Jeje, homenaje a Cantinflas, ese noble precursor del tal Glez que glosara Umbral desde su impenetrable miopa. Me resulta enternecedor la sorpresa que manifiestan muchos de nuestros ms agudos periodistas, con D. Federico a la cabeza, ante la trayectoria del gobierno Rajoy. En buena medida, lo que han hecho y dejado de hacer los Rajoy Boys era perfectamente predecible, y modestamente tengo que reclamar para m el haberlo anunciado. No tiene, sin embargo, mrito alguno: Rajoy no hace ms que seguir la prolongacin natural de su trayectoria. En realidad, la cosa va mejor de lo que yo me barruntaba, porque hay elementos apreciables, como el nombramiento de fiscal general (que veremos a ver cmo sale al final) o el empuje y claridad de ideas de Margallo. De Guindos est siendo un pequeo desastre, pero se vea venir, no parece un hombre con ideas claras. Todos los das hay cosas indignantes; hoy me desayuno con ese manifiesto de ministros de exteriores, una gansada propia de El Mundo, que la saluda con arrobo, y que le hace a uno preguntarse qu demonios (u otro sustantivo ms castizo, si se prefiere) hace gente como Oreja con un zote certificable como Moratinos. En fin, mal lo llevamos. En Ciencia, mi negociado, o hay movimiento, excepto aumentar ciertos recortes por la puerta de atrs. No digo yo que no deba haberlos, pero me parece muy, muy mal que el criterio no est claro. Resulta absurdo contratar a gente de forma indefinida en iniciativas de excelencia y luego dejarles colgados mientras sigue habiendo otras de menor prestigio que se financian... Mal, muy mal. A ver cmo defienden ahora muchos al del puro.
Me da igual si es el PP frente al PSOE, el PSOE frente al PP, UPD, laboristas, conservadores, republicanos... lo que sea. Está claro que la oposición debe criticar y controlar al gobierno, dentro y fuera del parlamento. Ser un contrapeso. Pero también debe se runa alternativa. Y eso no significa únicamente ser un partido grande y con posibilidades de ganar la próxima vez. Debe tener los deberes hechos para el momento en que le den el relevo. Nunca he entendido las demoras tan prolongadas que tenemos en España, y en buena medida en otros países también, aunque no conozco el asunto tan bien como en nuestro malhadado país. Pongamos por caso el último relevo, y centrémonos en algo que conozco: la educación. El PP en teoría tiene ideas al respecto distintas de las del PSOE, lo han afirmado repetidas veces. Pues bien, creo que es elemental que este partido debería tener preparado el borrador de la ley de sustitución, y los reglamentos correspondientes. Y así con todas las áreas a considerar. Es alucinante que pasen los días y no se mueva nada. Por ejemplo, tenemos a la ministra de trabajo a ver si se pone con la reformita, ya que no se la hacen los que no son gobierno. Nos indignamos con frecuencia por corruptelas y traiciones pero ¿y la vagancia?
Hoy Fede y Pedro J coinciden en manifestar su asombro por las últimas aportaciones de nuestro flamante presidente (asumo que sigue siéndolo, aunque no tengo pruebas fehacientes). En concreto, por la contradicción radical con las promesas electorales y por no justificarlo y defenderlo adecuadamente. Comprendo el pasmo hasta cierto punto, pero el gallego ha sido fiel a su trayectoria: nunca ha sido un trabajador a destajo, nunca se ha prodigado antes los medios a menos que fuera estrictamente necesario, y ya dije que carecía de principios políticos. Es archievidente que no es un tipo de fiar, después de lo que le hizo a María San Gil. Que no tome medidas forma parte de su ADN, y las que introduzca las abordará ante la resistencia de cada fibra de su ser. De momento seguimos a la expectativa. A ver qué hace la Secretaria de Investigación...
Rajoy confirma las expectativas... desgraciadamente
Contemplo cómodamente sentado en mi sillón el lento despliegue del gobierno Rajoy. Lo hago desde la distancia y el sosiego, procurando evitar cabreos estériles. Y es que, desgraciadamente, no ha hecho falta mucho tiempo para comprobar cuán fundados eran mis temores. La cosa puede resumirse en continuidad, ausencia de medidas de fondo, perfil subterráneo, y lentitud exasperante, todo ello aderezado de una mayor enjundia y seriedad, todo hay que decirlo. Hay cosas que pueden mejorar, pero de momento no hay lugar para grandes esperanzas: la negociación con ETA parece seguir encarrilada, no hay recortes sustanciales, condecoran al gobierno anterior en el mismo acto en el que advierten que falsificó cifras oficiales, se invita a las comunidades autónomas a compartir embajadas... Hay que armarse de paciencia.
Leo la crónica emocionada de Pablo Montesinos, al que imagino en pleno síndrome de Estocolmo. Rajoy ha estado genial, lo tiene todo claro y es una inspiración total. Jo. No hay españoles buenos y malos. Es decir, que Amaiur es lo mismo que la AVT, Urdangarín igual que Letizia, Bono igual que Posada y, en fin, Rajoy igual que ZP. Los pensionistas deben estar entre los más iguales, porque vuelven a subirles las pensiones; total, sólo es el primer capítulo de gasto. Jo. El plato fuerte son las reformas del sector financiero: la estrategia se basa en el saneamiento de los balances. Este tío es un genio, ¿cómo no se nos había ocurrido antes? La ley de estabilidad presupuestaria es una gran idea, dado el respeto que tenemos a las leyes en este país. El otro día dijo que el Rey sería el primero en saber el nombre de los ministros; de ser cierto sería interesante, por si alguno de los ministrables le dice que no. Jo.
Es un lugar común criticar los impuestos llamados indirectos (los impuestos sobre el consumo, como el IVA) por no ser progresivos. Se entiende que la imposición es progresiva si el tipo del impuesto no es fijo, sino que aumenta con la renta del pagador. Lo que significa no que pague el que más gana, sino que paga proporcionalmente más (con un tipo fijo pagaría linealmente más el que más gana, es decir, el doble si gana el doble, y así sucesivamente). Aun aceptando este principio, que creo discutible, hay un gran problema: es imposible conocer la renta de los ciudadanos. Mejor dicho, se sabe bastante bien la de unos ciudadanos, los asalariados, y muy mal la del resto. Eso significa que los impuestos directos (basados en la renta) son inevitablemente injustos, porque gravan fundamentalmente a los asalariados, que, recordémoslo, no son los más ricos del lugar. Por el contrario, los más ricos suelen tener por costumbre gastar más; por cuenta propia o por su actividad económica. Por esta razón nunca he entendido que tanta gente critique los impuestos indirectos (que yo creo que son los más directos de todos). Yo fulminaría el IRPF, por injusto y por peñazo inaguantable, que es circunstancia agravante, o sea.
Desde hace tiempo no sé cómo interpretar las aportaciones de D. César en ER y LD. Siempre me ha parecido que, al margen de la dirección y ritmo que imprimen los presentadores en sus programas, son muy interesantes sus comentarios. Así que el hecho de que CV se meta en disquisiciones más o menos profundas sobre la historia de España despierta mi atención. Pero no entiendo e planteamiento general, va por la sexta entrega de una serie que parece escrita a vuelapluma, sin que se aprecie un esfuerzo por conseguir una construcción sólida. Tomemos por ejemplo el último capítulo: CV defiende que la Reforma ha introducido un perfil más respetuoso con la verdad y con las normas que en los países de tradición católica. Lo cierto es que veo un fondo de verdad en lo que dice, pero es tan discutible, y al mismo tiempo parece una interpretación tan reduccionista... Muchos lectores han remitido comentarios rebatiendo aspectos concretos. Personalmente, cuento con la experiencia de vivir en Estados Unidos, y de haber visitado unos cuantos países. Hay diferencias culturales importantes, pero ¿más honrados? No sé. Como científico, siempre sospecho de las inferencias derivadas de datos históricos. Por ejemplo, ¿qué opinaban los alemanes de la mentira antes de la Reforma? ¿No habrá tenido algún peso el poder relativo del estado? Éste era enorme en la España imperial, porque no había alternativa: era el resultado de ser un país rico pero con tremendas obligaciones. Sabido es que no es el caso de Inglaterra, Holanda o Alemania. En fin, que no sé, pero me parece un enfoque muy simplista el de D. César, y es un hecho que ha incurrido en inexactitudes manifiestas en su particular enfrentamiento con Pío Moa, eso lo sé porque leí en cada caso lo que decía D. Pío, que no era lo que le achacaba CV. Un deseo navideño: que vuelvan las aguas a su cauce. No se puede estar en todas partes, aunque se tenga una capacidad de trabajo y una memoria prodigiosas.
Terminé anoche el libro de Don Roberto Centeno, el titular de la sección "El disparate económico de la semana" en el programa de César Vidal. Es un libro impactante, un poco al model de la verisón larga del Informe Recarte. Es demasiado largo y cae en la reiteración, pero por otro lado constituye un relato muy incisivo y resulta demoledor. Mi visión de ZP, del socialismo y de la transicion española eran hasta ahora francamente negativas, pero se ve que me quedaba corto: son todos ellos mucho peores de lo que me figuraba. Es difícil no ser pesimista respecto al futuro inmediato. La lectura de los últimos artículos de César Vidal sobre los orígenes del desastre español, que por lo visto tiene muchos padres, tampoco ayuda. Uno se queda con una sensación ominosa que no se puede sacudir fácilmente. Y mientras, la gente, tan tranquila. Centeno alude en su libro varias veces a la inoperancia manifiesta de Rajoy en la oposición y como presidente, dizque líder, del PP: cómo no ha hecho nada para promover la austeridad y evitar el despilfarro en los dominios regidos por su partido, por ejemplo, o cómo jamás ha tenido clara la magnitud del desastre económico o la falsificación de las cifras macroeconómicas. Aun así, parece tener cierta confianza en una evolución positiva. Yo desde luego no comparto esa ilusión, pero me pregunto si Rajoy es consciente, en alguna medida, de lo lejos que esta situación queda de su naturaleza. Si así fuera, tal vez, sólo tal vez, podría reaccionar. Supongo que bajo ciertas circunstancias extremas las personas pueden cambiar. Pero, en general, las personas no cambian, sino que permanecen fieles a sí mismas durante toda su vida. Ojalá me equivoque.
Esta visto que estos chicos no consiguen meterse en la cabeza que es posible gastar menos. Desde ese punto de vista, tiene toda la lógica darle más tiempo a las comunidades autónomas para devolver l dinero que deben al estado central por el error de cálculo por todos conocido. Nada que objetar, excepto que, privadas de este molesto obstáculo, el margen de gasto vuelve a aumentar para nuestro queridos y entrañables próceres locales, que a buen seguro agradecerán el gesto con la contención que les es característica.
Un segundo error de Rajoy, pero esta vez muy extendido. Según confesión propia, Rajoy tiene una relación cordial con ZP desde hace unos meses. Genial. Y también con Rubalcaba. Stupendo. He oído muchas veces hablar a favor de la amistad entre políticos, y siempre me ha sonado un poco raro, chocante. Lo puedo entender si se respetan ciertos límites y no se entra en descalificaciones personales. Pero aquí te violan la jornada de reflexión, ponen el país patas arriba, te montan un cordón sanitario, te acusan de disfrutar con niños reventados por bombas, y nada, pelillos a la mar. Pues nada hijo, a mantener relaciones entrañables con malnacidos vecinos de escaño.