Estamos asistiendo a un momento de cambios importantes y ciertamente sorprendentes dentro del Partido Popular. Y yo soy uno de los muchos votantes que no acaban de comprender este nuevo rumbo que parece querer tomar la direccion del partido.
Por lo visto, al menos así parece, dentro del PP ya se han encontrado a "los culpables" de la pasada derrota electoral. Los culpables son Esperanza Aguirre, Zaplana, Acebes, Mayor Oreja...
Resulta preocupante cómo, una vez más, las tesis centristas parecen imponerse con la esperanza absurda de captar unos votos socialistas que, mucho me temo, jamás se decantarán por don Mariano Rajoy.
Una vez más, la derecha tiene que bajar la cabeza y pedir perdón. Mientras que la izquierda, cada día más ufana y crecida, se permite dar lecciones de democracia mientras refrena como buenamente puede sus carcajadas ante el desbarajuste que se observa en el principal partido de la oposición.
Creo que don Mariano se equivoca. Se equivoca gravemente despreciando a todos los que nos sentimos de derechas y que confiamos en su partido. Resulta difícil entender lo que ahora está ocurriendo y cómo desde la propia dirección nos indican que quizás el PP no es el partido más indicado para personas como nosotros.
Vuelven, nuevamente, los complejos, la linea blanda y el perfil bajo.
Sr. Rajoy, ojalá no se equivoque, pero mucho me temo que nos queda Zapatero para muchos años y PSOE para algunos más. Al final lo pagaremos todos los españoles de lo que quede de España. Y entonces ya será demasiado tarde.
El señor Ibarreche se compara con el Dalai Lama. Y lo peor es que además compara a España con China equiparando a ambos países como agresores de sus respectivos pequeños y pacíficos países.
Ya estoy harto de individuos como el señor Ibarreche.
Después de más de mil muertos tiene la desfachatez de afirmar ahora que el pueblo vasco es pacífico…
Vamos a ver.
¿Son pacíficos los asesinos de ETA?
¿Son pacíficos los ciudadanos independentistas que no mueven un dedo por defender a la mitad de la población del País Vasco que tiene que vivir con escolta permanente, que no pueden manifestar sus ideas en público o que no pueden matricular a sus hijos en colegios en los que se hable español?
¿Son pacíficos los alcaldes, alcaldesas o corporaciones que ponen nombres de asesinos a las calles o plazas de sus localidades o no condenan los atentados o no ponen la bandera de España en los ayuntamientos?
¿Son pacíficos los sacerdotes que han defendido durante años a los independentistas e incluso a los etarras?
¿Son pacíficos los profesores universitarios o los maestros de primaria o secundaria que adoctrinan a sus alumnos con una historia falsa de un país inventado que jamás existió?
¿Son pacíficos, en fin, todos los que a pesar de las muertes, el aislamiento y la marginación de los no nacionalistas, no dicen nada y miran con desprecio a sus vecinos por el simple hecho de que no quieren la independencia?
El País Vasco es, desgraciadamente y para vergüenza de todos los españoles, una región de España en la que no hay ni libertad ni democracia. Así de claro, Sr. Ibarreche. Cuando la ciudadanía no tiene total libertad para expresar y defender sus ideas políticas sin llevar una escolta, entonces lo que ocurre, simple y llanamente, es que no viven en un país democrático.
Ese es el País Vasco que usted y muchos como usted defienden. Un país para sus vascos y vascas…, pero sólo para sus vascos y vascas.
Esa es la democracia del independentismo.
¡Cállese Sr. Ibarreche! Se les debería caer la cara de vergüenza. Pero, claro, los independentistas ni tienen corazón, ni tienen escrúpulos, ni tienen vergüenza.
Váyase al Tíbet y déjenos en paz.
Son varias las cuestiones que no acabo de entender.
No entiendo, por ejemplo, que un partido político como el PP se vea inmerso en una guerra interna que sólo favorece a la izquierda, cuando no me parece que la situación del país esté para perder el tiempo en guerras de poder con todo lo que está cayendo.
No entiendo que desde dentro del partido en el que milito (por ahora) se estigmatice a una de sus máximas figuras simplemente porque ha osado sugerir que la dirección debería entrar a valorar unos resultados electorales que les han llevado de nuevo a la oposición y eso que se enfrentaban al peor Gobierno de la Democracia; o porque haya dejado o no la puerta abierta a la presentación de una posible candidatura opuesta la del Sr. Rajoy.
No entiendo que después de haberles votado muchas personas que nos sentimos de derechas, conservadoras o como quieran llamarlo, nos encontremos ahora con que nuestro voto ha ido dirigido a un partido que ni es de derechas ni conservador ni liberal, según palabras del Sr. Rajoy.
No entiendo (aunque esto no se lo achaco por entero a la dirección actual del partido) que el PP parezca prescindir tan descaradamente de gente como Vidal-Cuadras, Mayor Oreja, Zaplana o Acebes, que se han dejado la piel por este partido pero que, por lo visto, no son lo suficientemente centristas, que es lo que ahora parece que somos.
No entiendo que se menosprecia a los medios de comunicación que durante tanto tiempo han apoyado al Partido Popular, a pesar de insultos, descalificaciones y graves ataques por parte de la izquierda; y en cambio se observan con frecuencia intentos absurdos de acercamiento a otros medios de comunicación que solamente pretenden la inoperancia del PP y el mantenimiento indefino del PSOE en el poder. Claro que sobre este tema de los medios de comunicación también el Sr. Aznar debería explicar algún día muchas cosas.
No entiendo que las personas que desde la derecha buscamos únicamente cambiar el rumbo de este país llamado España, llevemos toda la Democracia pidiendo perdón y avergonzándonos de lo que somos. Hemos pedido perdón por la Guerra Civil (y eso que el PP era el único partido que aún ni existía), por Franco, por la foto de las Azores, por la Guerra de Irak, por el hundimiento del Prestige...
Y mientras tanto..., el país encaminado en una deriva independentista que nos lleva, parece que irremediablemente a un estado federal o parecido en el que definitivamente muchos españoles pasaremos a ser ciudadanos de segunda o de tercera, mientras que serán precisamente esos que no se consideran españoles los que se llevarán el gato al agua importándoles muy poco lo que nos ocurra a los demás.
Pero no echemos las culpas únicamente al PSOE o a los independentistas. Nosotros, los del PP, también hemos apoyado estatutos extraños. También hemos consentido la desfachatez nacionalista en ocasiones. Tampoco hemos sido capaces o no hemos querido luchar claramente y con firmeza contra la discriminación del idioma español o contra el poder inexplicable de partidos minoritarios que toman de España sólo lo que necesitan para socavarla desde dentro del sistema.
Yo sí que creo que el PP necesita un claro debate interno, un posicionamiento ideológico y una absoluta firmeza ante cualquier intento de acabar con la España descrita en la Constitución. Aunque reconozco, con gran pesadumbre, que tal vez ya sea demasiado tarde.
No entiendo nada, Sr. Rajoy. Pero mucho me temo que el PP ha elegido un tortuoso y peligroso camino que no va a llevar a ninguna parte.
Ojalá no nos arrepintamos antes de tiempo y cuando ya sea demasiado tarde.
Pues no, no se trata de un trasvase, se trata únicamente de tomar agua de un lugar para llevarlo a otro. Pero no es un trasvase.
Es una solución temporal, guiada por la necesidad, de canalizar agua de un lugar a otro. Pero ojo, no se trata de un trasvase. Porque ya se sabe que este Gobierno siempre cumple sus promesas y ahí están las palabras del Presidente en Aragón durante la campaña electoral.
Y por supuesto, el señor Zapatero es esclavo de su palabra y nunca mentiría a sus votantes.
Ahora bien, ¿se habría tomado esta medida temporal de “reubicación acuífera” si la zona afectada estuviese en otra zona del país?..., permítanme que lo dude.
Una vez más, este Gobierno ha mentido a los españoles y en esta ocasión la desfachatez alcanza cotas difícilmente superables.
Pero no teman, que a lo largo de esta legislatura, seguro que se superan.
De momento, ya estamos en mitad de una crisis que no existía y que ahora, como por arte de magia, ya se ha convertido en una desaceleración que toma visos de llevarnos a la quiebra.
Y además, para abrir boca, un trasvase que no es un trasvase sino todo lo contrario.
Es decir, más de lo mismo. "Zapaterismo" en estado puro. Este es el Gobierno que tenemos y, mucho me temo, nos queda socialismo para rato.
Así están las cosas, lamentablemente.
Me acaba de llegar el borrador de la declaración de Hacienda y no veo por ninguna parte los 400 euros. De hecho, a otros amigos y compañeros también les han llegado sus declaraciones y tampoco encuentran los 400 euros. Supongo que se trata de un error y que el Sr. Solbes correrá presto y veloz a ingresarnos ese dinero en nuestras cuentas.
Me cuentan también, cambiando de tema, que han visto extrañas cañerías por alguna zona de Aragón, como si alguien, vaya usted a saber quién, pretendiera hacer un trasvase o un mini-trasvase o un desvío puntual y ocasional de agua. Yo, por supuesto, me remito a sus palabras de campaña electoral y comento a quien quiere escucharme que cómo se va a poner en duda la palabra de alguien tan íntegro y sincero como usted.
Seguramente se trate tan sólo de mentiras de la COPE o de Libertad Digital. Ya sabe usted que son unos antipatriotas y unos mentirosillos.
Nada que ver, por supuesto, con esos chicos cariñosos y halagadores de la SER o de El País que tan bien le tratan a usted.
En fin, que España va bien, ¿verdad? ¡Ah! Y no sabe usted el peso que me ha quitado de encima al asegurar que esta mini desaceleración era sólo como una especie de paso atrás para coger impulso y crecer en breve más que ningún otro país europeo. Qué alivio. Ahora, aunque no me llega el dinero para llegar a fin de mes, estoy mucho más ilusionado y optimista porque en poco tiempo España volverá a ser la potencia económica que siempre ha debido ser.
Lo cierto es que con personas como usted al frente, uno puede dormir mucho más tranquilo.
Una última cosa, me ha parecido escuchar en alguna parte que la alcaldesa de Mondragón sigue en su puesto..., por supuesto que no me lo he creído. ¿Ve usted? Estos de la derechona siempre intoxicando. Menos mal que nos queda el telediario de Gabilondo o el de Tele 5 o el del simpático Sr. Milá para enterarnos de toda la verdad, que si no...
Quedando a la espera de sus próximas mentiras, reciba un cordial saludo.
Esto de la Democracia interna de los partidos políticos es una tomadura de pelo. Y para muestra el cisma interno que se ha montado en el PP simplemente porque uno de sus miembros ha osado decir que en un futuro hipotético podría pasársele por la cabeza presentarse a las elecciones por la presidencia del Partido Popular.
Por más que he escuchado una y otra vez las palabras de la Sra. Aguirre no he encontrado por ninguna parte ni deslealtad ni juego sucio ni tan siquiera la convicción de oponerse al liderazgo de D. Mariano Rajoy.
Pero, si llegado el caso, la Sra. Aguirre o el Sr. Gallardón o D. Fulano de Tal, se decidieran a presentar una candidatura para optar a presidir el PP..., ¿Qué pasaría? ¿Qué delito cometerían? ¿No estarían en su derecho democrático de hacerlo?
Entonces a qué viene toda esta polémica absurda que solamente favorece al PSOE.
Vamos a ver, porque me parece que hay gente en el PP que todavía no se ha enterado:
Señoras y Señores, ¡HEMOS PERDIDO LAS ELECCIONES!
Y si hemos perdido las elecciones contra el peor Gobierno de la historia de la Democracia, a lo mejor, sólo a lo mejor, es que algo habremos hecho mal.
La Sra. Aguirre, al menos en público, lo único que ha sugerido es que habrá que meditar seriamente qué ha ocurrido y qué se debe hacer para intentar ser una alternancia creíble y con opciones de gobernar algún día.
En el PP, de una vez por todas, deben clarificar sus ideas y explicarlas a los españoles claramente. No vale, Sr. Rajoy, atacar un día la discriminación del castellano en algunas regiones de España y luego olvidarse de ello y que tenga que ser Dña. Rosa Díez la que se lo recuerde al Sr. Zapatero en el Debate de Investidura.
No vale decir que Zapatero le ha engañado y luego volver a extender la mano dócilmente con la esperanza de que no lo vuelva a hacer.
No vale estar en contra del Estatuto de Cataluña y luego pactar otros Estatutos si no iguales, al menos parecidos. Y si lo hacen, habrá que explicarlo claramente a los españoles, porque si no podemos sentirnos defraudados.
No vale, Sr. Rajoy tener apartada a gente como Vidal Cuadras o como Álvarez Cascos o como lo que ahora parece que se va a hacer con Zaplana o Acebes. Personas importantes del PP que se han partido la cara por el mismo en multitud de ocasiones y que han sido claros en defender las ideas que muchos votantes creemos correctas.
Si tan mal va España, como se dice desde el partido, entonces opino que habrá que dejarse ya de paños calientes y de medias verdades y de palabras políticamente correctas.
El PP defiende o eso creemos algunos, una idea de España claramente identificable y totalmente opuesta a lo que el Sr. Zapatero pretende.
Pues déjense de polémicas internas absurdas y dedíquense a unir al Partido con el único objetivo de ofrecer a los afiliados en primer lugar y a los posibles votantes posteriormente una oferta política coherente con los ideales que fundaron el Partido Popular.
Y si tenemos que seguir siendo “los malos de la película” no importa, siempre y cuando podamos ir con la cabeza alta de los que defienden la Nación y la igualdad de todos los ciudadanos.
Soy de los que opinan que uno de los puntos negros del PP es su política de comunicación. Es nefasta, ya desde los tiempos del Sr. Aznar; que en otro País pasaría a la historia como el mejor Presidente de los habidos hasta ahora en Democracia, pero que en este País nuestro pasará a la historia como el Presidente que nos llevó a una guerra injusta (incluso aunque esto último sea mentira). Pero… ¿cuál fue la política de comunicación del Sr. Aznar? ¿Favorecer precisamente a los medios "progres" y poner trabas a los afines? ¿Y cuál fue el resultado? ¿Cómo han pagado esos favores?
Lo de la derecha con los medios de comunicación y propaganda es algo que clama al cielo. Ahí sí que las izquierdas varias nos dan mil y una vueltas. Y encima luego parece que algunos de los dirigentes del Partido Popular se arrastran triste y sumisamente por una entrevista en El País o en la SER. ¡Qué pena!
Tome nota, Sr. Rajoy. Y escuche también las voces de los que dentro del Partido opinan que ha llegado la hora de ser verdaderamente coherentes e intransigentes en la defensa de España.
Y déjense de viajes al centro o tonterías por el estilo. El único viaje que debemos realizar es el que lleve al Partido Popular al Gobierno. Pero, eso sí, sin para ello perder ni una sola de las señas de identidad que deben representarnos.
Y si los votantes deciden que debemos quedarnos en la oposición, pues, a aceptar las decisiones de la mayoría y a seguir luchando por defender España de los que quieran atacarla.
Y los que no estén dispuestos a ello, pues mejor sería que se buscasen otro partido porque, a mi modesto parecer, lo único que darían a entender es que su único objetivo es alcanzar el poder aunque para ello tengan que renunciar a alguno de sus principios fundamentales.
Y eso, no, Sr. Rajoy. Eso, no.
Sí, ya sé que probablemente este no es ni el lugar ni el momento más adecuado, tal y como vienen las aguas de la política últimamente, para dejar apartado por un momento las opiniones políticas y hacer un pequeño paréntesis guiado únicamente por el forofismo futbolístico.
Pero tranquilos todos, porque ni voy a hablar del Madrid, ni del Barça, ni tan siquiera de la 1ª División española.
Yo, no sé si ustedes lo saben soy asturiano y seguidor del Sporting de Gijón. Este pasado domingo, los chicos del Málaga (entrenados, por cierto, por un ex-jugador del Sporting) nos han ganado por 3 a 2, en un partido que a priori era a “vida o muerte” para seguir soñando con el ascenso.
Los errores defensivos nos llevaron una vez más a la derrota en un partido del que al menos deberíamos haber sacado un empate.
Este año, los seguidores del Sporting, después de tantos años en 2ª, llevamos soñando con el ascenso toda la temporada, ya que nuestro equipo ha ido ocupando el tercer puesto de la clasificación prácticamente desde el inicio.
Volver a 1ª es muy difícil. Tal y como va la Liga me temo que ya sólo queda una plaza en juego, la que nosotros ocupamos, y tres equipos en pugna por alcanzarla: el Sporting, la Real Sociedad y el Elche.
Probablemente hasta la última jornada no esté nada decidido. Que no se me enfade nadie, pero después de tantos años en 2ª creo que el Sporting, por historia, afición, humildad y lucha se merece el ascenso.
En Asturias, seguimos soñando. ¡Puxa Sporting!
Aquí en Asturias, cuando llueve ligeramente, es decir, cuando caen cuatro gotas, lo llamamos "orbayu". Hoy no es el caso, porque lleva lloviendo toda la mañana con una intensidad considerable.
Y tanta agua me ha hecho pensar en el actual debate existente entre las múltiples y variopintas Comunidades que aún integran este atípico Estado llamado España.
Bien es cierto, que tras el debate de investidura, todos los miedos e incertidumbres se han disipado como por arte de magia tras escuchar las proféticas palabras del ínclito Zapatero, que sin modestia ninguna se comprometió a terminar con estos problemas el agua en el próximo 2012.
Así que ya lo ven, ni Efecto Climático, ni calentamiento global, ni nada de nada..., llega Zapatero y como el mejor Harry Potter, echa mano de su bolsa de trucos para acabar de golpe y porrazo con los problemas del agua de las futuras generaciones de lo que quede de España.
Este Presidente nuestro, es un genio. Eso sí, un genio de la demagogia y la mentira. Se pasó toda la legislatura anterior negando la crisis económica y ahora, justo después de las elecciones dice que sí, que existe, que es global, pero que no hay que preocuparse porque con nuestro potencial mundialmente reconocido saldremos adelante más fuertes y competitivos que ningún otro país europeo.
Se opuso al plan hidrológico porque no era necesario. Lo del agua, no era algo tan preocupante y con cuatro desaladoras por aquí y por allí se solucionaba todo de un plumazo. Eso sí, de lo que contaminan esas desaladoras mejor ni hablamos. Ahora en su querida Cataluña sufren escasez de agua y entonces se encienden todas las alarmas del Gobierno. Pero manteniendo la calma y la esperanza, porque él, desde sus profundos conocimientos y aptitudes se compromete a acabar con el problema del agua en el 2012. ¿Cómo...? Bueno, ya se sabe que los magos jamás revelan sus trucos.
Miro por la ventana de la oficina y comprueba que sigue lloviendo a cántaros. Gracias a Dios.
Parece claro, navegando apenas unos minutos por los blogs, que el tema más candente de la actualidad no es tanto la situación de España, la crisis o si Zp saldrá elegido a la segunda, sino la posición actual del líder de la oposición.
Quiero dejar claro aquí que soy de los críticos con D. Mariano. Eso sí, me parece una persona honesta y en la que se puede confiar. Creo que es un parlamentario muy bueno, pero...
... Pero tal y como han estado y están las cosas con un Presidente del Gobierno como el que sufrimos, ser buena persona y huir de la confrontación no es suficiente. A don Mariano, según mi modesto entender, le ha faltado pegada. Si recordamos los famosos debates pre-electorales, todos estaremos de acuerdo en que en el primero de ellos, a pesar del comienzo vacilante, Rajoy fue el claro ganador y puso contra las cuerdas a Zapatero. Pero mucho me temo que para el segundo debate alguna "mente lúcida" de Génova le aconsejó a D. Mariano moderar el tono y ser más suave o condescendiente o simplemente más centrista (algo que por lo vista está tan de moda y que por lo que veo significa algo así como: intentar no molestar). Y entonces, Zapatero vio su oportunidad y atacó a la yugular.
No acabo de entender esos cambios del señor Rajoy. Ayer mismo, en el Congreso, tan pronto desbarataba dialécticamente las mentiras del futuro Presidente como retiraba velas y volvía al tono apagado, suave y confiado.
Parece mentira. El propio Rajoy, en aquellos debates pre-electorales, dijo claramente que el Sr. Zapatero le había engañado en varias ocasiones. Y ahora, por momentos, parece que vuelve a tragar el anzuelo.
Si algo deberíamos haber aprendido del Sr. Zapatero es que no se puede, bajo ningún concepto, confiar en él.
Tenga cuidado, Sr. Rajoy. Tenga mucho cuidado. No vaya usted a tropezar tres veces con la misma piedra socialista.
Pasada ya la resaca de las elecciones y tras la toma de posesión del nuevo Presidente. Parece que al PP le ha llegado la hora de las luchas internas por alcanzar el poder y guiar los designios del partido por esta legislatura con el horizonte de la añorada victoria dentro de cuatro años.
Es un tema complicado y no sé hasta que punto las decisiones que ha comenzado a tomar el señor Rajoy son las correctas. Me parece observar un intento de giro al centro (a ese hipotético y absurdo centro) que me preocupa bastante.
Lo que sí me parece claro es que después de unos resultados en los que el PP ha aumentado en votos y aún así no ha podido desbancar al PSOE, mucho me temo que se haya alcanzado un techo electoral que viene a significar que la Derecha (o el Centro Derecha de don Mariano) lo va a tener muy pero que muy complicado para volver al Gobierno. Y me parece que, una vez más, solamente una nefasta política del Gobierno actual (a semejanza de lo ocurrido con la última legislatura “Felipista”) puede provocar el acercamiento del PP al poder.
Desde la Directiva del Partido Popular deberían tener en cuenta que una buena parte de su electorado, a raíz de los constantes ataques que desde la progresía se han venido produciendo estos últimos años, ya se ha manifestado claramente harta de tantos insultos que nos acusan de extrema derecha o de fascistas o de calificativos por el estilo. Somos de derechas, simple y llanamente, y no creemos que debamos pedir perdón a nadie por nuestras ideas.
Por esta razón, resultan gratificantes las palabras de dña. Esperanza Aguirre. Lo he dicho varias veces, prefiero estar en la oposición por tiempo indefinido a alcanzar el gobierno votando a un partido que se avergüence de lo que opina la mayoría de su base social.
La izquierda, esa izquierda oportunista y mentirosa que intenta cambiar la historia y que entiende la Democracia como algo propio y encaminado a apartar de la escena pública a medio País, no está en condiciones de dar lecciones de casi nada.
Cuidado con ese Centro que algunos parecen empeñados en convertir en el nuevo “Sangri-La”, Sr. Rajoy.
Los votantes de su partido, durante estos últimos años, hemos sufrido insultos y menosprecios constantes por declararnos simple y llanamente españoles de derechas. Y lo hemos demostrado incluso saliendo repetidamente a la calle, a esa calle que la izquierda creía como únicamente suya.
Lo importante no es gobernar. Lo importante es defender unos ideales claros, pese a quien pese.
La Sra. Aguirre parece tener claras sus ideas. Y eso es algo que nos gusta escuchar. El resto, los cantos de sirena de los supuestos renovadores del centro, tal vez nos lleven únicamente al naufragio.
Esperemos que el PP sepa encontrar el rumbo correcto.