Fraga Iribarne, Don Manuel, presente ayer, achacoso hoy. Tirantes y energía que envuelven ademanes de nervio macho sobre cintura infinita y ágil a juego del Poder. Biografía urgente bendecida bajo juramentos de broma frente a crucifijos atónitos de adorno y nada. Vocación de paternidad de una Patria que nunca necesitó padres, sino hijos.Don Manuel se ganó la admiración del nuevo “establishment” tras reconocerle el enorme mérito de haber domesticado a ese fantasma llamado “extrema derecha española”, meiga de azul-mahon-neto-y-proletario que nadie ha visto pero haberlas hailas. Grupo siniestro y responsable de un terrorismo inexistente que hacía temblar a los nuevos niños pijos de la democracia que se quedaron sin abortar. La leyenda de la terrible extrema-derecha-española, ya se la sabe el lector: media España con gabardina, pelo engominado y guantes negros que se inspira cantando Te Deums con rosarios e himnos con luceros en Plaza de Oriente para volver a casa apaleando rojos en portales para sacrificio de Cristo Rey y el Caudillo.Eran tantos que yo no me he topado con ninguno, pero Don Manuel entre juramento y retórica veloz acabó con ellos ofreciendo sus cabezas invisibles y heréticas a la soberbia de nuevos jefes de Estado y vividores varios que jaleaban sus acciones.Tras fracaso en fracaso consigue en Galicia la victoria final. Triunfo otoñal que le vale para realizar en los Pazos las políticas que unos amigos tan astutos hacían en Masías y otros en Caseríos: apología de incesto localista y destrucción de la lengua única. Iribarne se enrola así en la mediocre generación de dioses con retórica que aspiraron a ser Yahvé para confundir la lengua que hacía hermanos a hombres que nunca quisieron construir Babel. Don Manuel se va haciendo mito entre consejos engolados ininteligibles y desmayos que muestran zapatos de exceso. Y a todos va llegando el crepúsculo, Don Manuel. Incluso a los Padres de la patria sin hijos, a los Padrinos de los nuevos valores de la política.Los resultados los padecemos todos: La nueva Patria parida a la imagen y semejanza de sus padres es una niña vieja que no se gusta, se odia a si misma, se sabe fea, no se entiende y se quiere amputar por asco. Un suicidio por hastío. Los abanderados políticos, hijos brillantes y aplicados de la causa nos sorprenden cada día. Un tal González Pons condena la Historia porque se ve “forzado” ay! y Mariano, el gran Mariano “english & future”, se aburre en los desfiles porque esto de la Patria es un coñazo que quema y aburre. Respeto al anciano. A todos. Soy de los de edad-dignidad-gobierno, pero critico al político y al responsable. La muerte, Don Manuel no abre la puerta a la historia, sino a la conciencia. La Historia es un subproducto manipulable que se queda en la mente de los vivos, un recuerdo con vocación de teoría que queda en nada. Ya nadie pasa a la Historia, el personal pasa de la misma.
FELIZ SALIDA Y ENTRADA DE AÑO A LOS BLOGUEROS DE BUENA VOLUNTAD.
CON GRATITUD A AQUELLOS QUE, SIEMPRE ACOMPAÑADOS POR EL SUFRIMIENTO Y EL DOLOR, SON CAPACES DE HACER SENTIDO DE ELLO PARA MOSTRÁRNOSLO CON ALEGRÍA.
CON ADMIRACIÓN A LOS QUE, A PESAR DE TODA LA MEDIOCRIDAD QUE INTENSAMENTE NOS RODEA, SON CAPACES DE MANTENER LA MIRADA ERGUIDA, LOS OJOS LIMPIOS Y LA SONRISA QUE APRENDIERON DE SUS PADRES.
Las líneas editoriales de los medios de comunicación se van perfilando-afilando en este nuevo horizonte patrio. Sin ir más lejos me gustaría concentrarme en nuestros anfitriones liberales de LD. Un periódico digital y necesario que nació desde ese impulso de la comunicación española para crear o reinterpretar eso que se da por llamar ‘Derecha ’ y que es tan confuso concepto – más que nada porque es algo contrapuesto a la mítica y casi inatacable Izquierda.
El primero que dio la batalla hace años fue el gran Antonio Herrero en la radio, tipo hiperactivo y con agallas que despertaba al personal con gritito tipo Good-morning-Vietnam. Era un esfuerzo noble y poderoso para concienciar al populacho de que la derecha era algo civilizado, no un grupito de pijos fachas trogloditas-reaccionarios como gritara Alfonso Guerra en los mítines. Triunfó Don Antonio con gloria siendo parte importante en el derrumbe sociata. Desde entonces el concepto se ha ido depurando hacia nuevas vías, especialmente en el ámbito digital, sea periódico (LD) o televisión (Intereconomía).
El proyecto de los amigos de LD era imitar la derecha Americana-Anglo desde el concepto pragmático del Liberalismo, creando una derecha económica que abriese la plataforma a otros valores como la unidad de España y asunción de su historia (alguna parte mas asumida que otra, claro). Empezaron agresivos, con una energía que Losantos esbozó en el programa la Linterna de la COPE como comentarista y que después elevó a arte en la Mañana. El método era casi militar, tipo mitinero-sin-voces-discordantes, - al contrario de Herrero que siempre metía al rojete de turno (como un tal Justo de Canarias) - cuya opinión servía para que todos se abalanzasen a la contra. Federico utilizó otra estrategia que resultó absolutamente efectiva: un grupo de tíos quitándose la palabra para decir lo mismo. Efectiva porque era básicamente lo que opinábamos los fieles y así se hizo grupo de camaradas, pero no un ‘imperio’ en mi opinión porque es difícil seducir con estas armas a gente con mentalidad discordante.
Han pasado muchas cosas desde la Cope a LD y ahora nos encontramos con un paso mas en la depuración de la ideología liberal, que es el tema religioso-franquista. El liberalismo como decimos ha entrado con un éxito en mi opinión excesivo y de repente te encuentras a todo hijo de vecino diciendo que es ‘muy liberal’ como si fuera una tía progre de los 70 con minifalda y pelo lacio, - que es a lo que a mi me suena liberal. Naturalmente es liberalismo económico y conservadurismo social, pero aun así a mi me parece excesivo. Yo soy economista y creo en el mercado y en la eliminación de barreras, pero también en el sentido común de no idolatrar ningún ‘ismo’ bajo ninguna circunstancia. Sin entrar en economía me llama la atención tristemente este golpe de timón que empezó a dar Don César en sus últimos artículos tras un prólogo-encontronazo con Pío Moa a partir del liberalismo y el franquismo con la idea de descalificar a Franco y eliminar la coartada reaccionaria de Moa en LD. En mi opinión Moa venció ese debate (tanto en formas como en ideas) y Vidal inició un segundo asalto en otra serie de artículos pero esta vez sin permitir confrontación.
La tesis es clara, el retraso estructural de España lo tiene la Iglesia Católica. César es coherente desde su fe al fundamentar la modernidad desde la Europa Reformada y su religión el Protestantismo y su economía, el Capitalismo. Este ataque, tremendamente arriesgado y en mi opinión injusto por sesgado ha tenido una gran respuesta por el Señor Moa. Pero claro, Moa desde el blog y Vidal desde Opinión.
En los comentarios Moa estaba combativo, educado y, en mi opinión, mas brillante que Don César, y así yo pensaba que LD iba a proponer en formato especial un debate de ideas. Lamentablemente vemos que Moa está desaparecido, que Don César sigue a piñón fijo y que se resuelve el método en función de la doctrina.
Esto es francamente decepcionante y toca un punto delicado, sobre todo para la derecha con un perfil digamos Tradicionalista católica y de respeto tanto a la historia (con el General Franco sin matices) y a la propiedad privada pero sin ser fervientemente liberal.
En todo caso lo penoso es que se ha perdido la oportunidad de realizar una discusión sobre estas dos corrientes y me entristece que la opinión de Moa no se haya puesto a la altura de Don César.
Si se confirma que Don Pío ya no escribe aquí, esto ya es gravísimo.
Tengo escrito que Mariano Rajoy hubiera sido el mejor presidente de gobierno si en aquellas malditas elecciones no hubiera habido un 11-M. Fecha infausta que sirvió para descalificar a todo un pueblo que, entre los medios de comunicación y la izquierda, tiró su destino por la borda tras desvalijar el voto a doscientos muertos.
Rajoy ocupó el banquillo de la oposición y tras unos comienzos energéticos por la indignación del honor pisado del anterior gobierno, ocupó alegremente la calle y abrazó sin complejos a las víctimas del terrorismo. El tiempo pasaba lentamente con Calígula en Moncloa pidiendo la luna mientras la estrella de Don Mariano se iba apagando con rapidez. Desde aquí se le criticó mucho al no parecerme un líder apropiado para un escenario que, ciertamente, nadie había sospechado. Rajoy estaba hecho para un parlamento civilizado en un país con modales, pero esto es España y había que trabajar de otra forma. Nos hacía falta entonces un killer, un tipo duro tipo con dos cojones como Rosa Díez (mas tío que muchos hombres) que pusiera el grito en el cielo y el puño en la mesa, que llamase asesino al asesino y ladrón al mangante. Pero Mariano no es así, nunca lo será, Mariano queda genial en el british parliamnent con dialéctica inteligente y no en la gresca sucia de la política española.
Perdió las elecciones de manera inevitable y triste como un opositor que suspende otra vez (lo contrario del Registrador más joven de España) y vio claro, más claro, que lo suyo era la guerra de desgaste: tranquilizarse, abandonar la calle para desde el despacho observar como el país quiebra, dejar a los sociatas terminar en la inevitable corrupción y en el entretiempo no abrir la boca ni para bostezar. Funcionó porque España no es país que premie el mérito, el talento ni la excelencia, sino el aguante haciendo suyo el lema que tantas veces repetía Cela: “en España el que resiste gana”.
Así fue, y aunque el famoso triunfo electoral del PP no es tanto como parece – el PSOE pierde 4 millones y el PP gana cien mil votantes – Mariano ha llegado a la cumbre.
Desde aquí estoy convencido (de verdad, lo juro) de que este hombre se va a crecer. Un tecnócrata es sin duda lo que se necesita a corto-medio plazo y no me cabe duda que lo va a hacer perfecto porque tiene a los mejores profesionales de España a su lado. Ahora bien, el éxito, su éxito y el de España va a venir desde el momento que se empiece a hacer política y el PP sea capaz de hacer una renovación – nunca revolución – de nuestro país: desde la ley electoral a la política social pasando por una defensa práctica de los principios católicos (aborto, tema urgente), regulación del tema territorial, renovación judicial, eliminación del terrorismo desde la victoria… y gestión de la distancia con una Casa Real que ya no representa a la derecha social. Ahí estará el toro de este hombre, que se juega solo pasar a la historia como el mejor presidente de la democracia o como un magnífico gestor. No me cabe en la cabeza la opción de fracaso.
Tengo muy buenas vibraciones y estoy contento, tanto que es posible que vuelva a España pronto a ayudar en el proyecto. Sobre todo ahora que esto se llena de españoles queriendo aprender inglés. Yo que vine para mejorar el inglés y que he terminado aprendiendo latín – el latín del mundo - me veo de vuelta, cosa inimaginable en estos últimos años con ZP.
Anyway, lo dicho, enhorabuena, presidente, y le ruego recuerde que en este juego nos jugamos todos mucho y aunque ahora lo urgente es lo urgente, la gloria irá siempre más allá de lo económico.
36 AÑOS DE ASALTO A FRANCO: DEL CABALLO A LAS CENIZAS
El gobierno saliente en una rúbrica última de su ideología de reinterpretación del pasado nos sale con su camarilla de Sabios-Expertos-Iluminados para concluir que las cenizas del anterior Jefe del Estado deben de abandonar el Valle de los Caídos. Quizá es para trasladarlos al Escorial, con el conjunto de reyes de España, pensé yo así de repente. Desde luego sería un honor que un hombre de clase media (normal, de los nuestros) que ha sido mucho más efectivo de la mayoría de los que ahí reposan compartiera descanso eterno con las grandes familias del Olimpo genealógico hispano de la sangre azul. Demasiado honor para el Olimpo, me temo.
Dejando la sugerencia de lado, este es el ‘finale’ apropiado para un gobierno ideológico cuya mente, desde el principio hasta el final, estaba obsesionada con arrancar símbolos de nuestra Historia del “espacio público”. Comenzaron los ministros de la Defensa de-cuyo-nombre-no-quiero-acordarme cuando el primero de ellos visitó la Academia Militar más importante del país. ¿Se acuerdan? Aquel día observó el símbolo con desprecio y decidió que había que quitarlo de inmediato al estar vinculado “con acontecimientos de muy ingrato recuerdo”. Aconsejó que mientras tanto hubiera que “obviarlo en la medida de lo posible”. Una vez eliminado el símbolo se abre un “concurso de ideas” para cubrir el lugar maldito. Los militares asintieron en silencio, claro.
El resentimiento es mala cosa, pero uno incluso puede entender que sea difícil superar determinados traumas para trascender a otros niveles sentimentales mas sanos. La inmadurez es otra mala cosa, sobre todo cuando la edad y los conocimientos adquiridos en la vida hubieran exigido otros niveles más altos de sabiduría. Pero peor de todo es la irresponsabilidad, la mentira y el crimen de los que juegan a reescribir la Historia en su propio beneficio. Jugar con fuego es peligroso y los símbolos encierran muchas historias, sentimientos, visiones particulares del mundo y llagas que siguen ardiendo.
Ya sabemos de todas formas que a estas alturas el tema ya no importa mucho, no nos engañemos. Tal como se ha configurado el Sistema y la propaganda generada en estos años la Historia ha sido tan vejada que prácticamente nadie se atreve a dar una voz discordante sobre la versión histórica oficial de lo que ha pasado aquí del 36 al 75, los famosos y ya míticos 40 años. Llama la atención que los dirigentes hacedores de esta visión hayan salido de aquella época y que en muchos casos parece que de familias pertenecientes a las jerarquías del famoso Régimen. En todo caso La Ley de la Memoria ya reguló por ley quienes son los buenos y quienes los malos para que no haya dudas.
Así la visión del Sistema es clara: el 18 de Julio del 36 se dio un golpe de carácter militar fascista y durante 40 años el país se rigió a golpe de fascismo autoritario y represión continua. Pero finalmente el Pueblo (esa mítica palabra que engloba al etéreo grupo de elegidos que nunca se equivoca, que siempre es inocente y que está oprimido bajo el permanente yugo del fascismo en diferentes versiones) fue capaz de salir (solo, naturalmente) para continuar el ciclo de la libertad que se inició con la República, “el sueño eterno”. Todo esto como digo ya está por Ley, generado por la clase política, recreado por los historiadores afines y más que asumido por la gente, perdón por el Pueblo. Ya sabemos que si hay historiadores fuera de esa visión se llaman Revisionistas y si algún ciudadano no está de acuerdo es un facha (como yo, para que vamos a ir mas lejos), ese ciudadano no es Pueblo, es gentuza.
La guerra se hizo y se ganó. ¿Pero quien la gano? ¿Quien la hizo? ¿Fue un César Visionario que se aburría en los cuarteles y ansiaba acción por tener un carácter golpista y su ansia infinita de poder no se contentaba con ver a un pueblo vivir en Paz? ¿O quizá fue una población loca y fanática secuestrada por sentimientos religiosos e imperialistas que siempre son tan nocivos? ¿O fueron sin duda criminales fascistas ebrios de poder que se levantaron en armas contra el Gobierno legítimo de una República idílica que proclamaba la Egalité-Fraternité-liberté?
La población, el “Pueblo” junto con su casta política señala hacia el horizonte de la Historia y dice que la ganaron “ellos” y gobernaron “ellos”.
Las consecuencias son claras y hay que borrar TODO lo que suene a Franquismo: estatuas del General, cruces de los caídos, cruces de los no caídos, cruces en general (porque esto era, es y será el objetivo siempre, las Cruces).
Tras lamentables derribos de caballos del Caudillo (aquella orgía con Carrillo y compañía en Madrid), eliminación de bustos de generales (Millán y la Coruña)… se han quedado con las ganas de las iglesias, como antaño. ¿No son monumentos erigidos hacia conceptos autoritarios no demo(nio)cráticos?
Se quiere hacer ver que el Caudillo representaba en exclusiva conceptos que se han hecho sido eternos en nuestra tierra. No. Detrás y delante de Franco, con Franco hubo unas generaciones que no hicieron otra cosa que defender una forma de ver a su tierra y de verse a sí mismos. Y con esos parámetros, que no se crearon ni mucho menos antes de ayer, se ha construido una historia de la que hay que estar muy orgullosos. Muy orgullosos. Y si muchos de nosotros estamos hoy aquí es porque esos parámetros se han sostenido a pulso y con mucho esfuerzo, con mucho sacrificio durante siglos. Franco hemos sido muchos.
Cuando estos han tirado a Franco del caballo y de la Historia bajo la indiferencia de la gente y de los medios, no se han querido llevar simplemente un trozo de metal del “espacio público”. Han querido arrasar una forma de ver la vida, una esencia bajo la excusa de “unir a los españoles”. Han encerrado todo lo que odian en Franco y con Franco se nos quieren llevar a todos por delante. A todo el no-pueblo claro, los que no pasamos por el aro.
Ahora la guinda son las cenizas, el punto ‘finale’ de la sinfonía macabra de un grupo que entró en la historia tras el saqueo de 200 cadáveres en Atocha y que tras dejar el país en ruinas, con tumbas abiertas y con la Historia sometida a la ley de la Memoria sigue queriendo dar lecciones y continuar maleando mentes.
Que tengan cuidado con moverlas un pelo porque las cenizas pueden terminar terminan resucitando como el ave Fénix.
Vemos esta mañana en los diarios que el famoso invento Tamagotchi cumple 15 años, quien lo diría. ¿Se acuerdan? Dicho aparato representaba una mascota virtual a la que se exigía cuidar a golpe de tecla para satisfacer sus necesidades y requerimientos.
La idea fue todo un éxito en aquellos tiempos efervescentes de finales del siglo XX. Las emergentes familias progres españolas se apresuraron a comprar el nuevo invento a su hijo hiperactivo-y-único con la noble intención de que el sujeto aprendiese a asumir responsabilidades. Se inauguró así un original humanismo electrónico de última moda a la medida de una generación de guajes sin mascota ni abuelos (éstos últimos estaban de camino hacia ese exilio moderno llamado “asilo”).
Los excitados padres posmos cacarabeaban ante sus coleguis las innegables virtudes del Tamagotchi mientras abandonaban al hiperactivo en la labor de hacerse a sí mismo entre su nuevo-juguete-educativo, las LOGSES de turno y la sacrosanta televisión.
El tiempo pasó, veloz y drástico con su rúbrica amarga dejando un cementerio de Tamagotchis en el cajón agonizando con bips-en-si-menor que expresaban malamente hambrunas cibernéticas, diarreas electrónicas y otros males. Fue la época del aluvión de padres progres rompiendo su unidad microeconómica (eso de “familia” había pasado a la historia como concepto fascista) deshaciendo gananciales para seguir buscando una autorealización pendiente e imposible. Como consecuencia se creó una banda de chavales huérfanos y malcriados que, cual tribu errante, daba tumbos forjándose entre distintos vicios buscando su identidad. Los sociólogos listillos empezaron a buscar apodos para bautizar estas generaciones absurdas, ayer llamada “X” y ahora confirmada como “Ni-Ni” (ya saben los que Ni estudian, Ni trabajan, Ni se les espera que pongan algún sentido a su biografía hecha de inercias y vacíos).
Este humanismo virtualmente deshumanizado que explica el fenómeno tamagotchi, nos ha dado una culminación última en las llamadas “redes sociales”. Unas redes tejidas bajo el hechizo de las palabras “amigos” y “comunicación” donde se cobija un mundo invisible de gente más allá del monitor creando la ilusión de una aldea global de amistades que maquillan la verdadera situación del fracaso de las relaciones personales face-to-face.
Esta arquitectura de un mundo de ilusiones, en el peor sentido de la palabra, tiene una consecuencia fundamental y drástica que supone y refleja la imposibilidad real de llevar a cabo proyectos de relaciones personales íntimas y con vocación de eternidad para formar parejas y familias. Esa es la gran tragedia y pérdida de esta época de progreso autista.
Y así nos encontramos en esta decadencia de colores que, bajo el patético disfraz virtual de la tecnología y el progreso-progresista no sirven para disimular el drama de biografías aisladas en sus manías que pretenden burlar al hastío y consolar su soledad con cuatromilsetecientosdoce amigos en órbita y catorce gatos en casa.