le preguntó sobre cuándo tendría
la próxima entrevista con Blanco, la respuesta fue tajante “Never,
under no circumstances”.
Lo de ayer de Leire Pajín, esa mezcla entre Bruja
Lola, Aramís Fuster y presentadora de thriller tipo Encuentros en
la Tercera Fase, no pasa de ser cuestión de risa. De nuevo los brotes
verdes a los que se refería Juanjo Güemes. Lo malo es que mientras, los
problemas reales de los españoles yacen entre ocultos y ocultados esperando las
maravillosas consecuencias de ese acontecimiento planetario.
Hoy en Aranjuez, mi maravillosa ciudad, a
las ocho de la tarde en la Plaza de la Constitución, el
rigor en la gestión, la seriedad en los planteamientos, la claridad en los
hechos y la contundencia en los mensajes. Esperanza Aguirre
interviene en un acto electoral del Partido Popular. Allí nos vemos
amigos blogueros.
En primer lugar, el hecho de que lo diga el friki
Pepiño ya me hace tomar serias cautelas sobre la veracidad de la
afirmación. Es decir, el friki demuestra lo que dice o si no, no lo
creo.
En segundo lugar, si fuese cierto, no creo que 51
agentes de la policía protegiendo a Aznar –el mejor presidente que
jamás tuvo nuestro país- sea algo discrecional, aleatorio, que se pueda medir
como una gracia de alguien. Sean los que fueren el número de agentes de la
policía que protegen a Aznar, se corresponderá con un protocolo de
seguridad establecido por los responsables de la ídem en los que el protegido
no tendrá voz ni voto.
A lo mejor al friki le gustaría más que Aznar
tuviese que permanecer encerrado en su casa -¿pretenderán que olvidemos que Aznar
es víctima de un atentado terrorista en el que libró la vida por décimas de
segundo?- para que los españoles con el paso del tiempo nos olvidásemos de él y
de lo mucho y muy bueno que hizo por España.
Debe ser muy jodido mantener las cifras de paro que
mantienen el de la ceja y sus acólitos, empobrecer al país al ritmo que ellos
lo están haciendo, ver peligrar las pensiones de ahora y de mañana por su
incapacidad y engaño y ver que Aznar sigue ahí, recordándonos con su
presencia y sus palabras que esto tiene solución, que él ya lo consiguió en una
ocasión, pero que mientras sigan estos chicos vamos dados.
Para que no se confundan y nos confundan, las
diferencias son muy claras. Tenga los agentes de policía que tenga asignados a
su protección, cuando Aznar se desplaza a un acto electoral del PP
no viaja en un Falcon del Ejercito del Aire y Zapatero sí.
Me han parecido oportunas e ingeniosas las palabras del
Juanjo Güemes, Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, al
respecto de la valoración que el gobierno de Zapatero hace de las cifras
del paro de Mayo. Brotes verdes de marihuana. Lo del friki Pepiño,
lejos del ingenio y la gracia, es de una mezquindad y una mala baba que solo él
es capaz de conjugar sin enrojecer de vergüenza.
Ni el friki enrojece de vergüenza, ni el alcalde
Dionisio pide disculpas a los ribereños por el estúpido embolado en el
que nos ha metido. La inexplicable e incalificable obra que pretendía llevar a
cabo en la calle del Rey de Aranjuez, mi maravillosa ciudad,
pagada con cerca de 5 millones de euros de los que alegremente adjudica Zapatero
no se puede realizar. Cuenta –no podía ser de otra forma- con el informe
desfavorable de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad
de Madrid. Tres son los motivos fundamentales. Se carga el trazado
histórico del Casco de Aranjuez, pone en grave riesgo monumentos y
edificios ligados a nuestro Paisaje Cultural de la Humanidad y atenta
letalmente contra el arbolado. Es decir, lo mismo que veníamos diciendo
multitud de ribereños, pero con marchamo oficial.
Sobre 8 millones de euros, cinco son un
porcentaje muy elevado de incumplimiento y pérdida para la ciudad, aunque
claro, estamos hablando de quien desde que llegó al gobierno municipal no ha
parado de perder oportunidades para Aranjuez. Tantas cosas ha
perdido, que en este momento no sabe ni dónde está el norte.
Sentado al atardecer al borde de un acantilado, perdiendo
la mirada en la línea imaginaria que separa el cielo del inmenso Atlántico,
en la Costa de la Muerte gallega, con mi extraordinaria amiga Meiga
la bellísima Moura sentada a mi lado, poco me importan las intenciones
de Zapatero con su repetida “falconada”.
De mi no se burla, a mi no me engaña ni me toma el
pelo. Nunca le he creído. Cuando él con su gobierno de pandereta aprobaron el Código
del Buen Gobierno, a quien estaba engañando no era a mí, sino a sus
votantes. Por lo tanto ahora, cuando usa un Falcon de nuestras Fuerzas
Aéreas como si fuese la batidora de la cocina de su casa, ni me sorprende
ni me siento objeto de burla ni engaño.
¡Qué cerca está este engañabobos de superar
con creces a su compañero González! Aquellos tiempos en los
que se creían que España eran ellos y era de ellos, los tiempos del uso
del Banco de España, La Cruz Roja, la Guardia Civil, el BOE,
los Fondos Reservados como si fueran de ellos, distan bien poco de las
cacerías de muflones alados, las detenciones ilegales de militantes del PP,
la ocultación de casos de Gripe A en un cuartel al que llevan de visita
a inocentes escolares, los imposibles fondos de armario de la ViceVogue,
el uso de lo público como si fuera privado volando por encima del respeto a los
ciudadanos a los que se deben, la desaparición de 96.000 kilos de
pruebas del 11M, las subvenciones de 10 millones de euros a una
empresa que ingresa por su actividad poco más de 50.000 euros en donde se
repite de nuevo la caraba de “Mihenmano” en versión
paterno-filial, las voces contra la justicia cuando empieza a rodear al poder y
sus servidores, los millones de parados sin expectativa de solución, las
descalificaciones a quienes bucean en busca de la verdad a pesar de las trabas
del poder. ¿Acaso hay tanta distancia amigos blogueros?
Ya ocurrió en Aranjuez y también en España entera.
En 1995 y 1996 las aguas que Moura
y yo escuchábamos en ese Atlántico lleno de vida y de vidas eran
prácticamente idénticas a las que escuchamos hoy. Murmullos de hastío y ecos de
esperanza mezclados en un rumor inagotable de inconformismo y fuerza.
Posiblemente ese rumor y esa esperanza venidas desde el
Atlántico –que ya hicieron su efecto al entrar por mi querida Galicia
hace tres meses- estén empezando a disipar la anestesiada vida del resto de
españoles. Posiblemente esos aires de conciencia y libertad estén empezando a
sacudirnos de encima la pereza y la resignación en las que Zapatero y
sus engañifas nos han tenido sumidos.
Posiblemente –solo posiblemente- el 7 de
Junio, ante unas elecciones que siempre se nos han antojado lejanas y ajenas,
seamos capaces de censurar en las urnas la falacia y la mediocridad que los Zapatero,
Maleni, Rubalcaba, ViceVogue, Solbes, Aido, Chacón, Tomás Gómez, Dionisio han
instalando en todos los rincones de nuestra adormecida sociedad.
La mezquindad de sus actos –estos sí son
mezquinos, desconocido Anónimo- debe ser empujada al abismo del olvido
alejándolos de nosotros con la fuerza de las urnas. Los españoles tenemos la
obligación histórica de darnos una oportunidad para la esperanza y esa
oportunidad puede tomar cuerpo el próximo domingo.
Si quieres
ver llover, anuncia toros en Aranjuez. Este dicho popular basado en el
conocimiento que se forja con la experiencia, nos podría llevar
–aplicándolo en sentido inverso- a afirmar que el próximo 30 de Mayo,
día de San Fernando, Patrón de Aranjuez, no lloverá. Al menos en
mi maravillosa ciudad. Este año no habrá toros en Aranjuez durante las
fiestas de San Fernando. Los socialistas que nos desgobiernan, con el
alcalde Dionisio a la cabeza –más perdido y más mentiroso que nunca-
han decidido con su mala gestión y su incapacidad para administrar los
intereses generales de los ribereños que este año no hay toros.
Me imagino
que para disimularlo un poco, la edil de Fiestas se empeña en denominar
a estas fiestas patronales como Fiestas de Primavera, cuando durante
toda la vida han sido las Fiestas de San Fernando. Eso además del
laicismo rampante y sectario que desde las filas socialistas vienen propugnando
en los últimos años.
Pensará la
concejala que al llamar de otra forma a nuestras fiestas nos olvidaremos de que
tradicionalmente el 30 de Mayo en Aranjuez siempre ha habido
toros. Una corrida de toros con figuras de primera línea que atraían a miles de
aficionados madrileños, que llenaban nuestra ciudad de ánimo, diversión y dinero,
un dinero que genera empleo, que mantiene actividad económica y un ánimo y una
diversión que permiten trasladar fuera de nuestras fronteras locales una
apetecible imagen de Aranjuez, una imagen atractiva cultural, turística
y económicamente.
Ni va a conseguir
que llamemos fiestas de Primavera a las Fiestas de San Fernando,
ni nos va a despistar sobre la ausencia de corrida de toros en el día del Santo
Patrón de Aranjuez, ni va a conseguir engañarnos –ni ella, ni el
alcalde Dionisio- sobre los verdaderos responsables de que no haya
toros en San Fernando. Ellos, los desgobernantes socialistas
municipales por haber adjudicado la plaza a una empresa que carecía de la
solvencia necesaria y por no haber ejercido el debido control sobre la forma en
que estaba gestionando la bicentenaria plaza de toros de Aranjuez.
Desde 1902
en solo nueve ocasiones no se ha celebrado la corrida de toros en San
Fernando. La guerra, las inclemencias climatológicas y la realización de
obras han sido las causas, junco con un año en el que el empresario de la plaza
de Aranjuez lo era también de la de Madrid y en una lamentable
decisión nos dejó sin toros en aquel 30 de Mayo de 1902. Ahora los
socialistas con su incompetencia y considerando una vez más que la ciudad es
suya y pueden hacer de su capa un sayo, eliminan el elemento más tradicional de
esas fiestas.
Y para
rematar la faena, aprovechando que los ciudadanos pasamos por momentos
económicos y laborales extremadamente delicados y lamentables, los socialistas
locales –de nuevo con el alcalde Dionisio a la cabeza- se pasan
por el arco de la indiferencia y la tomadura de pelo –el mismo arco que
hace Zapatero con sus cejas- los intereses de los ribereños y hacen que
la verbena más atractiva de las fiestas sea de pago.
Pensaba que
habíamos dejado atrás hace muchos años la imagen aquella del concejal de la
progresía roja, con el taco de entradas para las verbenas en el bolsillo,
repartiendo miserias entre los adictos. Está visto que volvemos a los tiempos
rojelios en los que de las fiestas disfrutaban solo los que tenían posibles y
los amigos de los concejales socialistas.
¿Y para
esto ese atentado contra la lógica y el buen gusto que han perpetrado
llevándose el ferial al Raso de la Estrella, delante del Palacio Real
de Aranjuez?
¡Qué
maravillosas las verbenas populares y gratuitas en la Plaza de la Mariblanca!
Hola amigos blogueros. Ha sido esta una “parada
técnica” algo más larga de lo que pensaba en un principio y, aunque
hoy estoy de nuevo con vosotros, voy a prolongarla aún durante unos días más.
El motivo de este tiempo de ausencia no es otro que el buscar en todo momento
el ánimo adecuado para trasladaros aquellas cosas que puedan ser de nuestro
común interés.
Seguro que recordáis que una caída me produjo una
fractura de codo con las consecuencias –normales por otro lado- que
muchos conoceréis o imaginaréis. En los últimos post escritos tenía una
excesiva presencia mi codo y las circunstancias que me iba generando, por lo
que decidí dejar de escribir hasta que un uso medianamente normal de mi brazo
izquierdo no me llevase a martirizaros -post tras post- con mi
situación. Así lo hice y hoy –en buen camino de recuperación- me he
decidido a contároslo ya que muchos de vosotros me habíais manifestado vuestra
extrañeza por mi silencio. Volveré a dejar de escribir durante 8 ó 10
días más y una vez zanjado el asunto del codo estaré de nuevo con vosotros día
a día, que sabéis que es como me gusta estar.
Me niego a darle protagonismo a ese incidente y sus consecuencias
ya que a mi lo que me gusta es hablaros de Moura –mi
extraordinaria y bella amiga Meiga- y de la maravillosa tierra en la que
habita. Me gusta hablaros de los sentidos y los sentimientos, de las vivencias
y los sueños que van conformando nuestra cotidiana vida y que nos hacen
sentirnos personas, voluntades, hacedores de nuestro destino.
Tantos días de ausencia han dejado atrás muchos temas
de los que me hubiese gustado hablar con vosotros. No ha quedado atrás
desgraciadamente el martirio diario que siguen padeciendo los padres de la
joven Marta, asesinada no se sabe de qué manera, ni por cuantos, ni
cuando. Ese calvario de ver como unos mal nacidos juegan con los sentimientos
más profundos de unos padres que dándola por perdida ya solo aspiran a encontrar
algunos restos que les permitan sosegar el alma. Es con mucho, por la inhumana
crueldad que encierra, el asunto que más me ha llamado la atención en estas
semanas.
El caótico ZP se hunde en su propia miseria
política. Dentro de poco será protagonista de ese anuncio de la televisión en
la que un grupo de hippys le dirán “Paz y Amor... ¡y ZP pa León! Y
se dará cuenta de que su tiempo se ha acabado. No sueño, lo creo firmemente.
Y en Aranjuez, mi maravillosa ciudad, el alcalde
Dionisio –en franca retirada- no quiere dejar pasar la ocasión de
hacer mal, pesimamente mal, lo que otros alcaldes harán bien. Las inversiones
que ZP destina a los ayuntamientos le van a servir a este alcalde y su
gobierno municipal, para partir por la mitad el Casco Histórico de Aranjuez,
llevar a cabo una destrucción del arbolado inverosímil, contaminar monumentos
históricos de nuestra ciudad y acabar con la tranquilidad y la seguridad de un
buen número de ribereños.
Las obras que quiere ejecutar en la calle del Rey
–me imagino que no será por el nombre de la calle- son innecesarias y
contrarias al sentido común. Tan alejadas del sentido común que un numeroso
grupo de vecinos han entendido que debían hacer oír su voz y sus razones. En
esta página podéis saber lo que opinan http://protegeraranjuez.org/.
Han iniciado los obispos una campaña en la que
evidencian –no entro aquí en el aspecto técnico de los carteles, sino en
el mensaje último- lo absurdo del comportamiento de nuestra sociedad, la
española. Que el lince está más protegido que cualquier embrión humano en España
es algo indiscutible. El reto es ser capaces de poner de manifiesto esta
aberración sin herir la “sensibilidad” de aquellos que son capaces
de manifestarse en defensa de los linces –seguro que todos recordamos los
pretendidos derechos humanos de los simios llevados hasta el mismísimo Parlamento-
y también del asesinato de un niño en el vientre de la madre.
Es este un terreno en que hay que moverse con pies de
plomo para no provocar las iras y descalificaciones de los movimientos
proabortistas que han dado cobertura a la prescindible Aido, en su
propuesta sobre ampliación de los plazos y supuestos para poder matar
legalmente. Si llamas a las cosas por su nombre, te llaman de cualquier forma
menos por tu nombre.
Llevan razón los obispos. Está bien que protejamos
especies animales para evitar su extinción, pero ¿no deberíamos poner al menos
el mismo empeño –especialmente los poderes públicos- en proteger la vida
de los seres que hemos concebido y aún no han nacido? Tantos esfuerzos para
intentar salvar la vida de unas ballenas encalladas en alguna playa y tanto
desdén ante la muerte provocada de un ser indefenso. Algo no funciona bien en
nuestra sociedad. Nos hemos montado en un tren veloz y cómodo, pero ignoramos
el destino. Ignoramos si tan siquiera existen raíles que nos lleven a algún
sitio.
Manifestaciones contra las guerras, imágenes de
inocentes niños masacrados por misiles asépticos, para mostrar el horror de la
condición humana y pasotismo, encogimiento de hombros, ocultación de la cabeza
como el avestruz ante una matanza que a diario se reproduce en nuestro entorno.
Silencio, silencio cómplice para no ser señalados por el dedo de la mano que mueve
los hilos de la impunidad y la desvergüenza.
Los obispos han iniciado una campaña que nos
corresponde a toda la sociedad. La crisis del valor de la vida es mucho más
profunda que la económica.
Dicen que Garzón ha vuelto a interrogar al
sastre de Camps. Llueve sobre mojado en la medida en que este juez
omnipresente y multicobrante parece que sigue pasándose por el arco que le
apetece lo que para los demás ciudadanos es imperativo. Ahora parece que va a
hablar y que ha dicho que a lo mejor quieren que se calle. ¡No por Dios!
Hable, hable todo lo que tenga para hablar porque posiblemente hablándolo todo,
queden libres de temores los que deben meterle en vereda y corregir esta
situación bananera. ¡Y yo que pensaba que estas cosas solo pasaban en las
democráticas Guinea, Cuba, Venezuela...!
No me apetece seguir con este tema, me indigna tanta
bazofia.
Ayer tuve la oportunidad de ver la entrevista al
profesor Neira en Antena 3. Me quedé maravillado e impresionado
por lo que escuché. Hace un momento le comentaba a Moura, mi siempre
encantadora y sorprendente amiga Meiga, la sensación que tuve de tener
ante mí a un caballero de los que pensaba que ya no existían. Por momentos me
iba de las preguntas de la entrevistadora a la composición de la limeña Chabuca
Granda que lleva por nombre “Fina estampa”, en su verso
más popular
Fina estampa caballero,
caballero de fina estampa
un lucero, que sonriera bajo
un sombrero
nos sonriera
más hermoso ni más luciera,
caballero
y en su andar andar reluce
la acera al andar andar
Para el agresor lo justo, el castigo merecido, su
degradación al estatus de cucaracha y un recordatorio que a buen seguro le
corroerá sus entrañas de repugnante insecto durante el resto de la vida, si el
golpe hubiese sido de frente el agresor habría salido mal parado. ¿Por qué?
Sencillamente porque Jesús Neira es cien mil veces más hombre que él y
es una persona y el agresor una cucaracha.
Reconfortantes reflexiones las de este buen
hombreque nos devuelven la confianza en nosotros
mismos y nos recuerdan hasta qué punto llega a ser importante un bocadillo
de chorizo en esta vida.