Joven semianalfabeto español quiere cobrar lo mismo que joven ingeniero asiático.
La mayoría de la gente sigue siendo intoxicada por los medios de comunicación habituales sin siquiera darse cuenta.
Siguen viendo la crisis desde la televisión o los periódicos del régimen. La cosa no va con ellos.
De vez en cuando sienten un picotazo: la disminución del sueldo de los funcionarios, el paro salvaje de los trabajadores del metro…
Pero carecen de perspectiva. Siguen pensando que todo es pasajero, que es un bache en el camino, que es una crisis más…
La realidad es más o menos esta:
España no es un país competitivo. Eso quiere decir que nuestros costes son demasiado elevados como para mantener nuestro consumo sin endeudarnos.
El problema es que otros países y otras organizaciones han puesto un límite a nuestro endeudamiento. Lo cual no es malo, más bien lo contrario, cuanto antes dejemos de endeudarnos más fácil será salir de la crisis y menos pagaremos en intereses.
Las medidas que ha tomado el gobierno para limitar el déficit público son entre cortas y contraproducentes. Las bajadas de sueldos y pensiones son cortas, las subidas de impuestos contraproducentes.
Ante la perspectiva de un mantenimiento del déficit público por encima del 4%-5% las presiones de Alemania, Francia, USA y el FMI para mayores recortes irán en aumento. La diferencia entre el déficit que tenemos y el que sería aceptable es de 50.000 o 60.000 M€.
El gobierno espera que esos 50.000 M€ vengan de un aumento del PIB que genere más ingresos al Estado. Pero la única manera de que crezcamos es volver a ser competitivos y si no disminuimos los costes de nuestras empresas eso va a ser imposible.
Echemos ahora unas simples cuentas, de esas que tanto cabrean a mis detractores:
Con una inflación del 2%, un crecimiento del PIB del 2% anual se tardarían 10 años en conseguir un déficit que no afectase a la relación deuda pública – PIB, (50.000 M€). Aunque para entonces la deuda pública seria de más de 1.200.000 M€ (1,2 billones de euros) con más de 50.000 M€ de euros de intereses al año. Nuestro déficit se iría íntegro a pagar intereses.
Pero lo del crecimiento del 2% es extremadamente optimista y mientras tanto nuestros acreedores nos van a exigir que reduzcamos nuestro déficit.
A estas alturas la única manera de recortar gastos sin provocar un estallido social (que conste que si los recortes que ha realizado el gobierno los hubiera hecho el PP ya estaríamos hablando de sangre en las calles) es con la disminución de los subsidios de desempleo.
Cada desempleado cobra por término medio 1.000 € al mes. Si los 3 millones de parados que cobran alguna clase de subsidio por desempleo pasan de cobrar 1.000 € al mes a cobrar los 420 € del subsidio para los que agotan el resto de ayudas, eso nos daría un ahorro de 21.000 M€… aunque dado que de esos 21.000 M€ más de 7.000 M€ se los lleva el Estado en impuestos, la cosa quedaría en unos 14.000 M€.
¿De dónde salen los restantes 26.000 M€ que necesitamos para reducir nuestro déficit a corto plazo a niveles aceptables?
Y por si fuera poco nos queda el envejecimiento de la población, que traerá más gastos en pensiones y sanidad.Y más todavía: controlar el gasto público con el actual estado de las autonomías es casi un imposible. Y otro problema más: si el PP llega al poder dentro de 20 meses cualquier mínimo recorte será un casus belli con gravísimas consecuencias sobre la “paz social”.
Pero el problema es mucho más grave. El 30% de nuestros jóvenes son semianalfabetos y sus posibilidades de tener un trabajo con un sueldo y unos “derechos” que la gente considera razonables son cada vez más difíciles. En algunas comunidades autónomas el indice de fracaso escolar llega al 40%.
Precisamente, cuando la cualificación es más importante que nunca, estamos perdiendo esa cualidad (si es que alguna vez la tuvimos).
Un país puede aguantar un 20% de semianalfabetos, un 10%-15% de ellos estará en el paro y el restante 85%-90% con sueldos de 1.000 euros al mes en trabajos de baja cualificación.
Pero cuando nos situamos en los niveles que tiene España y especialmente en autonomías como la Andaluza o la Extremeña no es posible dar tanto empleo con sueldos de 1.000€ a semianalfabetos.
Y es que los sueldos, en un mercado globalizado, tienden a igualarse. Es normal. ¿Eso quiere decir que los sueldos de los trabajadores españoles vayan a bajar? Pues no. Lo que quiere decir es que los sueldos de los trabajadores chinos e indios van a subir… pero no tanto como para alcanzar a los sueldos de los semianalfabetos españoles.
En toda economía hay una serie de trabajos de baja cualificación que son imposibles de “importar” y que son pagados a un precio más alto que lo que se pagaría en un mercado abierto. Pero eso ocurre sólo si el número de esos trabajos es relativamente bajo respecto a los de cualificación normal y especialmente a los de alta cualificación.
Un ejemplo:Si en un país hay muchos ingenieros es seguro que se necesitarán muchos empleos de cualificación normal y todos esos empleos provocarán una demanda de empleos de baja cualificación lo suficientemente elevada como para que estos trabajadores poco cualificados tengan sueldos más altos de los que tendrían si hubiese pocos ingenieros y pocos empleos de cualificación normal.
Porque si hubiese pocos ingenieros la demanda de empleos de cualificación normal sería menor y sus sueldos menores y algunos tendrían que aceptar empleos con menor cualificación y al final la gente sin ninguna cualificación estaría condenada al paro, a no ser que aceptase sueldos muy bajos… y claro esos sueldos serían considerados inaceptables.
El caso es que en China y la India (y en muchos otros paises ) cada vez hay más ingenieros (y médicos, y abogados, e informáticos…) y cobran menos que nuestros ingenieros.
Los capitales se van a ir, cada vez más, a esos paises con sueldos e impuestos más bajos. Por tanto cada vez va a ser más difícil encontrar empleo para nuestros trabajadores de más cualificación (a los sueldos actuales) y si los ingenieros tienen problemas y añadimos que tenemos demasiados trabajadores con baja cualificación, pues lo que tenemos es mucho paro estructural. Es decir mucho paro que va a ser casi imposible de eliminar.
Ese paro estructural, consecuencia de un bajo crecimiento económico, consecuencia a su vez de nuestra baja competitividad, supone el obstáculo definitivo para una reducción del déficit público.
Por tanto hay dos medidas (entre otras muchas) que se deberían tomar de inmediato: la deflación interior (bajada de sueldos y precios) y un cambio radical en el sistema educativo.
Ninguna de esas medidas va a tomarse ni por el PSOE ni por el PP, es decir que no van a tomarse.
Como consecuencia de todo lo anterior a lo que nos enfrentamos es a una crisis muy prolongada, con bajo crecimiento y paro entorno al 20% de una manera persistente y con una continua presión para la reducción de las “prestaciones sociales” del Estado a fin de evitar el default, es decir de una suspensión de pagos en toda regla.Nada está escrito y las cosas se pueden solucionar. Pero también está clarísimo que si nada cambia (en el sentido que he dicho más arriba) los españoles estamos condenados a una lenta agonía económica.Y recordemos que dentro de diez años nuestro sistema de pensiones entrará en un déficit permanente y creciente y nuestro sistema energético se enfrentará también al final de sus centrales nucleares.
Ni es una crisis más ni se va a solucionar por sí sola. Es una crisis producto de los 30 años de régimen socialista.
Como acabar (de una vez por todas) con las crisis bancarias.
Todo el mundo habla de que esta crisis es fundamentalmente una crisis financiera. De que los bancos han perdido mucho dinero y que el Estado ha tenido que rescatarlos con dinero de todos.
¿Se podría haber evitado la crisis financiera? ¿Por qué el Estado o los Bancos Centrales han tenido que acudir al rescate?
Para empezar tenemos que saber cómo funciona el negocio bancario.
El negocio bancario es el negocio más sencillo del mundo. Consiste en esencia en:
1)Captar dinero ofreciendo un interés
2)Prestarlo cobrando un interés.
Para que el negocio vaya bien son necesarias sólo dos cosas:
1)Que la diferencia entre intereses cobrados e intereses pagados sea suficiente para pagar los gastos y obtener un beneficio
2)Que los deudores paguen sus deudas.
Dicho así parece lo más fácil del mundo, pues créanme no hay más. Bueno, sí, sí hay algo más.
Un banco ofrece muchos otros servicios: cuentas corrientes , cuentas de ahorro, tarjetas de crédito, descuento de efectos comerciales. Por todos ellos cobra sus comisiones.
Pero ninguno de esos es el mejor negocio de un banco.
Los bancos en el curso de sus operaciones siempre disponen de una cantidad de dinero en efectivo en sus cajas fuertes.
Como los clientes normalmente siempre están en números negros, es decir con saldos positivos en sus cuentas corrientes o de ahorro, el banco siempre tiene dinero en sus cajas.
Y ahora empieza lo bueno: los bancos a través de su experiencia saben la cantidad mínima de dinero que tienen en el banco sus clientes. Dicho de otro modo saben de cuánto dinero tienen que tener en caja para satisfacer la demanda de efectivo de sus clientes.Esta disposición de efectivo por parte de los clientes no tiene por que ser uniforme. Unos días el cliente A puede disponer de todo su dinero (por ejem. 150 euros) y otros pueden ser los clientes B y C los que dispongan de 75 euros cada uno. Lo importante es que el banco se da cuenta de que siempre tiene un dinero en caja que sus clientes no retiran.
A los banqueros se les ocurrió, que dejando en la caja del banco una cantidad ligeramente superior al dinero que sus clientes demandan el día que más dinero demandan podrían disponer del resto sin que, en apariencia, cambiara nada.
¿Disponer del resto? ¿Para qué? Pues para prestárselo a otros clientes.
Y éste es el mejor negocio de un banco: prestar dinero por el que no pagan ningún interés. Prestar tu dinero, sin que los sepas.
Ejemplo: mientras que en un negocio normal captan dinero a un 4% y lo prestan a un 9% ganando un 5% menos los gastos generales, cuando cogen dinero de la caja se llevan un 9% (el dinero les sale gratis) menos los gastos. Es decir ganan casi el doble.
Pensarán que todo esto no puede ser muy legal. Y no lo debería ser.
Cualquier empresa que tenga unas obligaciones a corto plazo superiores a sus disponibilidades en efectivo a corto plazo está técnicamente en una situación de concurso de acreedores. Y en este caso la practica roza lo delictivo pues están disponiendo de un dinero que no es suyo.
¿Y por qué a los bancos no les pasa nada a pesar de realizar esas prácticas tan irregulares?Pues simplemente porque los bancos estan dispensados, por parte de los Bancos Centrales, de la obligación de tener en sus cajas todo el dinero depositado en cuentas corrientes o libretas de ahorrro.
Los bancos pueden hacer lo que a ninguna empresa privada se le permitiría.¿Por qué? Pues puede que porque los bancos compran Deuda Pública al Estado. Los bancos financian al Estado y el Estado hace la vista gorda sobre su contabilidad.
Pero la cosa no acaba aquí.
Los bancos no sólo prestan el dinero que sus clientes tienen en sus cuentas corrientes o libretas de ahorro sin que éstos lo sepan, sino que prestan también el dinero de su capital social.
Cuanto más dinero presta un banco más dinero gana.
Además los bancos prestan fondos, depositados a un plazo de pongamos 5 años, a un plazo muy superior, por ejemplo con una hipoteca a 20 años.
Eso quiere decir que los bancos necesitan refinanciarse continuamente, renovando los depósitos a 5 años hasta que la hipoteca a 20 años sea cancelada.
Si un banco no consigue encontrar nuevos clientes que que depositen sus ahorros en él no podrá devolver el dinero a los clientes cuyos depósitos a plazo venzan y quebrará. Y quebrará porque no podrá recuperar el dinero que ha prestado a largo plazo.
Pero tampoco hay problema, si el banco no consigue nuevos depósitos, el Banco Central acudirá en su ayuda prestándole dinero con la garantía de la hipoteca a 20 años.
Pero aún hay más. Cuando los bancos prestan el dinero de sus clientes a otras personas o empresas éstas a su vez depositan el dinero en sus cuentas bancarias. Parte de ese dinero se utilizará para para pagar maquinaria, a proveedores o a sus trabajadores pero una parte quedará depositado en sus cuentas. Y vuelta a empezar, parte de ese dinero quedará de una manera permanente en los bancos y estos lo volverán a prestar sin consentimiento de sus clientes.
Obsérvese que el banco primero presta dinero por el que no paga intereses, y luego parte de ese dinero vuelve a sus cajas mediante depósitos de los deudores, y nuevamente presta otra vez ese dinero sin pagar intereses.
En esta segunda ronda el banco cobra dos veces intereses por un dinero por el que no paga ni un céntimo de interés.
Y la cosa no acaba ahí. Imaginemos que hay dos bancos el banco Maloso y el banco Pulgoso y tres clientes los señores Azul, Blanco y Negro.Los señores Azul y Blanco son clientes del banco Maloso y el sr. Negro es cliente del banco Pulgoso.
Ahora se realizan las siguientes operaciones:
El sr. Azul le paga con un cheque al sr. Negro.El sr. Negro le paga con un cheque al sr. Blanco.
Parecería que el dinero tendría que ir del banco Maloso al Pulgoso y luego del Pulgoso al Malosos. Pero eso no sucede así. Existe una institución llamada Camara de Compensación en la que los bancos se intercambian los cheques, las letras, pagarés… El único dinero que cambia es la diferencia entre la suma de todos los efectos de un banco contra otro y los efectos de éste contra el primero.
En nuestro caso el banco Maloso tiene que pagarle al banco Pulgoso el cheque del sr. Azul al sr Negro y a la vez tiene que recibir del banco Pulgoso el dinero con el que el sr. Negro paga al sr. Blanco.Si los importes son iguales lo que hace el banco Maloso es quitar dinero al sr. Azul y aumentar el saldo de la cuenta del sr. Blanco sin variar la cantidad de dinero en su caja.A su vez el banco Pulgoso tampoco cambia el saldo de su caja puesto que la cuenta del sr Negro le sumaria el importe del cheque del sr Azul y le restaría el importe del cheque del sr Negro al sr Blanco, y el saldo final de la cuenta del sr. Negro no variaría.
¿Por qué se hace esto? Pues para aumentar la cantidad de dinero que queda de una manera permanente en el banco. Lo que se mueven son los cheques, letras, pagarés… no el dinero. Y al compensarse unos bancos a otros se sorprenderían del poco dinero que se mueve y del mucho que queda siempre en los bancos y por tanto a disposición para prestarlo. Más dinero gratis para prestar, más beneficios.
¿Creen que la cosa acaba ahí? Pues no. Existe otra cosa llamada mercado interbancario.
Pensemos en el banco Maloso y en que, por la causa que sea, tiene más dinero del que esperan en caja y no tienen a quien prestárselo. Ahora supongamos que el banco Pulgoso, está falto de liquidez porque sus clientes sacan más dinero de lo previsto.
Existe un mercado llamado interbancario donde los bancos se prestan entre ellos el dinero que sus clientes tienen o no tienen en caja.El objetivo de los bancos es el mismo, lo pillan ¿no? Que el máximo de dinero esté en sus cajas y no en las manos del cliente. Cuando se prestan entre ellos consiguen dos cosas: obtener intereses de todos sus saldos positivos y poder reducir al mínimo el dinero que tienen en sus cajas porque en caso de falta de liquidez le piden dinero al banco de enfrente.
Y si el mercado interbancario tiene problemas de falta o exceso de liquidez, o porque como ha sucedido en esta crisis los bancos no se fían los unos de los otros, aparece otra vez el Banco Central para prestar o tomar prestado a un interés “razonable”.
Los bancos utilizan todos los trucos legales, y los Bancos Centrales les permiten casi todo, con tal de prestar el máximo de dinero posible.
Los únicos límites que ponen los Bancos Centrales son los coeficientes de caja y de reserva.
El primero es el % del dinero que sus clientes tienen en cuentas corrientes o libretas de ahorro que tienen que tener los bancos en sus cajas. Evidentemente el Banco Central es cómplice de todo el asunto, si los bancos prestan dinero que no es suyo es porque el Banco Central les permite funcionar con sólo una parte del dinero depositado por sus clientes.
El segundo, el coeficiente de reserva es % de dinero que los bancos prestan que los bancos tienen que tener en caja para cubrir posibles impagados.El sistema financiero se encuentra siempre al borde de la quiebra y en absoluta falta de liquidez.
Todo se basa en que la gente siga confiando en el sistema.
Y si por la razón que sea la cosa se descontrola, y hay demasiados clientes queriendo sacar sus ahorros o demasiados créditos e hipotecas impagados, el Banco Central acudirá al rescate chorreando de dinero el sistema hasta que los clientes y accionistas se calmen.
Si los Bancos Centrales y los Estados no hubiesen intervenido estos últimos años el sistema entero hubiera quebrado. Pero lo único que han hecho es cambiar la deuda de sitio.
El problema es que los banqueros saben que trabajan con red de seguridad y asumen todos los riesgos con tal de prestar el máximo de dinero posible. Cuanto más dinero presten más beneficios tendrán y si tienen el respaldo del Banco Central la cosa es un juego de niños. El único requisito es llevarse bien con los políticos y comprarles toda la Deuda Pública que necesiten para mantener al Estado.Es la red de seguridad de los Bancos Centrales y su manipulación de los tipos de interés lo que ha creado a los monstruos del sistema financiero.
En este negocio los únicos pringados son ustedes: los bancos prestan su dinero sin pagarle intereses y para colmo si la cosa les sale mal el que paga los agujeros es usted.
¿Tienen que ser las cosas necesariamente así? Muchos economistas le dirán que sí. El argumento es el siguiente: si el dinero permanece “parado” es decir en la caja de los bancos o en manos del público la riqueza disminuirá.
Pero la riqueza no tiene nada que ver con la cantidad de dinero “parado”. Explicar eso requeriría un artículo, así que vamos a ver un sistema en que las crisis financieras que luego se convierten en crisis económicas no podrían suceder o se verían limitadas al máximo.
Sistema de reserva 100% y sin Bancos Centrales beligerantes.
Primero prohibir a los bancos prestar lo que no es suyo. Si un banco siempre tiene en caja el dinero que sus clientes pueden sacar, aunque no lo hagan, nunca habrá problemas de liquidez. Incluso en el caso de que estallase una situación de pánico el banco siempre podría pagar todo el dinero que le exigiesen los clientes. Y cuando los clientes viesen que el banco es solvente el pánico desaparecería y las cosas volverían a su cauce.
La segunda cosa es obligar al banco a que los plazos de sus depósitos y la de sus créditos coincidan o por lo menos no tengan la discrepancia que tienen ahora donde los bancos se financian sistematicamente con créditos a corto o medio plazo para prestar a largo plazo.
El Banco Central dejaría de ser un banco de bancos y se convertiría en un simple inspector de contabilidades. Un auditor de bancos. Y por supuesto nunca, pero nunca, volvería a fijar los tipos de interés.
¿Qué ocurriría en caso de crisis del sistema con reserva 100%?
1.- Los depósitos en cuentas corrientes y de ahorro estarían respaldados por el dinero en caja y por tanto no se podría producir un pánico bancario.
2.- Los depósitos a plazo se satisfarían a su vencimiento con el valor que se recuperase de lo créditos (en caso de impagos) y de las reservas y del capital social, es decir con el dinero de los accionistas, como en todas las empresas.
3.- Es posible que, llegado el caso, después de liquidar el banco, no hubiese dinero para satisfacer a todos los depositantes a plazo en ese caso aquellos clientes que tuviesen suscritos depósitos con más interés serían los que perderían parte de sus ahorros.
Este sistema impide los pánicos bancarios, evita que los bancos sanos salgan perjudicados en las crisis, evita que el Estado tenga que intervenir poniendo dinero y evita que se tomen riesgos innecesarios… a no ser que se asuman las consecuencias.
La regulación de este sistema es simplemente aplicar a los bancos la misma contabilidad que a cualquier empresa, evitando situaciones de iliquidez permanente e informando de los riesgos que se toman cuando se suscribe un depósito a plazo. Y también informando a los accionistas de los riesgos que asumen.
La información nunca será perfecta y la valoración de riesgos no es una ciencia exacta. Pero en el peor de los casos los perdedores serían los que en caso de ir bien las cosas hubieran ganado más dinero. Es decir habría una correlación bastante elevada entre el riesgo y el beneficio.
Ningún sistema es perfecto. Los ejecutivos pueden asumir riesgos excesivos, los riesgos valorarse equivocadamente, los accionistas volverse demasiado ambiciosos Pero con la reserva 100% los ahorradores se preocuparían más de dónde ponen su dinero, los accionistas controlarían más las actividades de sus ejecutivos, los pánicos no se producirían y nosotros, no tendríamos que pagar los platos rotos de nadie.
Lo que es seguro es que en un sistema de reserva 100% los tipos de interés y la oferta de dinero no se podrían manipular y así no hay burbuja posible. Además el riesgo sistémico se evitaría porque el sistema financiero no estaría en permanente iliquidez y la insolvencia estaría fuertemente limitada.
¿Sirven para algo los recortes de Zapatero? ¿Son la solución que necesita España?
Primero vamos a analizar el importe de los recortes.
1.- Pensiones. En el 2010 no va a haber cambios. En el 2011 y suponiendo una inflación en torno al 3% para este año el ahorro será de: unos 3.000 M€ (hay que tener en cuenta que las pensiones mínimas sí subirán)
Pero de esos 3.000 M€ de ahorro hay que descontar unos 500 M€ por menor recaudación en IVA e IRPF.
Ahorro 2011: 2.500 M€
2.- Reducción del sueldo de los funcionarios un 5% en 2010 y congelación en 2011.
Ahorro en 2010: 3.000 M€ de ahorro de los que hay que descontar unos 600 M€ en menor recaudación en IVA e IRPF. Ahorro: 2.400 M€.
Ahorro en 2011: 9.000 M€ de los que hay que descontar unos 1.800 M€ en menor recaudación en IVA e IRPF.
Ahorro: 7.200 M€.
3.- Eliminación del cheque bebé de 2.500 €.
Ahorro en 2011 de 1.250 M€ de los que hay que descontar unos 100 M€ en menor recaudación por IVA.
Ahorro 1.150 M€
4.- Ahorro en gastos farmacéuticos.
Ahorro en 2010 de 600 M€ menos IVA, IRPF, IS y SS (y sin contar posibles deslocalizaciones)
Ahorro 2010: 400 M€
Ahorro en 2011 de 1.200 M€ menos IVA, IRPF, IS y SS (y sin contar posibles deslocalizaciones)
Ahorro 2011: 800 M€
5.- Ahorro en inversiones públicas de 6.045 M€ de los que hay que restar la SS e IRPF de los trabajadores, el IS y el IVA .
Ahorro 4.000 M€
6.- Ahorro en disminución de transferencias a las autonomías 1.200 a los que hay que restar los correspondientes impuestos.
Ahorro en 2011 800 M€
El total de esos ahorros supondrá en el año 2011 aproximadamente 16.400 M€ casi el 1,64 % del PIB.
En el año 2010 el ahorro será algo simbólico unos 2.800 M€ un 0,28 % del PIB.
OFF TOPIC: Estos recortes muestran el fracaso, por enésima vez, del keynesianismo. Los gastos públicos no han conseguido, mediante el aumento de la demanda agregada y la magia del multiplicador, hacer salir a España de la recesión. En cambio sí han llevado, casi hasta el momento, a la quiebra al Estado.
Tenemos tres datos:
Déficit 2009: 11,2 % del PIB
Ahorro 2010: 0,28 % del PIB
Ahorro 2011: 1,64 % del PIB
Antes de los recortes las previsiones del gobierno en su plan de austeridad (29 enero 2010) eran las siguientes:
Déficit 2010: 9,0 %
Ahorro en mejoras de la gestión pública y recortes (no contratación de personal, disminución de inversiones públicas...) : 1,5% del PIB
Aumento del IVA: 0,2 % del PIB
Mayor recaudación (disminución del fraude): 0,5%
El problema es que estas previsiones se hacían sobre una tasa de paro del 19%, además las autonomías y ayuntamientos que gastan el 50% del dinero público no parece que estén colaborando mucho.
Otro problema es el aumento de los intereses que hay que pagar por la deuda pública que pueden suponer un aumento del 0,5 % en los gastos públicos.
Teniendo en cuenta estos datos es improbable que este año acabemos con menos del 9,0 % del PIB de déficit público .
De hecho la Ministra de Economía sra. Salgado ya ha comunicado a Bruselas que la deuda pública a finales de este año estará en los 694.000 M€.
Así que de las cosas van peor que mal. Entonces, y presionado por por medio mundo, el gobierno ha presentado “el recorte”. Pero el recorte es insuficiente en todos los aspectos.
Para el año que viene, 2011, entre el ahorro del recorte ( 1,64% del PIB), el aumento del IVA (0.3 % del PIB) y otros ahorros y mejoras de gestion (1,5 % del PIB) podrían disminuirse el déficit público, según la previsión del gobierno, al 7,5% del PIB.
Pero para eso sería necesario un crecimiento del PIB del 1,8 % y una disminución del paro al 18,4 % (una disminución del paro de 500.000 personas, número de parados entorno a los 4 millones).
Pero esa disminución es una quimera. España con la subida del petróleo, la disminución del valor del euro frente al dólar y la subida del IVA volverá a entrar en recesión a finales de este año o principios del que viene.
Yo estoy convencido, y ya lo he dicho en otros post, que el límite de España es el 80% del PIB de deuda pública. Si nos metemos en una deuda de más de 800.000 M€, (que supondrían unos intereses de casi 36.000 M€ anuales y que nos obligaría a tener un saldo primario de superávit de una manera permanente), y todo ello sin cambios drásticos en la política económica, nadie nos va a seguir financiando.
Además hay tres problemas adicionales:
1.- A partir del 2012 muchas personas que ahora están cobrando subsidios o prestaciones por desempleo dejarán de hacerlo. Eso supone un alivio para las arcas públicas pero desatará una nueva ola de hipotecas fallidas que puede ser la puntilla para muchas cajas y que exigirá nuevos fondos del Estado para acudir en su ayuda.
2.- La banca tiene comprometidos 15.000 M€ en inversiones en energías renovables. El déficit de tarifa que provocan estas energías es de 6.000 M€ anuales. Una de dos o el gobierno renegocia las primas y entonces los bancos podrían tener grandes pérdidas o mantiene las primas pero entonces una subida de la electricidad del 20% sería inevitable con los efectos sobre el IPC, la rentabilidad de las empresas y posible conflictividad social.
3.- Nadie sabe exactamente las deudas de las empresas semipúblicas de Comunidades autónomas y ayuntamientos. Esas deudas supondrían un mayor descrédito, si cabe, en los planes de reducción del déficit.
Solución, en vez de los recortes del gobierno, hacer lo siguiente y a partir del 1 de julio (dentro de un mes y medio)
1.- Disminución de los salarios en el sector privado en un 10% (supondría una disminución de ingresos por parte del Estado de 17.000 M€ al año)
2.- Disminución de las pensiones en un 5%. (Ahorro de 5,000 M€ al año)
3.- Disminución de los salarios en el sector público del 10% (Ahorro de 10.000 M€ al año)
4.- Recorte drástico de subvenciones, gastos innecesarios y ayudas (ahorro de 20.000 M€ al año)
5.- Disminución del impuesto de sociedades al 10% (disminución de ingresos de 8.000 M€ )
Ahorro 10.000 M€, 1,0 % del PIB.
No parece que con esto solucionemos el problema del déficit. Pero sin embargo con una disminución del 10% de los sueldos y la disminución del IS al 10% las empresas españolas se ahorrarían unos 58.000 M€ en salarios y seguridad social.
Con ese ahorro se produciría una deflación de un 5% y sobre todo una disminución de las importaciones y un aumento de las exportaciones que produciría la creación de 1,5 millones de empleos en el plazo de dos – tres años. Y eso son unos ingresos fiscales de 20.000 M€ al año y un ahorro en prestaciones por desempleo de 15,000 M€.
En total entre ahorros y mayores ingresos tenemos unos 45.000 M€, además un plan como este, consistente, haría que los pagos por intereses disminuyesen y eso serían otros 5.000 M€.
Después de esto en el 2012 nuestro déficit estaría todavía por encima del 5% pero sólo a 20.000 M€ del 3% de déficit que es el objetivo. Y ese objetivo se podría conseguir con la creación de otro millón de empleos.
Asi el cuadro macroeconómico para 2014 podría ser:
Déficit público 3% del PIB.
Deuda Pública 85% del PIB.
Desempleo 10%
21.000.000 personas trabajando.
2.400.000 personas en paro.
Con el actual recorte no se soluciona la crisis y el default va a ser inevitable. Es urgentísimo emprender medidas como las que he descrito más arriba.
Saludos.
PD: Algunos me dijeron hace unos meses que tocar el sueldo de los funcionarios o las pensiones supondría un gran conflicto social. Pues ya lo tienen y yo no veo barricadas en las calles y la huelga de funcionarios va a ser un fracaso.
De acuerdo, si las medidas las hubiera tomado el PP a estas horas habría sangre en las calles.
La conclusión es que mejor que la política económica la decidan en Berlín, en París o en Washington y que la ejecuten los socialistas. ¡Qué país!!
¿Sirven para algo los recortes de Zapatero? ¿Son la solución que necesita España?
Primero vamos a analizar el importe de los recortes.
1.- Pensiones. En el 2010 no va a haber cambios. En el 2011 y suponiendo una inflación en torno al 3% para este año el ahorro será de: unos 3.000 M€ (hay que tener en cuenta que las pensiones mínimas sí subirán)
Pero de esos 3.000 M€ de ahorro hay que descontar unos 500 M€ por menor recaudación en IVA e IRPF.
Ahorro 2011: 2.500 M€
2.- Reducción del sueldo de los funcionarios un 5% en 2010 y congelación en 2011.Ahorro en 2010: 3.000 M€ de ahorro de los que hay que descontar unos 600 M€ en menor recaudación en IVA e IRPF.Ahorro 2010: 2.400 M€.Ahorro en 2011: 9.000 M€ de los que hay que descontar unos 1.800 M€ en menor recaudación en IVA e IRPF.Ahorro 2011: 7.200 M€.
3.- Eliminación del cheque bebé de 2.500 €. Ahorro en 2011 de 1.250 M€ de los que hay que descontar unos 100 M€ en menor recaudación por IVA.Ahorro 2011 : 1.150 M€
4.- Ahorro en gastos farmacéuticos.Ahorro en 2010 de 600 M€ menos IVA, IRPF, IS y SS (y sin contar posibles deslocalizaciones)
Ahorro 2010: 400 M€
Ahorro en 2011 de 1.200 M€ menos IVA, IRPF, IS y SS (y sin contar posibles deslocalizaciones)
Ahorro 2011: 800 M€
5.- Ahorro en inversiones públicas de 6.045 M€ de los que hay que restar la SS e IRPF de los trabajadores, el IS y el IVA .
Ahorroen 2011: 4.000 M€
6.- Ahorro en disminución de transferencias a las autonomías 1.200 a los que hay que restar los correspondientes impuestos.
Ahorro en 2011: 800 M€
El total de esos ahorros supondrá en el año 2011 aproximadamente 16.400 M€ casi el 1,64 % del PIB.
En el año 2010 el ahorro será algo simbólico unos 2.800 M€ un 0,28 % del PIB.
OFF TOPIC: Estos recortes muestran el fracaso, por enésima vez, del keynesianismo. Los gastos públicos no han conseguido, mediante el aumento de la demanda agregada y la magia del multiplicador, hacer salir a España de la recesión. En cambio sí han llevado, casi hasta el momento, a la quiebra al Estado.
Tenemos tres datos:
Déficit 2009: 11,2 % del PIBAhorro 2010: 0,28 % del PIBAhorro 2011: 1,64 % del PIB
Antes de los recortes las previsiones del gobierno en su plan de austeridad (29 enero 2010) eran las siguientes:
Déficit 2010: 9,0 % Ahorro en mejoras de la gestión pública y recortes (no contratación de personal, disminución de inversiones públicas…) : 1,5% del PIBAumento del IVA: 0,2 % del PIBMayor recaudación (disminución del fraude): 0,5%
El problema es que estas previsiones se hacían sobre una tasa de paro del 19%, además las autonomías y ayuntamientos que gastan el 50% del dinero público no parece que estén colaborando mucho.
Otro problema es el aumento de los intereses que hay que pagar por la deuda pública que pueden suponer un aumento del 0,5 % en los gastos públicos.
Teniendo en cuenta estos datos es improbable que este año acabemos con menos del 9,0 % del PIB de déficit público .
De hecho la Ministra de Economía sra. Salgado ya ha comunicado a Bruselas que la deuda pública a finales de este año estará en los 694.000 M€.
Así que de las cosas van peor que mal. Entonces, y presionado por por medio mundo, el gobierno ha presentado “el recorte”. Pero el recorte es insuficiente en todos los aspectos.Para el año que viene, 2011, entre el ahorro del recorte ( 1,64% del PIB), el aumento del IVA (0.3 % del PIB) y otros ahorros y mejoras de gestion (1,5 % del PIB) podrían disminuirse el déficit público, según la previsión del gobierno, al 7,5% del PIB.
Pero para eso sería necesario un crecimiento del PIB del 1,8 % y una disminución del paro al 18,4 % (una disminución del paro de 500.000 personas, número de parados entorno a los 4 millones).
Pero esa disminución es una quimera. Con la subida del petróleo, la disminución del valor del euro frente al dólar y la subida del IVA España volverá a entrar en recesión a finales de este año o principios del que viene.
Yo estoy convencido, y ya lo he dicho en otros post, que el límite de España es el 80% del PIB de deuda pública. Si nos metemos en una deuda de más de 800.000 M€, (que supondrían unos intereses de casi 36.000 M€ anuales y que nos obligaría a tener un saldo primario de superávit de una manera permanente), y todo ello sin cambios drásticos en la política económica, nadie nos va a seguir financiando.Además hay tres problemas adicionales:
1.- A partir del 2012 muchas personas que ahora están cobrando subsidios o prestaciones por desempleo dejarán de hacerlo. Eso supone un alivio para las arcas públicas pero desatará una nueva ola de hipotecas fallidas que puede ser la puntilla para muchas cajas y que exigirá nuevos fondos del Estado para acudir en su ayuda.
2.- La banca tiene comprometidos 15.000 M€ en inversiones en energías renovables. El déficit de tarifa que provocan estas energías es de 6.000 M€ anuales. Una de dos o el gobierno renegocia las primas y entonces los bancos podrían tener grandes pérdidas o mantiene las primas pero entonces una subida de la electricidad del 20% sería inevitable con los efectos sobre el IPC, la rentabilidad de las empresas y posible conflictividad social.
3.- Nadie sabe exactamente las deudas de las empresas semipúblicas de Comunidades autónomas y ayuntamientos. Esas deudas supondrían un mayor descrédito, si cabe, en los planes de reducción del déficit.
Solución: en vez de los recortes del gobierno, hacer lo siguiente y a partir del 1 de julio (dentro de un mes y medio)
1.- Disminución de los salarios en el sector privado en un 10% (supondría una disminución de ingresos por parte del Estado de 17.000 M€ al año)
2.- Disminución de las pensiones en un 5%. (Ahorro de 5,000 M€ al año)
3.- Disminución de los salarios en el sector público del 10% (Ahorro de 10.000 M€ al año)
4.- Recorte drástico de subvenciones, gastos innecesarios y ayudas (ahorro de 20.000 M€ al año)
5.- Disminución del impuesto de sociedades al 10% (disminución de ingresos de 8.000 M€ )
6.- Y por supuesto liberalización total de la economía española.
Ahorro total: 10.000 M€, 1,0 % del PIB.
No parece que con esto solucionemos el problema del déficit. Pero sin embargo con una disminución del 10% de los sueldos y la disminución del IS al 10% las empresas españolas se ahorrarían unos 58.000 M€ en salarios, seguridad social e impuestos.Con ese ahorro se produciría una deflación de un 5% y sobre todo una disminución de las importaciones y un aumento de las exportaciones que produciría la creación de 1,5 millones de empleos en el plazo de dos – tres años. Y eso son unos ingresos fiscales de 20.000 M€ al año y un ahorro en prestaciones por desempleo de 15,000 M€.
En total entre ahorros y mayores ingresos tenemos unos 45.000 M€, además un plan como este, consistente, haría que los pagos por intereses disminuyesen y eso serían otros 5.000 M€.
Después de esto en el 2013 nuestro déficit estaría todavía por encima del 5% pero sólo a 20.000 M€ del 3% de déficit que es el objetivo. Y ese objetivo se podría conseguir con la creación de otro millón de empleos.
Asi el cuadro macroeconómico para 2014 podría ser:
Déficit público 3% del PIB.Deuda Pública 85% del PIB.Desempleo 10%
21.000.000 personas trabajando.2.400.000 personas en paro.
Con el actual recorte no se soluciona la crisis y el default va a ser inevitable. Es urgentísimo emprender medidas como las que he descrito más arriba.
Saludos.
PD: Algunos me dijeron hace unos meses que tocar el sueldo de los funcionarios o las pensiones supondría un gran conflicto social. Pues ya lo tienen y yo no veo barricadas en las calles y la huelga de funcionarios va a ser un fracaso.De acuerdo: si las medidas las hubiera tomado el PP a estas horas habría sangre en las calles.La conclusión es que mejor que la política económica la decidan en Berlín, en París o en Washington y que la ejecuten los socialistas.
Es lamentable que con los buenos economistas que hay en España un analfabeto económico y unos caducos economistas keynesianos dirijan el cotarro.
Pues lo han hecho, han puesto toda la carne en el asador: 250.000 M€ del FMI y 500.000 M€ del BCE, la astronómica cantidad de 750.000 M€, y todo ¿Por qué?
La historia es más complicada que esa historia de buenos y malos, de malvados especuladores y países débiles que nos han estado vendiendo, pero no mucho más complicada, no crean.
La historia es la de varios países que decidieron crear una moneda común y unificar sus políticas monetarias. La de unos países que establecieron una norma común acerca de su nivel de déficit y deuda pública.
Pero algunos de esos países decidieron que esas normas no iban con ellos, así que se metieron en unas deudas que eran de más que dudoso cobro. Entonces los fondos de inversión o de pensiones y otros inversores institucionales empezaron a poner condiciones a los préstamos a esos países.
Y llegó un momento en que uno de esos países, Grecia, no encontró prestamistas que comprasen su deuda. Pero no porque los prestamistas fueran malvados sino porque Grecia había incumplido de largo sus compromisos de mantener su déficit en el 3% o menos y su deuda pública por debajo del 60%. Más aún: los griegos ya no eran capaces ni de pagar los intereses de su inmensa deuda.
No había prestamistas que quisiesen prestar a Grecia dinero a los “tipos oficiales” (los de los bunds alemanes), los pocos que se atrevían a prestar lo hacían a intereses del 8% intereses impagables por los griegos ( y por nadie dicho sea de paso).
La sombra de la bancarrota planeaba sobre Grecia. Pero si Grecia quebraba ¿Qué pasaría? Pues lo que pasa cuando una empresa quiebra: renegocia sus deudas con una quita. Es decir se compromete a pagar una parte de lo que debe y el resto los prestamistas tienen que darlo por perdido. Esta quita o pérdida para los prestamistas tiene que ser lo suficientemente grande para que la empresa o país pueda seguir funcionando sin estar ahogado por las deudas y sus intereses.
¿Y quienes eran los prestamistas que habían comprado la deuda griega? ¿Quienes iban a perder dinero con la quita griega? Pues bancos alemanes y franceses. Bancos que a su vez quebrarían y que tendrían que ser rescatados por los gobiernos alemán y francés. Así de sencillo.
Había muchos intereses en que Grecia no quebrase. Se emprendió un plan de rescate del Estado griego de proporciones nunca vistas. Primero eran 45.000 M€ y acabaron siendo 110.000 M€. Grecia había sido rescatada, por lo menos en un principio. Los banqueros y los gobiernos alemán y francés podían dormir tranquilos.
Pero el rescate lo único que había hecho era confirmar las peores dudas de los prestamistas de todo el mundo. Si Grecia , después de tantos desmentidos, había tenido que acabar siendo rescatada… ¿Qué sucedería con otros Estados que tenían parecidos problemas que los griegos? Estaba Portugal, estaba Irlanda, pero sobre todo estaba España, un “Estado demasiado grande para quebrar”.
España y Portugal pronto tuvieron problemas para acceder a financiación a un bajo tipo de interés. Pero sobre todo España necesitaba 200.000 M€ de financiación a corto plazo. En un mercado saturado de Estados demandantes de dinero, que un Estado como el español, con un déficit disparatado, obtuviese semejante cantidad de dinero en tan poco tiempo sembraba dudas sobre su solvencia.
Pero si Portugal y España quebraban los problemas griegos serían una broma, porque los acreedores de Portugal y España eran los mismos que los de Grecia, con la diferencia que un rescate conjunto de los Estados portugués y español sería de casi imposible.
Los prestamistas de los mercados: ese ahorrador con unas decenas de miles de euros o dólares en un plan de pensiones o un fondo de inversión conservador, o defensivo como lo llaman los expertos, o los milmillonarios que tenían en sus carteras cientos de millones de deuda soberana empezaron a vender deuda portuguesa y española.
Y no sólo eso, como entre los prestamistas también estaban los bancos españoles, portugueses, franceses y por supuesto alemanes, la cotización de todos ellos empezó a bajar y con ello las Bolsas, si España quebraba ellos irían detrás.
La cosa no se sostenía, y eso lo sabía todo el mundo hace ya semanas. Y si alguien no lo quería ver ahí estaban las Bolsas, los mercados de deuda, CDS, divisas.
El miedo, o mejor dicho el pánico empezó a cundir entre todos los gobiernos europeos: todo el sistema financiero europeo estaba a punto de irse al traste. Y entonces surgió la solución más sencilla, la estatista: creamos un gran fondo para comprar todo lo que sea y los precios se estabilizarán. A esto no se le llamó manipular el mercado, ni especular salvajemente, ni nada parecido sino simplemente “blindar el euro de ataques de manadas de lobos”.
Y después de todo un domingo de cálculos, siempre al alza, llegaron a la conclusión de que necesitaban 750.000 M€ para que el entramado se sostuviese en pié un par de años más.
Han ganado tiempo, pero a costa de cargarse el mecanismo básico de todo mercado: la ley de la oferta y la demanda. Es decir como los datos que les daba el mercado no les gustaban lo han matado. Pero, ojo, han matado al mensajero no al problema.
Ahora, muerto el mercado, todo dependerá de lo que harán con el tiempo ganado. ¿Podrán Grecia, Portugal y España (también Irlanda e Italia) hacer frente a sus deudas mientras reducen su déficit? No, no podrán. Porque la única manera de que esto sucediese sería con un fuerte crecimiento económico y los estados del bienestar hacen eso imposible.
No han blindado al euro, han blindado al estado del bienestar. Han construido una presa de cientos de miles de millones de euros contra la ley de la oferta y la demanda. Estas cosas siempre acaban mal, muy mal, asquerosamente mal.
La Bolsa ha subido, ¿Hasta dónde? Hasta donde estaba hace una semana (véase el gráfico al principio del artículo).El euro ha bajado ligeramente. El oro sube. No han solucionado nada, sólo han subido la apuesta al máximo.Y luego dirán los keynesianos que no se ha puesto suficiente dinero encima de la mesa.
Espero que lo hayan entendido, si tienen dudas ya saben.
Comprendiendo a Keynes ( y V). (una teoría fracasada)
El primer problema de la Teoría de Keynes es que las crisis no se producen porque la gente, las empresas o los Estados ahorren demasiado sino porque se endeudan (o se apalancan como decimos los economistas) demasiado. Este endeudamiento produce un boom de prosperidad… aparente.
Más tarde o más temprano, y normalmente después de un periodo inflacionario, la gente y las empresas o los Estados no pueden endeudarse más porque no pueden obtener más financiación.
Normalmente, y hasta que se llega a ese punto, nadie ve nada malo, las cosas “van bien”. Cuando la gente o el Estado no encuentran más financiación o simplemente los bancos empiezan a quebrar, cuando falta el dinero, cuando la gente pierde su empleo es cuando todo el mundo ve los problemas.
Todo exceso de gastos lleva a que sectores o productos tengan un exceso de demanda (sobre el que hubieran tenido en circunstancias normales). Pero cuando se acaban los créditos su demanda cae, a veces drasticamente.
Productos que antes tenían un alto precio y una elevada demanda de repente no encuentran compradores y su precio se desploma. Las industrias que producían esos bienes o servicios empiezan a cerrar y el paro a aumentar.
La paradoja de personas sin empleo, mientras hay instalaciones sin producir y productos sin vender, es lo que llevó a Keynes a eleborar su Teoría. El pensó que simplemente aumentando la demanda las cosas volverían a su punto inicial.
Precisamente el segundo problema de Keynes es que no quiere ver ni entender que el problema surge desde el mismo momento en que el “dinero fácil” aparece en escena. El sólo quiere volver al momento dulce, cuando todo se vendía con facilidad y cuando las nuevas inversiones encontraban dinero barato.
¿Qué es el “dinero fácil”?
El “dinero fácil” es el que obtienen las personas o las empresas gracias a creditos dados en condiciones (tanto de garantías como de tipos de interés) que en una situación normal se rechazarian.¿ Qué es lo que produce esa situación anormal que permite a la gente obtener créditos con pocas garantías y/o a bajos tipos de interés.?
Los Bancos Centrales pueden manipular los intereses a su antojo. En esa situación los bancos pueden ofrecer créditos a sus clientes a bajos tipos de interés.Luego los bancos solicitan, con la garantía de esos créditos, otros préstamos al Banco Central, el Banco Central se los concede y así los bancos pueden disponer de nuevo del dinero y empieza una nueva ronda de créditos.
Estas rondas de créditos equivalen a una creación de dinero. El banco presta, por ejemplo, un millón de euros, con esos créditos se va al Banco Central, que los acepta como garantía, y consigue un crédito recuperando el dinero.Y con ese dinero recuperado puede ofrece nuevos créditos. Como el Banco Central siempre está en condiciones de refinanciar al banco y además lo hace a unos bajos tipos de interes el proceso puede repetirse una y otra vez.
Los bajos tipos de interés (a veces incluso por debajo de la inflación) aumentan los créditos concedidos y la demanda.
Este aumento artificial de la demanda normalmente va dirigido a sectores muy concretos: acciones, automóviles, bienes inmobiliarios…
El aumento de la demanda tiene como consecuencia más empleos y mas beneficios empresariales que aumentan la confianza y hacen que se pidan y se concedan más créditos.
El aumento de la demanda también provoca el aumento de precio de los activos sobre los que se piden los créditos.
El aumento del precio activos hace que los bancos pidan menos garantías, al fin y al cabo como los activos son cada vez más caros los bancos pueden afrontar un impago con la garantía de que recuperarán incluso con ganancia el importe del crédito.
Los especuladores entran en acción: no hay mejor negocio que comprara un activo con un crédito con bajo tipo de interés sabiendo que el precio del activo va a subir mucho más.
Si tomamos en cuenta todos estos factores y como se retroalimentan entre ellos la consecuencia es un boom, normalmente centrado en unos pocos sectores, que se extiende al resto de la economía y que está basado en un aumento del crédito.Pero el “dinero fácil” siempre provoca inflación, a veces encubierta por el aumento de productividad u oculta en productos financieros o bienes inmuebles. La inflación tiene siempre un proceso endiablado: o se la alimenta continuamente o cuando se la quiere eliminar provoca una recesión. La inflación siempre acaba en hiperinflación o en una vuelta de los precios a su origen (o similares) y eso la mayoría de las veces tiene que pasar por una recesión.Los aumentos de créditos son insostenibles en el tiempo. El constante aumento de la demanda que provocan acaba por producir una inflación creciente, puesto que no se producen suficientes bienes como para atender la demanda de los nuevos créditos. Si se mantienen los tipos de interés bajos y con cada vez mayor inflación el incentivo para pedir más créditos aumenta y con ello la demanda. Pero las economía ya tiene todos sus factores ocupados y no puede producir más: la hiperinflación es inevitable (a no ser que se dejen de conceder más créditos).
Así que toda expansión crediticia acaba necesariamente con una contracción crediticia hasta que el mercado del dinero vuelve al equilibrio. Todo boom acaba con una recesión.
A nadie le gustan las recesiones, pero especialmente a los keynesianos que no ven en ellas el proceso de ajuste de precios, demanda y oferta necesario para volver al pseudoequilibrio de una economía sana.
Además los keynesianos cuentan con dos procesos “mágicos” uno es que los trabajadores no reaccionan ante la inflación pidiendo aumento de salarios (vease los postulados iniciales de la Teoría) o por lo menos no lo harán hasta que se llegue al pleno empleo; el otro es el multiplicador.
Durante los años 50 y 60 del siglo pasado los “hechos empíricos” parecían demostrar esta teoría: había una correlación entre la inflación y el desempleo. A una mayor inflación menor desempleo. Como siempre en Economía los “hechos empíricos” no sirven de mucho sin una teoría detrás.
¿La inflación disminuía el desempleo? ¿El pleno empleo era lo que producía la inflación? ¿Había otra causa? ¿O simplemente era una correlación espúrea (casual, sin relación causa efecto)?
Los keynesianos enseguida gritaron: ¡¡Eureka!! . Que el aumento artificial de la demanda por los menores tipos de interés o por los gastos públicos produjese inflación no suponía ningún problema, todo lo contrario, así se acabaría con el paro y luego ya se solucionaría la inflación.
Pero a los trabajadores no pareció convencerles la Teoría, o se volvieron avariciosos, egoistas e insolidarios (¿Puede ser eso posible?). El caso es que empezaron a pedir subidas de sueldos a medida que los precios subían. El que con el mismo salario no pudiesen comprar las mismas cosas que antes, no les pareció aceptable, independientemente de que muchos de sus “compañeros” estuviesen en el paro. Defender sus “derechos” era lo primero, ellos no eran culpables del paro.Apareció entonces el fenómeno de la estanflación, es decir elevada inflación con un paro también alto y persistente. Los keynesianos nunca han podido explicar este fenómeno que supone lisa y llanamente el fin de su teoría puesto que echa abajo uno de sus postulados: la flexibilidad a la baja de los salarios reales y su conclusión: la estanflación es imposible.
Había que buscar una solución, asi que acudieron a un fenómeno externo, en los 70 consiguieron que la crisis se llamase la “crisis del petróleo”. La subida del precio del petróleo era la justificación del fenómeno estanflacionario.
Pero esta justificación carece de base. Los keynesianos argumentan que la subida del petróleo desencadenó una inflación que nada tenía que ver con “su inflación”, la buena, la que generaba empleo.
La subida del petróleo no habría supuesto ningún problema si los salarios nominales se hubieran mantenido. Pero los trabajadores no estaban dispuestos a mantener su salario nominal mientras los precios subían y sus salarios reales disminuían. Y entonces se inició una espiral inflacionista. Si se intentaba frenar la subida de los precios subiendo los tipos de interés los negocios menos rentables acababan cerrando y así aumentaba el paro.
Entonces los economistas decían muy serios que “había que elegir” entre paro o inflación. O se seguían políticas deflacionarias (subidas de tipos de interés) y entonces aumentaba el paro o se elegía el pleno empleo y entonces había que convivir con la inflación.
Como nadie pedía ni por asomo una contención de los salarios entonces la culpa era del precio del petróleo y la “solución” que éste bajase de precio. Lo de echar la culpa a los jeques árabes o a conspiraciones internacionales funcionaba muy bien en aquella época.
Al final se tuvo que aceptar, aunque a regañadientes, que la Teoría keynesiana no funcionaba: no había manera de salir de la estanflación. Se aplicaron políticas antiinflacionarias que provocaron duras recesiones pero que al final consiguieron estabilizar los precios y generar empleo.El aumento de la productividad permitió que los salarios tanto los nominales como los reales volviesen a subir.
Aunque el keynesianismo perdió una batalla en absoluto perdió la guerra, el Estado siguió aumentando su poder siempre con la excusa de que el mercado no cubría tal o cual necesidad.
Hablé antes de dos procesos “mágicos”, el otro era el del “multiplicador”. Nunca he entendido por qué las inversiones del Estado tienen el efecto de que todo el mundo aumente su consumo y su riqueza y en cambio si los gastos los hace el sector privado no suceda lo mismo.
Algo me he perdido, pero no comprendo como el tendero de la esquina o la cajera del supermercado diferencian el dinero procedente de un trabajador en una inversión pública y el de una privada. Nunca he oido una explicación, no digo una explicación convincente, sino una explicación. Todo lo que he leído es que si el Estado no hubiera hecho ésto o lo otro, nadie lo hubiera hecho.
Obviamente sólo unos pocos nos preguntamos lo que se hubiera hecho si el Estado no hubiese quitado a la gente el dinero.
El caso es que esos pequeños aumentos del gasto público que iban a generar un gran aumento de la demanda agregada no fueron tales. Y al final se necesitaron de grandes aumentos del gasto público para obtener limitados aumentos de la demanda agregada.
Los defensores de Keynes dicen que éste nunca propuso un aumento ilimitado del gasto y del déficit público. Pero el caso es que una vez el Estado empieza a meterse en los asuntos económicos, y además encuentra una justificación en la literatura económica, nunca para de encontrar motivos para hacerlo.
Tanto en épocas de crisis como en las de bonanza el Estado va aumentando su intervención en la economía provocando toda clase de ineficiencias, privilegios y señales equivocadas a la gente acerca de lo que valen los bienes y servicios. Todo este aumento del gasto público conlleva su correspondiente aumento de los impuestos. Pero aumentar los impuestos, aunque se intente justificar con demagogias baratas, acaba siendo impopular y el recurso al déficit se hace constante.
Los keynesianos son incapaces de comprender que la economía de un país o del mundo está compuesta de miles de mercados y que cada uno debe ajustarse continuamente. Ellos trabajan con agregados: demanda, IPC… Cuando surge una crisis su única idea es gastar más sin saber en qué. No saben qué mercado tiene que ajustar los precios a la baja y cual al alza.La conclusión es que toda la sabiduría de los keynesianos se resume en mantener la demanda agregada alta gastando dinero. Pero como no pueden sustituir al mercado gastan a ciegas, movidos muchas veces por meros intereses electorales, cometiendo errores sistemáticos. Intentan enmascarar los gastos del estado recurriendo al déficit . Pero el déficit ahoga la inversión privada y si además insisten en bajar los tipos de interés están abocados la inflación.
Los keynesianos simplemente piensan que ellos son capaces de hacer las cosas mejor que el mercado, es decir mejor que el conjunto de las decisiones individuales de la gente. Da igual que sus postulados acerca de la flexibilidad de los salarios o del multiplicador hayan fracasado. Cualquier oportunidad de gastar dinero es buena y ellos saben en qué.
Que la manipulación de los tipos de interés cause burbujas financieras sólo ha supuesto que pidan más regulaciones.
El keynesianismo sobrevive por la imagen popular de que salvó al mundo de la Gran Depresión, cuando fue justo al contrario. Sobrevive por el mito de los años dorados del capitalismo ( 1950 – 1970) pero se olvida de las recesiones de los años 70 y de la estanflación con el mito de “la crisis del petróleo”.
El keynesianismo , Krugman, Stiglitz… llevan los útimos 10 años, desde la crisis de las punto com (2000–2002) ofreciendo las mismas recetas y subiendo cada vez más la apuesta.
En USA con un déficit del 10% del PIB y con unos intereses negativos el paro sigue en un estratosférico (para USA) 10% y sin visos de bajar. Y nadie quiere quitar los estímulos económicos porque entonces (se supone) vendría una catástrofe. ¿Cuánto tiempo podrá aguantar la economía USA con ese déficit?El bueno de Krugman no pierde la moral y dice que lo que hay que hacer es aumentar el gasto del gobierno.
Las ideas de Keynes siguen vigentes por su sencillez y apariencia de eficacia, pero intelectualmente están muertas.Los bajos tipos de interés no solucionan las crisis en todo caso las aplazan empeorándolas. Los gastos del Estado no tienen ese efecto multiplicador en la economía y acaban generando déficits que se vuelven insolubles. La intervención del Estado en la economía no es realizada por esos “hombres sabios” que preveía Keynes sino por políticos ávidos de poder y acaba generando ineficiencias y corrupciones.Pero sobre todo no es el libre mercado el que genera las crisis sino la intervención en los mercados, sobre todo en el mercado del dinero. El keynesianismo sigue mandando en el mundo. Para salir de él tendríamos que desalojar a toda la clase política y mediática y a la mayoría de los economistas. Así que parece que solamente una crisis monstruosa podría acabar con él.
Pero, y luego ¿qué?
Espero que hayan comprendido a Keynes. Si tienen dudas ya saben: pregunten
En defensa de la Ciencia, en contra de Greenpeace.
Vaya por delante que soy un jubilado, minusválido, de 46 años, con 1,000 € al mes de pensión y tres hijos, es decir que vivo en la pobreza extrema o en la extrema pobreza. En mi vida he recibidio ningún cheque ni ningun maletín de la EXXON o de la red Koch, aunque ya me gustaría.
Decir también que a la hora que escribo esto las 3:30 del Sábado 24 de Abril del 2010 la energía eólica no produce ni 1Gwh el 5% de la potencia instalada y apenas el 4% de la demanda, una noche en calma. La energía fotovoltaica no produce nada por razones obvias.La demanda es de 21.640 Mwh.
La respuesta de Greenpeace al conocido como Informe Calzada empieza por una descalificacion ad hominem, con insinuaciones de sobornos y oscuros intereses. No me voy a rebajar a responder a eso, no merece la pena, y además no pertenezco ni al IJM ni a ninguna de las organizaciones que se citan.
Cuando los señores de Greenpeace entran a valorar lo que es el informe en sí mismo desatan una catarata de acusaciones:Errores metodólogicos.Falta de transparencia en los datos.Establecer comparaciones equivocadas.Simplismo, reduccionismo, cortoplacismo y economicismo.De olvidar que las ayudas son necesarias para una transición de un modelo ineficiente y contaminante a uno limpio y sostenible.
Ponen Navarra como ejemplo del éxito de la energía eólica.
Alude a un “grupo de expertos independientes” formado curiosamente empresarios beneficiados de las primas a las renovables y por ecologistas de Greenpeace y WWF. Expertos, cualquiera de los cuales, gana más en un mes que yo en un año.
El contrainforme de Greenpeace no ofrece ninguna alternativa. Ni explica su metodología, ni argumenta y los únicos datos que da son los de los empleos creados por las energías renovables:
73.900 según el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.89.000 directos y 99.681 indirectos según ISTAS – CC.OO.
Ni euros, ni Kw por ningún lado.Pero a falta de argumentos vamos a analizar las afirmaciones que se hacen en este panfleto sin firma.
1.- No hay evidencia científica de que el hombre pueda siquiera causar cambios en el clima. Por mucho que Greenpeace repita insultos como negacionismo o haga alusiones a pretendidos consensos científicos.
No hay evidencia científica porque simplemente no sabemos como funciona el clima de la Tierra a largo plazo, y es más que dudoso que podamos saberlo algún día.
El clima de la Tierra es un sistema extremadamente complejo con multitud de variables que interactuan entre sí.Desconocemos como interactuan esas variables y desconocemos como van a evolucionar en el futuro.
Con esas limitaciones pretender que se tiene un modelo que predice el clima dentro de décadas es simplemente una temeridad o una estafa intelectual. Especialmente cuando en contra de todos los modelos la temperatura de la Tierra ha permanecido estable en los últimos doce años a pesar del aumento de la cantidad de CO2 de 365 ppm a 390 ppm.2.- Nos guste o no la emisión de CO2 va a continuar, y no sólo eso, va a aumentar cada vez más rápido. Ni el parque automovilístico mundial, ni los aviones, ni el número de centrales térmicas de combustibles fósiles va disminuir sino todo lo contrario. Paises como China, India o Brasil no tienen ningun compromiso en reducir sus emisiones y en cambio sus habitantes estan deseosos de mejorar su nivel de vida y para eso son imprescindibles los combustibles fósiles.
La única fuente de energía no emisora de CO2 que puede sustituir a medio o largo plazo al actual sistema energético es la nuclear, a la que Greenpeace también se opone.
El CO2 en las cantidades que hay ahora en la atmósfera, o en las que pueda haber en un futuro, es absolutamente inócuo para el ser humano y para los animales, y es beneficioso para las plantas.
No hay por tanto ninguna razón para restringir o gravar con impuestos la emisión de CO2 como insiste Greenpeace. Gravar el CO2 es un robo a los contribuyentes y consumidores que irá a parar a los paises que por cuestiones políticas tengan permisos de emisión.
3.- El coste de las primas para las energías renovables ascenderá este año a 5.888 M€ .
Las cuentas son fáciles de echar:
Producción: 264.848 GwhPrecio por Gwh: 40,37 €Primas a las renovables: 5.888 M€
También mediante una simple división se puede ver que el coste medio para el consumidor / contribuyente del Mwh renovable es de 123 € un 150% más caro que el Mwh de una central de ciclo combinado o una nuclear.
Sin embargo, y en contra de lo que debiera hacer, el gobierno no incluye en el precio regulado de la electricidad este sobrecoste generandose el famoso déficit de tarifa.Hay sin embargo un compromiso de eliminar este déficit de tarifa subiendo los precios de la electricidad.Es fácil ver que la subida tendría que ser de más de un 55% si se quisiese eliminar todo el déficit tarifario.Un recibo de la luz pasaria de 100 € a 155 €.
No todas las clases de energías renovables reciben las mismas primas, la energia solar fotovoltaica recibe más de 400 €/Mw, es decir si un consumidor medio quisiese usar sólo ésta clase de fuente de energía tendría que dedicar unos 500 € al mes a pagar energía eléctrica. Eso sin incluir la subida de precios de todos los productos debido al aumento del precio de la energía eléctrica. Vamos que dedicaría la mitad de sueldo a pagar energía.
Es bastante simple ver que, incluso aceptando el máximo número de empleos generados por el sector 188.681, cada empleo directo o indirecto nos cuesta a los españoles 31.200 € al año.
Podríamos dedicarnos a crear empleo pagando 31.800 €/año por cada nuevo trabajador pero pronto nos dariamos de bruces con la realidad de que el déficit público se dispararía a niveles insoportables.
O podríamos subir el precio de la electricidad el 50% pero eso reduciría el consumo y arruinaría empresas, otras como Arcelor Mittal directamente se irian.
4.- La riqueza de Navarra no sólo es debida a la presencia en su territorio de empresas productoras de molinos que se ven fuertemente subvencionadas mediante las primas, parte de su riqueza proviene de fabricar coches para la marca Volkswagen.Curiosa contradicción.
¿Qué harian los navarros en una noche como esta (son las 5:55 de la mañana y sigue sin hacer viento) con sólo un 5% de sus 993MW eólicos disponibles y un 0% de sus 100MW fotovoltaicos disponibles?Se lo digo yo: empobrecerse.
Esta noche es un hecho elocuente de la imposiblidad de las energías renovables de cubrir la demanda eléctrica. No hay viento, no hay sol, no hay energía. Aunque cubran España de molinos y paneles. ¿Alguien dijo energías del futuro?
5.- No sé, porque el contrainforme de Greenpeace no lo dice, cuál es la metodología que hay que usar. Dice el informe que Navarra ha usado las energías renovables para superar las crisis y crear empleo.
Supongamos que en Navarra se crean 50.000 de esos empleos, eso supone una inyección en su economía de 1.560 M€ al año. Pero esos 1.560 M€ tendrán que salir del resto de los españoles, que obviamente no los podrán gastar en otras cosas.Se dispondrá pues de menos recursos para dedicarlos al consumo o a la inversión y eso a la corta o a la larga supondrá menos empleos.
Todo lo que sea elegir una tecnología más cara para producir lo mismo, aunque al principio pueda parecer que se crea más empleo, al final empobrece a todos. Se tienen que emplear más recursos en producir lo mismo y cuanto mayor sean los recursos empleados más pobres seremos.
Se podría emplear al 50% de la población activa a producir energía pero ¿Eson nos haría más ricos? ¿Se crearían empleos?No, produciríamos la mitad al solo poder emplear la mitad de los recursos y al ser más pobres tendríamos menos dinero para invertir y crear empleos.
La tragedia de este asunto es que si no se contruyen más molinos y no se fabrican más placas solares fotovoltaicas casi todos los puestos de trabajo del sector de las renovables desaparecerán.
Así de claro. Esos 120.000 o 188.000 puestos de trabajo tienen los días contados. Quedarán el 10% necesario para el mantenimiento y se acabó.Sin embargo las primas seguirán con nosotros otros 25 años. Porque los empresarios dueños de los molinos o de las placas solares tienen que amortizar su inversión.
5.888 M€ x 25 años = 147.000 M€Que invertidos podrían haber supuesto unos 300.000 empleos.
Y que así solo servirán para que ganen cuatro listillos, las grandes empresas que tienen construyen o tienen parques eólicos y, como no, los señores del BBVA y del BS.
Las cosas no son gratis. Si alguien quiere primas de 5.888 M€ al año no sólo tiene que contar los puestos de trabajo que se van a crear sino el dinero que les va a costar a los consumidores y empresas y las consecuencias que ello va a tener.
Decir como dice CCOO que “no hay evidencia de destrucción de puestos de trabajo” implica decir que el consumo y la inversión van a ser iguales teniendo la gente esos 5.888 M€ en su bolsillo que no teniéndolos, algo simplemente absurdo.Alguien puede pensar que al estar esos 5.888 M€ en manos de los empresarios y trabajadores del sector de las renovables no va a pasar nada, pero hay que tener en cuenta que esos 5.888 M€ van a ser a cambio de nada puesto que no se va a producir más energía electrica (ni ninguna otra cosa) de la que se produciría sin primas.
Es patético ver como los señores de CCOO insisten en los beneficios de la energía eólica: creación de empleo, de tejido empresarial, desarrollo tecnológico pero no quieren ver los costes. ¿Aceptarían cobrar sus sueldos en billetes del monopoly?No, quieren que los demás pagemos sus sueldos con nuestro dinero.
Los sindicalistas son tan ignorantes que no ven que los propios puestos de trabajo de las empresas fabricantes de molinos y placas están ya liquidados. No ven que ya están en el paro
¿O es que pretenden que sigamos llenando España de molinos y placas solares? ¿A cúanto ascenderían las primas? ¿A cuanto subirían los precios de la electricidad? ¿Cuántas empresas que usan intensivamente la electricidad desaparecerían?
Y al final, de cualquier modo, si seguimos a este ritmo, en cinco o seis años podremos producir toda la electricidad con energías renovables, excepto los dias que no sople el viento en los que tendremos que recurrir a las fósiles guste o no guste, ¿Y luego qué?
Las primas ascenderían a la asombrosa cantidad de 18.000 M€ al año y los únicos puestos de trabajo que quedarían serían los de mantenimiento.¿Exportar? Si, claro, vamos a exportar mucho cuando ya no sea posible ocultar lo monstruoso de las primas que cuesta el invento y que encima en paises importadores sólo se crearan los puestos de trabajo del montaje final.
Acaban diciendo cursiladas como esta:
“De la actual crisis social, económica y ecológica nace la posibilidad de poner en pie un modelo de desarrollo socialmente justo, políticamente democrático y participativo, económicamente viable y ambientalmente sostenible. Otro mundo es posible, no lo dejemos escapar.”
Me parece muy bien, pero no con mi dinero, ya soy bastante pobre.
6.- Dicen los “expertos”:
“Omisión del principal objetivo que persigue el fomento de las energías renovables en España que, lejos de fundamentar el plan de empleo nacional, es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la dependencia energética.”
Pues sí que es una contradicción, ahora lo que se persigue no es crear empleo sino reducir las emisiones de GEI ¿Para qué? ¿Para hacer caso a un modelo sin ninguna verificación empírica? ¿Para que los chinos puedan montar otra decena de térmicas de carbón? ¿Para ser más cool?¿Disminuir la dependencia energética? ¿Como esta noche que no hay viento?
“Error de base al emplear el término “subsidios públicos a las renovables”, sin especificar que no se trata de fondos directamente recogidos en los Presupuestos Generales del Estado como subsidios públicos sino fondos derivados de las tarifas que se pagan por el servicio. El estudio debería clarificar que no se trata de una detracción de recursos del sector público para redirigirlos a la financiación del sector renovable.”
Falso, porque parte de esas primas engordan el déficit de tarifa que sí paga el Estado.Pero en cualquier caso lo que sí se trata es de una detracción de fondos privados para redirigirlos a la financiación del sector renovable.
“Metodología basada en dos ratios metodológicos que son estáticos y simplistas, olvidando consideraciones fundamentales como el crecimiento en la producción total de la economía y la transferencia intrasectorial de recursos. De haberse utilizado un enfoque “input-output” (muy frecuente en ciencia económica) las conclusiones sobre el impacto en el PIB habrían sido diferentes, como se desprende, por ejemplo, del Estudio Macroeconómico sobre el impacto del sector eólico en España (Deloitte).”
“Omisión del resto de medios de producción energética que deberían utilizarse en ausencia de energías renovables y que, muchas veces, son menos intensivos en mano de obra o implican importaciones que tienen impacto negativo en el PIB y un encarecimiento derivado del riesgo de oscilaciones sobre el precio.”
“No se demuestra la responsabilidad de las energías renovables en la pérdida de empleo que se baraja, olvidando que el valor añadido del empleo verde excede de los empleos directos y contemplando plazos poco razonables para las primas.”
Es increible que estos expertos: no comprendan el concepto de coste de oportunidad. ¿De dónde salen los 5.888 M€ anuales?¡Plazos poco razonables para las primas!!Pero si el mero anuncio de retocar las existentes ha puesto en pie de guerra al sector.
“Afirma erróneamente que las energías renovables han dejado sin financiación a otros sectores, entendiendo que el Estado ha competido con el sector privado para optar a recursos financieros para el desarrollo de las renovables, aumentando el tipo de interés y encareciendo el crédito. Mencionar este “crowding-out” implica un profundo desconocimiento del funcionamiento del sector, así como de las reglas básicas de economía.”
Nuevamente ¿De dónde salen los 5.888 M€?Esos 5.888 M€ cóbrense como se cobren suponen detraer recursos del sector privado. ¿O es que acaso los pagan los extraterrestres?
7.- Y finalmente el superexperto Pedro Linares además de insistir en lo anterior se descuelga con ésta perla:
“Ante la evidencia de que todos los Gobiernos están fomentando la economía mediante paquetes ‘keynesianos’ para levantar la demanda, Linares se pregunta: “Puestos a gastar el dinero público, ¿es más eficiente en términos de empleo y de productividad gastárselo en industrias “verdes” o en otro tipo? Sobre todo teniendo en cuenta el hecho ya citado de que el apoyo público a las renovables no viene determinado por su creación de empleo, sino por sus beneficios ambientales y de seguridad energética, que podrían justificar su existencia por ellos mismos. Eso desgraciadamente no lo contesta el informe”.
“Puestos a gastar dinero público”, Un momento. ¿No habíamos quedado en que el dinero no provenía del Estado sino de tarifas que se pagan por el servicio? Y que pretender que las primas procedian de los Presupuestos del Estado era “un error de base”.
“Puestos a gastar dinero”… ¿Cómo pretende que le tomemos en serio cuando se empieza con un razonamiento como ese? ¿Es que a usted le cae el dinero del cielo?
Y luego añade que el apoyo a las renovables no viene dado por la creación de empleo sino por motivos ambientales y de seguridad energética. Acabáramos.
Acaba con un retórico: “el informe no contesta en qué se deben emplear esos “paquetes keynesianos”".Pero ¿Por qué tiene que haber “paquetes keynesianos”. Porque usted no sepa más Economía que la de la Teoría General. Quiere aumentar el consumo con más gasto y claro sin aumentar los impuestos entonces lo que quiere es lisa y llanamente más déficit ¿De verdad cree que tenemos que tener aún más déficit?
“En economía -destaca- la medida a utilizar es el valor marginal, no el medio: en este caso, eso supondría calcular el uso de capital marginal requerido por unidad de empleo, o la productividad marginal. Eso es lo que permitiría evaluar hasta qué punto el subsidio a las renovables es eficiente o no, usando el mismo paradigma neoclásico que subyace al informe.”
Eso estaría muy bien sino fuese porque las subvenciones no se dan a la producción marginal sino al Mwh puro y duro igual al primero que al último.
Aquí los únicos negacionistas son los de Greenpeace que niegan la más elemental contabilidad de los costes de las energías renovables.Que niegan que por mucho que gastemos en energías renovables siempre tendremos que tener un parque de centrales térmicas ya sea a base de combustibles fósiles o nucleares sino queremos volver a la edad de piedra.
Lo que tienen que saber ustedes es que la deuda de las renovables es de 147.200 M€ que tendremos que pagar, queramos o no, durante los próximos 25 años.3.200 € por español, joven o viejo, mujer u hombre.Y todo a cambio de NADA
Amanece, son las 7:00, hace un poco más de viento, lo suficiente para que los aerogeneradores produzcan el 6% de su potencia nominal. En tres horas la demanda de energía pasará de 22.000 Mwh a 28.000 Mwh y luego a 29.0000 Mwh.Siete centrales de ciclo combinado de 1.000 MW cada una se preparan a quemar gas argelino o ruso para que España siga funcionando o en su defecto tendremos que abrir los embalses para producir energía hidroélectrica.Miles de millones de euros de molinos están parados.
Y yo sigo igual de pobre.
PD: Ayer Domingo 25 de Abril del 2010 hubo momentos en que la energía eólica sólo suministraba el 2% de la energía total y enre la eólica y la solar apenas el 3%.El Sábado 24 de Abril del 2010 la cosa no fue mejor, en el mejor momento del día las renovables, eólica y solar, apenas produjeron el 7% de la demanda y la mayor parte del tiempo solo produjeron el 4%-5% Sin combustibles fósiles o nucleares el pasado fin de semana España habría vuelto a la edad de piedra.
Llegamos al nucleo duro de la teoría keynesiana. Habiamos dejado un mundo en depresión porque la gente no invertía todo lo ahorrado.En la economía clásica nunca se podía llegar a esa situación por dos razones:
Los precios y salarios se ajustarían a la baja hasta estar en equilibrio con la nueva cantidad de dinero en circulación.
Los tipos de interés subirían haciendo “salir” al dinero de debajo del colchón.
Respecto a lo primero ya vimos que Keynes considera los salarios inflexibles a la baja. Pero además aunque bajasen, según Keynes, eso sólo haría bajar (aun más) la demanda produciendose más cierres de empresas y un nuevo ciclo depresivo.
En cuanto a los tipos de interés Keynes considera que no es la oferta y la demanda de dinero lo que los determina. Es al revés son los tipos de interés los que determinan el ahorro y la inversión.
A cada tipo de interés le corresponde un nivel de ahorro, inversión y ocupación.
Bueno…¿Y de qué depende el tipo de interés?
Pues de la psicología del mercado. Sí han leido bien.
Pero oigamos a Keynes:
“Es evidente, pues, que la tasa de interés es un fenómeno altamente psicológico.”
Y sigue:
“Cualquier nivel de interés que se acepte, con suficiente convicción, como probablemente duradero, será duradero…”
Desde luego la lógica de Keynes es profunda.Pero Keynes ve un problema:
” (el tipo de interés)..puede fluctuar durante décadas alrededor de un nivel crónicamente demasiado alto para lograr la ocupación plena, particularmente si prevalece la opinión de que la tasa de interés se ajusta de forma automática, de manera que se crea que el nivel establecido por el convencionalismo se base en razones mucho más fuertes que éste mismo; ya que de ningún modo está asociado en la mente del público o de las autoridades el hecho de no poder lograr un nivel óptimo de ocupación con la vigencia de un conjunto inadecuado de tasa de interés.”
Como ven Keynes es un maestro de los razonamientos circulares. Los tipos de interés son los que son porque la gente piensa que si debieran ser otros ya habrían cambiado porque se ajustan atomáticamente. Evidentemente el hecho de que a un determinado tipo de interés nadie quiera prestar dinero o tomarlo prestado es irrelevante.
Pero en base a esta idea de que los tipos de interes son inflexibles a los cambios de preferencia por la liquidez Keynes empieza a llevarnos por un camino muy particular.
Si los tipos de interés son demasiado altos como para llevarnos al pleno empleo entonces:
“El único alivio puede venir de un aumento en la cantidad de dinero…”” la desocupación prospera porque… el dinero es algo que no puede producirse…”
Y aquí llega la magia del maestro:
“No queda más remedio que persuadir al público que el queso verde es prácticamente la misma cosa (que el dinero) y poner la fábrica de queso (es decir, el banco central) bajo la dirección del poder del político.”
O pensaban de verdad que la idea del control de los tipos de interés se basaba en alguna secreta fórmula o un complicado razonamiento. No señores simplemente si los tipos de interés no se ajustan a lo que consideramos razonable para conseguir el pleno empleo ponemos “la frábrica de queso verde” a funcionar.
Más todavía:
“El hecho de que el mundo sea tan pobre en bienes de capital es debido… a las altas primas de liquidez… que tiene ahora el dinero.”
El problema no es de ahorro, es de tipo de interés, y para eso los políticos deben tomar el control de “la fábrica de queso verde”.
Pero ¿Por qué no invierten los empresarios? ¿Por qué guardan el dinero los hombres de negocios?
¿Lo adivinan? Bueno los hombres de negocios no invierten, en realidad, para ganar dinero.
“Si la naturaleza humana no sintiera la tentación de probar suerte, ni satisfacción (abstracción hecha de la ganancia) en construir una fábrica, un ferrocarril, una mina o una hacienda, no habría mucha inversión como resultado simplemente de cálculos fríos.”
Los hombres de negocios invierten por fogosidad.
“Quizá la mayor parte de nuestras decisiones de hacer algo positivo (invertir) sólo pueden considerarse como resultado de la fogosidad.”
La rentabilidad no es la causa puesto que no se puede calcular de antemano.
“En realidad la tarea de prever los rendimientos probables de los bienes (de capital) se basa en un cálculo tan exacto como el que se pueda hacer de los beneficios de una expedición al Polo Sur”
Vamos a resumir toda esta doctrina (aquí ya no hay siquiera razonamientos):
Los tipos de interés son los que son porque la gente cree que si tuviesen que cambiar ya habrían cambiado.
Los tipos de interés pueden, y de hecho así lo hacen, permanecer mucho tiempo a niveles tan elevados que no sea rentable invertir.
La oferta y demanda de liquidez (de dinero) no influye en los tipos de interés.
Los hombres de negocios no invierten por un cálculo de futuros beneficios, cálculo éste por lo demás imposible, sino por cuestiones de probar suerte, fogosidad, instinto de manada (”animal spirit”) o razones personales (no económicas).
Todo depende de las “expectativas” de los hombres de negocios y del público.
Es cierto que Keynes recomienda la política monetaria (fijar los tipos de interés) por parte de los bancos centrales, eso sí controlados por los políticos. Pero con un cierto escepticismo.
Keynes no es ni mucho menos tonto, sabe que unos tipos de interés bajos facilitarán el consumo y la inversión y por tanto conseguir el objetivo de pleno empleo. Pero también sabe que no se puede obligar a la gente a consumir o invertir. De hecho, ya que los tipos de interés no pueden ser negativos, cuanto más bajos sean los tipos de interés menor será la expectativa de una bajada.
Cuando los tipos se acercan a cero (¡como ocurre ahora!) ya no hay más bajadas posibles y si entonces no se reanima el consumo y la inversión se entrará en la denominada “trampa de liquidez”.
La “trampa de liquidez” (situación en la que está todo el mundo desarrollado ahora) es la situación en que la política monetaria ya no puede “empujar” al consumo o a la inversión porque ya todo el mundo ha asumido los tipos bajos y que estos no van (porque no pueden) a bajar más.La política monetaria ya ha sido “descontada” por el público. En cambio una subida puede ser muy peligrosa (desde la óptica keynesiana) porque si con unos tipos bajísimos la gente no gastaba ¿Qué sucederá si se suben?
Pero anticipando este problema Keynes llega a la siguiente conclusión:
“Espero ver al Estado, que está en situación de poder calcular la eficiencia marginal de los bienes de capital a largo plazo sobre la base de la conveniencia social general, asumir una responsabilidad cada vez mayor en la organización directa de las inversiones… ya que las fluctuaciones serán demasiado grandes para contrarrestarlas con alguna modificación factible de la tasa de interés.”
Además estas inversiones estatales tienen una fabulosa facultad: el multiplicador.
El multiplicador de la inversión es el nombre que recibe el hecho de que una inversión no sólo tendrá un efecto positivo en la creación de empleo directo, sino que además, la demanda de los nuevos trabajadores generará más empleo hasta multiplicar la renta por una cantidad que dependerá de la propensión marginal a consumir, a mayor propensión a consumir mayor aumento de la renta (y del empleo) producirá la inversión inicial.
El resultado es que con cantidades no muy importantes de inversión se producirá un importante aumento del empleo y la renta.
“Si la psicología de consumo de la sociedad es tal que ésta decide consumir nueve décimas partes de su incremento de ingreso entonces el multiplicador sería de 10 y la ocupación total producida por un aumento de las obras públicas, será de diez veces mayor que la ocupación primaria proporcionada por éstas… suponiendo que no haya una reduccción en las inversiones en otras direcciones.”
Sólo una cosa más. ¿Inflación? No hay que preocuparse.
Aunque el aumento de la demanda (política monetaria laxa, inversiones públicas) aumente los precios, los trabajadores no pedirán aumentos de sueldo (recuerden los postulados o condiciones de partida), la inflación sólo aparecerá en el momento que haya pleno empleo, cuando ya no sea posible mantener los salarios congelados.
Ni grandes “misterios”, ni formulas secretas, ni nuevas teorías, esto ya estaba escrito y publicado así de claro hace 74 años.
Recapitulemos:
Las personas y empresas ahorrarán, inevitablemente, más de lo que consumirán o invertirán.
Aparece entonces un desequilibrio que genera una espiral recesiva y posiblemente deflacionaria.
Los tipos de interes no reaccionan ante la oferta o demanda de dinero y serán muy altos como para poder posibilitar una recuperación.
El Estado debe intervenir para bajar los tipos de interés y “animar” el consumo y la inversión.
Los empresarios son incapaces de prever la futura rentabilidad de los negocios e invierten por motivos psicológicos.
Entonces se puede llegar a una situación en que la politica monetaria (bajos tipos de interes) no tenga efectos en la psicología de público ni de los hombres de negocios y éstos no consuman ni inviertan lo deseable para terminar con el paro.
Finalmente sólo queda la intervención directa del Estado en la inversión puesto que este conoce la rentabilidad de las inversiones en base a la “conveniencia social general”, sea esto último lo que sea, y así volver a una situación de pleno empleo.
Corolario:Los mercados son intrínsecamente ineficientes, inestables y caprichosos a la hora de distribuir la riqueza y de generar una inversión suficiente para llegar al pleno empleo.
La política monetaria es necesaria pero no suficiente.
Sólo la intervención directa del Estado en la inversión, basado en la conveniencia social, puede mantener una situación de equilibiro con pleno empleo.
Estamos ante el Libro Gordo de Petete de toda la progresía mundial, aunque no lo hayan leido, que ya sabemos que estos economistas son unos plomazos y no vamos a perder el tiempo.
Supongo que muchísimas cosas de las que han leido les sonarán en la política actual. Bajos tipos de interés, inversiones basadas en la “conveniencia social general” (plan E, subvenciones fotoeléctricas, subvenciones a coches eléctricos y de los otros, subvención al carbón nacional…), necesidad de más Estado, más impuestos, más control sobre la banca, campañas para “animar a la gente”…
Pues todo esto tiene su justificación “científica” en la Teoría General de Keynes. Luego esto se ha impartido en las Facultades como las Tablas de la Ley de la Economía, hay costras de Catedráticos que la única economía que conocen es ésta, miles de economistas han salido “de fábrica” con estas ideas que han influido a políticos y periodistas que se retroalimentan. Y dado que toda esta Teoría justifica la intervención estatal en prácticamente todo, pues ha resultado bendecida por (casi) todos los políticos y vuelta a empezar: economistas, políticos, periodistas, opinión pública…
Saludos, en la próxima y última entrega entraré en una crítica (espero que clara y divertida) de la Teoría General que es tanto como criticar, tal y como están ahora las cosas, a la Economía como Ciencia.
Parece que hasta ahora hayamos perdido el tiempo en definiciones y condiciones (por cierto se llaman postulados) pero si queremos hacer algo de ciencia tenemos que ser parsimoniosos. Sin embargo a partir de ahora vamos a sacar muchas conclusiones.
Desde el momento en que parte del dinero ahorrado no es gastado se rompe la igualdad ahorro = inversión y ahora el ahorro es mayor que la inversión. Desde ese momento parte de la oferta no será demandada.
CONSUMO + INVERSION es menor que CONSUMO + AHORRO
CONSUMO + INVERSION = DEMANDA
CONSUMO + AHORRO = OFERTA
DEMANDA es menor que OFERTA
En un una economía de libre mercado esta situación de desequilibrio se solucionaría con un ajuste de precios. Los precios de los bienes y servicios bajarían hasta encontrar una nueva situación de equilibrio. Los salarios bajarían y en la nueva situación de equilibrio se mantendría el pleno empleo.
Pero recordemos que una de las condiciones del mercado keynesiano es que los salarios nominales no pueden bajar.
Si las empresas intentan vender toda su producción no les quedará más remedio que bajar sus precios, y dado que los salarios no pueden bajar, eso significa que sus beneficios disminuirán.
Pero sin embargo las empresas seguirán teniendo beneficios y eso significá que seguirán ahorrando. Si antes no había nada en lo que los ahorradores considerasen que mereciese la pena invertir ahora, con menos beneficios, menos aún. Y en consecuencia el ahorro seguirá siendo mayor, aunque en menor medida, que la inversión.
En conclusión: el sistema de libre mercado, bajo las condiciones keynesianas, esta abocado a una crisis y posterior depresión.
La crisis ya hemos visto como se produce: la demanda es insuficiente para absorber la oferta. Veamos como se llega a la depresión.
A medida que la falta de demanda va mermando los beneficios de las empresas y mandando personas al paro el ahorro disminuye, y por tanto la diferencia entre ahorro e inversión disminuye.
Con el tiempo, y dada la inflexibilidad de los salarios a la baja, el beneficio de las empresas es practicamente cero y hay muchas empresas y personas que estan gastando sus ahorros, es decir desahorrando, para poder sobrevivir. Llega un momento en que el desahorro de unos compensa el ya mínimo ahorro de otros y el ahorro total es cercano a cero.
Y ¿que pasa con la inversión? Pues ante la falta de demanda y el exceso de oferta casi nadie se atreve a invertir.
La situación de equilibrio a la que se llega es una en el que:
Un gran número de empresas han cerrado.
Otras (empresas) han disminuido su producción.
Hay un gran número de parados.
Y, sobre todo, en la que tanto el ahorro como la inversión son mínimos.
Pero, a pesar del paro, es una situación de equilibrio puesto que finalmente (y dado que ahorro e inversión son practicamente cero ) tenemos:
DEMANDA = CONSUMO + MÍNIMA INVERSION
OFERTA = CONSUMO + MINIMO AHORRO
CONSUMO + MINIMA INVERSION = CONSUMO + MINIMO AHORRO
No hay nada que varie esta situación de equilibrio a medio plazo puesto que el fracaso de muchas empresas paraliza la inversión y sólo despues de un periodo hay empresarios que se atreven a invertir. Entonces y a medida que los ahorradores van sacando sus ahorros de “debajo de los colchones” la inversión es superior al ahorro, la demanda es mayor que la oferta y se produce la recuperación.
De este modo el sistema de libre mercado, el sistema capitalista esta abocado a ciclos de crecimiento y de depresión en la medida en que ahorro e inversión esten en desequilibrio.
Keynes creyó encontrar la solución al problema de las crisis cíclicas, al problema de la Gran Depresión de los años 30. Cuando el ahorro era superior a la inversión y las empresas empezaban a cerrar o a disminuir su producción y empleo era necesario gastar ese exceso de ahorro, aumentar la demanda como fuese.
El paradigma de la economía clásica de que el ahorro siempre era bueno quedaba destrozado.
La idea de que cualquiera que fuese el nivel de oferta la demanda absorbería todos los productos se venía abajo.
Pero ¿Quién podía gastar dinero en medio de la crisis? ¿Quién podia aumentar la demanda cuando los negocios iban mal y el desempleo aumentaba?
Han acertado: el Estado. A partir de aquí Keynes entra en una especie de delirio. Recordemos que Keynes se había educado en los principios de la economía clásica, en los que había confiado durante gran parte de su vida. La Gran Depresión tuvo que ser un trauma enorme para Keynes al ver que sus supuestos se venían abajo y entonces buscó una solución radical.
Keynes critica con dureza los fondos de amortización de las empresas a los que acusa de ser, en gran parte, los culpables de la Gran Depresión. Dice:
“Los gastos ruinosos del Estado pueden, no obstante, enriquecer al fin y al cabo a la comunidad. La construcción de pirámides, los terremotos y hasta las guerras pueden servir para aumentar la riqueza, si la educación de nuestros estadistas en los principios de la economía clásica impide que se haga en algo mejor”
Luego llega a la analogía con las minas de oro diciendo que si el Tesoro USA enterrase botellas llenas de billetes de banco en minas abandonadas y se dejase a la iniciativa privada su explotación el desempleo se acabaría.
“…seria más sensato construir casas o algo semejante; pero si existen dificultades políticas o prácticas para realizarlo, el procedimiento anterior (enterrar botellas llenas de dinero) sería mejor que no hacer nada.”
Todavía no hemos acabado con todo el análisis de la teoría keynesiana pero ya tenemos cosas muy interesantes para desentrañar la realidad en que vivimos.
El grito de Keynes hace 75 años, como el de ahora de los economistas keynesianos, con Krugman a la cabeza, es ¡¡¡Aumenten la demanda!!! Y ¿Cómo se aumenta la demanda? Pues aumentando el gasto público financiado con déficit. Porque si el gasto público se financiase con más impuestos el efecto en la demanda total sería mucho menor.
Asi que ahora podemos entender las recetas de los economistas keynesianos, el 80% de los economistas:
¡¡¡¡Aumenten la demanda!!!
Políticos ¡¡¡Aumenten el gasto público!!! (ahora se le llaman “estímulos económicos”).
¡¡¡Financien los estímulos económicos con más déficit público!!!! (cuando lleguen las vacas gordas ya se podrá pagar el déficit).
Todo el saber de prácticamente la totalidad de los economistas que asesoran a los presidentes de los gobiernos del mundo se resume en esto. De verdad, no hay más, ya saben ustedes tanto como ellos!!
Mas gasto público (prácticamente no importa en qué como dijo Keynes). Más déficit público. Más Estado. Más “política”.
La mayoría de los políticos son abogados u otros profesionales que no saben nada de Economía.
La solución keynesiana es fabulosa para los políticos. Les permite erigirse en salvadores de la crisis. El aumento del gasto público les permite aumentar su poder. La discreccionalidad del gasto les permite beneficiar a sus electores y comprar votos con dinero del presupuesto. Es el mundo perfecto para un político que además puede eludir cualquier responsabilidad endosandole el déficit a los que vengan después. Y por si algo faltase: el “consenso” de los economistas les apoya.
Existe toda una imaginería de pensamientos y frases en torno keynesianismo que no han cambiado en 75 años.
“El Estado al rescate de la economía”.
“El Estado salvador del capitalismo”.
“Los excesos del capitalismo que han conducido a la crisis”.
“Es necesario de estímulos económicos por parte del Estado para salir de la crisis.”
“Las guerras acaban con las crisis”
“Los planes “E” son una buena solución para remediar el desempleo.”
“Las ayudas del Estado han salvado tal o cual sector”
“Los mercados dejados en libertad no se autoregulan y acaban en crisis”
“La culpa de la crisis es de los especuladores y ahora tiene que venir el Estado a regular e intervenir”
La limitación del establishment económico es tan patética que suenan a disco rayado: más gasto público, más déficit, ¿que no funciona? Pues aumenten el gasto!!! ¿Que todo fracasa? Es que no se ha gastado lo suficiente.
Pero ya se lo hemos dicho: la Ciencia Económica es sencilla.
En la próxima entrega vamos a analizar la teoría keynesiana del interés y dos aportaciones suyas: la trampa de liquidez y el multiplicador.
A continuación Keynes analiza como funciona una economía de libre mercado, pero antes de hacerlo establece una serie de restricciones o condiciones a esa economía de libre mercado.
Keynes ni prueba, ni demuestra que las restricciones o condiciones que establece tengan que ser así. Simplemente dice cosas como:
"La experiencia diaria nos dice, sin dejar lugar a duda, que lejos de ser una mera posibilidad... (determinada restricción)... es el caso normal"
O
"... lógica o ilógica, esta es la conducta real de los obreros"
Aclaración:el método usado por la Economía es un método apriorístico. La Economía al igual que las Matemáticas utiliza el apriorismo.
Apriorismo: Método en el que se emplea sistemáticamente el razonamiento a priori.
Razonamiento a priori: Es la demostración de algo partiendo de unas condiciones, esas condiciones determinan de antemano el resultado de la demostración.
Dicho de otra manera: en el momento que elegimos las condiciones de partida ya estamos eligiendo la teoría económica (siempre que se siga un razonamiento lógico).
La mayor parte de las veces la gente no sabe las condiciones de partida de una teoría económica, otras veces las acepta sin cuestionarlas por muy absurdas que sean. Y cuidado, que cuando digo la mayor parte de la gente no digo la mayor parte de los trabajadores de baja cualificacion, que también, sino la mayor parte de los médicos, abogados, ingenieros, periodistas y... economistas.
El caso es que a la gente más que las condiciones de partida lo que le importan son las consecuencias que creen
que tienen las teorías económicas.
Luego cuando las teorías económicas fallan o tienen unos resultados indeseados, es cuando la gente se pregunta dónde está el error pero como en ningún momento se plantean cambiar las condiciones de partida de su teoría económica al final acaban con razonamientos absurdos.
Recordemos lo dicho más arriba: en el momento que elegimos las condiciones de partida elegimos la teoría económica y sus consecuencias.
Si las condiciones de partida son equivocadas entonces estamoa abocacos a aceptar una teoría que no va a funcionar y/o a prescindir de la lógica
Fin de la aclaración.
Keynes establece de entrada estas condiciones de partida:
1.- Los salarios nominales son inflexibles a la baja. Es decir si un trabajador gana 1.000 € al mes y el empresario pretende reducirle el sueldo a 950 € al mes (con igual trabajo) el trabajador protestará, se organizará en sindicatos, irá a la huelga, dañará o destruirá las instalaciones donde trabaja, de tal modo que al empresario le será imposible bajarle el sueldo.
2.- Los salarios reales son flexibles a la baja. Si un trabajador gana 1.000 € al mes y el coste de la vida sube un 5%, el trabajador no pedirá aumento de sueldo.
3.- Cuanto mayor sea la renta de una persona más parte de su renta ahorrará. Por ejemplo si una persona tiene unos ingresos de 15.000 €/año ahorrará 1.500 €, pero si sus ingresos son de 30.000 €/año ahorrará no el 10% si no el 20% es decir 6.000 €/año. Y si ganase 60.000 €/año ahorraría el 40%, 24.000 €/año.
Tambien se cumplirá la condición si el aumento de la renta es en términos reales y no nominales.
4.- Cuanto mayor sea el capital invertido de una economía mayor será la renta que genere. Por ejemplo una economía con un capital invertido de 1billón de euros generará una renta de 100.000 M€, si el capital invertido es de 1,5 billones de euros la renta generada será, como mínimo, mayor de 100.000 M€.
Tambien se cumplirá la condición si el aumento del capital es en términos reales y no nominales.
Leedlos y releedlos, pero no admiten discusión. Keynes establece estas condiciones como punto de partida. Si no te gustan, te parecen ilógicas, absurdas, imposibles... a Keynes le da igual. Es su teoría y son sus normas (por cierto todavía hay más condiciones)
Ahora vamos a aplicarlas a una economía de libre mercado.
En una economía de libre mercado los empresarios competirán entre ellos para ganar el máximo de dinero posible.
Esa competencia de los empresarios tiene dos caras: competencia por los factores de producción y competencia por los clientes.
Vamos a hacer un pequeño gran salto para simplificar y llegar al meollo del asunto.
Como consecuencia de la competencia en un libre mercado la producción mejorará en cantidad y calidad eso producirá más renta real (los precios bajarán y los beneficios y salarios se mantendrán) o nominal (salarios y beneficios aumentaran más que los precios).
Con una mayor renta el ahorro también crecerá y muy rápido (condición nº3) ese ahorro se invertirá (recuerden ahorro = inversión) y en consecuencia el capital invertido aumentará.
Al aumentar el capital invertido la renta aumentará (condición nº4)
Se produce entonces un circulo virtuoso:
+ Renta real >> + Ahorro real >> + Capital real >> + Renta real..
Y vuelta a empezar.
Dado que el ahorro crece muy rápidamente (ver condición nº3) los demás factores también crecen muy rápido.
O deberían, porque aquí es donde Keynes da un triple salto mortal y establece su condicion nº5.
5.- Mas tarde o más temprano se llega a un momento en que los ahorradores no encuentran donde invertir el dinero. Y en consecuencia guardarán parte o todo su ahorro "debajo del colchón" o en una caja de seguridad en el banco o donde sea, pero parte o todo el dinero ahorrado no se gastará.
En la próxima entrega veremos las consecuencias de esta última condición. Por cierto fijaros en la cantidad de condiciones de partida que hay que tragarse para aceptar la Teoría General de Keynes.
Saludos (ya sabeis si teneis dudas...).
PD: Quedan otras tres entregas procuraremos publicarlas lo más rápido posible.