Dice Bibiana Aído que los pro-vida somos antielección. La verdad es que hemos tomado una buena elección: la vida, cuyo contrario es la muerte, que a ella le parece buena alternativa. No lo veo claro.
Pero en su maligna ingenuidad, ha caído donde nunca caen los políticos de izquierdas: en llevar la discusión a donde la tienen perdida.En el comienzo del ser humano.
¿Recuerdan ustedes a Zapatero ante una pregunta similar? Verónica torera y hablar de que ninguna mujer debe ir a la cárcel por abortar. Eso se llama rigor.
Bibiana no es que sea muy rigurosa, pero aún no es tan cínica.
¿Es pedir mucho a los dirigentes de RTVE que actúan de manera inteligente y ecuánime al plantear temas éticos que dividen profundamente a la sociedad?.
Me dirán ustedes que es lo menos que se les puede pedir.
Y en especial a los que dirigen ese espacio referente de la 1 que es Informe Semanal.
Si ustedes quieren hablar de la eutanasia con motivo de la muerte de Eluana Englaro, me parece bien.
Pero no den todas las opiniones a favor de la eutanasia.Y no presenten como únicos representantes de la opinión provida a unos vociferantes italianos que intentan detener la ambulancia.
No hagan una argumentación sólo basada en el sentimentalismo, en la foto de cómo estaba Eluana, en lo mal que lo pasan las familias, en que para vivir así mejor morir...
No confundan la defensa de la vida hasta su fin natural con el encarnizamiento terapéutico.
Lleven a médicos y moralistas competentes.Hagan hablar a gente que ha salido del coma, a personas que atienden a estos enfermos con paz y esperanza. Los hay, todos los conocemos.
Mi amiga Isabel estuvo en coma 12 años. En su casa había paz.Oía.Apretaba la mano.Hablen con su familia, con sus amigas, con el sacerdote que la bendecía todas las semanas.
Me temo que estos socialistas se creen que ellos son España. Y no miran más allá de su círculo, descreído y vociferante.
Se está gestando una revolución social, sin ayuda de los políticos, que a mí me llena de esperanza.
Exijo a Informe Semanal que obre de modo inteligente y ecuánime.
El sábado hubo en la Noria de Tele 5 un gatuperio a propósito de la película Camino. Se trataba-cómo no- de machacar al Opus Dei.Luego colgaron en la web de tele5 una encuesta en la que preguntaban si considera usted que el OPus en un peligro.Me he permitido seguir la votación desde anoche, cuando la entradilla afirmaba que "El 55% de nuestros usuarios está en contra de la organización". A las 11 de la noche de ayer habían votado 10.603 personas, de las que el 49,7 estaban de acuerdo con Fesser y cía, y el 50,3 no veía peligro alguno.
A las 8,15 de esta mañana seguía la entradilla del 55%, pero habían votado ya 10.948 personas y el No ganaba al 51,1%.
Hoy a las 10 de la noche (pueden ustedes verlo), han votado 14.253 personas, de las que el 39,2% consideran al OPus peligroso, y el 60,8% no lo ven así.
La entradilla sigue diciendo que el 55% de nuestros usuarios está en contra de la organización.
Les he puesto un mail pidiéndoles que actualicen datos de acuerdo con la encuesta.No creo que lo hagan.Lo que yo saco en limpio es que 8.665 personas han votado con simpatía al Opus Dei, y 5.587 con antipatía.
Si quieres conocer la historia de "Camino" y al verdadero Javier Fesser, te recomiendo que veas el blog:http://alexiafessercamino.wordpress.com/Hago este blog por 11 razones:1. Porque Javier Fesser, en su película “Camino”, manipula la familia de Alexia y a sus cuatro hermanos, para su propio provecho2. Porque Javier Fesser ni antes, ni durante, ni después del rodaje su película “Camino”, ha informado para nada a los 4 hermanos de Alexia de que ha hecho una película basada en su hermana y sus padres, como se puede ver en el comunicado de la web oficial de Alexia.3. Porque Javier Fesser, en su película “Camino”, maltrata a tres mujeres a las que amo mucho: Moncha -madre de Alexia-, la hermana de Alexia y la propia Alexia González Barros4. Porque Javier Fesser, en su película “Camino”, falsifica la historia de una niña: mi amiga Alexia González Barros5. Porque Javier Fesser, en su película “Camino”, usa la el sufrimiento de una familia para apoyar su propuesta ideológica6. Porque Javier Fesser, en su película “Camino”, deforma a una humilde famila que ya ha sufrido bastante con la muerte de cáncer de una hija, para ganar fama y premios en el Festival de Cine de San Sebastián7. Porque Javier Fesser dice que no le gusta la gente que impone sus ideas, cuando él ridiculiza con intolerancia en esta película a los que no piensan como él8. Porque Javier Fesser, con su película “Camino”, quiere ganar premios en el Festival de Cine de San Sebastián a costa de la vida y la fama de personas (algunas fallecidas y otras aún vivas)9. Porque Javier Fesser, en su película “Camino”, se aprovecha de una niña enferma de æancer, para transmitir sus traumas no superados sobre el dolor, la enfermedad, la muerte y la familia10. Porque Javier Fesser aparenta en las entrevistas, para hacer creer que ha hecho una película con cariño a Alexia Gonzalez Barros y que está interesado por la difunta jóven11. Porque Javier Fesser trata de engañarnos
Señalaban los periódicos al presentar la película "Días sin Luz" de Antena 3 que los productores se habían dirigido a los padres de la pequeña Mari Luz Cortés para que el guión y la realización no insistieran en lo morboso, y no añadieran dolor al terrible dolor de unos padres y parientes .Y entonces vino a mi memoria el dolor igualmente tremendo de los hermanos y parientes de Alexia González Barros,muerta de cáncer a los 14 años, a los que Javier Fesser no consultó para realizar su película "Camino".Algunos se consideran muy respetuosos con los derechos humanos, excepto si los humanos cuyos derechos hay que observar son católicos. Entonces, todo está permitido.
O agnósticos, porque ponen oportunamente un "probably".Con afecto y deseos de darles argumentos les dedico estas palabras de un creyente :
Quien aparta a Dios de su vida para liberarse del miedo, cae en la tiranía del miedo sin esperanza.
"Despreocúpate y disfruta".Probablemente se despreocuparán los que ya estaban despreocupados sin necesidad de que les dijerais nada.Los demás seguirán siendo personas.
SANGRE DE MAYOde José Luis GarciLa celebración del bicentenario del 2 de Mayo de 1808 ha tenido su epicentro- como no podía ser de otra manera- en Madrid .La Presidenta de la Comunidad Autónoma ha tenido un personal empeño en promover esta conmemoración, que ha contado con algunos libros interesantes como el de Pérez Reverte, algunas exposiciones que todavía itineran por otras Comunidades Autónomas, series de Televisión, obras de teatro y, finalmente, una película encargada a José Luis Garci titulada “Sangre de Mayo”.La izquierda cultural se ha apresurado a ningunearla por venir de donde viene; y la película está teniendo un discreto pasar por los cines. Parece que hay material suficiente rodado para una serie de Televisión de unos cuantos capítulos; y no me extraña, porque aunque la película dura bastante, se advierten algunas lagunas que impiden comprender a fondo los elementos clave de la historia.Comencemos diciendo que la película está muy bien , y es muy entretenida; sin embargo, el título no es adecuado, ya que en ella hay muy poca sangre. El director, quizá con poco tiempo preparatorio, ha optado por lo que hubiésemos hecho todos: acudir a Galdós. Y allá tenemos a Gabriel Araceli y a su novia Inés , bien interpretados por Quim Gutierrez y Paula Echevarría. Las novelas que Garci toma como base son dos de la primera serie: “La corte de Carlos IV” y “El 19 de Marzo y el 2 de Mayo”.De este guión se sigue que tan sólo la última parte de la película se centra en los famosos acontecimientos del 2 de Mayo, aquél terrible levantamiento del pueblo contra los soldados franceses, rodado con contención, aunque omitiendo –parece que por falta de presupuesto- los acontecimientos del Cuartel de Monteleón. Una verdadera lástima.Así pues, que nadie busque una película épica. Porque si el guión lo hace Galdós, la factura es de Garci, y a Garci lo que le gusta es el intimismo, el diálogo, el apunte realista, la belleza formal. Todos los tipos humanos que Galdós creó con su pluma, son filmados por Garci con elegancia y verdad. Nada de tugurios, harapos ni miserias; todo es sencillo, patriarcal, castizo y alegre. En toda esta forma de imaginar el Madrid de 1808, ha contado Garci con el mejor director artístico: Gil Parrondo, que una vez más consigue una bellísima escenografía de calles, palacios, teatros y caminos. En especial se demora en los palacios – supuestamente de El Escorial y Aranjuez-, y en varias casas ricas. Nos mete en corrales de comedias y teatros cortesanos, tiendas y fondas, casas y talleres El arco de Cuchilleros y la Puerta del Sol aparecen bien recreados.Todo el mundo sabe que, igual que Almodóvar cuenta con sus actores fetiche, también Garci gusta de reunir a su alrededor a lo mejorcito de la profesión, aunque sea para papelitos cortos, que no pequeños, que suelen resolver de forma extraordinaria. Así sucede en este caso, con actores como Manuel Galiana (transformado de clérigo secular en fraile “goyesco”, y no digo más, ya que estropearía el final de la película).Extraordinarios están Miguel Rellán y Tina Sainz como los usureros y avarientos parientes de Inés, y la guapa Natalia Millán como la Marquesa a la que Garci convierte en corruptora de menores, ya que Galdós nos advierte de que Gabriel tiene tan sólo 16 años.Aparece también un magnífico Príncipe de la Paz (Manuel Tejada) y, especialmente, un conmovedor Paco Algora como el tronado dramaturgo Comella. Finalmente quiero citar a Carlos Larrañaga caracterizado como Isidro Máíquez, el señor de los escenarios de la época, el actor cinico y egocéntrico que Larrañaga borda.Al no ser una película especialmente épica, el director trata de explicar la confusa situación política a través de dos tipos de personajes: los populares, simples e ignorantes, que se guían tan sólo de su sentido común, y los cortesanos, implicados en oscuras confabulaciones a favor o en contra del Rey, del Príncipe de Asturias o de Godoy. La conclusión es que los grandes juegan a su capricho con los humildes, y cuando llega la hora difícil los abandonan a su suerte.Las escenas finales presentan alguna inexactitud histórica, pues se presenta el levantamiento popular como respuesta a un previo ataque de los franceses. Se justifica así la desesperada reacción de un pueblo abandonado por sus gobernantes y por su ejército.¿Dónde está la aristocracia?¿Dónde la burguesía? Quizá pensando que la tutela francesa sería un bien para la nación española. Tan sólo unos pocos militares, cuya gesta se nos hurta casi por completo, corrieron la suerte del pueblo.Sin embargo, por suerte, allí estuvo Goya para pintarlo. Años más tarde, Galdós lo contó; hoy, José Luis Garci lo filma con buen hacer y belleza artística. Quizá se podía haber hecho más. Y también a veces se hace menos.
Los Episodios Nacionales fueron una obra verdaderamentepopular : miles de casas españolas contaban en su biblioteca con ejemplares de esta obra galdosiana. Probablemente pocos leían todos los volúmenes, pero muchos leían algunos. Con frecuencia se leían en familia, se consideraban una historia nuestra, algo familiar, un Quijote moderno que se heredaba de padres a hijos.
En la recepción y transmisión de los libros, los especialistas- editores, filólogos, profesores-, juegan un importante papel, generalmente positivo, pero no siempre. En el caso de los Episodios algunos críticos y profesores han introducido un elemento de rechazo a la historia que se nos cuenta; ya no es la historia de nuestros abuelos, sino la de unos españoles que nada tienen que ver con nosotros, miembros de una sociedad lejana en mentalidad y espíritu, gente crédula y reaccionaria, cuyos pensamientos, creencias y amores ya no pueden ser los nuestros.
Estos críticos actúan de una forma extraña. Puesto que no piensan como nosotros –parecen decir-no pueden ser nuestros antepasados; esta no es nuestra historia, nisu tierra nuestra tierra. Me recuerdan al profesor Rodríguez Puértolas cuya “Historia de la literatura fascista “ acaba de reeditar Akal. Todo lo que no es socialismo es fascismo, viene a decir Y manda a la inquisitorial hoguera la mitad de la literatura española. Bastante sectario, creo.
Pero muchos leemos los “Episodios” con otro espíritu. Nos sentimos afectados por lo que se nos cuenta; intentamos comprender a estos abuelos nuestros, si bien es verdad que nos reímos de sus ingenuidades y disparates, rechazamos lo inaceptablepero encontramos con frecuencia oro entre la ganga. Y veneramos la memoria de Galdós que fue capaz de escribir la historia entera del XIX españolde forma tan veraz y amena.
Todos podemos y aun debemos ser críticos, es decir, ejercitar el criterio para seleccionar lo que heredamos y la base de la que partimos. Pero no me parece razonable negarse a adir la herencia de la historia de España, aduciendo que en ella no hay sino deudas, cargas negativas y errores. Algunos prefieren hacer como que no son hijos de nadie, y ningunean a los que sí nos consideramos afectados por nuestra historia. Todavía podemos recordar algunos el espectáculo lamentable que dieron determinados intelectuales y políticos en 1992, ante el V centenario del descubrimiento de América, al querer reescribir la historia según sus fantasmas.
Estos críticos suelen aceptar sin embargo a Don Benito como uno de los suyos,un hombre progresista ;pues bien ,que aprendan de él, porque Galdós sí se sintió afectado por la historia reciente de España, hasta el punto de dedicar un esfuerzo extraordinario a su recreación artística, con una fuerte base investigadora.
Entre los españoles que sí han valorado a Don Benito se encuentran Arturo Pérez Reverte y José Luis Garci. A ellos debemos unas novelas y un cine que deben mucho a Galdós, añadiendosin duda elementos propios. Me parece un buen camino a seguir, por más que algunos con mucho poder los ignoren. Ya veremos quién se lleva finalmente el gato al agua en los gustos del público. Al menos en estos herederos de Don Benito hay sangre en las venas, y ven a España con los dos ojos, no sólo con el izquierdo.
Galdós, con su mirada de perro viejo, supo captar muy bien las quiebras profundas de la sociedadespañola. Durante la guerra de la Independencia, la presencia de un enemigo externo provoca la apariencia de unidad. Pero Galdós intuye que es una unidad ficticia y pasajera, y lanza su mirada hacia el futuro con preocupación:
“Esta lucha, señora mía, o yo me engaño mucho o ahora es un juego de chicos comparada con lo que ha de venir. Cuando se acabe la guerra , aparecerá tan formidable y espantosa, que no me parece podrá apaciguarla ni aun el suave transcurso de todos los años de este siglo en cuyo principio vivimos. Yo, que observo lo que pasa, veo que esa controversia está en las entrañas de la sociedad española, y que no se aplacará fácilmente, porque los males hondos quieren hondísimos remedios, y no sé yo si tendremos quien sepa aplicar éstos con el tacto y prudencia que exige un enfermo atacado de complicadas dolencias. Los españoles son hasta ahora valientes y honrados; pero muy fogosos en sus pasiones, y si se desatan en rencorosos sentimientos unos contra otros, no sé cómo se van a entender”.
Verdaderamente es un diagnóstico realista, una vez vista la historia del siglo XX y aún del XXI…Algunos creímos que la transición a la democracia había sido ese médico que curaría los hondos males del enfermo; pero hay unos pocos- siempre mirando con el mismo ojo- que pretenden resucitar los demonios familiares. Veremos.
Según cuenta en ABC García de Cortázar, el hispanista Kamen participaba en un Curso de verano de la Complutense en El Escorial. Habló de Felipe II, y durante el diálogo se quedó alucinado al oír hablar a los alumnos de este Rey con todos los rasgos de la leyenda negra antiespañola. Finalmente Kamen dijo: “Es inaudito. Los únicos ya en todo el mundo que se creen a pies juntillas la Leyenda Negra son ustedes, los universitarios españoles. Me abochornan”.
El pasado día 7 de Diciembre se abrió la temporada de la Scala de Miláncon la ópera de Verdi “Don Carlo”. Es bien sabido que el libreto se basó en un drama de Schiller de carácter romántico, en el que se recoge la leyenda negra antifilipina. Don Carlo , el hijo de Felipe y María de Portugal, su primera esposa, es presentado como un joven apuesto y valiente, amante de la libertad que su padre odia, enamorado de Isabel de Valois a la que conoce de incógnito en Francia y que le es arrebatada igualmente por su propio padre. Felipe, postrado ante el cruel gran Inquisidor, es un campeón del fanatismo y la tiranía, asesino del mejor amigo de su hijo e incluso del propio don Carlo.
Sólo la música maravillosa de Verdi salva tal cúmulo de disparates. Es cierto que se pensó en algún momento en casar a Don Carlos con Isabel, casi de la misma edad; pero el extraño comportamiento del heredero aconsejó no tomar ninguna decisión hasta ver una cierta mejoría en su desorden mental y de comportamiento. Hijo de padres doblemente consanguíneos, Don Carlos fue un niño problemático y un adolescente indominable. Huérfano de madre desde su nacimiento, fue muy difícil de educar, pues tendía a la crueldad y a los excesos. Separado también de su tía Juana de Austria al ir ella a casarse a Portugal, careció de cariño. Los alarmantes informes de sus educadores condujeron a su padre a una profunda convicción de que no podría nunca ser su heredero. Su muerte en extrañas circunstancias, tras haber sido recluido en sus habitaciones por su aparente traición a su padre, fue una verdadera tragedia para Felipe II.
Se han escrito varias obras monumentales sobre Felipe II, así que es difícil resumir su personalidad. Yo lo veo desde muy joven con el peso de la responsabilidad; con la convicción de que el catolicismo debía ser defendido ; con un tremendo sentido del deber y de la conciencia, con una profunda convicción de su propia dignidad a la que había que sacrificarlo todo; y a la vez, hijo respetuosísimo, hermano cariñosocon sus hermanas y también con don Juan de Austria, y padre encantador de sus hijas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, y más tarde del pequeño Felipe, que sería por fin su heredero.